Agua: “El oro del futuro”. Así lo han afirmado algunos agoreros en estos tiempos de incertidumbre en el cual el preciado líquido se ha transformado en un “bien de consumo” a través de cuentas mensuales y el agua embotellada.
Se necesitan 9 litros de agua para producir un litro de bebida cola.
El 70% de la Tierra está cubierta de agua, pero solo un 2,5% del agua disponible es dulce.
Las personas, en promedio, ocupan por día 190 litros de agua.
El agua deja el estómago de una persona a los cinco minutos de haber sido ingerida.
Los seres humanos necesitamos ingerir un promedio de dos litros de agua al día.
Una persona puede sobrevivir un mes sin alimentarse, pero sólo siete días como máximo sin beber agua.
Un tomate está compuesto por 95% agua.
Se requieren 450 litros de agua para producir un huevo de gallina. 7.000 litros para refinar un galón de petróleo y 148.000 litros para fabricar un automóvil.
El cuerpo humano contiene en promedio unos 37 litros de agua, lo que equivale al 66% de la masa corporal de un adulto.
El agua que gastamos no es solamente la que consumimos en ducharnos, lavar la ropa, preparar los alimentos o beber directamente. Casi todo lo que consumimos (bienes, productos y servicios) requieren de agua para su producción… de bastante agua.
La “huella hídrica” se refiere al volumen total de agua dulce usada para fabricar los productos o servicios que consumimos, es decir, un indicador que nos dirá cuánta agua se ha usado en todo el proceso de fabricación de un producto, por ejemplo para hacer una barra de pan necesitas trigo y ese trigo necesita agua para crecer y todos los procesos consecutivos hasta que esa barra está en tu mesa lleva aparejados una huella hídrica. Según waterfootprint.org, cada persona consume una media de unos 1.240 m3 de “agua virtual” al año, o lo que es lo mismo, 3.400 litros diarios.
¿Sabes cuánta agua es necesaria para que puedas tomarte el café de cada mañana? ¿O cuántos litros se utilizan para producir un bistec de ternera?¿Y para fabrica los vaqueros que llevas puestos? En este reportaje queremos informarte de la huella hídrica de los productos que más consumes durante un día cualquiera para que tomes conciencia del impacto ambiental de algunos hábitos y aconsejarte como reducir tu huella hídrica. ¡Empezamos!
Hoy es un día cualquiera, vamos a prepararnos un buen desayuno, ya sabes….desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo:
- 1 Tostada (100 Litros)
- 1 café (140 Litros)
- 1 Zumo (170 Litros)
Apúntate 410 litros para el desayuno. Como siempre nos han dicho que el desayuno es importante no te vamos a proponer reducir la huella hídrica en este punto, aunque te recomendamos que todos estos productos sean ecológicos que al menos no contaminan las aguas para ser producidos. Y si sueles acompañar tu tostada con embutido, intenta variar, como verás todo el derivado de carne representa una huella hídrica muy importante.
Sigamos con nuestro día... Nos vamos a la oficina y seguramente gastaremos un buen montón de papel en impresiones y copias, entre otras cosas. Sin olvidarnos del café de media mañana, eh?
- 1 hoja de papel (10 Litros)
- 1 café (140 Litros)
¿Estás seguro que necesitas gastar tanto papel? ¿Sabías que todos el papel tiene dos caras? ¡¡Se pueden aprovechar las dos!! Ya sea para imprimir por la otra cara, para llevártelo a casa y que tu hijo pinte sus garabatos, para apuntar tus obligaciones del día…Aunque realmente lo mejor es directamente NO imprimir. Hoy en día puedes colgar cualquier tipo de documento en la red y enviarlo mediante e-mail con un link, ni siquiera es necesario enviar adjuntos de 80 Megas, lo cuelgas en la nube y pasas un simple link. ¿No estás harto de acumular papel?
¡A comer! El menú de hoy consistirá en un buen trozo de carne de ternera acompañado de 100 gramos de arroz, un vasito de vino y una naranja de postre.
- 200 gr ternera (3.080 Litros)
- 100 gr arroz (250 Litros)
- 1 vasito de vino (120 Litros)
- 1 naranja (50 Litros)
Nuestra comida tiene una huella hídrica de 3.500 litros!!
Está claro que la carne es el producto que más recursos consume. La cifra es escalofriante; por cada kilo de carne de vacuno se gastan 15.400 litros de agua. El cerdo y el pollo no se quedan cortos, 6.000 (l/kg) y 4.300 (l/kg), respectivamente. Por lo tanto tomemos conciencia de nuestro consumo de carne e intentemos limitarla a uno o dos días a la semana. La producción de carne no solo representa un gasto de agua dulce importante, la producción de carne es uno de los principales problemas ambientales a los que nos enfrentamos, los animales producen metano - un gas cuatro veces más tóxico que el CO2 - se arrasan millones de hectáreas de selva y bosques para su pastoreo, y finalmente sus purines contaminan los acuíferos y por lo tanto el agua dulce que luego no podemos aprovechar. Conciénciate y aprende a consumir menos carne.
Por fin se acaba la jornada laboral, que mejor recompensa que una cerveza y una tapita de queso con nuestros amigos, no?
- 2 cervezas (150 Litros)
- 100 gr de queso (250 Litros)
Nada que decir a disfrutar de un rato con nuestros amigos, pero si sustituimos la cerveza por un poco de agua nuestra silueta lo agradecerá verdad? Otra alternativa todavía más sana es quedar para hacer deporte, eso sí lo agradecerá tu salud! El queso tiene mucha grasa y son 5.000 litros el kilo!!
Y, finalmente, nos vamos a casa. Como hemos dicho que cenaríamos ligeros nos tomamos una ensalada y un vaso de leche. Nada que objetar a la cena, pero como ya te hemos comentado intenta que estos productos sean ecológicos para asegurar que su producción sea lo más respetuosa posible.
- 1 ensalada media (117 Litros)
- 1 vaso de leche (250 Litros)
¿Creías que habíamos acabado? ¿Piensas que la huella hídrica sólo está en los que comemos? Pues... No. La electricidad que gastamos durante todo este día, en casa y la oficina cuesta una media de 2.540 litros diarios, y la gasolina del coche qué? Si eres de los que todavía va en coche a trabajar que sepas que producir un litro de gasolina equivale a 50 litros de agua.
Para esto solo tenemos un consejo: deja el coche en casa entre semana, utilízalo solo para grandes trayectos o cómprate un coche o moto eléctricos! Dejaras de arruinarte en gasolina. Y por lo que se refiere al gasto de energía acuérdate de apagar la luz! También puedes desconectar todos los aparatos eléctricos.
Y no podemos acabar sin mencionar nuestra ropa. Cultivar un kilo de algodón representa 10.000 litros de agua y fabricar unos zapatos 8.000. Así que tus pantalones, tus vaqueros, las camisetas, camisas…todo lleva su propia huella hídrica. Cuida tu ropa y, cuando te canses…
Reutilízala, dónala, reciclala, pero no la tires, aunque creas que una camiseta ya no la puede llevar nadie por lo vieja que está, siempre servirá como trapo para quitar el polvo, con ello lo que estas consiguiendo es “amortizar” al máximo la huella hídrica de ese pedazo de algodón.
No solo los gobiernos sino también los consumidores, productores, comercios y la sociedad en general juegan un papel importante para lograr una mejor gestión de los escasos recursos de agua dulce. Tenemos que ser conscientes de este “agua virtual” que no vemos pero sí consumimos.
Además, si te interesa saber cuál es tu huella hídrica te proponemos la nueva app Waterprint, disponible en AppStore. Esta aplicación calcula tu consumo diario de "agua virtual" según la dieta y actividades. Puede ser muy útil para conocer en qué actividades consumes más agua y en cuáles podrías reducir el gasto!
