El encuentro con tu EX
¿Vives esperándolo?
Clásico: Después de mucho tiempo de estar en una relación, un día todo se acaba y tu vida se vuelve un caos. Tu rutina, tus costumbres, la hora de la comida y sobre todo, los benditos domingos se vuelven insoportables. No le encuentras orden ni sentido a las cosas, hasta que por fin te cansas y decides cambiarlo todo.
Te metes a clases de yoga a pesar de que tienes peor flexibilidad que tu refri.
Encuentras una dieta maravillosa que te promete bajar los 3 kilitos que traes de más (TODOS sabemos que realmente son como 9, pero lo dejamos en 3)
Por fin te decides a hacerle caso a tu amigo mamey y vas a una clase de prueba ¡de Crossfit! Claro que rompes el cochinito y te compras todo el outfit: playera pegadita como si ya tuvieras un cuerpazo, shorts para lucir tus piernas nunca bronceadas y peludas, y por supuesto un par de esos nuevos tenis fosforescentes que no sé quién diablos dijo que se veían padres.
La siguiente parte es en la que confiesas que a los 15 minutos de clase hiperventilaste y tuviste que inventar que tenías una llamada súper importante que hacer para irte a sentar a los vestidores, mientras tu color blanco-gasparín y tu cara de quéosotodosmeestánviendo te delataban durísimo. Pero esa parte la vamos a omitir y pensaremos que te fue increíble.
Te cambias el look, empiezas a tomar clases de guitarra, frecuentas los lugares más IN de la ciudad, tu piel vuelve a brillar y la gente empieza a decirte que te ves mucho mejor. ¡Felicidades, lo lograste!
Ahora, es momento de ir un poco “más allá” y descubrir la verdadera razón de ese cambio tan radical:
•Mejorar tu salud y llevar una vida sana y fuerte
•Reencontrarte mental y espiritualmente
•Impulsar tu crecimiento y desarrollo como persona
•¡ENCONTRARTE A TU EX PARA QUE SE ARREPIENTA DE HABERTE DEJADO!
Acéptalo, desde el primer momento que lograste dejar de llorar y comer helado como si el mundo se fuera a acabar, fijaste tu mente, tu concentración y tus objetivos en ese único, inigualable e irrepetible momento de encontrarte “casualmente” a tu ex ¡para que se revuelque cuarenta veces en el piso por lo bien que te ves!
Me parece perfecto que sea cual sea el motivo, un día te decidas mejorar tu apariencia física, lo cual también trae consigo múltiples beneficios de salud y autoestima.
Solo ten en cuenta un posible escenario:
¿Te has puesto a pensar que probablemente tu ex haya planeado también ese encuentro y el arrepentimiento te lo lleves tú?
¿Continuarás tu vida saludable o regresarás a ser un monstruo come galletas?