

En la cultura popular a veces se destacan ciertos elementos que logran tener una gran aceptación, pero que no duran para siempre.
Quizás el mayor ejemplo del 2013 fue el Harlem Shake, creado por un grupo de adolescentes australianos que aparecían bailando y con máscaras en un entorno común que luego se transformaba en una fiesta. Este video se convirtió en un fenómeno, pues comenzaron a reproducirlo en oficinas, universidades, centros comerciales, etc.

El duckface (cara de pato), que consistía en salir en las fotos con la boca en pico (similar a un beso) se volvió muy popular en redes sociales, incluso estrellas como Beyoncé o Rosie Huntington-Whiteley lo hicieron.

El K-Pop, que ha invadido América desde hace varios años, también puso su toque en la lista con el Gangnam style del cantante PSY, una canción que se puso de moda en todo el mundo y que provocó comentarios diversos, además de tener un pasito pegajoso (imitando un caballo). Celebridades y políticos como el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, llegaron a bailar al ritmo de esta melodía.

Otras modas como el uso de aplicaciones y juegos como Draw Something, Farmville y la pulsera contra el cáncer LiveStrong también fueron tendencias que se desvanecieron.
