Los expertos consideran que la política exterior de Maduro solo es un golpe de presión interna
Primero fueron las acusaciones hacia el expresidente de Colombia, Álvaro Uribe, sobre su responsabilidad en la crisis de Venezuela, luego la explusión de tres funcionarios estadounidenses. Hace unos días Nicolás Maduro anunciaba la ruptura de relaciones con Panáma, ¿hacia qué camino gira la política exterior de Maduro? Tres expertos en política internacional desvelan a Lainformacion.com las claves del futuro político de Venezuela.
"Lo que mueve a la política exterior de Venezuela es su conflicto interno. Maduro solo lo hace para causar un impacto en el enfrentamiento con la oposición. Se trata de un mensaje interno en forma de mandato exterior", explica Carlos Malamud, investigador principal de América Latina del Real Instituto Elcano y catedrático de Historia de América Latina en la UNED.
La doctora en derecho internacional público y profesora de la Universidad Autónoma de Barcelona, Anna Yuso, también coincide en señalar el mismo fenómeno. "La ruptura de relaciones con Panamá es un golpe de fuerza interna. Maduro trata de frenar que otros países se inmiscuyan en los asuntos de Venezuela y que no hagan ninguna declaración al respecto. Siempre apoyándose en la idea de que toda disidencia es inducida por 'el imperio' (Estados Unidos)".
Para Juan Manuel Goig, profesor de derecho constitucional de la UNED, el único fin que pretende Maduro "es legitimar la unión ya iniciada por Chávez con determinados países de Latinoamérica, a los que ayuda con petróleo a cambio de tener apoyo en la región, y apartarse de los países más liberales. De todo aquello que huela a acercamiento con Estados Unidos".
¿Se está aislando Venezuela?
La opinión de nuestros expertos es unánime. Para nada Maduro quiere aislarse. El presidente conserva sus lazos con los paíse de la Alianza Boliviana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) así como muestra simpatía y protección hacia otros países del continente asiático como China o Irán. "Con Panamá lo ha hecho porque no le supone un daño económico", declara Anna Yuso.
Una política que en palabras de Juan Manuel Goig "causará el empobrecimiento paulatino del país". "Maduro pierde una cantidad increible de dinero financiando petróleo a estos países. Asimismo, todas estas políticas conducen a limitar los derechos de los venezolanos al renunciar el país a la firma de diferentes pactos y tratados internacionales", añade el profesor de derecho constitucional.
¿Habrá pacto con la oposición?
Anna Yuso hace además una doble lectura de todo esto. "Se trata de una situación complicada. Maduro esta usando esta política para conseguir un doble objetivo. Por un lado, mostrar su postura de fuerza. Y por el otro, intentar hacer señas a la oposición para abrir un proceso de diálogo. El problema es que la oposición está muy cansada y es difícil que resulte. Pero la única forma de frenar el conflicto es la vía de diálogo aunque dependerá de la revisión que hagan los sectores más moderados del Gobierno".
¿Golpe de Estado, guerra civil?
Juan Manuel Goig es más tajante. Augura que la actual situación podría derivar en un estado de guerra civil porque la sociedad está muy polarizada o incluso acabar convirtiéndose en un golpe de Estado ya sea desde dentro o desde fuera del chavismo. "El golpe de Estado podría venir desde el sector más próximo al ejército". Además, apunta: "Si no se levantan determinadas prohibiciones, aumenta el respeto a los derechos humanos y mejora la situación económica y seguridad en el país, las protestas no cesarán y la oposición seguirá tomando las calles. Porque aunque parezca que está dispersa, Henrique Capriles encarna la unidad de ambos sectores".
"No sabemos cómo terminará esto, si en revolución, rebelión o revuelta", aseguraba hoy Carlos Vicente en el diario venezolano 'Últimas Noticias'.
"Lo que hemos visto hasta el momento es apenas la punta del iceberg. La protesta pacífica debe continuar", escribía Roberto Enríquez en 'El Nacional'. "La convocatoria al diálogo parece haber llegado demasiado tarde", añadía Rosendo Fraga en el mismo diario. "Apaga la luz, Nicolás, y vete. Antes de que sea demasiado tarde para Venezuela", sentenciaba Armando Durán.
Carlos Malamud también insistía en la misma idea. "No pactarán. Aunque todo dependerá de la capacidad que tengan los líderes de movilizar a sus filas en las calles. Sin embargo, creo que la situación está a punto de derivar hacia el desgaste".
El pasadodía 18 de febrero, IU, el Komite Internazionalistak, Alternativa Sindical de Trabajadores, Ojos para la Paz, la Asociación Lázaro Cárdenas y EUiA denunciaban "la puesta en funcionamiento de una estrategia de golpe de Estado".
- Creen que lo que marca la política exterior de Venezuela es su conflicto interno y que solo lo hace para causar un impacto en el enfrentamiento con la oposición.
- Apuntan que la actual situación de preguerra civil acabará convirtiéndose en un golpe de Estado ya sea desde dentro o desde fuera del chavismo.
Primero fueron las acusaciones hacia el expresidente de Colombia, Álvaro Uribe, sobre su responsabilidad en la crisis de Venezuela, luego la explusión de tres funcionarios estadounidenses. Hace unos días Nicolás Maduro anunciaba la ruptura de relaciones con Panáma, ¿hacia qué camino gira la política exterior de Maduro? Tres expertos en política internacional desvelan a Lainformacion.com las claves del futuro político de Venezuela.
"Lo que mueve a la política exterior de Venezuela es su conflicto interno. Maduro solo lo hace para causar un impacto en el enfrentamiento con la oposición. Se trata de un mensaje interno en forma de mandato exterior", explica Carlos Malamud, investigador principal de América Latina del Real Instituto Elcano y catedrático de Historia de América Latina en la UNED.
La doctora en derecho internacional público y profesora de la Universidad Autónoma de Barcelona, Anna Yuso, también coincide en señalar el mismo fenómeno. "La ruptura de relaciones con Panamá es un golpe de fuerza interna. Maduro trata de frenar que otros países se inmiscuyan en los asuntos de Venezuela y que no hagan ninguna declaración al respecto. Siempre apoyándose en la idea de que toda disidencia es inducida por 'el imperio' (Estados Unidos)".
Para Juan Manuel Goig, profesor de derecho constitucional de la UNED, el único fin que pretende Maduro "es legitimar la unión ya iniciada por Chávez con determinados países de Latinoamérica, a los que ayuda con petróleo a cambio de tener apoyo en la región, y apartarse de los países más liberales. De todo aquello que huela a acercamiento con Estados Unidos".
¿Se está aislando Venezuela?
La opinión de nuestros expertos es unánime. Para nada Maduro quiere aislarse. El presidente conserva sus lazos con los paíse de la Alianza Boliviana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) así como muestra simpatía y protección hacia otros países del continente asiático como China o Irán. "Con Panamá lo ha hecho porque no le supone un daño económico", declara Anna Yuso.
Una política que en palabras de Juan Manuel Goig "causará el empobrecimiento paulatino del país". "Maduro pierde una cantidad increible de dinero financiando petróleo a estos países. Asimismo, todas estas políticas conducen a limitar los derechos de los venezolanos al renunciar el país a la firma de diferentes pactos y tratados internacionales", añade el profesor de derecho constitucional.
¿Habrá pacto con la oposición?
Anna Yuso hace además una doble lectura de todo esto. "Se trata de una situación complicada. Maduro esta usando esta política para conseguir un doble objetivo. Por un lado, mostrar su postura de fuerza. Y por el otro, intentar hacer señas a la oposición para abrir un proceso de diálogo. El problema es que la oposición está muy cansada y es difícil que resulte. Pero la única forma de frenar el conflicto es la vía de diálogo aunque dependerá de la revisión que hagan los sectores más moderados del Gobierno".
¿Golpe de Estado, guerra civil?
Juan Manuel Goig es más tajante. Augura que la actual situación podría derivar en un estado de guerra civil porque la sociedad está muy polarizada o incluso acabar convirtiéndose en un golpe de Estado ya sea desde dentro o desde fuera del chavismo. "El golpe de Estado podría venir desde el sector más próximo al ejército". Además, apunta: "Si no se levantan determinadas prohibiciones, aumenta el respeto a los derechos humanos y mejora la situación económica y seguridad en el país, las protestas no cesarán y la oposición seguirá tomando las calles. Porque aunque parezca que está dispersa, Henrique Capriles encarna la unidad de ambos sectores".
"No sabemos cómo terminará esto, si en revolución, rebelión o revuelta", aseguraba hoy Carlos Vicente en el diario venezolano 'Últimas Noticias'.
"Lo que hemos visto hasta el momento es apenas la punta del iceberg. La protesta pacífica debe continuar", escribía Roberto Enríquez en 'El Nacional'. "La convocatoria al diálogo parece haber llegado demasiado tarde", añadía Rosendo Fraga en el mismo diario. "Apaga la luz, Nicolás, y vete. Antes de que sea demasiado tarde para Venezuela", sentenciaba Armando Durán.
Carlos Malamud también insistía en la misma idea. "No pactarán. Aunque todo dependerá de la capacidad que tengan los líderes de movilizar a sus filas en las calles. Sin embargo, creo que la situación está a punto de derivar hacia el desgaste".
El pasadodía 18 de febrero, IU, el Komite Internazionalistak, Alternativa Sindical de Trabajadores, Ojos para la Paz, la Asociación Lázaro Cárdenas y EUiA denunciaban "la puesta en funcionamiento de una estrategia de golpe de Estado".