Estadio Mary Terán de Weiss
El proyecto busca reformular el uso del estadio Mary Terán de Weiss, situado en el Parque Roca, en el Sur de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Su capacidad actual es de 14.500 butacas y funciona principalmente como estadio outdoor para eventos de tenis. No tiene zonas cubiertas, con lo que se propone techarlo con el objetivo de poder utilizarlo también en condiciones climáticas adversas. La futura cubierta cubrirá toda la superficie del estadio -aproximadamente 13.000 metros cuadrados- y posibilitará además la apertura y el cierre de su zona central adecuando el recinto a la situación del clima.
La estructura será capaz de soportar las cargas provenientes de las instalaciones suspendidas, como por ejemplo los equipos usados para eventos musicales, teatrales o deportivos, y contará con un sistema conveniente de aislación térmica y acústica. A los costados del estadio se añadirán instalaciones complementarias como vestuarios, baños y salas de conferencias.
La nueva estructura de cubierta implica además la puesta en valor del paisaje existente, tanto de su entorno inmediato como de los accesos y otras áreas adyacentes al estadio, conformadas mayormente por añosas plantaciones de Eucaliptus y Fresnos. Tomando como referencia para el diseño del espacio la presencia de estos árboles se decidió jerarquizar el entorno del estadio y su acceso con especies de gran porte y floración de colores intensos. Se destacan esbeltos Ibirapitás, grupos de gramíneas y grupos arbustivos de Lantanas amarillas. El área de estacionamientos será arbolada con Sauces para generar espacios frescos en sombra.
El proyecto busca reformular el uso del estadio Mary Terán de Weiss, situado en el Parque Roca, en el Sur de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Su capacidad actual es de 14.500 butacas y funciona principalmente como estadio outdoor para eventos de tenis. No tiene zonas cubiertas, con lo que se propone techarlo con el objetivo de poder utilizarlo también en condiciones climáticas adversas. La futura cubierta cubrirá toda la superficie del estadio -aproximadamente 13.000 metros cuadrados- y posibilitará además la apertura y el cierre de su zona central adecuando el recinto a la situación del clima.
La estructura será capaz de soportar las cargas provenientes de las instalaciones suspendidas, como por ejemplo los equipos usados para eventos musicales, teatrales o deportivos, y contará con un sistema conveniente de aislación térmica y acústica. A los costados del estadio se añadirán instalaciones complementarias como vestuarios, baños y salas de conferencias.
La nueva estructura de cubierta implica además la puesta en valor del paisaje existente, tanto de su entorno inmediato como de los accesos y otras áreas adyacentes al estadio, conformadas mayormente por añosas plantaciones de Eucaliptus y Fresnos. Tomando como referencia para el diseño del espacio la presencia de estos árboles se decidió jerarquizar el entorno del estadio y su acceso con especies de gran porte y floración de colores intensos. Se destacan esbeltos Ibirapitás, grupos de gramíneas y grupos arbustivos de Lantanas amarillas. El área de estacionamientos será arbolada con Sauces para generar espacios frescos en sombra.