Un nuevo estudio sugiere que bostezar podría ayudar a enfriar el cerebro cuando se sobrecalienta.

México, DF.- Bostezar sigue siendo un misterio, pero un nuevo estudio publicado en la revista digital Physiology & Behavior, sugiere que podría ayudar a enfriar el cerebro cuando se sobrecalienta.
Un grupo de investigadores austríacos descubrieron que la cantidad de veces que las personas bostezan varían con la temperatura del aire, y que la práctica se hace menos común a medida que las temperaturas externas se hacen demasiado cálidas o frías.
El estudio de la Universidad de Viena, rastreó los bostezos de las personas que caminaban al aire libre en Viena, Austria, en verano y en invierno. Entonces, los investigadores compararon esos resultados con los de un experimento idéntico llevado a cabo en Arizona.
A todos los participantes se les mostraron fotografías de otras personas que bostezaban para desencadenar lo que se conoce como el "contagio del bostezo", y luego reportaron su propia conducta de bostezar.
Las personas en Viena bostezaron más en verano que en invierno, mientras que en Arizona sucedió lo contrario, bostezaban más en invierno que en verano. Los investigadores también hallaron que el contagio del bostezo era más probable cuando la temperatura atmosférica era de unos 20ºC.
Un grupo de investigadores austríacos descubrieron que la cantidad de veces que las personas bostezan varían con la temperatura del aire, y que la práctica se hace menos común a medida que las temperaturas externas se hacen demasiado cálidas o frías.
El estudio de la Universidad de Viena, rastreó los bostezos de las personas que caminaban al aire libre en Viena, Austria, en verano y en invierno. Entonces, los investigadores compararon esos resultados con los de un experimento idéntico llevado a cabo en Arizona.
A todos los participantes se les mostraron fotografías de otras personas que bostezaban para desencadenar lo que se conoce como el "contagio del bostezo", y luego reportaron su propia conducta de bostezar.
Las personas en Viena bostezaron más en verano que en invierno, mientras que en Arizona sucedió lo contrario, bostezaban más en invierno que en verano. Los investigadores también hallaron que el contagio del bostezo era más probable cuando la temperatura atmosférica era de unos 20ºC.

Los bostezos ocurrían con mucho menos frecuencia cuando las temperaturas eran más altas, de alrededor de 37º C en el verano en Arizona, o cerca del punto de congelación durante el invierno en Viena, según el estudio.
Como explicaron los investigadores, bostezar para "refrescar" al cerebro no funcionaría cuando las temperaturas atmosféricas del exterior son tan calientes o más calientes que el cuerpo mismo. Y enfriar el cerebro quizá ni sea necesario cuando hace frío.
Aunque se cree comúnmente que bostezar ayuda a aumentar el oxígeno en el cuerpo, ningún estudio ha hallado un vínculo entre bostezar y los niveles de oxígeno en la sangre, apuntaron los investigadores. Creen que el nuevo estudio amplía las crecientes evidencias de que tanto los bostezos espontáneos como los contagiados ayudan a enfriar el cerebro.
Como explicaron los investigadores, bostezar para "refrescar" al cerebro no funcionaría cuando las temperaturas atmosféricas del exterior son tan calientes o más calientes que el cuerpo mismo. Y enfriar el cerebro quizá ni sea necesario cuando hace frío.
Aunque se cree comúnmente que bostezar ayuda a aumentar el oxígeno en el cuerpo, ningún estudio ha hallado un vínculo entre bostezar y los niveles de oxígeno en la sangre, apuntaron los investigadores. Creen que el nuevo estudio amplía las crecientes evidencias de que tanto los bostezos espontáneos como los contagiados ayudan a enfriar el cerebro.
