El mito de la Homosexualidad en los Animales
Parece que el mito de la homosexualidad persiste, aquí algunos datillos y enlaces para los amigos:
La “homosexualidad” animal
Aunque quizá sea una simplificación, podríamos decir que es homosexual la persona que, en su tendencia y comportamiento sexual, muestra inclinación hacia personas del mismo sexo. Esta definición nos permite aclarar de entrada algunas cuestiones.
La primera es que, propiamente hablando, no existe homosexualidad en los animales. Pero esto no implica que su conducta sea exclusivamente heterosexual. De hecho, se ha observado que la conducta sexual animal, al menos en los mamíferos más evolucionados, es muy abigarrada: además del complejo control fisiológico de la reproducción (especialmente hormonal)2 , en la conducta sexual animal intervienen factores conductuales distintos a los meramente reproductivos. Concretamente, puede intervenir el juego durante la edad juvenil (primates), o las conductas de sometimiento a los machos dominantes durante la edad adulta (cánidos, etc.). Además, la vida en cautividad, al suprimir muchos estímulos de la vida silvestre, propicia una mayor frecuencia de conductas sexuales entre individuos del mismo sexo, como bien saben los ganaderos3. Existe, por tanto, una interacción de varios impulsos instintivos y circunstancias ambientales que terminan configurando el comportamiento sexual animal.
Por razones de supervivencia, el instinto reproductor de los animales siempre se dirige hacia individuos del sexo opuesto. Por tanto, el animal nunca puede ser propiamente homosexual. Sin embargo, la interacción con otros instintos (especialmente el de dominio) puede producir conductas que se manifiestan como homosexuales. Tales conductas no equivalen a una homosexualidad animal: significan que la conducta sexual animal incluye, además la reproductora, otras dimensiones.
Y éste, fíjense que el científico es homosexual:
No Existen Animales “Homosexuales”En 1996, el científico homosexual, Simon LeVay, admitió que la evidencia apuntaba a actos aislados, no a homosexualidad:
Sin embargo, la conducta homosexual es muy común en el mundo animal, parece ser muy poco común que animales individuales tengan una predisposición duradera a relacionarse en dicha conducta a la exclusión de actividades heterosexuales. Así, una orientación homosexual, si pudiéramos hablar de tal cosa en los animales, parece ser algo raro.
Me inclinaría a que existen animales Bisexuales por su instinto de tener relaciones sexuales, pero no animales homosexuales. Se podrán ver conductas homosexuales, pero éstos seguirán apareándose con hembras.
Los mitos que se quieren inculcar son los siguiente:
La homosexualidad es genética o innata;
La homosexualidad es irreversible;
Dado que los animales se involucran en conductas sexuales con animales de su mismo sexo, la homosexualidad es natural.
Muy conscientes de su inhabilidad para probar las primeras dos premisas , el movimiento homosexual sujeta sus esperanzas a la tercera, la homosexualidad animal.
Los Animales Lo Hacen, Entonces es Natural, ¿Cierto? El razonamiento detrás de la teoría de la homosexualidad animal se puede resumir de la siguiente manera:
La conducta homosexual es observable en los animales.
La conducta animal está determinada en sus instintos.
La naturaleza hace que los animales sigan sus instintos.
Por lo tanto, la homosexualidad está en concordancia con la naturaleza animal.
Puesto que el hombre es también un animal, la homosexualidad debería estar también en concordancia con la naturaleza humana.
Está línea de razonamiento es insostenible. Si aparentemente los actos “homosexuales” entre los animales están en concordancia con la conducta animal, entonces la matanza de los padres por su descendencia y el devorar miembros de su misma especie están también en concordancia con la naturaleza animal. Poner al hombre dentro de la ecuación complica mucho más las cosas. ¿Hemos de concluir que el filicidio y el canibalismo están en concordancia con la naturaleza humana? Tambien hay animales que se comen a su pareja o por ejemplo los leones pueden comer a sus crias etc
Cualquiera que esté comprometido en la observación más elemental de los animales está forzado a concluir que la “homosexualidad”, “filicidio” y “canibalismo” en los animales son excepciones al comportamiento animal normal. En consecuencia, no pueden ser llamados instintos animales. Estas excepciones observables a la conducta animal normal resultan de factores detrás de sus instintos.
Estímulos Opuestos e Instintos Confusos en AnimalesPara explicar esta conducta anormal, la primera observación debe ser el hecho de que los instintos animales no están delimitados por el determinismo absoluto de las leyes físicas que gobiernan el mundo mineral. En diferentes grados, todos los seres vivientes pueden adaptarse a las circunstancias. Ellos responden a estímulos internos o externos.
En segundo lugar, la cognición animal es puramente sensorial, limitada al sonido, olor, tacto, sabor e imagen. Así, los animales carecen de la precisión y claridad de la percepción intelectual humana. Por consiguiente, lo animales confunden frecuentemente una sensación con otra o un objeto con otro.
En tercer lugar, los instintos de un animal lo conducen hacía su fin y están en concordancia con su naturaleza. De cualquier modo, el empuje espontáneo del impulso instintivo puede sufrir modificaciones en su curso. Otras imágenes sensoriales, percepciones o memorias pueden actuar como nuevos estímulos que afectan la conducta animal. Más aún, el conflicto entre dos o más instintos pueden modificar en ocasiones el impulso original.
En el hombre, cuando dos reacciones instintivas chocan, el intelecto determina el mejor curso a seguir, y entonces la voluntad retiene a uno de los instintos bajo control mientras que anima al otro. Con los animales que carecen de intelecto y voluntad, cuando dos impulsos instintivos chocan, el que es más favorecido por las circunstancias, prevalece.
Los perros
Usualmente, un perro macho no castrado se montará a otro perro macho como una muestra de dominio social, en otras palabras, como una forma de hacerle saber al otro perro quién es el jefe. Aunque no es tan frecuente, un perro hembra podría montarse por la misma razón.
Los perros también montarán a otro debido a la vehemencia de su reacción puramente química al olor de una hembra en celo:
No es asombroso que el olor de un perro hembra en celo pueda provocar un frenesí de conductas como montarse. Incluso otras hembras que no están en celo se montarán a aquellas que sí lo están. Los machos montarán a otros machos que recientemente han estado con hembras en celo si ellos aún portan su esencia… Y los machos que captan en el viento el olor del celo podrían montar a la primera cosa (o persona desafortunada) con la que tengan contacto.
No Existen Animales “Homosexuales”
En 1996, el científico homosexual, Simon LeVay, admitió que la evidencia apuntaba a actos aislados, no a homosexualidad:
Sin embargo, la conducta homosexual es muy común en el mundo animal, parece ser muy poco común que animales individuales tengan una predisposición duradera a relacionarse en dicha conducta a la exclusión de actividades heterosexuales. Así, una orientación homosexual, si pudiéramos hablar de tal cosa en los animales, parece ser algo raro.
A pesar de las apariencias “homosexuales” de algunas conductas animales, esta conducta no proviene un instinto “homosexual” que sea parte de la naturaleza animal. El Dr. Antonio Pardo, profesor de Bioética en la Universidad de Navarro, España, explica:
Propiamente hablando, la homosexualidad no existe entre los animales… Por razones de supervivencia, el instinto reproductivo entre los animales está siempre dirigido hacía un individuo del sexo opuesto. Por lo tanto, un animal no puede nunca ser homosexual como tal. No obstante, la interacción con otros instintos (particularmente el de dominio) puede resultar en una conducta que aparenta ser homosexual. Dicha conducta no puede ser equiparada con una homosexualidad animal. Esto quiere decir que la conducta sexual animal abarca aspectos más allá de la reproducción.
No existe un gen Gay en los humanos, ni tampoco en los animales, asi que lo mas probable es que las conductas homosexuales se den por otros factores mas sociales y no necesariamente la biologicos, ya que como decia no existe ningun gen de la homosexualidad.El etólogo Cesar Ades explica la diferencia de las relaciones sexuales entre los humanos y entre los animales:
“Los seres humanos tienen sexo de una forma, mientras que los animales lo tienen de otra. El sexo humano es una cuestión de preferencia, donde uno elige a la persona más atractiva para tener placer. Esto no es verdad con los animales. Para ellos es una cuestión de apareamiento y reproducción. No hay placer físico o psicológico… El olor es decisivo: cuando una hembra está en celo, ella emite una esencia, conocida como feromona. Esta esencia atrae la atención del macho, y le hace querer aparearse. Así es el coito entre animales. Es la ley de la naturaleza”
Incluso el biólogo, Bruce Bagemihl, cuyo libro Biological Exuberance: Animal Homosexuality and Natural Diversityfue citado por la Asociación Psicológica Americana y la Asociación Americana de Psiquiatría en su escrito amici curiae en Lawrence v. Texas y se pregona como prueba de que la homosexualidad es natural entre los animales, es cuidadoso de incluir una advertencia:
“Cualquier consideración de homosexualidad y transgenerismo en animales es también necesariamente una consideración de interpretación humana de estos fenómenos… Estamos en la oscuridad acerca de la experiencia interna de los participantes animales: como resultado, los prejuicios y limitaciones del observador humano, tanto en la recolección e interpretación de los datos, vienen a primer plano en esta situación. Con la gente podemos hablar con frecuencia directamente a los individuos (o leer consideraciones escritas)… Con los animales, en contraste, podemos observar con frecuencia directamente sus conductas sexuales (y aliadas), pero podemos sólo inferir o interpretar sus significados y motivaciones”. La conducta animal irracional no es proyecto para el hombre racional
Otros investigadores se sienten obligados a señalar la impropiedad de trasladar la conducta animal al hombre. A pesar de ser muy favorable a la interpretación homosexual de la conducta animal, Paul L. Vasey, de la Universidad de Lethbridge en Canadá, aún así hace la advertencia:
“Para algunas personas, lo que los animales haces es un criterio de lo que es y no es natural. Hacen un salto de decir si es natural, es moralmente y éticamente deseable. El infanticidio está altamente difundido en el reino animal. Saltar de ahí a decir que es deseable, no tiene sentido. No deberíamos de estar usando a los animales para hacer las políticas morales y sociales para los tipos de sociedad en que queremos vivir. Los animales no cuidan de los más viejos. No pienso particularmente que esto debería de ser una vía para cerrar los asilos.”
EL reino animal no es lugar para que el hombre busque un proyecto para la moralidad humana. Ese proyecto, tal como el bioético Bruto Maria Bruti dice, debe ser buscado en el propio hombre:
“Es un error frecuente que la gente contraste las conductas humanas y las animales, como si las dos fueran homogéneas… Las leyes que regulan la conducta humana son de una naturaleza diferente y deberían ser buscada en donde Dios las escribió, es decir en la naturaleza humana.”
ConclusiónEn resumen, el intento del movimiento homosexual por establecer que la homosexualidad está en concordancia con la naturaleza humana, mediante la prueba de su teoría de la homosexualidad animal, está basada mayormente en creencias mitológicas y principios filosóficos erróneos que en la ciencia. 5 mitos sobre preferencia Homosexual:
El primer mito es: la preferencia sexual es hereditaria. La verdad es que no hay base científica para sostener ese punto. Hamer lo propuso en 1993, pero al replicarse el estudio se descartó rotundamente. No conozco ningún autor actual que sostenga ese punto. Lo que se sospecha, tanto entre los pro como entre los contra, es que existen factores biológicos facilitadores, pero en ningún caso determinantes. Especialmente se citan factores hormonales durante el embarazo, y la idea de un ‘cerebro gay’ (Levay, 1991), lo cual apenas confirma la gran plasticidad del cerebro humano. Se trata, por consiguiente, de una conducta aprendida, y cuyo aprendizaje conocemos muy bien los psiquiatras que trabajamos esta condición.
Segundo mito: los psiquiatras descubrieron que la preferencia homosexual es normal. ¡Falso! El cambio vino por movilización política. El Movimiento de Liberación Homosexual atrajo al movimiento feminista y a otros grupos minoritarios para lograr una victoria por escaso margen. Luego vino una reacción en cadena: médicos, psicólogos, maestros, trabajadores sociales, y otros; luego algunos países y finalmente iglesias liberales inventaron el matrimonio homosexual. El argumento fue: ‘si los psiquiatras dicen que es normal, ¿Qué nosotros?’ La próxima meta del Movimiento de Liberación Homosexual es la “completa liberación sexual”, lo cual significa eliminar de la nosología psiquiátrica sadismo, masoquismo, exhibicionismo, abuso sexual, e incluso incesto, con los mismos argumentos utilizados para la homosexualidad.
Tercer mito: la preferencia homosexual es una opción natural, y existe incluso en el mundo animal. La verdad es que la preferencia homosexual contradice el esquema de la naturaleza para la reproducción de la especie: cópula entre macho y hembra a través de sus genitales. La cópula hombre-hombre o mujer-mujer contradice ese diseño natural y es por lo tanto una disfunción. El ano no fue diseñado como órgano sexual, y por eso carece de lubricación, de elasticidad, y tiene un PH alcalino que favorece las infecciones.
Desde que un hombre lo usa como órgano sexual se expone a más de 20 enfermedades, desde SIDA hasta cáncer del ano. Las lesbianas usan sustitutos artificiales del pene, lo cual suele ser dañino. Asimismo se privan de los factores protectores de las hormonas del parto y de la lactancia. La preferencia homosexual, por lo tanto, se desvía de la función natural, y surge tanto en seres humanos como en animales superiores por defecto de los mecanismos normales de aprendizaje.
Cuarto mito: la preferencia homosexual no tiene consecuencias médicas negativas. ¡Falso! Homosexuales y lesbianas tienen más SIDA y venéreas, más infecciones e infestaciones y más cáncer, especialmente de los genitales; más depresión, esquizofrenia, trastornos por ansiedad, trastornos de personalidad, trastorno bipolar, y exhiben más promiscuidad, violencia, abuso de sustancias, sexo de una sola noche, y otras conductas sexuales de riesgo. Debido a este exceso de enfermedades los homosexuales viven hasta 20 años menos que los heterosexuales, y su riesgo de muerte es similar a otras adicciones como drogas, tabaco, o alcohol.
Quinto mito: la preferencia homosexual no tiene cura, y si se intenta puede tener consecuencias negativas. ¡Falso! La evidencia científica es clara en este punto. El doctor Spitzer, portavoz de los que proponían eliminar la homosexualidad del DSM-III, fue retado a revisar el punto y al final confirmó que las “terapias reparativas” podían ser exitosas. Existen organizaciones que trabajan con homosexuales utilizando las mismas técnicas de AA, con los mismos resultados. Los pioneros de las principales escuelas en psicología confirmaron la posibilidad de modificar la preferencia homosexual. La mayoría de los individuos que siguieron un proceso voluntario de terapia en mi consultorio modificaron su preferencia sexual.
La realidad es que la ciencia está financiada por aquellos que financian la secta Gay LGTB, y como sabran estoy hablando de la familia Rockefeller y asociados.
Que los cientificos afirmen en base a nada que la homosexualidad es natural en el mundo animal puede deberse a una manipulacion politica con intereses sociales. Como habia dicho no existe un gen de la homosexualidad, entonces como puedes afirmar que la homosexualidad es natural? NO PUEDES.Si fuese natural, entonces los homosexuales podrian tener relaciones sexuales o podrian reproducirse, sin embargo sus cuerpos chocan. Todo en el universo es matematicas, cuando tu haces un ejercicio matematico y todo cuadra es porque lo estas haciendo bien, si esto no queda con lo otro es porque lo estas haciendo mal. Por lo tanto, en el cuerpo humano es igual, el hombre y la mujer son tremendamente complementarios porque nacieron para unirse en amor y procrear. intenta tener relaciones con la pared, es un caso similar 2 mujeres, no pueden hacer otra cosa mas que tocarse igual que tu con la pared.
Si tu eres Homosexual ¿por que necesitas que alguien te afirme tu preferencia sexual? por que necesitas demostrarle al mundo algo que no puedes comprobar, con que proposito? si yo fuese gay viviria mi vida en paz y no le contaria a nadie lo que hago bajo las sabanas ya que a nadie le interesa saberlo. El respeto y la tolerancia es la base, pero LA VERDAD ANTE TODO.
Parece que el mito de la homosexualidad persiste, aquí algunos datillos y enlaces para los amigos:
La “homosexualidad” animal
Aunque quizá sea una simplificación, podríamos decir que es homosexual la persona que, en su tendencia y comportamiento sexual, muestra inclinación hacia personas del mismo sexo. Esta definición nos permite aclarar de entrada algunas cuestiones.
La primera es que, propiamente hablando, no existe homosexualidad en los animales. Pero esto no implica que su conducta sea exclusivamente heterosexual. De hecho, se ha observado que la conducta sexual animal, al menos en los mamíferos más evolucionados, es muy abigarrada: además del complejo control fisiológico de la reproducción (especialmente hormonal)2 , en la conducta sexual animal intervienen factores conductuales distintos a los meramente reproductivos. Concretamente, puede intervenir el juego durante la edad juvenil (primates), o las conductas de sometimiento a los machos dominantes durante la edad adulta (cánidos, etc.). Además, la vida en cautividad, al suprimir muchos estímulos de la vida silvestre, propicia una mayor frecuencia de conductas sexuales entre individuos del mismo sexo, como bien saben los ganaderos3. Existe, por tanto, una interacción de varios impulsos instintivos y circunstancias ambientales que terminan configurando el comportamiento sexual animal.
Por razones de supervivencia, el instinto reproductor de los animales siempre se dirige hacia individuos del sexo opuesto. Por tanto, el animal nunca puede ser propiamente homosexual. Sin embargo, la interacción con otros instintos (especialmente el de dominio) puede producir conductas que se manifiestan como homosexuales. Tales conductas no equivalen a una homosexualidad animal: significan que la conducta sexual animal incluye, además la reproductora, otras dimensiones.
Y éste, fíjense que el científico es homosexual:
No Existen Animales “Homosexuales”En 1996, el científico homosexual, Simon LeVay, admitió que la evidencia apuntaba a actos aislados, no a homosexualidad:
Sin embargo, la conducta homosexual es muy común en el mundo animal, parece ser muy poco común que animales individuales tengan una predisposición duradera a relacionarse en dicha conducta a la exclusión de actividades heterosexuales. Así, una orientación homosexual, si pudiéramos hablar de tal cosa en los animales, parece ser algo raro.
Me inclinaría a que existen animales Bisexuales por su instinto de tener relaciones sexuales, pero no animales homosexuales. Se podrán ver conductas homosexuales, pero éstos seguirán apareándose con hembras.
Los mitos que se quieren inculcar son los siguiente:
La homosexualidad es genética o innata;
La homosexualidad es irreversible;
Dado que los animales se involucran en conductas sexuales con animales de su mismo sexo, la homosexualidad es natural.
Muy conscientes de su inhabilidad para probar las primeras dos premisas , el movimiento homosexual sujeta sus esperanzas a la tercera, la homosexualidad animal.
Los Animales Lo Hacen, Entonces es Natural, ¿Cierto? El razonamiento detrás de la teoría de la homosexualidad animal se puede resumir de la siguiente manera:
La conducta homosexual es observable en los animales.
La conducta animal está determinada en sus instintos.
La naturaleza hace que los animales sigan sus instintos.
Por lo tanto, la homosexualidad está en concordancia con la naturaleza animal.
Puesto que el hombre es también un animal, la homosexualidad debería estar también en concordancia con la naturaleza humana.
Está línea de razonamiento es insostenible. Si aparentemente los actos “homosexuales” entre los animales están en concordancia con la conducta animal, entonces la matanza de los padres por su descendencia y el devorar miembros de su misma especie están también en concordancia con la naturaleza animal. Poner al hombre dentro de la ecuación complica mucho más las cosas. ¿Hemos de concluir que el filicidio y el canibalismo están en concordancia con la naturaleza humana? Tambien hay animales que se comen a su pareja o por ejemplo los leones pueden comer a sus crias etc
Cualquiera que esté comprometido en la observación más elemental de los animales está forzado a concluir que la “homosexualidad”, “filicidio” y “canibalismo” en los animales son excepciones al comportamiento animal normal. En consecuencia, no pueden ser llamados instintos animales. Estas excepciones observables a la conducta animal normal resultan de factores detrás de sus instintos.
Estímulos Opuestos e Instintos Confusos en AnimalesPara explicar esta conducta anormal, la primera observación debe ser el hecho de que los instintos animales no están delimitados por el determinismo absoluto de las leyes físicas que gobiernan el mundo mineral. En diferentes grados, todos los seres vivientes pueden adaptarse a las circunstancias. Ellos responden a estímulos internos o externos.
En segundo lugar, la cognición animal es puramente sensorial, limitada al sonido, olor, tacto, sabor e imagen. Así, los animales carecen de la precisión y claridad de la percepción intelectual humana. Por consiguiente, lo animales confunden frecuentemente una sensación con otra o un objeto con otro.
En tercer lugar, los instintos de un animal lo conducen hacía su fin y están en concordancia con su naturaleza. De cualquier modo, el empuje espontáneo del impulso instintivo puede sufrir modificaciones en su curso. Otras imágenes sensoriales, percepciones o memorias pueden actuar como nuevos estímulos que afectan la conducta animal. Más aún, el conflicto entre dos o más instintos pueden modificar en ocasiones el impulso original.
En el hombre, cuando dos reacciones instintivas chocan, el intelecto determina el mejor curso a seguir, y entonces la voluntad retiene a uno de los instintos bajo control mientras que anima al otro. Con los animales que carecen de intelecto y voluntad, cuando dos impulsos instintivos chocan, el que es más favorecido por las circunstancias, prevalece.
Los perros
Usualmente, un perro macho no castrado se montará a otro perro macho como una muestra de dominio social, en otras palabras, como una forma de hacerle saber al otro perro quién es el jefe. Aunque no es tan frecuente, un perro hembra podría montarse por la misma razón.
Los perros también montarán a otro debido a la vehemencia de su reacción puramente química al olor de una hembra en celo:
No es asombroso que el olor de un perro hembra en celo pueda provocar un frenesí de conductas como montarse. Incluso otras hembras que no están en celo se montarán a aquellas que sí lo están. Los machos montarán a otros machos que recientemente han estado con hembras en celo si ellos aún portan su esencia… Y los machos que captan en el viento el olor del celo podrían montar a la primera cosa (o persona desafortunada) con la que tengan contacto.
No Existen Animales “Homosexuales”
En 1996, el científico homosexual, Simon LeVay, admitió que la evidencia apuntaba a actos aislados, no a homosexualidad:
Sin embargo, la conducta homosexual es muy común en el mundo animal, parece ser muy poco común que animales individuales tengan una predisposición duradera a relacionarse en dicha conducta a la exclusión de actividades heterosexuales. Así, una orientación homosexual, si pudiéramos hablar de tal cosa en los animales, parece ser algo raro.
A pesar de las apariencias “homosexuales” de algunas conductas animales, esta conducta no proviene un instinto “homosexual” que sea parte de la naturaleza animal. El Dr. Antonio Pardo, profesor de Bioética en la Universidad de Navarro, España, explica:
Propiamente hablando, la homosexualidad no existe entre los animales… Por razones de supervivencia, el instinto reproductivo entre los animales está siempre dirigido hacía un individuo del sexo opuesto. Por lo tanto, un animal no puede nunca ser homosexual como tal. No obstante, la interacción con otros instintos (particularmente el de dominio) puede resultar en una conducta que aparenta ser homosexual. Dicha conducta no puede ser equiparada con una homosexualidad animal. Esto quiere decir que la conducta sexual animal abarca aspectos más allá de la reproducción.
No existe un gen Gay en los humanos, ni tampoco en los animales, asi que lo mas probable es que las conductas homosexuales se den por otros factores mas sociales y no necesariamente la biologicos, ya que como decia no existe ningun gen de la homosexualidad.El etólogo Cesar Ades explica la diferencia de las relaciones sexuales entre los humanos y entre los animales:
“Los seres humanos tienen sexo de una forma, mientras que los animales lo tienen de otra. El sexo humano es una cuestión de preferencia, donde uno elige a la persona más atractiva para tener placer. Esto no es verdad con los animales. Para ellos es una cuestión de apareamiento y reproducción. No hay placer físico o psicológico… El olor es decisivo: cuando una hembra está en celo, ella emite una esencia, conocida como feromona. Esta esencia atrae la atención del macho, y le hace querer aparearse. Así es el coito entre animales. Es la ley de la naturaleza”
Incluso el biólogo, Bruce Bagemihl, cuyo libro Biological Exuberance: Animal Homosexuality and Natural Diversityfue citado por la Asociación Psicológica Americana y la Asociación Americana de Psiquiatría en su escrito amici curiae en Lawrence v. Texas y se pregona como prueba de que la homosexualidad es natural entre los animales, es cuidadoso de incluir una advertencia:
“Cualquier consideración de homosexualidad y transgenerismo en animales es también necesariamente una consideración de interpretación humana de estos fenómenos… Estamos en la oscuridad acerca de la experiencia interna de los participantes animales: como resultado, los prejuicios y limitaciones del observador humano, tanto en la recolección e interpretación de los datos, vienen a primer plano en esta situación. Con la gente podemos hablar con frecuencia directamente a los individuos (o leer consideraciones escritas)… Con los animales, en contraste, podemos observar con frecuencia directamente sus conductas sexuales (y aliadas), pero podemos sólo inferir o interpretar sus significados y motivaciones”. La conducta animal irracional no es proyecto para el hombre racional
Otros investigadores se sienten obligados a señalar la impropiedad de trasladar la conducta animal al hombre. A pesar de ser muy favorable a la interpretación homosexual de la conducta animal, Paul L. Vasey, de la Universidad de Lethbridge en Canadá, aún así hace la advertencia:
“Para algunas personas, lo que los animales haces es un criterio de lo que es y no es natural. Hacen un salto de decir si es natural, es moralmente y éticamente deseable. El infanticidio está altamente difundido en el reino animal. Saltar de ahí a decir que es deseable, no tiene sentido. No deberíamos de estar usando a los animales para hacer las políticas morales y sociales para los tipos de sociedad en que queremos vivir. Los animales no cuidan de los más viejos. No pienso particularmente que esto debería de ser una vía para cerrar los asilos.”
EL reino animal no es lugar para que el hombre busque un proyecto para la moralidad humana. Ese proyecto, tal como el bioético Bruto Maria Bruti dice, debe ser buscado en el propio hombre:
“Es un error frecuente que la gente contraste las conductas humanas y las animales, como si las dos fueran homogéneas… Las leyes que regulan la conducta humana son de una naturaleza diferente y deberían ser buscada en donde Dios las escribió, es decir en la naturaleza humana.”
ConclusiónEn resumen, el intento del movimiento homosexual por establecer que la homosexualidad está en concordancia con la naturaleza humana, mediante la prueba de su teoría de la homosexualidad animal, está basada mayormente en creencias mitológicas y principios filosóficos erróneos que en la ciencia. 5 mitos sobre preferencia Homosexual:
El primer mito es: la preferencia sexual es hereditaria. La verdad es que no hay base científica para sostener ese punto. Hamer lo propuso en 1993, pero al replicarse el estudio se descartó rotundamente. No conozco ningún autor actual que sostenga ese punto. Lo que se sospecha, tanto entre los pro como entre los contra, es que existen factores biológicos facilitadores, pero en ningún caso determinantes. Especialmente se citan factores hormonales durante el embarazo, y la idea de un ‘cerebro gay’ (Levay, 1991), lo cual apenas confirma la gran plasticidad del cerebro humano. Se trata, por consiguiente, de una conducta aprendida, y cuyo aprendizaje conocemos muy bien los psiquiatras que trabajamos esta condición.
Segundo mito: los psiquiatras descubrieron que la preferencia homosexual es normal. ¡Falso! El cambio vino por movilización política. El Movimiento de Liberación Homosexual atrajo al movimiento feminista y a otros grupos minoritarios para lograr una victoria por escaso margen. Luego vino una reacción en cadena: médicos, psicólogos, maestros, trabajadores sociales, y otros; luego algunos países y finalmente iglesias liberales inventaron el matrimonio homosexual. El argumento fue: ‘si los psiquiatras dicen que es normal, ¿Qué nosotros?’ La próxima meta del Movimiento de Liberación Homosexual es la “completa liberación sexual”, lo cual significa eliminar de la nosología psiquiátrica sadismo, masoquismo, exhibicionismo, abuso sexual, e incluso incesto, con los mismos argumentos utilizados para la homosexualidad.
Tercer mito: la preferencia homosexual es una opción natural, y existe incluso en el mundo animal. La verdad es que la preferencia homosexual contradice el esquema de la naturaleza para la reproducción de la especie: cópula entre macho y hembra a través de sus genitales. La cópula hombre-hombre o mujer-mujer contradice ese diseño natural y es por lo tanto una disfunción. El ano no fue diseñado como órgano sexual, y por eso carece de lubricación, de elasticidad, y tiene un PH alcalino que favorece las infecciones.
Desde que un hombre lo usa como órgano sexual se expone a más de 20 enfermedades, desde SIDA hasta cáncer del ano. Las lesbianas usan sustitutos artificiales del pene, lo cual suele ser dañino. Asimismo se privan de los factores protectores de las hormonas del parto y de la lactancia. La preferencia homosexual, por lo tanto, se desvía de la función natural, y surge tanto en seres humanos como en animales superiores por defecto de los mecanismos normales de aprendizaje.
Cuarto mito: la preferencia homosexual no tiene consecuencias médicas negativas. ¡Falso! Homosexuales y lesbianas tienen más SIDA y venéreas, más infecciones e infestaciones y más cáncer, especialmente de los genitales; más depresión, esquizofrenia, trastornos por ansiedad, trastornos de personalidad, trastorno bipolar, y exhiben más promiscuidad, violencia, abuso de sustancias, sexo de una sola noche, y otras conductas sexuales de riesgo. Debido a este exceso de enfermedades los homosexuales viven hasta 20 años menos que los heterosexuales, y su riesgo de muerte es similar a otras adicciones como drogas, tabaco, o alcohol.
Quinto mito: la preferencia homosexual no tiene cura, y si se intenta puede tener consecuencias negativas. ¡Falso! La evidencia científica es clara en este punto. El doctor Spitzer, portavoz de los que proponían eliminar la homosexualidad del DSM-III, fue retado a revisar el punto y al final confirmó que las “terapias reparativas” podían ser exitosas. Existen organizaciones que trabajan con homosexuales utilizando las mismas técnicas de AA, con los mismos resultados. Los pioneros de las principales escuelas en psicología confirmaron la posibilidad de modificar la preferencia homosexual. La mayoría de los individuos que siguieron un proceso voluntario de terapia en mi consultorio modificaron su preferencia sexual.
La realidad es que la ciencia está financiada por aquellos que financian la secta Gay LGTB, y como sabran estoy hablando de la familia Rockefeller y asociados.
Que los cientificos afirmen en base a nada que la homosexualidad es natural en el mundo animal puede deberse a una manipulacion politica con intereses sociales. Como habia dicho no existe un gen de la homosexualidad, entonces como puedes afirmar que la homosexualidad es natural? NO PUEDES.Si fuese natural, entonces los homosexuales podrian tener relaciones sexuales o podrian reproducirse, sin embargo sus cuerpos chocan. Todo en el universo es matematicas, cuando tu haces un ejercicio matematico y todo cuadra es porque lo estas haciendo bien, si esto no queda con lo otro es porque lo estas haciendo mal. Por lo tanto, en el cuerpo humano es igual, el hombre y la mujer son tremendamente complementarios porque nacieron para unirse en amor y procrear. intenta tener relaciones con la pared, es un caso similar 2 mujeres, no pueden hacer otra cosa mas que tocarse igual que tu con la pared.
Si tu eres Homosexual ¿por que necesitas que alguien te afirme tu preferencia sexual? por que necesitas demostrarle al mundo algo que no puedes comprobar, con que proposito? si yo fuese gay viviria mi vida en paz y no le contaria a nadie lo que hago bajo las sabanas ya que a nadie le interesa saberlo. El respeto y la tolerancia es la base, pero LA VERDAD ANTE TODO.