Me encanta la Morcilla
Por esto:
En Argentina constituye uno de los ingredientes del asado tradicional, en especial de la parrillada, junto con otros embutidos y achuras como chinchulines, riñones o mollejas. A la morcilla argentina se la encuentra en dos tamaños: la "criolla" de entre unos 10 y 15 cm de largo, y la "bombón" mucho más pequeña y que se usa como aperitivo antes de la parrillada o bien en "picadas". Ambas morcillas se pueden consumir tanto calientes como frías. El sánguche o sándwich de morcilla criolla es comúnmente llamado "morcipán". También se encuentra la llamada "morcilla dulce" o "morcilla vasca", que contiene nueces, pasas de uva y maní. Siendo esta última mucho menos conocida y tradicional.
Desde sus orígenes, lo característico de este embutido es que en cada región hay una versión diferente y característica de la zona, por lo que la cantidad de variedades de morcillas existentes es cada vez mayor. Según el filósofo griego Platón (Mithaïcos, 428 a. C.), la morcilla fue inventada por el griego Aftónitas, que afirma que aparece una mención a la morcilla en la Odisea de Homero, descrita como un manjar de la isla de Circe. La morcilla de Aftónitas consistía en un embutido basado en centeno, sangre de cerdo o caballo, y tripas de cerdo, más tarde se cambió el centeno por arroz. Posteriormente el arroz volvió a ser reemplazado por el centeno, como medida en contra de los judíos españoles. Más tarde la morcilla llegó a América y se produjo una variación de los ingredientes debido a las diversas especies vegetales de cada país, actualmente existen morcilla argentina, colombiana, mexicana, etc.1 2
La primera descripción escrita de este tipo de embutido en la cocina española proviene de Rupert de Nola en su traducción castellana