Un día como hoy pero de 1851, al finalizar la GUERRA GRANDE, se firmó la paz, en la cual se acordaba que ningún partido había triunfado, y se estableció el lema "ni vencidos, ni vencedores".
El tratado estableció: “no habrá vencidos ni vencedores”. El 12 de octubre se firman los cinco tratados entre el gobierno brasilero y el de "la Defensa", con motivo del apoyo brindado por el Brasil.
La Guerra Grande fue un desastre tanto para el Uruguay como también para la Argentina; la economía del país quedó en ruinas, los odios partidarios se hicieron irreversibles y Uruguay quedó enajenado, empequeñecido y sometido al Imperio del Brasil.
El Uruguay había quedado virtualmente en ruinas: se había producido un descenso en la población (muchos uruguayos se vieron forzados a buscar refugio en Argentina, aún cuando los "blancos" también eran mal vistos por los "unitarios" que con ayuda de los brasileños y "colorados" habían triunfado en Argentina tras la batalla de Caseros), y en los sectores más populares se había acentuado la pobreza. El 80% de la población permanecía en el analfabetismo.
Por otra parte, en materia económica, la ganadería estaba hundida, al igual que la industria saladeril. El Estado debió hacer frente a grandes deudas contraídas con Brasil, Francia e Inglaterra.
Tuvieron lógicamente consecuencias nefastas para el país; más con la intervención de Brasil en la resolución del conflicto (que de paso sacó su tajada), firmándose varios tratados que favorecían el comercio y economía brasileras en perjuicio de la uruguaya. Se vio comprometida la soberanía del país; aduanas y tierras extranjerizadas; la tierra desvalorizada, la ganadería y los saladeros en ruina y descenso de la población.
Ante tremendo panorama, se buscó evitar nuevas guerras de este tipo; así se proclamó que no hubo "ni vencedores ni vencidos" y se buscó mediante la creación de héroes nacionales y las políticas de fusión y pacto (ciudad y campo respectivamente) la desaparición o acuerdo de las divisas; que se disuelven luego en la dictadura de Latorre.

El tratado estableció: “no habrá vencidos ni vencedores”. El 12 de octubre se firman los cinco tratados entre el gobierno brasilero y el de "la Defensa", con motivo del apoyo brindado por el Brasil.
La Guerra Grande fue un desastre tanto para el Uruguay como también para la Argentina; la economía del país quedó en ruinas, los odios partidarios se hicieron irreversibles y Uruguay quedó enajenado, empequeñecido y sometido al Imperio del Brasil.
El Uruguay había quedado virtualmente en ruinas: se había producido un descenso en la población (muchos uruguayos se vieron forzados a buscar refugio en Argentina, aún cuando los "blancos" también eran mal vistos por los "unitarios" que con ayuda de los brasileños y "colorados" habían triunfado en Argentina tras la batalla de Caseros), y en los sectores más populares se había acentuado la pobreza. El 80% de la población permanecía en el analfabetismo.

Por otra parte, en materia económica, la ganadería estaba hundida, al igual que la industria saladeril. El Estado debió hacer frente a grandes deudas contraídas con Brasil, Francia e Inglaterra.
Tuvieron lógicamente consecuencias nefastas para el país; más con la intervención de Brasil en la resolución del conflicto (que de paso sacó su tajada), firmándose varios tratados que favorecían el comercio y economía brasileras en perjuicio de la uruguaya. Se vio comprometida la soberanía del país; aduanas y tierras extranjerizadas; la tierra desvalorizada, la ganadería y los saladeros en ruina y descenso de la población.

Ante tremendo panorama, se buscó evitar nuevas guerras de este tipo; así se proclamó que no hubo "ni vencedores ni vencidos" y se buscó mediante la creación de héroes nacionales y las políticas de fusión y pacto (ciudad y campo respectivamente) la desaparición o acuerdo de las divisas; que se disuelven luego en la dictadura de Latorre.
