Mató al amigo porque embarazó a su novia, y dijo que fue suicidio
Ocurrió en Merinos, localidad ubicada al noreste de Río Negro, muy cerca de Paysandú. El homicida fue procesado con prisión. Había acomodado el cuerpo simulando suicidio.
Según informe este sábado El Telégrafo de Paysandú, un hombre de 31 años fue procesado con prisión por matar a su amigo, quien había dejado embarazada a su novia.
De acuerdo a la información publicada con base en fuentes policiales, el homicida acondicionó el cuerpo de la víctima para que pareciera un suicidio.
Fue el hermano de la víctima quien lo encontró tirado en su casa, boca abajo, con un disparo en la cabeza y un rifle a pocos centímetros del cuerpo.
De inmediato fue a avisarle a la madre, a su casa. “Mamá, levantate; no te asustes pero creo que Dieguito se mató”, le dijo. Madre e hijo fueron hasta la casa del joven fallecido y llamaron a la Policía.
Todo ocurrió el 30 de abril en la localidad de Merinos, ubicada sobre la ruta 25, en el noreste de Río Negro, muy cerca de Paysandú y a varios kilómetros de Gichón. Según destaca El Telégrafo en esta localidad viven apenas 528 habitantes.
Enterada la Policía de lo sucedido comenzó una investigación que concluyó en las últimas horas. La víctima no se había quitado la vida, sino que fue su “amigo” quien lo mató porque había dejado embarazada a la novia del ahora homicida.
Según este periódico de Paysandú, una amiga de la víctima fue interrogada por la Policía y ahí se descubrió la verdadera trama.
Al homicida le dice “Patarrana” y tiempo atrás se había separado de su novia, pero insistía con volver, hasta que lo hicieron.
Mientras estuvieron separados, la chica mantuvo relaciones con otro hombre, amigo de su ex pareja, de quien dijo quedó embarazada.
El homicida contó que en la noche del 30 de abril tomó unos tragos con su amigo y jugó al pool en un bar. Su amigo se fue y al rato él también. Como su moto no arrancó, producto de que se había mojado con la lluvia, “Patarrana” fue caminando hasta la casa de su amigo. Iba a pedirle dinero “para tabaco”, dijo en el juzgado.
Ambos comentaron que la noche estaba como para ir a cazar y fue allí, según el homicida, que su amigo le mostró un rifle que tenía.
Mientras su amigo orinaba en el pasto, de espaldas a “Patarrana”, éste tomó el rifle y apuntó a la cabeza de su amigo. Cuando se dio vuelta gatilló y le pegó un tiro en la frente. El homicida dijo que pensó que el arma estaba descargada y por eso apretó el gatillo. Luego confesó que movió el cuerpo de forma que pareciera un suicidio, y se fue. El juez lo envió a prisión por homicidio.
Ocurrió en Merinos, localidad ubicada al noreste de Río Negro, muy cerca de Paysandú. El homicida fue procesado con prisión. Había acomodado el cuerpo simulando suicidio.
Según informe este sábado El Telégrafo de Paysandú, un hombre de 31 años fue procesado con prisión por matar a su amigo, quien había dejado embarazada a su novia.
De acuerdo a la información publicada con base en fuentes policiales, el homicida acondicionó el cuerpo de la víctima para que pareciera un suicidio.
Fue el hermano de la víctima quien lo encontró tirado en su casa, boca abajo, con un disparo en la cabeza y un rifle a pocos centímetros del cuerpo.
De inmediato fue a avisarle a la madre, a su casa. “Mamá, levantate; no te asustes pero creo que Dieguito se mató”, le dijo. Madre e hijo fueron hasta la casa del joven fallecido y llamaron a la Policía.
Todo ocurrió el 30 de abril en la localidad de Merinos, ubicada sobre la ruta 25, en el noreste de Río Negro, muy cerca de Paysandú y a varios kilómetros de Gichón. Según destaca El Telégrafo en esta localidad viven apenas 528 habitantes.
Enterada la Policía de lo sucedido comenzó una investigación que concluyó en las últimas horas. La víctima no se había quitado la vida, sino que fue su “amigo” quien lo mató porque había dejado embarazada a la novia del ahora homicida.
Según este periódico de Paysandú, una amiga de la víctima fue interrogada por la Policía y ahí se descubrió la verdadera trama.
Al homicida le dice “Patarrana” y tiempo atrás se había separado de su novia, pero insistía con volver, hasta que lo hicieron.
Mientras estuvieron separados, la chica mantuvo relaciones con otro hombre, amigo de su ex pareja, de quien dijo quedó embarazada.
El homicida contó que en la noche del 30 de abril tomó unos tragos con su amigo y jugó al pool en un bar. Su amigo se fue y al rato él también. Como su moto no arrancó, producto de que se había mojado con la lluvia, “Patarrana” fue caminando hasta la casa de su amigo. Iba a pedirle dinero “para tabaco”, dijo en el juzgado.
Ambos comentaron que la noche estaba como para ir a cazar y fue allí, según el homicida, que su amigo le mostró un rifle que tenía.
Mientras su amigo orinaba en el pasto, de espaldas a “Patarrana”, éste tomó el rifle y apuntó a la cabeza de su amigo. Cuando se dio vuelta gatilló y le pegó un tiro en la frente. El homicida dijo que pensó que el arma estaba descargada y por eso apretó el gatillo. Luego confesó que movió el cuerpo de forma que pareciera un suicidio, y se fue. El juez lo envió a prisión por homicidio.