La evolución de la tecnología nos hace la vida más sencilla. Nos simplifica el día a día, pero también nos simplifica como individuos
La tecnología va más deprisa que nuestra capacidad de asimilarla. No será la primera vez que, después de conseguir dominar un nuevo aparatejo y moldearlo a nuestro día a día, te enteras de que ya existe una novedad en el mercado que ha dejado obsoleto tu última adquisición.
La tecnología nos hace la vida más cómoda. Nos permite simplificar arduas tareas que implicaría un gasto de esfuerzo y tiempo bestial. Pero también nos simplifica como individuos. Lo que antes éramos capaces de hacer con nuestras propias manos, ahora no tenemos ni que pensarlo.
Uno de los últimos inventos que ya están causando furor son las Google Glass. ¡Unas gafas! No hace ni una década que este accesorio era motivo suficiente para ser un apestado en el colegio, para ser tildado de “cuatro-ojos” y convertirse, automáticamente, en el último al que elegían para jugar al fútbol durante el recreo. En pocos años, de repudiadas a amadas.
El nuevo juguete de Google, como se demuestra en el este vídeo, permitirá ser un ordenador con piernas, y sin la necesidad de utilizar las manos. Incluyendo este invento en nuestras vidas, podremos comer mientras organizamos nuestra agenda, dirigirnos a un destino desconocido sin agachar la cabeza hacia un mapa, comprar entradas para cualquier espectáculo en el mismo momento en el que vemos la promoción en la calle… ¿Qué será lo siguiente? Algunas mentes perversas ya han lanzado propuestas…
Las críticas hacia las nuevas tecnologías existen, y son muchas, contrarias a que la sociedad humana, de carne y hueso, tomemos el camino de convertirnos en robots, dependientes absolutamente de la red wifi, los microchips y las bases de datos. Stop The Cyborgs es una plataforma en contra de las Google Glass, en la que se pone en cuestión algunos factores como la pérdida de intimidad.