Alex6677
Usuario (Argentina)
El fusilamiento de Liniers, según un manifiesto de la Primera Junta El 26 de agosto de 1810, tres meses después de la instalación de la Primera Junta, los revolucionarios de Mayo tomaron una de las decisiones más difíciles que debieron enfrentar: el fusilamiento de Santiago de Liniers. Se trataba del héroe de la Reconquista, quien durante las Invasiones Inglesas de 1806 y 1807 se había ganado el afecto de los habitantes de Buenos Aires, y se convirtió en el único virrey elegido localmente. En 1809, la Junta Suprema de Sevilla designó virrey a Hidalgo de Cisneros y Liniers se trasladó a su finca de Alta Gracia, en Córdoba. Luego de su instalación, el 25 de mayo de 1810, el primer gobierno patrio buscó el acatamiento de las provincias y para ello destacó expediciones al norte y al Paraguay. Pero en Córdoba debieron enfrentar el primer foco de resistencia, encabezado nada menos que por Santiago de Liniers. El levantamiento fue pronto sofocado y los conspiradores apresados. La Junta tomó entonces la decisión de fusilar a los rebeldes. El doctor Juan José Castelli fue el encargado de hacer cumplir la orden de la Junta. En Cabeza de Tigre, Córdoba, fueron ejecutados Santiago de Liniers, Juan Gutiérrez de la Concha, Santiago de Allende, Victorino Rodríguez y Joaquín Moreno. A continuación transcribimos un manifiesto publicado en la Gaceta de Buenos Aires, donde el gobierno de entonces explicaba las razones que lo condujeron a tomar una medida tan extrema. Gaceta de Buenos Aires (1810-1821), reimpresión facsimilar dirigida por la Junta de Historia y Numismática Americana, Buenos Aires, 1910, pág. 481 y siguientes. Gaceta correspondiente al 10 de octubre de 1810, adaptada para El historiador, en Mariano Moreno, Escritos. Vol. II, prólogo y edición crítica de Ricardo Levene, Ediciones Estrada, 1956. pág. 172-189. ¡Quién pudiera inspirar a los hombres el sentimiento de la verdad y de la moderación, o volver atrás el tiempo para prevenirlos a no precipitarse en los criminales proyectos, con que se atraen la venganza de la justicia! Ellos no nos habrían puesto en los amargos conflictos que hemos sufrido. Sensibles a sus desgracias, y más aún a las de aquellos, a quienes teníamos en singular consideración 1, los hemos prevenido con gestiones oficiosas, que debieron desviarlos de la ocasión del error, y del temerario empeño a que los llevaba su arrojo… El designio concertado de sostenerse a todo trance los hizo sordos a la voz de la razón y enemigos de todo lo que se oponía a sus injustos caprichos, juraron nuestro exterminio; y forjaron un abismo de males en que se han sepultado ellos mismos. Ya conocéis que hablamos de los delincuentes autores de la conspiración de Córdoba, cuya existencia no nos ha sido posible conservar. Nada hemos excusado, de cuanto pudo interponerse en abono de sus personas. El valor recomendable de la dignidad e importantes servicios en los unos; el carácter de la magistratura, y de los empleos en los otros; la razón de humanidad en todos; nada alcanzó a suspender el golpe, que quisiéramos haber aliviado. (…) La desolación de sus familias nos conmueve; la consternación consiguiente a la noticia de un castigo ejemplar nos aflige y contrista: todo lo hemos presentido, y dejando al tiempo la obra de gastar las primeras impresiones del espíritu, hemos concedido esta breve tregua al desahogo 2, para que en la calma y serenidad de un juicio libre y despejado, reconozcáis los urgentísimos motivos que han podido arrancar de nuestra moderación el fallo terrible que una necesidad imperiosa hizo inevitable. Desde los momentos de nuestra instalación 3 les circulamos todos los impresos relativos al objeto de convencerlos de la pureza de nuestras intenciones, recomendándoles con eficacia la grande importancia de la unión y conformidad, con que convenía estrecharnos recíprocamente, para lograr tan gloriosa empresa. (…) Sin embargo, formaron un sistema decidido de dar en tierra con una obra que debían respetar. El sólo nombre de Junta con deposición de algunos jefes se les presentó insoportable, y uniéndose D. Santiago Liniers con el Intendente de la provincia D. Juan Gutiérrez de la Concha, el asesor D. Victorino Rodríguez, el prelado diocesano D. Antonio Orellana 4, el coronel de milicias D. Santiago de Allende, y el ministro de Real Hacienda D. Joaquín Moreno, se decretó atacar con fuerza armada a los partidarios del nuevo gobierno… Para desacreditar a la Junta se le llenó de imprecaciones, se le imputó el ignominioso carácter de insurgente y revolucionaria, se hizo un crimen de Estado declararse por su causa, se interesó contra ella la religión misma, queriendo el prelado forzar a los ministros a que profanasen los púlpitos, y los confesionarios; y lograron poner terror a los habitantes… (…) Así fue que resistiendo toda ilustración acerca de la legitimidad de nuestra obra, reputaban delito todo lo que pudiera desviarlos del inicuo plan que habían jurado. Para disipar todas las dudas que un celo indiscreto pudiera oponer, diputamos cerca del gobernador Intendente de Córdoba a su hermano político el Dr. D. Mariano de Irigoyen, sujeto de su más íntima confianza. El presidente de la Junta dirigió cartas amistosas a D. Santiago Liniers, explicándole con franqueza y candor los mismos sentimientos para desviarle del errado camino en que lo veía empeñado. (…) Estas cartas expresivas y enérgicas no sirvieron más que de irritar su obstinación. Es oportuno observar que sólo los mandones, empleados y cierta clase de gentes bien conocidas son los que han odiado nuestra causa. (…) Ellos pensaron reducirnos a la terrible alternativa de seguir la suerte de la España perdida, o de disponer como árbitros de la nuestra, vendiéndola al primero que se presentase a comprarla al precio que los conservase en su fortuna. Tal ha sido el sistema que desplegaron los conspirantes de Córdoba. Don Santiago Liniers fue autor de todas las medidas y disposiciones para resistir nuestras tropas que se dirigían a no obligar a los pueblos por violencia, sino a librarlos por solicitud de ellos mismos de la opresión en que los tenían abatidos. De acuerdo con el jefe de la provincia circularon inmediatamente a las interiores la noticia de nuestra Junta, suponiéndola de una forma tumultuaria y revolucionaria contra la autoridad soberana del Sr. D. Fernando VII para desacreditarnos en el juicio de los buenos vasallos… Juraron odio eterno a nuestra memoria; substrajeron las provincias a nuestra dependencia, y lograron conmover los pueblos del Perú, poniéndolos en armas bajo la obediencia del virrey de Lima y a la dirección de sus gobernadores. ¡Ciudadanos! ¡Antes de entrar a la graduación de tan graves crímenes, fijaos en la calidad de los sujetos que los cometieron! No eran éstos, hombres extranjeros a nuestro país… Todos ellos o por las leyes de nacimiento, o por el antiguo goce de empleos distinguidos, o por una larga serie de grandes beneficios debían preferir la pérdida de su propia existencia, al horrendo proyecto de ser agentes de las calamidades y ruinas de estos pueblos. Ellos rompieron los vínculos más sagrados que se conocen entre los hombres… Los conspiradores de Córdoba han cometido el mayor crimen de estado, cuando, atacando en su nacimiento nuestra grande obra, trataron de envolver estas provincias en la confusión y desórdenes de una anarquía. Ellos querían el exterminio de la Junta, por más justos que fuesen los fines de su instalación; y juraban la ruina de los pueblos… Semejante empeño condena a la América a una perpetua esclavitud, y apelamos al juicio de las almas nobles para que gradúen el crimen de seis hombres que han querido sofocar con fuerza armada los derechos más sagrados y la felicidad más segura de los innumerables habitantes de este vasto continente. Incendiaron los campos, las cabañas, las mieses, los rebaños, sin motivo, y sin utilidad… La tierra peligra, y la existencia de estos hombres inquietos era arriesgada en todo punto del suelo. La impunidad de crímenes tan detestables podría ser de un ejemplo fatalísimo… No hay arbitrio. Es preciso llenar dignamente este importante deber. Aunque la sensibilidad se resista, la patria imperiosamente lo manda. A la presencia de estas poderosas consideraciones, exaltado el furor de la justicia, hemos decretado el sacrificio de estas víctimas a la salud de tantos millares de inocentes. Sólo el terror del suplicio puede servir de escarmiento a sus cómplices. Las recomendables cualidades, empleos y servicios que no han debido autorizar sus malignos proyectos, tampoco han podido darles un título de impunidad, que haría a los otros más insolentes. El terror seguirá a los que se obstinaren en sostener el plan acordado con éstos… Los grandes malvados exigen todo el rigor del castigo; nuestra tierra no debía alimentar hombres que intentaron inundarla con nuestra sangre…. Corramos el telón a esta escena lúgubre: ya se descubre un horizonte más alegre. Nuestras tropas corren sin oposición quinientas leguas de un territorio libre y tranquilo, apresurándose al auxilio de los habitadores del Perú que nos aclaman. Los moradores de aquellas provincias se hallan en el mismo estado de opresión y violencia en que estaban los de Córdoba: suspiran por el momento en que puedan expedir sus derechos, y hacer libre uso de sus acciones: y se acerca este día que sólo podrá ser triste a los opresores. Referencias: 1 Alude aquí a Santiago de Liniers, héroe de la reconquista de Buenos Aires durante las Invasiones Inglesas. 2 Entre la ejecución de los autores y la publicación de este manifiesto transcurrió un mes y medio. 3 Se refiere a la instalación de la Primera Junta de Gobierno el 25 de mayo de 1810. 4 Al obispo Orellana se le perdonaría la vida por su investidura.

EL MÁS DÉBIL Nuevo articulo de Hugo Pressman en mi opinion un exelente analista que si bien apoya al gobierno no duda en criticarlo Cuando Jorge Lanata vegetaba sin trascendencia en el Canal 26 y buscaba un empleo bien remunerado, fue entrevistado por Ernesto Tenembaum, entonces en el grupo Clarín, y ambos coincidieron en que en el enfrentamiento por la ley de servicios de comunicación audiovisual, el grupo mediático más importante, y uno de los económicos más poderosos, era con relación al gobierno, el más débil. Y el director de Página 12, medio del cual se había ido según su propia confesión, por haber sido comprado por Clarín en 1994, sostenía que siempre se ubicaba o tal vez se alquilaba a favor del más débil. Héctor Magnetto, quien no encontraba en su numerosa tropa un publicista comunicacional de la magnitud de Lanata, decidió comerse un batracio originado en diferencias anteriores y lo contrató. El ex comediante del teatro de revistas, decidió cambiar los laureles un tanto marchitos de su pálido progresismo y decidió refugiarse en la próspera “debilidad” del multimedio del que había sido un precoz denunciador. La alianza ha resultado fructífera para los intereses económicos de ambos. Lanata llena sus bolsillos y engorda su ego, mientras Clarín mejoró considerablemente su poder de fuego ya que se había manifestado impotente de voltear al gobierno con unas pocas tapas de su matutino, acostumbrado como estaba a hacerlo como esos boxeadores acostumbrados a noquear a su rival con un golpe preciso, pero que pierden confianza cuando logran darlo pero el rival continúa en pie. La alianza entre el showman y el multimedios tuvo resultados considerables, de resultas de la habilidad comunicacional de aquel y el poder económico de Clarín (que dicho sea de paso, puso todos los recursos a su disposición, poder considerablemente superior a sus débiles y amañadas investigaciones). Así como Clarín vertebra y subordina a la oposición política, Lanata enardece a tramos considerables de las franjas medias, y su prédica tuvo exteriorización en los tres cacerolazos. Disfrazado de periodista independiente, milita en el más descarnado periodismo militante a favor de grupo económico que lo contrató. Y sigue sosteniendo que es sólo un periodista, aún después de declarar: “Hay que lograr en las urnas que esta gente se vaya. Tenemos que sacar a esta gente votando a otra gente, pero esta historia no da para más. Que pierdan una vez el inconmensurable poder que tienen y que nos está haciendo mierda. Hay que cambiar.” Voy a hacer todo lo posible para que eso pase y yo les pido que hagan todo lo posible ustedes también.” La prédica lanatiana resucitó a Elisa Carrió y ayudó en una proporción incuantificable a herir electoralmente al gobierno, mientras Clarín busca extender la inaplicabilidad de la ley de servicios de comunicación audiovisual en los artículos que lo afectan, confiando en el recambio presidencial del 2015. El poderío político del "más débil" Magnetto y Alfonsín: “La derrota del 14 de mayo fue dura y enseguida se planteaba el problema de la gobernabilidad ¿cómo podía seguir gobernando por 210 días un equipo que acababa de obtener ese veredicto de rechazo de las urnas y que tenía en contra no sólo el partido triunfante, sino también a los militares revoltosos, los empresarios poderosos, Iglesia y Sociedad Rural, así como los sindicatos unidos detrás de la coalición victoriosa? Muy pronto, la transmisión anticipada del poder al presidente electo llegó a ser la opción más probable. Como cuenta un amigo de Alfonsín, el ambiente era realmente tétrico: a comienzos de mayo se liberó el tipo de cambio, a instancias de los empresarios -quienes garantizaban su estabilidad- y al día siguiente el dólar se disparó al triple. “Estamos destrozados”, comentó Alfonsín ante dos testigos cercanos, Simón Lázara y Marcelo Stubrin. “Aguanten, escuchen y recuerden. Algún día les vamos a pasar la factura”. Después de la derrota planteaba a los grandes empresarios: “Déjenme llegar a diciembre”, y Héctor Magnetto, presidente del poderoso grupo de prensa Clarín le contestó: “Ustedes ya son un obstáculo.” (“Raúl Alfonsín. La democracia a pesar de todo” de Andrew McAdam, Víctor Sukup, Claudio Oscar Katiz página 231. El testimonio pertenece a Simón Lázara 31-08-1999). Magnetto y la presidencia: “El dueño del Banco Mariva, Chicho Pardo, le había preguntado a Magnetto en el 2003 por qué no se presentaba él como candidato a presidente, y que éste le había contestado: ¿Por qué querés que pierda poder?” (“Pecado Original. Clarín, los Kirchner, y la lucha por el Poder” de Graciela Mochkofsky, Página 142). Magnetto y Menem: “La crisis se precipitó: 1988 era año preelectoral. Los principales candidatos a suceder a Alfonsín apoyaban públicamente la privatización de los medios estatales, como parte de una reducción de gastos de un Estado en bancarrota. Magnetto habló con Cafiero, quien accedió a que, si ganaba, tendría canal 11 o Canal 13. Clarín, a su vez, lo apoyó decididamente en las elecciones internas de su partido, pero, para sorpresa colectiva, Cafiero perdió ante Carlos Menem, el pintoresco gobernador de la Rioja al que muy pocos- incluido Magnetto- se habían tomado en serio hasta ese momento. En este punto Magnetto decidió asegurarse y se dirigió a todos los candidatos que competirían en las presidenciales de 1989 para hacerles saber los deseos de Clarín. Menem, persuadido por dos de sus principales asesores, su hermano Eduardo y el mendocino Eduardo Bauzá, de que le convenía tener a la prensa de su lado, envió a Magnetto la promesa que si ganaba las presidenciales derogaría el artículo 45 y privatizaría los canales y radios estatales. Magnetto la tomó como un reaseguro adicional, aunque la suerte electoral de Menem era una incógnita. El 14 de mayo de 1989, en medio de una hiperinflación pavorosa, saqueos populares a comercios y supermercados y caos financiero, Menem ganó las elecciones anticipadas con el 47% de los votos contra el candidato Eduardo Angeloz. Dos semanas después, rendido en todos los frentes, Alfonsín envió al Congreso un proyecto para derogar el artículo 45. Pero el presidente electo quería el mérito para sí. El 12 de junio Menem invitó a Magnetto a su residencia de gobernador de la Rioja. Sin rodeos le confirmó: “Vamos a privatizar rápidamente el 13 y el 11. No podemos seguir perdiendo millones y millones con algo que los privados pueden hacer mucho mejor. Nos interesa que esto salga bien y que participen empresas nacionales.” “Quedó resuelto. No hablaron mucho más porque se anunció la llegada de Rodolfo Terragno, ministro de Alfonsín, que entraba con su secretaria, su jefa de prensa y una taquígrafa, a comunicar al riojano que debería asumir el cargo antes de lo previsto. Alfonsín anunciaría su renuncia esa noche, el gobierno no aguantaba más. Almorzaron todos juntos, luego, Menem ordenó que un auto llevara a Magnetto y a un misterioso participante del almuerzo- que Terragno creyó entender era el dueño de un astillero griego- a recorrer la ciudad, mientras él negociaba la sucesión con el enviado de Alfonsín. Esa noche, con la moneda en caída libre, estado de sitio y un nivel récord de pobreza, el Presidente comunicó al país su dramática renuncia. Era el peor momento de la joven democracia, y el comienzo de una era dorada para Clarín.” (“Pecado Original. Clarín, los Kirchner, y la lucha por el Poder” de Graciela Mochkofsky” Pagina 98 y 99). “El día en que Rodolfo Terragno viajó a la Rioja para comunicarle a Carlos Menem la renuncia de Alfonsín, encontró al candidato peronista bien acompañado: era Héctor Magnetto.” (“Años de Rabia. El periodismo, los medios y las batallas del Kirchnerismo” de Eduardo Blaustein, página 106). Años después, Menem reconocería lo que el consideraba su único error en el ejercicio de la presidencia. El 8 de julio de 1992, el riojano le declaraba a un periodista de La Nación: “Haber derogado el artículo 45 de la ley de radiodifusión. No medí las consecuencias. Lo hice para afianzar la libertad de prensa, pero esa anulación permitió la existencia de empresas que tienen un canal de televisión, radio, Papel Prensa, un diario y una agencia informativa. Yo no hablo de coartar la libertad de prensa, paro tampoco hay competencia en lo que hace a la información. No esperaba que algunas empresas se convirtieran en propietarias de diarios, canales de televisión, radios y hasta una cuota de Papel Prensa. Es un error que tendremos que subsanar”. Indudablemente, ya era tarde para lágrimas. Magnetto y Duhalde: “La Ley de Protecciones Culturales también pasó a la historia como la “Ley Pro Clarín” y fue votada durante la presidencia de Eduardo Duhalde. El gran benefactor de los pesificadores asimétricos gestó la Ley Clarín para salvar al Grupo. En el peor momento de la crisis, en febrero de 2002, llegó la primera modificación de la Ley 24.522 de Concursos y Quiebras, cambios que llevaron a bautizarla nuevamente con el poco original rótulo de Ley Clarín, porque favorecía la posición del diario. La nueva ley extendía los plazos de negociación, que eran 7 a 9 meses de 14 a 24, y eliminaba la posibilidad del cram down, una etapa que inquietaba a Ernestina Herrera de Noble y sus ejecutivos, ya que podría permitir que un acreedor se apropiara de la compañía en una fase previa a una eventual quiebra. El caso tuvo un nuevo capítulo el 4 de diciembre de 2003, cuando el Senado de la Nación aprobó una segunda modificación a la Ley de Concursos y Quiebras, según las especificaciones aportadas por Clarín.” (Walter Goobar “Breve historia de las leyes pro Clarín). Magnetto y la oposición: La capacidad de convocatoria de Magnetto quedó demostrada una vez más en agosto del 2010, cuando citó a los referentes de la oposición en una reunión secreta que hizo trascender a través de las páginas de La Nación. Estaba preocupado por enterrar al kirchnerismo. “Política on line” escribió: “Entretelones de la reunión de los peronistas disidentes con Macri y Magnetto. El encuentro fue el martes y tuvo como protagonistas a Duhalde, Macri, Solá, De Narváez y Reutemann. Duhalde pidió a los suyos no ahondar en detalles mientras que Solá y Macri se culpan mutuamente de haberlo filtrado. Reutemann, también presente, habría reiterado que no competirá por la presidencia y ya lo acusan de tener un acuerdo con Kirchner.” Magnetto, Kirchner y la competencia: “Cuando recibió las primeras demandas del grupo -especialmente la fusión de Cablevisión y Multicanal- Kirchner desarrolló la idea de contrapesar el poder de Clarín. En el invierno europeo de 2004 invitó informalmente a Jesús Polanco, entonces el principal accionista del grupo Prisa, a convertirse en jugador local del mercado de diarios. Según contó un testigo, en una comida en la embajada argentina en Madrid le preguntó como al pasar: -¿Por qué no saca en la Argentina un diario como El País (de Madrid)? -No me haga pelear con Magnetto. (“Clarín. El gran diario argentino. Una historia” de Martín Sivak, página 387). Kirchner no sabía entonces lo que se revela ahora en el libro del español Ramón Reig que escribió en su libro “Los dueños del periodismo”: Prisa, Telefónica y otro grupo español de comunicación, Vocento, propiedad de ABC y hasta 2009, de una parte del accionariado de Tele 5 ( junto a Silvio Berlusconi, que mantiene la mayoría de la propiedad de la cadena) tienen ellos como accionista de referencia al banco BBVA….En 2009, Prisa firmó una alianza con Clarín para promoción mutua”. “Prisa” en la Argentina es dueña de Radio Continental, un medio virulentamente opositor, con la excepción del programa de Víctor Hugo Morales. Magnetto y Ruckauf: “Previamente, en el marco de un acuerdo entre Duhalde y Cavallo, enfrentados ambos con Menem, Duhalde había encomendado a Alberto Fernández la misión de convencer a Cavallo de que apoyara la candidatura de Ruckauf para gobernador de la Provincia de Buenos Aires, porque con el PJ solo perdería frente a Fernández Meijide. En aquellos años Ruckauf no tenía empacho de decir en privado: “Antes de tomar ninguna decisión importante yo consulto a Magnetto” (Jorge Fontevecchia, diario Perfil 28-08-2013). Magnetto y el conflicto campestre: “ De todos los canales de noticias fue TN- Todo Noticias-, del grupo Clarín- el que presentó el conflicto de un modo sesgado. Desde el inicio catalogó como “paro histórico” una medida de fuerza con cortes de ruta que impedían el libre tránsito y ponían en riesgo el normal abastecimiento de las ciudades. La relación del grupo Clarín y el gobierno sufrió entonces un resquebrajamiento. La excusa para explicar su proceder- que los demás canales de noticias apelaban a la misma lógica por una demanda del mercado- sólo sirvió para dinamitar cualquier posibilidad de comprensión. Kirchner hablaba con los directivos del grupo y su enojo aumentaba………Esa actitud periodística sólo sirvió para que Cristina reafirmara su presunción que siempre la acompañó: que el grupo Clarín no quería que fuera presidenta. Decía haberlo percibido tras un almuerzo desarrollado en Olivos antes que se conociera su postulación. En esa oportunidad Héctor Magnetto que desconocía la decisión ya toada de que Cristina sería candidata, había explicado las razones por las que Néstor debía ser reelecto. Tal vez hacía exactamente lo que hacen casi todos los empresarios cuando enfrentan al Presidente: dicen lo que éste quiere escuchar. Cristina, sin embargo, no lo entendió así. Lo interpretó como un rechazo a su persona…” “Políticamente incorrecto. Razones y pasiones de Néstor Kirchner” de Alberto Fernández Magnetto y Cristina Fernández: “A mí en el 2008 me quisieron destituir. Si. No tengo ninguna duda. No habían querido que fuera yo la candidata. Fundamentalmente el grupo Clarín. Magnetto lo había ido a ver a Néstor a Olivos y le había dicho que no me querían como candidata. Se lo decían a todo el mundo. El otro día me vengo a enterar…Preguntale a Florencio Randazzo, pedile que te cuente cómo era, cuando él estaba convencido de que iba a ser yo la candidata, Felipe Solá le decía “no, eso se cae, mirá que yo hablo con Alberto Fernández y me dice que eso se cae”. Y Randazzo le decía “pero mirá que yo hablo con Néstor y es la candidata”, y el otro que insistía que no, que yo no era. El Grupo estaba ejerciendo mucha presión, eso yo lo sabía. Lo que no sabía era que el vocero del Grupo, hacia adentro, era nuestro jefe de gabinete. En el 2008, la 125 pasó de ser una decisión política aislada a ser el eje de discusión de todo el modelo económico y social. Por eso digo que fuimos obligados a la pelea. La situación nos obligó a pelear por defender el gobierno. Vos prendías la televisión ese año y escuchabas las cosas que decían de mí y de Kirchner, y nunca le habían dicho a nadie. A nadie. Nunca. Yo puedo hacer discursos con contenidos fuertes, pero son conceptos. Me devolvían agravios personales, uno atrás del otro. Se me negaba hasta el derecho de defenderme. Cuando critiqué la caricatura de Sábat, en lo que yo aparecía con la boca tapada y Néstor en mi cerebro, cuando apareció Moyano con las manos atadas y manchadas de sangre. No, el hecho de ser un excelente caricaturista no te pone en un lugar intocable. ………¿ Por qué esos excelentes caricaturistas nunca han retratado a la señora de Noble dándole la mano a Videla? ¿Eso no se puede decir, no se puede observar, hay que callarse? “ (“La Presidenta. Historia de una vida” de Sandra Russo Página 243 y 244). La conformación del poder mediático El periodista Federico Bernal lo ha descripto con una notable precisión: “Como es sabido, los noventa no fueron sino la fase superior de los ochenta, cuando al compás de la destrucción del aparato estatal y la intervención mercadista, la privatización, extranjerización y concentración mediática estuvo a la orden del día. Tratóse, sin lugar a dudas, de un segundo 1492. Se crearon y consolidaron grupos gigantescos de comunicación como Televisa (México), O Globo (Brasil) y Cisneros (Venezuela). En Argentina fue el grupo Clarín.” Al respecto el especialista de la Universidad de Sevilla, Ramón Reig, escribió: “Tales grupos deberían llamarse conglomerados, en función de las siguientes características en común: su conexión a redes financieras y tecnológicas; su tendencia a la fusión-concentración; compartir la propiedad de alguna empresa mediática o de otro tipo; fijar el “orden del día” del mundo a través de sus servicios audiovisuales y de prensa; e influenciar en mayor o menor medida en las culturas / mentalidades de los pueblos.” El más débil Clarín, durante la dirección de Héctor Magnetto, ha instrumentado a su diario como el caballo de Troya para la obtención de fructíferos negocios y cubrir la mayor parte de las actividades económicas. Durante la dictadura establishment-militar, junto a dos diarios socios y el estado terrorista, obtuvo el monopolio del papel de forma poco clara, con lo cual se apropió del insumo principal y se convirtió en el diario de mayor circulación e influencia. A Alfonsín le arranco el proyecto de derogación del artículo 45 de la ley de la dictadura que impedía que un diario tuviera una radio. Con Menem se adueñó de Canal 13 y la legalización de Radio Mitre. Con Duhalde, el salvataje de la pesificación y la Ley de Bienes Culturales. Con Kirchner la unificación de Cablevisión y Multicanal. Previamente a través del monopolio del fútbol, consiguió la adquisición de numerosos cables a los que previamente fundía no dándole la posibilidad de emitir el fútbol codificado, que sí otorgaba a un canal competidor propio. El haber conseguido la postergación de la aplicación de la ley de medios audiovisuales por cuatro años y con la posibilidad que la Corte Suprema de Justicia determine un empate que encubra un notable triunfo para el multimedios, revela la envergadura de su poderío. El filósofo griego Protágoras podría confirmar su aserto, de hace aproximadamente 2300 años: “La justicia es lo que el hombre rico dice que es.” Uno de los méritos del kirchnerismo es haber puesto en el tapete, en los casos de movimientos populares, la diferencia entre el poder del gobierno y el poder económico. La historia revela que Lanata y Tenembaum sostienen una falacia cuando afirman quién es el más débil. Mucho más cerca de la verdad, estaba el político radical César Jarolavsky quien decía con notable profundidad: “Clarín ataca como un partido político y se defiende con la libertad de prensa.”
Borges por Piglia MATÍAS CASTAÑEDA “Ustedes recuerdan lo que dice Benjamin”, dice Ricardo Piglia, y por supuesto no recordamos lo que dijo Benjamin. Entre otras cosas porque no lo leímos. Por suerte acto seguido explica lo que dice Benjamin, que es algo que sirve para explicar otra cosa de Jorge Luis Borges. A quien leímos pero no con la profundidad de Piglia. Entonces está genial, ya que aprendés de todo un poco de una manera didáctica. El fin de semana se termina esta genialidad que se dio en llamar Borges por Piglia, una serie de cuatro clases magistrales del escritor más importante de la Argentina actual sobre el escritor más importante de la Argentina. Con la habilidad aprendida en la docencia, Piglia despliega con un lenguaje sencillo el infuso ejercicio del stand up. Chistes, información y sabiduría ante un anfiteatro de entusiastas tomadores de nota de toda extracción. Lo que nos convoca es la figura descomunal de Jorge Luis Borges: el origen, entre el duelo y la biblioteca. La eugenesia del autor, la invención de su pasado: Jorge Luis Borges, entre la madre, que es “la barbarie”, y el padre, que es “la civilización”, mediante su persona, sintetiza el clivaje sarmientino con un 92 por ciento de pureza. Esa y otras cosas aborda Piglia, con la naturalidad de una charla, la amabilidad del humor y el deslumbramiento de la sabiduría. Un lujo. Lo más conmovedor es Piglia describiendo y en la descripción admirando a Borges. Un enorme escritor conmovido por la genialidad de otro, al que no sólo considera mejor si no fundamental para la humanidad. No son todos elogios. Borges no es un erudito, no tiene una obra digna de un Nobel de acuerdo al canon preciso para, no capta mucho la onda de la política, por su manera maravillosa de relacionar dos o más temas no tiene el don de la jerarquización, pero todo esto es menor porque inventó algo que no había. Borges desarrolló una obra novedosa a partir de diversos ejercicios menores de la literatura como la copia, la crítica, la traducción y la cita; “su erudición es la sintaxis”. Una obra que incide sobre la misma obra para modificar la ‘realidad’ de la obra. Y con ello, de alguna manera, anticipó el futuro, contó la modernidad. Borges inventó lo borgeano. Todo lo que vino después es él: el mundo será Borges. El mundo ya es Borges. Borges por Piglia, termina este sábado a las 21 por la Televisión Pública. Los tres capítulos anteriores se pueden ver en http://www.youtube.com/user/TVPublicaArgentina Les recomiendo verlo es complicado seguirlo en algunas cosas pero agarras algo de cultura
La Vuelta de Obligado y el espíritu de partido El 20 de noviembre de 1845, siendo el general Juan Manuel de Rosas responsable de las Relaciones Exteriores del territorio nacional, tuvo lugar el enfrentamiento con fuerzas anglofrancesas conocido como la Vuelta de Obligado, cerca de San Pedro. La escuadra anglofrancesa intentaba obtener la libre navegación del río Paraná para auxiliar a Corrientes, provincia opositora al gobierno de Rosas. Esto permitiría que la sitiada Montevideo pudiera comerciar tanto con Paraguay como con las provincias del litoral. Desde hacía varios años, los conflictos diplomáticos entre Francia, Inglaterra y Buenos Aires estaban a la orden del día. Con las negociaciones estancadas y un ultimátum dado a Rosas para que pusiera fin a la guerra con Uruguay y diera la libre navegación de los ríos, comenzó el bloqueo anglo-francés y la posterior expedición por el río Paraná. Era noviembre de 1845. Rosas dispuso que se cortara el paso a las naves extranjeras. El encargado de la defensa del territorio nacional fue el general Lucio N. Mansilla, quien tendió de costa a costa barcos “acorderados” sujetos por cadenas. La escuadra invasora contaba con fuerzas muy superiores a las locales. Al intentar avanzar varios buques de guerra y mercantes europeos, las fuerzas argentinas procedieron al ataque. Aunque las bajas de las tropas nacionales fueron diez veces mayores y los agresores lograron avanzar, fue vano su intento de vender las mercaderías y recibieron nuevas embestidas río arriba. El saldo final fue frustrante para los europeos. Los tratados de paz recién se alcanzarían en 1849 y 1850. Aquella jornada, recordada desde entonces como un acto de defensa de la integridad territorial, fue declarada Día de la Soberanía Nacional por Ley 20.770 de septiembre de 1974. La conmemoramos en esta oportunidad con una carta que envió Manuel Eguía a Esteban Echeverría criticando la posición antinacional de la emigración argentina y de la prensa de Montevideo, que “ve rodar 400 cabezas argentinas, y no derrama una lágrima: no hay un pensamiento de nacionalidad sobre la tumba de 400 hermanos”. Y señala amargamente: “la Francia y la Inglaterra pueden dar una puñalada de atrás, arrebatar una escuadra, quemar buques mercantes, asesinar a cañonazos, destruir nuestro cabotaje: todo eso y mucho más es permitido a los civilizadores”. Fuente: Adolfo Saldías, Historia de la Confederación Argentina, Rozas y su época, Tomo IV, Buenos Aires, Félix Lajouane Editor, 1892, pág. 444-445 Pelotas, febrero 12 de 1846 Señor don Esteban Echeverría, Mi querido Esteban: Hace algún tiempo que me propuse explorar y aun uniformar la opinión de la emigración argentina en ésta, para conseguir la publicación de un periódico que no sea la expresión de un partido viejo y exclusivo, como lo son hoy los que se publican en esa: y cuando esto no sea posible, hacerlo en artículos insertos en los mismos periódicos. Las cuestiones que hoy se agitan a cañonazos en el Plata envuelven nuestros mayores intereses de localidad, e infieren grandes ofensas a nuestra nacionalidad, para dejarlas pasar como justas y decorosas… La intervención, sosteniendo sólo la independencia del Estado Oriental, salta del Uruguay al Paraná y va a asesinar calculadamente argentinos en la Vuelta de Obligado. La prensa todo lo alaba: nada ve el partido unitario en esta lucha que sea contrario a su nacionalidad, a sus intereses: no sale del eterno tema “muera Rosas”, y de la menguada alabanza de todo cuanto emana de la intervención: y no admite ni la discusión de los hechos, cuando aun estamos ignorando qué puntos de contacto hay entre la independencia del Estado Oriental y la Vuelta de Obligado. Para la prensa de Montevideo, la Francia y la Inglaterra tienen todos los derechos, toda la justicia, aun más: pueden dar una puñalada de atrás, un tajo de pillo, arrebatar una escuadra, quemar buques mercantes, entrar en los ríos, asesinar a cañonazos, destruir nuestro cabotaje: todo eso y mucho más que aun falta, es permitido a los civilizadores. Para esta prensa el francés maquinista que cae atravesado por una bala, es digno de su compasión y duelo: lo llama desgraciado; y ve rodar 400 cabezas argentinas, y no derrama una lágrima, no muestra el menor sentimiento por su propia sangre: no hay un pensamiento de nacionalidad, una palabra de dolor sobre la tumba de 400 hermanos. La prensa de Montevideo es completamente francoinglesa, y el pueblo argentino quiere y siente la necesidad de una que sea suya, teniendo elementos americanos que bastan ellos solos, sin mezcla extranjera, para triunfar de Rosas: pero al poder material que avance contra él debe asociarse el poder moral, porque esa empresa no es sólo del sable: éste sólo ha conseguido la mitad del triunfo, y más de una vez ha sido nuestra ruina el empleo de un solo medio. Queremos, pues, un escritor que llene este deber, que ilustre las masas sobre todo punto político: que dispuesto siempre a decir la verdad, no se reduzca a elogiarlo todo. Un escritor (…) colocado en la altura de su misión, desnudo de las influencias de un partido ciego. Que no deprima a Rosas sin motivo, ni alabe a Paz sin merecerlo: que esté constantemente en la libertad de decir lo justo y lo bueno, y armado de la palabra de Dios enseñe al pueblo cuál es su dignidad y conveniencia: que tienda en fin a uniformar la opinión sobre los puntos en que debe haber completo acuerdo para remover obstáculos al nuevo orden. Este escritor, esta cabeza, este hombre, eres tú, Esteban. Yo he trabajado aquí para darte a nombre de todos tus compatriotas este encargo: y lo he conseguido sin más esfuerzo que la sola indicación de tu nombre. Dime, pues, si lo aceptas, y si puedes consagrarte a este fin. (…) Te desea salud tu amigo Manuel Eguía
Oxigenación Por Hugo Presman Una serie de circunstancias han concurrido para la renovación ministerial más importante de la década kirchnerista. Un desgaste profundo de un equipo, en varios de sus integrantes, carente de vuelo propio, más propenso a obedecer órdenes que a proponer iniciativas. Una sobreactuación de obediencia que transformaba a varios de los ministros desplazados en cadetes jerarquizados. La confesión de la Presidenta en el reportaje con Jorge Rial que sólo confiaba en sus hijos, explica cierta forma de gobierno que a Néstor Kirchner lo llevó a la muerte y que ha terminado resintiendo la salud de Cristina. La biología en los últimos años ha jugado en contra de los nuevos aires latinoamericanos. Muertes que han dejado notables ausencias como la de Hugo Chávez y Néstor Kirchner, el cáncer que ha llevado a dar un paso al costado a Lula y la licencia por enfermedad de Cristina, han herido al proyecto de unidad latinoamericana, el plan revolucionario de los libertadores del siglo XIX y el imprescindible del siglo XXI. El regreso a la actividad de Cristina Fernández tiene limitaciones en cuanto al tiempo e intensidad del ejercicio de la presidencia. Los médicos han recomendado evitar el stress lo que es un consejo imposible de cumplir en el ejercicio de cualquier cargo ejecutivo y mucho más si se trata de la presidencia de un país. Ante esta situación, y demostrando nuevamente ser imaginativa cuando más complicada es la situación, Cristina Fernández ha decidido delegar una parte de su agotadora función en un jefe de ministros con personalidad y vocación de ser candidato presidencial y un ministro real de economía, más allá de su devenir posterior. Todo ello sin enterrar banderas, pero adaptándolas a un escenario que se ha tornado más complejo. En segundo lugar, la necesidad de responder a los pasivos que convirtieron una victoria electoral en una derrota política. Es posible, pero entra en el terreno de la historia contra fáctica, que de no haberse producido los problemas de salud, los cambios se hubieran producido, no necesariamente con los mismos actores, pero el posible grado de delegación hubiera sido menor. Todo esto no significa que la orientación general y la última palabra, no quede en las manos presidenciales. Sin la presencia de la Presidenta, Capitanich tiene pasivos semejantes a los que alejan a Daniel Scioli de ser el heredero elegido por el kirchnerismo. Son figuras políticas muy permeables al clima de época. Los que quieren un cambio de rumbo con personeros directos del establishment deberán apostar a un presidente distinto, si es que consigue ganar en el 2015. Jorge Capitanich, un político joven muy vinculado a la Iglesia, que ha pasado por todas las opciones de la tumultuosa política justicialista, con contradicciones ideológicas fuertes que van del menemismo a proponer, en un episodio al menos confuso, una base norteamericana en el Chaco, del duhaldismo a un kirchnerismo fuerte, es un puente tendido hacia los gobernadores y al Partido Justicialista. Kiciloff es un promisorio economista que tendrá que abordar desde la inflación, la contención del drenaje de las reservas y la reducción de la brecha cambiaria; hasta mantener la actividad económica, la distribución del ingreso y el pleno empleo, con la restricción racional de las importaciones. Desde una discriminación progresiva de los subsidios al gas y la luz, al deterioro del tipo de cambio. Sólo algunos de los temas más acuciantes. Kiciloff es acusado de marxista como si fuera un delito, pero el objetivo es erosionarlo prematuramente. Así puede observarse en el editorial de Joaquín Morales Solá en La Nación del 20 de noviembre: “Una novedad política e intelectual surge de ese relevo: Kiciloff le dio una vuelta de tuerca al intervencionismo nestorista que expresaba Moreno. Kicilof es directamente estatista”. No habrá tiempo para ir contra materias pendientes como la sojización, la concentración y la extranjerización de la economía. Sí será necesario avanzar para resguardar el terreno conquistado, con una reforma impositiva, actuar sobre los formadores de precios, descentralizar al Mercado Central, por provincia, ciudades y barrios, una aplicación rigurosa de la Ley de Abastecimiento, un seguimiento a las cadenas de comercialización, donde los márgenes de ganancias operan inflacionariamente, mientras que uno de los ministros más operativos y eficientes de la actual gestión ministerial, Florencio Randazzo, contador público como Jorge Capitanich, resuelve una parte fundamental del problema ferroviario. El enorme espacio que ocupaba Guillermo Moreno en materia de precios e importaciones, deberá ser ocupado por una estructura profesional, clara, racional y eficiente. Las normas a aplicar deben ser diáfanas, evitando que la oscuridad y el hermetismo alimenten la arbitrariedad. Es posible intuir que tanto Jorge Milton Capitanich como Axel Kiciloff hayan condicionado la aceptación para el ejercicio pleno de sus cargos al retiro de Guillermo Moreno (con decisiva influencia en zonas sensibles que afectaban a otros ministerios). Los nuevos funcionarios se conocen desde hace muchos años, habiendo sido el economista, entonces referente de la agrupación estudiantil de Ciencias Económicas TNT (Tontos pero No Tanto), asesor del actual gobernador del Chaco, cuando se desempeñaba como subsecretario de la Secretaría de Desarrollo Social siendo el Ministro de Economía Domingo Felipe Cavallo y luego Roque Fernández. Alguna interpretación sugiere que Cristina Fernández habría designado a Capitanich en un lugar tan significativo como un paso concreto para impulsarlo como su candidato. Acrecienta la hipótesis el hecho que deja la gobernación en manos de un vicegobernador con vocación superlativa de ser un émulo de Julio César Cleto Cobos. Pero conviene ser muy prudente: estamos a menos de un mes de las elecciones que significaron para el gobierno una victoria electoral y una derrota política, del pronunciamiento de la Corte Suprema sobre la constitucionalidad de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual , y todo ello parece tener una antigüedad de varios meses. La vorágine política envuelve y diluye hitos significativos. Así que pronosticar a casi dos años vista, es una tarea con muy alta probabilidad de error. El desplazamiento de Guillermo Moreno, saludado con euforia por adversarios políticos, los medios dominantes y el establishment, aluden a sus modos pocos republicanos, pero están heridos por ser tratados con la misma vara que muchos de ellos utilizan con sus subordinados. En las críticas a Moreno está encubierta la crítica a la intervención del Estado en la regulación de los mercados. Más allá de sus aspectos positivos, venía arrastrando una serie de variados fracasos, el desgaste de una década y fuertes enfrentamientos internos que hacían necesario, en la oxigenación buscada, su reemplazo. Es posible también que la homogeneización de los cambios permita evitar internas que dificultaban la eficacia de las decisiones. El desvaído ministro de economía reemplazado, Hernán Lorenzino, irá a Francia intentando darle un punto final al acuerdo con el Club del París, procurando de esa forma acceder al mercado de capitales y evitar seguir pagando las amortizaciones de deuda con reservas. El reemplazo de Mercedes Marcó del Pont, una profesional de buena formación, por un autodidacta como Juan Carlos Fábrega en el Banco Central, parece recorrer el camino del teórico al práctico. En su educación formal precaria, el ex presidente del Banco Nación parece un émulo de José Beer Gelbard, el buen Ministro de Economía de Héctor Cámpora y Juan Perón, un exponente inusualmente lúcido de la burguesía nacional. Completan los cambios el Ministro de Agricultura Carlos Casamiquela, un técnico del INTA, que reemplaza a Norberto Yahuar, un funcionario silencioso hasta parecer inexistente y derrotado en forma estruendosa por Mario Das Neves en Chubut. Lo mismo sucede con el Ministro de Salud Juan Luis Manzur, aún no reemplazado, al que lo aquejó a lo largo de su gestión la más absoluta intrascendencia. Sería interesante y altamente positivo, que el primer Ministro de Salud del Kirchnerismo, Ginés González García, volviera a hacerse cargo de la cartera. Todas estas disquisiciones sobre el nuevo gabinete está sujeto a la prueba de consistencia del funcionamiento, recordando aquel sabio consejo que “al rengo sólo se lo conoce cuando camina”. O aquel axioma burrero: “En la cancha se ven los pingos”. A su vez, desde este lado del análisis, tengo presente la sabia apreciación de Samuel Goldwyn, el fundador de la Metro Goldwyn Mayer: “No conviene hacer pronósticos, sobre todo hacia el futuro”
Por Hugo Presman // Sábado 21 de diciembre de 2013 Una historia tenebrosa que comenzó en Córdoba; provincia rica en historias deslumbrantes y en hechos nefastos. Tierra de la Reforma Universitaria y el Cordobazo; de la Revolución Fusiladora y del Navarrazo. Ahí donde Luciano Benjamín Menéndez regenteó el mayor campo de concentración de la región llamado La Perla. Ahí donde se refugió el Nabo Barreiro, torturador serial requerido por la Justicia, disparando la página carapintada de la Semana Santa de 1987. Ahora es el escenario que inició la paritaria armada. Policías acuartelados que dejaron zonas liberadas y alentaron los saqueos. Comerciantes indefensos que ante la ausencia del Estado decidieron armarse y defenderse. Un gobernador que primero subestima, se ausenta, vuelve y capitula. Acepta el pliego de condiciones de los amotinados, cierra el capítulo provisoriamente en su territorio y abre una paritaria armada en buena parte del resto del país. En el medio, protagoniza una comedia de enredos con el gobierno nacional con el fondo de un drama. Ineptitud superlativa del pequeñísimo José Manuel de la Sota y algunas actitudes mezquinas del gobierno nacional. Policías eufóricos que se abrazan entre ellos y sus compañeras, mientras miles de cordobeses intentan recuperar lo que queda después de los saqueos. En Tucumán, en su capital, después de hechos similares, quince mil tucumanos se concentraron para repudiar el comportamiento policial. Iban a ser reprimidos y se interpuso la gendarmería. Una crónica del periodista Rubén Elsinger, refleja lo que se vivió y cómo se instigó: “Otros grupos de motoqueros encapuchados y autos sospechosos merodeaban supermercados y depósitos mayoristas en diferentes barrios.Cuentan que en Villa 9 de Julio, al noreste de la ciudad, dos policías de civil de la Brigada de Investigaciones les hicieron señas de que se acercaran a los adolescentes que participaban de una reunión de un programa de recuperación de adictos. Un par de chicos fue a hablar y cuando volvieron, contaron: “Dicen los ‘ratis’ (por los policías) que está liberado el híper del Acceso Norte”. Se referían a uno de los locales que la firma Hipermercados Libertad tiene en esa zona. Minutos después había un grupo acechando ese local. Otros testigos hablan de la participación directa en los mismos saqueos de policías, así como de integrantes de la barra brava del Club Atlético Tucumán. Los ataques eran resistidos con armas de fuego y palos por los dueños de los negocios, sus empleados improvisados como custodios, vigiladores privados y algunos policías. Cuando los atacantes superaban a los defensores y se iniciaba el saqueo, se sumaban entonces muchas otras personasque se habían mantenido a la espera.” Es posible que lo que el político Luis Juez denominó con precisión “La paritaria de la 9 milímetro”, haya producido una ruptura muy fuerte entre los sectores de la población que tenían una mirada benévola de los uniformados y la policía que los desprotegió. De manera que están dadas las condiciones, como único fruto positivo del alzamiento policial, para producir un replanteo profundo del funcionamiento de las policías provinciales. Es ahora o tal vez nunca o mucho más tarde. DIFERENTES INTERPRETACIONES Es posible que la sociedad argentina que ha padecido crisis dolorosas profundas (dictaduras diversas; proscripciones; bandas parapoliciales apañadas desde el estado; terrorismo de estado; derrota militar; hiperinflación; deflación; crisis económicas agudas; saqueos; traición y defraudación de la voluntad popular; congelamiento de depósitos; indexaciones; desagios; pobreza insultante; desempleos record; clubes de trueques; multiplicidad de monedas; devaluaciones impresionantes y revaluaciones absurdas; corrupción), para citar algunas pesadillas todas ellas en pocas décadas, haya emergido de una forma que posiblemente resulte difícil de aprehender con los parámetros de las décadas de los cuarenta hasta parte de los setenta. Todo ello, en el contexto de un capitalismo planetario cada vez más inhumano y feroz, que se fue acentuando desde la caída del Muro de Berlín, reduciendo significativamente el estado de bienestar o extinguiéndolo, reconstruyendo muros en el interior de cada una de las sociedades para proteger a los favorecidos de una desigualdad social creciente, con lo que el entretejido social se ha desgarrado o roto. Todos los esfuerzos y avances conseguidos en la última década en nuestro país han resultado insuficientes para reparar lo que se destruyó en forma profunda. Así se puede asistir a vecinos que roban a sus vecinos, de los cuales resultan ser clientes antes y después de los saqueos. Situación similar a la que viven habitantes de las villas, en su inmensa mayoría trabajadores, que deben pagarle peajes a un número pequeño de delincuentes enquistados allí. Un cambio de valores naturalizado: lo del otro está sujeto a apropiación sin remordimiento alguno. Valores que conforman el sostén de una sociedad organizada Y si eso en otras épocas y en ciertas propuestas políticas era una forma de redistribución coercitiva del ingreso dentro de un proyecto de cambio social, hoy es mero pillaje individual. La socióloga Maristella Svampa lo describe con precisión: “Hace unos días, revisando testimonios recogidos de lo sucedido en Córdoba, leí que ante el reproche de un periodista que decía a una persona “estás robando”, en el momento que se llevaba una mesa de un negocio saqueado, la respuesta del hombre fue: “No lo robo. Me lo llevo.” Es cierto también que diferentes gobiernos de todos los signos ideológicos han impulsado el enriquecimiento impune de funcionarios que no pueden justificar ya no su patrimonio total sino el que declaran, lejos del alcance de la justicia, lo que termina creando un clima vicioso del todo vale. Por otra parte, franjas de los sectores populares que han tenido un ascenso social es entendible, tanto en nuestro país como en Brasil, que aumenten sus niveles de exigencias. Lo que no parece tan comprensible es que rápidamente se mimeticen con la posición ideológica de su nueva adscripción social que consideran que es mérito propio y sus desgracias son del gobierno que precisamente es el que creó las condiciones necesarias para su movilización social ascendente. Sobre las zonas liberadas y la incitación policial al saqueo, hay un escenario sobre el cual también es imprescindible reflexionar. La socióloga Alejandra Ciuffolini, refiriéndose a los sucesos de Córdoba expresó: “Nuestro trabajo de investigación sobre luchas sociales nos permite un análisis en el que los hechos recientes se inscriben en una historia más larga de conflictos y necesidades en los sectores populares. Cabe reseñar la dinámica excluyente y segregadora de la mayor política de vivienda en la última década, como el programa “Mi casa, mi vida”, que ha desplazado a los bordes de la ciudad a buena parte de los sectores populares que habitaban en villas y asentamientos. Incluso relocalizó en un mismo barrio a poblaciones con enemistades históricas, cuyo resultado ha sido la configuración de espacios inhabitables por la violencia imperante. Tenemos además una práctica de seguridad, que se asienta en el abusivo Código de Faltas como herramienta de control de la vía pública, delimitando espacios de circulación y vida de los pobres; leyes como la de narco-menudeo y contra la trata, que con sus figuras escasamente tipificadas intensifican la persecución y el hostigamiento hacia los sectores populares. Hay que sumar la inaccesibilidad a cuestiones tan básicas como la tierra y la vivienda, por el encarecimiento del suelo y por claras políticas de desarrollo urbano que privilegian los emprendimientos privados. De fondo también aparece el deterioro financiero de la provincia de Córdoba, que impacta en el diseño de programas y políticas sociales, y especialmente en materia de empleo. Estas cuestiones, entre otras, han generado un profundo malestar en las barriadas populares, especialmente en los jóvenes…Y en relación con los saqueos, cabría precisar que comenzaron en barrios cuyos habitantes son en buena parte policías retirados o en actividad, por ejemplo barrio SEP, lo que casi no deja dudas de la conexión entre los primeros saqueos y el mismo conflicto policial…. No comparto la idea de desborde social, y sí creo que se han generado espacios de violencia, cuyo devenir es siempre incontrolable…. La rabia social no sólo es de los sectores populares, también está en las clases medias y altas, y ése es el otro lado de la rabia. Si algo hay de llamativo en estos días es la furia de esos sectores.El modo violento con que jóvenes y adultos se lanzaron a la “caza” de aquellos que van en moto de a dos, son morochos y portan gorra: es la peligrosa ideología construida alrededor del “negro de mierda”, que es exactamente aquella que está en nuestras calles desde hace más de una década, dispuesta como paradigma de inseguridad. A su vez, Maristella Svampa reflexiona: “Es que los saqueos involucran también comportamientos colectivos primarios desde los sectores medios y acomodados, quienes en nombre de la autodefensa territorial y de la propiedad privada, responden de modo descarnado, mostrando lo peor de sí mismos: racismo, clasismo, en fin, un rosario de discriminaciones y violencias… Lo sucedido en Córdoba constituye un punto de inflexión, tal como lo ilustra un episodio en el barrio Nueva Córdoba contra jóvenes por “portación de rostro” que atravesaban el territorio amenazado. Diciembre de 2013 no reenvía a 1989 ni tampoco es una reedición del 2001. Estos saqueos de 2013 se parecen más a lo ocurrido exactamente hace un año en Bariloche, la ciudad turística más emblemática de la Patagonia y a la vez, paradigma de la fractura socio-espacial. Claro que no era la primera vez que Bariloche, verdadera “ciudad- country”, nos sorprendía con imágenes extremas. Ya lo había hecho en 2010, cuando la policía asesinó a tres adolescentes y hubo fuertes manifestaciones de xenofobia y racismo por parte de los comerciantes del Bajo, en apoyo de la policía del gatillo fácil.” DEMOCRATIZAR LA POLICÍA Es bueno recurrir a los que saben. León Arslanián que fue dos veces el promotor del mayor avance y depuración de la bonaerense sostiene: “Yo creo que pudimos demostrar que era posible llevar adelante una reforma, un programa coherente, sin necesidad de pactar nada con las fuerzas de seguridad. Los gobiernos no tienen que pactar nada, pero nuestra reforma, después de la asunción del gobernador (Daniel) Scioli y su ministro de Seguridad (Carlos Stornelli), fue destruida en sus principales aspectos. En 2009, ya fuera del gobierno, llegamos a un acuerdo para avanzar hacia una seguridad democrática, con participación de organizaciones de derechos humanos, especialistas y referentes de diferentes fuerzas políticas. Y lo primero que se planteó es que las fuerzas policiales dejen de estar gobernadas por sí mismas. El que las debe conducir y disciplinar es el poder político. Eso no ocurrió porque se decidió pactar con las policías. La seguridad es un resorte de los gobiernos y no se puede negociar…… Debo aclarar que cuando hablamos de sindicalización policial no estamos hablando del derecho de huelga. La sindicalización no significa que los policías tengan los mismos derechos que un trabajador portuario, pero sí que tengan una representación genuina, que pueda sentarse a negociar con los gobiernos temas tales como los salarios, las condiciones laborales. Y que puedan discutir los modos de organizaciones de las fuerzas de seguridad; no puedo decir que son medievales, pero sí que son napoleónicos en la mayoría de las provincias argentinas….. La policía no puede tener derecho de huelga, porque está obligada a preservar derechos superiores, como son el derecho a la vida y a los bienes de la sociedad a la que debe proteger. Los intereses y el bienestar del colectivo social están por encima de los intereses corporativos de las fuerzas policiales y de seguridad. Los policías tienen derecho a participar, a través de representantes legítimos de la tropa, en mesas de trabajo sobre salarios, condiciones de trabajo y de salubridad, tratamiento adecuado de enfermedades profesionales, prestaciones médicas garantizadas, derecho a la vivienda, estabilidad en el lugar de trabajo……Acá hay que hacer la reforma policial o hacer la reforma policial, no queda ningún otro camino. Marcelo Saín, otro experto, creador de la Policía de Seguridad Aeroportuaria afirma: “Ha habido un fuerte malestar laboral en las policías. Lo que quedó demostrado a partir de esta crisis es que estas policías conviven fuertemente con bolsones de trabajadores pobres, que a sí mismos no se consideran trabajadores. Y que además no lo son desde el punto de vista jurídico, porque no portan ningún derecho laboral. Eso tiene que ver con la configuración de estas fuerzas fuertemente militarizadas y estructuradas sobre la base de la sumisión al superior. Esto eclosionó. Una de las manifestaciones más fuertes de esta situación de crisis es una suerte de licuación de la estructura de mando tradicional, que ya no es administrable por las cúpulas con el reglamento militarizado en la mano. Uno de los fenómenos que hemos visto en estos días es que no ha habido clandestinidad en la demanda. Es un fenómeno que yo no lo asimilaría a ningún otro tipo de hecho de desestabilización por parte de fuerzas policiales. El segundo aspecto es la existencia de estructuras de conducción policial profundamente anacrónicas y con muy escasa capacidad de gestión de la crisis. Y en esto hay que destacar la ausencia total de estructuras de gestión política. A punto tal es la acefalía y la defección política en las provincias –existan o no ministerios de seguridad–, que en ninguna se vislumbró capacidad política de gestión de la información y de la conflictividad. Eso obligó a que los propios gobernadores de manera directa intercedieran ante la crisis, incluso en algunos casos estableciendo diálogos y negociaciones con los propios sectores que establecieron los reclamos. Le pasó a un gobierno como el de De la Sota, que le concedió a la policía todo el poder, al punto de llevar como Ministro de Seguridad a Alejo Paredes, vinculado con la oficialidad de la dictadura militar….. La principal responsabilidad es el desmanejo político de la policía. Esta policía no es resultado del espíritu santo. Es la policía de esta política. Acá hubo 20 años de un acuerdo tácito por el cual los gobiernos delegaron el poder de la gestión de la seguridad pública a las policías y éstas gestionaron la problemática criminal, en algunos casos incluso participando en el crimen. Este doble pacto es lo que se empieza a agrietar. A través del desmanejo de las organizaciones policiales se agrieta el pacto político policial, y a través del crecimiento del crimen más complejo y organizado y su autonomía respecto de la regulación estatal -como hemos visto en los problemas con el narcotráfico en la provincia de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba-, se empieza a quebrar el pacto policial-criminal. Es simultáneo, forma parte de lo mismo. Y ahora, cuando se quiebra ese doble pacto, no hay resto político para enfrentar el tema, porque al darle el gobierno de la seguridad a la policía, nunca se construyó capacidad de gestión política. El gran desafío no es tanto el proceso de reforma policial, esa es una segunda etapa; lo más importante es construir capacidad de gestión política…. Ese debe ser un punto de llegada, la conversión del empleo policial en un trabajo. Hay un abordaje esquizofrénico del Estado y de la política con relación a los policías. No podemos tener policías con doble empleo. Tiene que haber un nivel salarial que imponga la exclusividad. Si no, no hay profesionalismo y desempeño eficaz de las tareas. Las condiciones materiales de trabajo hay que revertirlas. Y hay que permitir a futuro el derecho a la agremiación y a la negociación colectiva, no así el derecho a huelga. La sindicalización tiene que ser pensada en el marco de un cambio mucho más integral en la policía.” UN COMENTARIO SOBRE LA CONMEMORACIÓN DE LOS 30 AÑOS La explicación gubernamental sobre que el grupo de sediciosos no debían empañar la fiesta que implicaba 30 años de democracia, ni que había que ceder levantando la misma me parece correcta. Pero a partir de ahí, hay algunas puntualizaciones. Se podía haber realizado sólo el acto en el interior de la casa de gobierno. La otra es haber seguido como se hizo, pero haciendo referencia a través de los artistas populares como León Gieco, entre otros, de lo que estaba ocurriendo. Era una contradicción muy fuerte que se cantara ese himno planetario que es “Sólo le pido a Dios”, donde se dice: “Sólo le pido a Dios/que el dolor no me sea indiferente,/ que la reseca muerte no me encuentre/ vacío y solo sin haber hecho lo suficiente.” El haber hecho silencio, fue un gesto sonoro estridente, mezcla de desagradable y desaprobable. Una tercera alternativa era explicar claramente la situación y luego invitar a todos los artistas convocados a interpretar una sola canción y luego desmovilizarse con la gente convocada intentando hacer propio el dolor de los argentinos muertos y de los saqueados. Además se sumó la presencia en primera fila de figuras alejadas de los derechos humanos como Moria Casán y el inoportuno baile de la presidenta, torna entendible el gusto amargo que dejó en muchos, incluso kirchneristas o simpatizante con el gobierno, esos aspectos de la conmemoración. Es una herencia menemista que atraviesa a la sociedad y por lo tanto a prácticamente todos los referentes políticos, el fulgor de mezclarse con figuras artísticas o meramente del espectáculo. Cuánto más hubiera aportado a la conmemoración haber invitado y sentado en primera fila a los miembros sobrevivientes de la CONADEP o a los jueces vivos que juzgaron a las tres primeras juntas militares. Un gobierno que ha hecho notables avances en materia de derechos humanos queda mucho más expuesto cuando escamotea en medio de los festejos, la sensibilidad para enmarcarlos en la dramática realidad que miles y miles de argentinos estaban viviendo junto a un número de muertos que finalmente alcanzó la enorme cifra de quince. LA PARITARIA ARMADA La crisis protagonizada por las fuerzas policiales, su ruptura con sectores importantes de la población, abona el terreno para hacer la cirugía que la democracia ha demorado en encarar. Las escenas de ciudadanos armados reemplazando al Estado, tardarán en disiparse. La ruptura entre estratos sociales enfrentados, el recuerdo del miedo padecido es una herida en la memoria colectiva. Situaciones como las vividas, más que destituyentes como se insiste en algunos casos en denominar, se acercan a la calificación de erosionantes. Un ejemplo boxístico permite ejemplificar. El recordado boxeador Carlos Monzón, no se imponía con un solo y definitivo golpe, sino con un persistente y sostenido trabajo de demolición. Los gobernadores, en otro contexto histórico, repitiendo sin decirlo “Felices Pascuas, la casa está en orden”, implican el posible nacimiento del Partido Policial, de no tomarse las medidas imprescindibles Y finalmente a diferencia de cuando la pronunció Alfonsín, no puede afirmarse la continuación de la frase que en aquella ocasión fue cierta: “Y no hay sangre en la Argentina.”

HUGO PRESMAN Aunque pueda resultar obvio, es necesario recordar algunas de las más elementales premisas políticas, en función de errores propios que ha venido incurriendo Cristina Fernández. Cuando la Presidenta obtuvo el 55% de los votos, es posible que haya realizado una lectura equivocada del resultado. De ese porcentaje, el núcleo propio rondaba entre el 30 y 35%. La diferencia con el 55%, es un electorado fluctuante. De esos 20 o 25 puntos coyunturales, debía retenerse entre 10 a 12 puntos para concentrar fuerzas para intentar modificar la Constitución y forzar la reelección (cosa que nunca fue levantado explícitamente por la Presidenta) o para estar en condiciones de elegir su sucesor, o en última instancia, transitar con mayor solvencia, el debilitamiento que significan siempre los dos últimos años de un gobierno que no está claro que pueda tener su propio sucesor. La Presidenta decidió avanzar y contradictoriamente, al mismo tiempo, debilitar su base de sustentación. El “nunca menos” era lo conseguido y el piso del cual partir. El notable triunfo del 2011 fue obtenido mediante un frente social que incluía al movimiento obrero, franjas fluctuantes de clase media, burguesía nacional siempre dispuesta a apoyar con reticencias mientras se la acoja con prebendas, y el margen de su tasa de ganancias compense la irritación que le provoca las formas de los gobiernos populares, los organismos de derechos humanos, La Cámpora, el Movimiento Evita, Kolina, Miles, el EDE, los organismos de derechos humanos, y algunas organizaciones sociales. En estos dos años, la clase obrera ya sea a través de la CGT de Moyano como la de los gordos fueron desplazados en el primer caso y secundarizados en el segundo, mientras franjas fluctuantes de clase media pasaron nuevamente como en el 2008/2009 a la oposición visceral, la burguesía nacional empezó a cambiarse de vereda y el Frente para la Victoria quedó reducido a las organizaciones nucleadas en unido y organizados, segmentos minoritarios de clase media, los sectores populares más pobres, franjas adelgazadas de la clase obrera, la mayoría de los organismos de derechos humanos y la ubicación críticamente oportunista de los empresarios. En lugar de consolidar los cimientos para seguir edificando más pisos, se debilitaron las bases y se emprendieron objetivos de envergadura contra lugares sensibles del poder. La lucha correcta contra el grupo Clarín iniciada en el 2008, implica enfrentar a un multimedio hegemónico y sus múltiples brazos económicos que al mismo tiempo articula la mayoría de la oposición que le es dependiente y que actúa como su brazo político. La batalla por la denominada “democratización de la justicia” implica ir contra la última trinchera del poder económico. La acumulación de errores económicos, las tareas pendientes, los déficit en materia de transporte y de infraestructura vial, le explosiva situación de la energía, el retardo de la reforma impositiva, la subestimación de la inflación y de la inseguridad, el haberse enamorado de los indudables éxitos conseguidos que originan nuevas demandas, el haber dejado trunco la supresión de los subsidios a los sectores medios y altos, la instrumentación equivocada de medidas correctas, la arbitrariedad y falta de transparencia de las mismas y las denuncias de corrupción remataron un coctel que pasó la cuenta el 11 de agosto. ESTRATEGIA OSCILANTE Resultaba elemental que las elecciones PASO del 11 de agosto condicionaban en buena medida a las de octubre y estas definían horizontes diferentes para el gobierno con vista al 2015. Por lo tanto resultaba del más elemental sentido común y político mantener unido el frente interno con los referentes más importantes en la provincia de Buenos Aires como Daniel Scioli y el que aparecía como estrella ascendente como Sergio Massa. Las indudables diferencias entre Cristina Fernández, el gobernador bonaerense y el intendente de Tigre, convenían invernarlas hasta después del 27 de octubre. Y si es por cuestiones ideológicas, que algunos seguidores incondicionales de la presidenta invocan, el gobierno se traga una tonelada de batracios llamados entre otros Juan Manuel Urtubey, Gildo Insfrán, Raúl Othacehé y siguen los nombres. Con Massa se manejó una información equivocada proveniente de la SI (Servicio de Informaciones) por el cual se especulaba que finalmente no iba a romper. Con Scioli se lo zamarreó en público, se lo acusó de inoperante, de mal administrador, hasta de no defender a la Presidenta y a Néstor Kirchner de las acusaciones de Jorge Lanata, y se lo dejó al borde de la inanición financiera. El ex vicepresidente llegó a negociar con Massa una lista de diputados que incluía a su mujer. A último minuto consideró que su futuro pasaba por ser el candidato del Frente para la Victoria en el 2015. Que Scioli se haya quedado del lado del gobierno, es un mérito de Scioli y no de Cristina Fernández que estiró la cuerda hasta la fractura. Si Scioli hubiera roto, el resultado de las elecciones del 11 de agosto hubiera sido una catástrofe para el gobierno que habría dificultado considerablemente la posibilidad de arribar a la finalización del mandato. Para las elecciones de octubre, es el gobernador que se pondrá la campaña al hombro. Todo indica a 50 días de las elecciones, que es posible que el Frente para la Victoria recupere alguna provincia, pero que se amplie la diferencia entre Massa e Isaurralde, y si el primero supera el 42% va a implicar un sacudón en el gobierno mayor de lo que han sido las PASO. Si eso sucede finalmente, la suerte del gobernador de la Provincia de Buenos Aires con relación al 2015 quedará mellada. Lo que parecía sencillo, superar las elecciones del 2009 y con ello mejorar la representación legislativa en diputados hoy parece mucho más complicado pero no improbable. A la presidenta le resulta muy dificultoso, más allá del pragmatismo, que el kirchnerismo se continúe en Scioli. Si hubiera estimado mejor el timing político considerando las PASO como altamente definitorias, manteniendo a todos adentro, es altamente probable que hubiera podido llegar a superar el 35% y se encontraría en inmejorables condiciones de llevar a nivel nacional la experiencia de digitación de su candidato a presidente como la de Martín Insaurralde a primer diputado por la Provincia.. Por las particularidades que tiene nuestro país, la disputa de dos proyectos permanentemente en pugna, una elección legislativa se convierte en un plebiscito. Más aún: en el número total de diputados es probable que el gobierno siga siendo mayoritario y la primera fuerza en el país. Y sin embargo lo que es una victoria electoral se transforma plebiscitariamente en una derrota. Y dada la estructura política del Frente para la Victoria, más allá de los diputados que obtenga Sergio Massa, los mismos se verán engrosados con los muchos que se deslizarán como por un tobogán desde el oficialismo al Frente Renovador. Las medidas positivas que ha tomado en los últimos días el gobierno como el incremento del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias y el incremento de los importes de la categoría del monotributo superando en magnitud a todos los pedidos de la oposición, hubiera tenido un efecto mucho más favorable para el gobierno si se hubiera concretado siete meses antes. Los manotazos referidos a la seguridad limitados al tiempo electoral suenan poco convincentes y el asumir aspectos relevantes del discurso de la oposición en boca de Insaurralde sobre la baja de la imputabilidad de menores y en la designación de Alejandro Granados como ministro de seguridad de Scioli, identificado con la dureza policial, con la aceptación presidencial, es una claudicación importante con escasa probabilidad de ser reconocido por el electorado en octubre. A esto se ha agregado declaraciones alejadas de la verdad como las formuladas por el Secretario de Seguridad de la nación, Sergio Berni quién ha afirmado falazmente: “En casi todos los delitos hay involucrados menores.” Al respecto escribió con precisión el ensayista Alejandro Horowicz: “La designación de Alejandro Granados como cabeza del Ministerio de Seguridad bonaerense muestra como la “ideología de la seguridad” y el problema de la seguridad apenas si se tocan. Un hombre que hizo de la exhibiciónde vivir armado una receta para librar la “guerra a muerte” contra la delincuencia, no pareciera el más indicado para una lectura más matizada. Y menos cuando es preciso avanzar con políticas de inclusión activas, en lugar de agitar el gastado e ineficaz garrote de la represión policial directa. Pero como se trata de los motivos por los que Sergio Massa alcanzó tan buena perfomance en las PASO, y no de la solución de ningún problema de fondo, y es evidente que el intendente de Tigre no hace nada demasiado distinto que los demás, sobreactuar en idéntica dirección pareciera la regla indicada.” Nunca o casi nunca, resulta convincente adoptar las propuestas del adversario sin la convicción necesaria y mucho menos para intentar revertir un resultado electoral en apenas 50 días. En lo mínimos de ganancias se repara una situación arbitraria pero en materia de seguridad y reducción de la edad de imputabilidad de menores se cambia diametralmente el posicionamiento sostenido hasta ahora. Lo mismo sucede con los manotazos desesperados de trasladar cuatro mil gendarmes a la provincia por 45 días con improvisación manifiesta y derivar en forma muy cuestionable al ejército a las fronteras en lugar de aquellos. El costo de la claudicación es mucho más alto que lo beneficios que reporta. Tiene un doble desmérito: desorienta a los propios y no seduce a los seguidores de la oposición que siempre preferirán al original de la propuesta en lugar de su copia. TIMING POLÍTICO El gobierno decidió durante mucho tiempo, minimizar algunos de los temas que preocupan a la población, más allá de la envergadura real de su significación, en lugar de plantear claramente su estrategia para tratar de enfrentarlos. En el caso de la inseguridad, el prejuicio ideológico de ser un tema apropiado por la derecha, el no explicitar claramente su complejidad y que no existen recetas mágicas, el no exponer claramente la preocupación y la filosofía para mejorar en el tiempo los márgenes de inseguridad, la falta de timing lo obliga ahora desesperadamente a mimetizarse en el discurso del adversario. En otros casos, medidas correctas al concretarse fuera de tiempo, no redituarán los beneficios esperados por el gobierno. Por otra parte, una parte muy significativa del electorado ha elegido a candidatos que hacen de la insustancialidad discursiva y de un falso mensaje conciliador y dialoguista, su camino político. El gobierno entiende correctamente que la política es la resolución de los conflictos y que la confrontación es inevitable cuando se rompen los huevos para hacer tortilla. Pero cierto espíritu confrontativo innecesario campea desfavorablemente cuando como en caso de LAN, la presidenta actúa en twitter como una militante juvenil y pone en duda que el Presidente Chileno haya vendido su participación mayoritaria en la empresa aérea al asumir su cargo. Ahí es un conflicto absurdo que juega directamente a favor de Massa. Los impuestos a los dividendos y a las acciones que no cotizan en bolsa no alcanzan para financiar lo que se deje de recaudar por la suba de los mínimos y deducciones de ganancias. Aunque sea tal vez tarde, el gobierno juega una buena parte de su fortaleza política el 27 de octubre. Si hubiera tenido a mano el Martín Fierro hubiera recordado aquello de “la ocasión es como el fierro, se ha de machacar caliente”. José Hernández hablaba en el siglo XIX de algo parecido al timing político La diferencia con el 2009 es que entonces el gobierno fue fuertemente golpeado, parlamentaria y electoralmente, se encontraba contra las cuerdas, pero con coraje abandonó las mismas, tomó el centro del ring y con certeros golpes llevó a los triunfadores electorales a un rincón. El contexto era diferente porque quedaba el mismo tiempo que ahora pero contando con candidato propio para las elecciones del 2011. Ahora intenta tomar nuevamente la iniciativa, cuando la real elección aún no se concretó, pero por la falta de timing, sus mejores golpes parecen sumar más puntos en las tarjetas de la oposición que en las propias. El autor de ésta nota desea que buena parte de las puntualizaciones aquí señaladas sean desmentidas por la realidad. El gobierno es atacado por sus muchos logros y sus errores son el flanco a través de los cuales sus adversarios viscerales encuentran el flanco para debilitarlo. Al mismo tiempo, es mi posición inalterable que una vez que uno define el lugar en el que se ubica, corresponde señalar las limitaciones y errores que se cometen. Es sabido la fluidez del escenario político, que la historia es imaginativa, pero si finalmente las cosas discurren como asoma a dos años del 2015, como una contienda cuyos protagonistas principales fueran Massa y Scioli, me parece que Gustavo Flaubert hace dos siglos escribió una frase oportuna y de rigurosa actualidad:“El futuro es lo peor que tiene el presente”