Borges por Piglia
MATÍAS CASTAÑEDA
“Ustedes recuerdan lo que dice Benjamin”, dice Ricardo Piglia, y por supuesto no recordamos lo que dijo Benjamin. Entre otras cosas porque no lo leímos. Por suerte acto seguido explica lo que dice Benjamin, que es algo que sirve para explicar otra cosa de Jorge Luis Borges. A quien leímos pero no con la profundidad de Piglia. Entonces está genial, ya que aprendés de todo un poco de una manera didáctica.
El fin de semana se termina esta genialidad que se dio en llamar Borges por Piglia, una serie de cuatro clases magistrales del escritor más importante de la Argentina actual sobre el escritor más importante de la Argentina. Con la habilidad aprendida en la docencia, Piglia despliega con un lenguaje sencillo el infuso ejercicio del stand up. Chistes, información y sabiduría ante un anfiteatro de entusiastas tomadores de nota de toda extracción. Lo que nos convoca es la figura descomunal de Jorge Luis Borges: el origen, entre el duelo y la biblioteca.
La eugenesia del autor, la invención de su pasado: Jorge Luis Borges, entre la madre, que es “la barbarie”, y el padre, que es “la civilización”, mediante su persona, sintetiza el clivaje sarmientino con un 92 por ciento de pureza. Esa y otras cosas aborda Piglia, con la naturalidad de una charla, la amabilidad del humor y el deslumbramiento de la sabiduría. Un lujo.
Lo más conmovedor es Piglia describiendo y en la descripción admirando a Borges. Un enorme escritor conmovido por la genialidad de otro, al que no sólo considera mejor si no fundamental para la humanidad.
No son todos elogios. Borges no es un erudito, no tiene una obra digna de un Nobel de acuerdo al canon preciso para, no capta mucho la onda de la política, por su manera maravillosa de relacionar dos o más temas no tiene el don de la jerarquización, pero todo esto es menor porque inventó algo que no había. Borges desarrolló una obra novedosa a partir de diversos ejercicios menores de la literatura como la copia, la crítica, la traducción y la cita; “su erudición es la sintaxis”.
Una obra que incide sobre la misma obra para modificar la ‘realidad’ de la obra. Y con ello, de alguna manera, anticipó el futuro, contó la modernidad. Borges inventó lo borgeano.
Todo lo que vino después es él: el mundo será Borges.
El mundo ya es Borges.
Borges por Piglia, termina este sábado a las 21 por la Televisión Pública. Los tres capítulos anteriores se pueden ver en
http://www.youtube.com/user/TVPublicaArgentina
Les recomiendo verlo es complicado seguirlo en algunas cosas pero agarras algo de cultura
MATÍAS CASTAÑEDA
“Ustedes recuerdan lo que dice Benjamin”, dice Ricardo Piglia, y por supuesto no recordamos lo que dijo Benjamin. Entre otras cosas porque no lo leímos. Por suerte acto seguido explica lo que dice Benjamin, que es algo que sirve para explicar otra cosa de Jorge Luis Borges. A quien leímos pero no con la profundidad de Piglia. Entonces está genial, ya que aprendés de todo un poco de una manera didáctica.
El fin de semana se termina esta genialidad que se dio en llamar Borges por Piglia, una serie de cuatro clases magistrales del escritor más importante de la Argentina actual sobre el escritor más importante de la Argentina. Con la habilidad aprendida en la docencia, Piglia despliega con un lenguaje sencillo el infuso ejercicio del stand up. Chistes, información y sabiduría ante un anfiteatro de entusiastas tomadores de nota de toda extracción. Lo que nos convoca es la figura descomunal de Jorge Luis Borges: el origen, entre el duelo y la biblioteca.
La eugenesia del autor, la invención de su pasado: Jorge Luis Borges, entre la madre, que es “la barbarie”, y el padre, que es “la civilización”, mediante su persona, sintetiza el clivaje sarmientino con un 92 por ciento de pureza. Esa y otras cosas aborda Piglia, con la naturalidad de una charla, la amabilidad del humor y el deslumbramiento de la sabiduría. Un lujo.
Lo más conmovedor es Piglia describiendo y en la descripción admirando a Borges. Un enorme escritor conmovido por la genialidad de otro, al que no sólo considera mejor si no fundamental para la humanidad.
No son todos elogios. Borges no es un erudito, no tiene una obra digna de un Nobel de acuerdo al canon preciso para, no capta mucho la onda de la política, por su manera maravillosa de relacionar dos o más temas no tiene el don de la jerarquización, pero todo esto es menor porque inventó algo que no había. Borges desarrolló una obra novedosa a partir de diversos ejercicios menores de la literatura como la copia, la crítica, la traducción y la cita; “su erudición es la sintaxis”.
Una obra que incide sobre la misma obra para modificar la ‘realidad’ de la obra. Y con ello, de alguna manera, anticipó el futuro, contó la modernidad. Borges inventó lo borgeano.
Todo lo que vino después es él: el mundo será Borges.
El mundo ya es Borges.
Borges por Piglia, termina este sábado a las 21 por la Televisión Pública. Los tres capítulos anteriores se pueden ver en
http://www.youtube.com/user/TVPublicaArgentina
Les recomiendo verlo es complicado seguirlo en algunas cosas pero agarras algo de cultura