El 9 de julio se cumplirán diez años desde que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) declaró que el muro israelí construido en Cisjordania era ilegal según el derecho internacional. La CIJ también dictaminó que el muro debía ser derribado, que Israel debía pagar indemnizaciones por los daños causados por su construcción y que la comunidad internacional debía garantizar que Israel cumpliera la sentencia.
Nada de lo anterior ha ocurrido. Al contrario, Israel ha utilizado los últimos diez años para completar el 70 por ciento de los más de 700 kilómetros de muro. En este periodo de tiempo, más palestinos han sido encajonados, separados de sus tierras, sus trabajos y sus familias y amigos, de sus escuelas y de los centros de salud. Compañías israelíes y multinacionales han ganado millones con la construcción del muro. Y, eludiendo sus obligaciones, la comunidad internacional se ha mantenido al margen, permitiendo que reine la impunidad.
Ante estos hechos, un gran número de coaliciones y organizaciones palestinas han realizado una convocatoria para que julio sea el Mes Contra el Muro del Apartheid: “Es la hora de una ‘intifada legal’, una lucha popular más intensa y más boicots, desinversiones y sanciones. Es la hora de rendir cuentas”, han dicho los mencionados grupos. El llamamiento pide a las personas y las organizaciones que informen sobre el muro, intensifiquen o inicien las campañas BDS contra las empresas que se benefician del muro y presionen a los gobiernos para que cumplan con sus obligaciones, tal como se indica en la decisión de la CIJ.
A nivel mundial, se organizarán acciones en decenas de países. En EEUU, la Coalición Nosotros Desinvertimos ha convocado un Día Nacional de Acción BDS el 9 de julio. También en EEUU, la Campaña para Terminar con la Ocupación ha animado a sus seguidores a “realizar acciones contra la impunidad”. He aquí otras formas para participar:
