Queridos taringuer@s, les quiero compartir esta nota que encontré por ahí.
Esto es el resumen de una más larga y una infografía de otra página que están en inglés, así que traduje como pude para que se entienda la nota (está en la fuente, sin desperdicio).
Les presento a BACA: Bikers Against Children Abuse.
Estos motoqueros son ejemplares.
A pesar de su vestimenta o apariencia tan ruda, tienen un gran punto debil: ayudar a los niños víctimas de abusos.
Su compromiso es estar en cualquier momento, en cualquier lugar, y hacer lo que sea necesario para que estos niños se sientan seguros.
El caso de esta foto es el de una niña de 11 años, que ellos vienen a buscar.
De acuerdo al reporte policial, ella fue abusada por un pariente, alguien en quien ella confiaba. Esta persona no está más en el estado en el que ella vive, pero tampoco está preso.
Esta situación aún aterroriza a esta niña por las noches, a pesar de que no esté cerca. Ella se despierta con pesadillas vívidas, y nunca se siente segura, incluso estando sus padres en su casa con ella.
Los motoqueros están ahí para hacerla sentir segura de nuevo. Ellos son miembros de Bikers Against Child Abuse International (algo así como Motoqueros en contra del abuso de niños) y sus insignias en sus camperas, remeras y slogan es "Ningún niño merece vivir con miedo".
El poder y la imagen intimidante de los bikers sirven para darle apoyo y seguridad a los niños que han sido dañados.
Si la persona que lastima a alguno de estos niños hace un llamado telefónico, o se acerca a la casa de su víctima, o si el niñ@ tiene pesadillas, los bikers van a su casa y montan guardia toda la noche.
Si el niño tiene miedo de ir a la escuela, lo llevan en grupo y lo acompañan hasta que esté seguro dentro de su escuela.
Y si tiene que testificar en la corte en contra del abusador, ellos van, acompañan en todo el proceso y se sientan en las primeras filas de asientos, y hacen guardia en las puertas de entrada y salidas del juzgado.
"Miranos a nosotros, no a él" le dicen al momento de testificar, para darle seguridad y valentía. Cuando termina de dar su testimonio, la rodean y acompañan afuera del juzgado, tal como cuando llegaron.
Los bikers son todos voluntarios, dando 10, 20 o más horas semanales a esta causa. No tienen reembolso de comustible o por el tiempo que ellos dedican, lo hacen con real convicción.
Ellos tienen que ser personas duras, no sólo para proteger a las víctimas de abuso, sino también para poder lidiar con las situaciones que se les presentan: niños y niñas muy pequeños violentados de todas formas por familiares, amigos, conocidos, extraños...
Todos ellos son asesorados y enseñados por profesionales de salud mental, miembros de su ONG. Cada uno tiene que ceder todos sus datos y pasan por una profunda investigación de antecedentes criminales antes de ser parte de este grupo.
Ellos son motoqueros, no son Scouts. Si por algún motivo caen en cana, o terminan un finde presos, aún pueden ser parte del grupo, siempre y cuando el crimen no implique menores, violencia doméstica o algo similar.
Cuando visitan a los niños lo hacen con permiso de sus padres y en parejas, para no estar sólos con los niños.
No buscan problemas, simplemente buscan que lo niños no se sientan tan sólo e indefensos.
"Asusta mucho a un adulto ir a testificar a la corte, no vamos a dejar que uno de nuestros niños vaya sólo"
Los invito a ver más info en las fuentes!
Creo que este tipo de historias son las que demuestran que el que quiere cambiar el mundo, puede hacerlo desde donde está, y no esperar que venga alguien rico, poderoso, o famoso a hacerlo, porque por lo general nunca pasa.
Un abrazo!
Esto es el resumen de una más larga y una infografía de otra página que están en inglés, así que traduje como pude para que se entienda la nota (está en la fuente, sin desperdicio).
Les presento a BACA: Bikers Against Children Abuse.

Estos motoqueros son ejemplares.
A pesar de su vestimenta o apariencia tan ruda, tienen un gran punto debil: ayudar a los niños víctimas de abusos.
Su compromiso es estar en cualquier momento, en cualquier lugar, y hacer lo que sea necesario para que estos niños se sientan seguros.
El caso de esta foto es el de una niña de 11 años, que ellos vienen a buscar.

De acuerdo al reporte policial, ella fue abusada por un pariente, alguien en quien ella confiaba. Esta persona no está más en el estado en el que ella vive, pero tampoco está preso.
Esta situación aún aterroriza a esta niña por las noches, a pesar de que no esté cerca. Ella se despierta con pesadillas vívidas, y nunca se siente segura, incluso estando sus padres en su casa con ella.
Los motoqueros están ahí para hacerla sentir segura de nuevo. Ellos son miembros de Bikers Against Child Abuse International (algo así como Motoqueros en contra del abuso de niños) y sus insignias en sus camperas, remeras y slogan es "Ningún niño merece vivir con miedo".

El poder y la imagen intimidante de los bikers sirven para darle apoyo y seguridad a los niños que han sido dañados.
Si la persona que lastima a alguno de estos niños hace un llamado telefónico, o se acerca a la casa de su víctima, o si el niñ@ tiene pesadillas, los bikers van a su casa y montan guardia toda la noche.
Si el niño tiene miedo de ir a la escuela, lo llevan en grupo y lo acompañan hasta que esté seguro dentro de su escuela.
Y si tiene que testificar en la corte en contra del abusador, ellos van, acompañan en todo el proceso y se sientan en las primeras filas de asientos, y hacen guardia en las puertas de entrada y salidas del juzgado.
"Miranos a nosotros, no a él" le dicen al momento de testificar, para darle seguridad y valentía. Cuando termina de dar su testimonio, la rodean y acompañan afuera del juzgado, tal como cuando llegaron.

Los bikers son todos voluntarios, dando 10, 20 o más horas semanales a esta causa. No tienen reembolso de comustible o por el tiempo que ellos dedican, lo hacen con real convicción.
Ellos tienen que ser personas duras, no sólo para proteger a las víctimas de abuso, sino también para poder lidiar con las situaciones que se les presentan: niños y niñas muy pequeños violentados de todas formas por familiares, amigos, conocidos, extraños...

Todos ellos son asesorados y enseñados por profesionales de salud mental, miembros de su ONG. Cada uno tiene que ceder todos sus datos y pasan por una profunda investigación de antecedentes criminales antes de ser parte de este grupo.

Ellos son motoqueros, no son Scouts. Si por algún motivo caen en cana, o terminan un finde presos, aún pueden ser parte del grupo, siempre y cuando el crimen no implique menores, violencia doméstica o algo similar.
Cuando visitan a los niños lo hacen con permiso de sus padres y en parejas, para no estar sólos con los niños.
No buscan problemas, simplemente buscan que lo niños no se sientan tan sólo e indefensos.
"Asusta mucho a un adulto ir a testificar a la corte, no vamos a dejar que uno de nuestros niños vaya sólo"

Los invito a ver más info en las fuentes!
Creo que este tipo de historias son las que demuestran que el que quiere cambiar el mundo, puede hacerlo desde donde está, y no esperar que venga alguien rico, poderoso, o famoso a hacerlo, porque por lo general nunca pasa.
Un abrazo!