Israel ha relajado este martes la búsqueda de los tres jóvenes desaparecidos en Cisjordania hace once días ante el temor de que la operación en curso pudiera provocar un levantamiento palestino y perjudicar al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas.
El Gobierno israelí ha acusado a Hamás de orquestar el secuestro de los jóvenes el pasado 12 de junio y ha lanzado una operación de seguridad masiva en busca de los tres, de los que siguen sin tenerse pistas. Al menos seis palestinos han muerto y unos 355 han sido detenidos, según las autoridades palestinas.
Ante el inicio del Ramadán este sábado, un responsable del Gobierno israelí ha indicado que los miembros del gabinete de seguridad del primer ministro Benjamin Netanyahu han expresado su preocupación de que los acontecimientos "puedan salirse de control".
Las crecientes críticas internacionales sobre el impacto en los palestinos de a pie también se ha tenido en cuenta, ha explicado. "A raíz de ello, se ha tomado la decisión de limitar significativamente la operación y enfocarla en acciones precisas para devolver a los secuestrados", ha precisado el responsable, que ha pedido no ser identificado.
Demostrando el cambio en la política, el Ejército israelí ha informado este martes solo de cuatro palestinos detenidos durante las operaciones de la noche, en comparación con las 37 del día antes.