OJO: si no te gusta leer y solo te gusta hacer bardo regresate a la HOME
INTRODUCCION:
Al inicio de la década de los 90's, Immanuel Wallerstein señalaba que el conflicto de la Guerra Fría había sido un conflicto estructurado entre EUA y URSS para la administración mundial, si bien consideraba que hubo episodios de una verdadera confrontación, en las esferas más altas de ambos gobiernos no se consideraba viable un conflicto militar entre ambas. Lo importante era establecer condiciones básicas para la convivencia mundial y en el fondo seguir con los negocios.
Un retrato de esta situación lo muestra Volker Schlöndorff en su película de 1999 “La leyendas de Rita” que relata la historia de un grupo de jóvenes convencidos del discurso de la revolución socialista y embarcándose en operaciones “revolucionarias” en todo el mundo patrocinadas por Alemania del Este. Al caer el muro de Berlín son entregados al gobierno de la República Federal de Alemania, pero su jefe inmediato se niega y se ríe señalando que ese grupo era secreto, sus enemigos y ahora próximos aliados no tenían conocimiento de ellos, pero su jefe superior le menciona: nosotros les entregamos esos nombres desde el principio, siempre lo supieron.
En este cuadro fílmico se comprueba en buena medida el análisis de Immanuel Wallerstein, la Guerra Fría fue un conflicto estructurado que daba la oportunidad a EUA de poder someter en la medida de lo posible a sus aliados europeos, manteniendo dividida a Alemania y tener bajo su cobijo a toda Europa occidental pero la caída del URSS y la supuesta globalización acompañada de la implementación de la Unión Europea dejó a EUA sin el apoyo tácito de sus aliados europeos, que no lo acompañarían de manera ciega en sus siguientes incursiones militares en Medio Oriente.
Han pasado más de 20 años desde la caída del muro de Berlín y los procesos geopolíticos comienzan a dar un giro de 360 grados, estamos a punto de volver a un orden mundial basado en un conflicto estructurado, donde la frontera se recorre al este de Europa.
El conflicto de Ucrania da comienzo a la cuenta regresiva para el fin del discurso de la globalización y consolidar finalmente una regionalización como la base fundamental de un orden mundial.
Quizá la intención de Rusia era apoderarse de toda Ucrania por medio de una cooperación económica que en el fondo sería un protectorado (algo que en México lo conocemos muy bien en nuestra relación con EUA), pero no se concretó al 100% debido a la intromisión violenta de la ultraderecha enemiga histórica de la rusificación de Ucrania, sin embargo logró obtener la parte más rica de aquel país con la anexión de Crimea y estableciendo un nuevo muro de Berlín, que como todos los muros excluyen y dividen.
La gran perdedora de esta situación es la Unión Europea, que no fue capaz de llevar a su esfera de influencia a una Ucrania completa y mantener comunicación fluida con Rusia, que pasó de ser una entrada de gas y petróleo y el puente más seguro para transitar a Asia. Hoy es una pared que encarcela a la Unión Europea y de paso se anexará a un país mutilado y con ello una carga fiscal que no tenía prevista en el corto plazo.
gasoductos de rusia hacia union europea :wikipedia
Esta situación la reconoce la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, al señalar que Ucrania se viera colapsada económicamente sin la ayuda de Rusia:
“La economía ucraniana se encaminaba a un desastre”,
“No iba a ninguna parte sin el apoyo de Rusia que les ofreció un salvavidas hace varios meses”.
En diciembre de 2013 Rusia anunció la decisión de invertir 15.000 millones de dólares en eurobonos de Ucrania y adquirió un primer paquete por tres mil millones de dólares, además de conceder un descuento sustancial sobre el gas exportado al país vecino.
Todo esto desapareció para Ucrania y ahora tendrá que saldar sus deudas con Rusia, pero en realidad quien tendrá que pagar es la Unión Europea y el FMI, por eso este último pidió a los rusos participar en la elaboración de un programa de reformas estructurales para saldar las deudas ucranianas.
La respuesta de Rusia es contundente: no están interesados. Consideran que la Unión Europea y el FMI lograrán sacar a adelante los problemas de Ucrania, ya que no tienen intención de cobrar inmediatamente sus 3 mil millones de dólares , y claro, mientras tanto que sigan creciendo los intereses para que ellos puedan tener mejores dividendos al futuro. Quizá en el futuro se cobren con lo que les queda de territorio a Ucrania.
Otro beneficiado del levantamiento del muro de Crimea es EUA, quien podrá retirarse de Europa dejando la división entre el occidente y oriente europeo, impulsando supuestas medidas contra Rusia, pero quien paga la factura de esas medidas son los europeos y no EUA, limitándose a enviar buques de guerra como lo tenía programado con antelación al conflicto y mantener sus 600 soldados en la zona como medida al aumento de tropas rusas en la nueva frontera de Ucrania que suman en total 15 mil soldados sin contar el supuesto retiro de un batallón constituido por siete brigadas que totalizan 40.000 soldados. Por tanto no hay una intención por parte de los norteamericanos de comenzar un combate.
Más aún, la ayuda económica de EUA al conflicto es minúscula, básicamente consiste en sanciones a Rusia, y un plan $1.000 millones de dólares en garantías de crédito para Ucrania
Como ya habíamos mencionado en este espacio, EUA es víctima de su propio poder, que lo obliga a actuar de manera imperialista , pero ahora tiene la oportunidad de volver a establecer un pacto geopolítico con Rusia para dividirse una parte del mundo. En primera instancia podrá retirarse de Europa para comenzar a sellar sus propias fronteras continentales, que no se limitan a Texas sino que pueden bajar hasta Panamá con asociación de México por medio de los tratados de cooperación económica (es más fácil negociar con México que con Rusia).
EUA ya no tiene la necesidad de incursiones internacionales que sólo le están costando recursos y con ello el endeudamiento público --que es su talón de Aquiles-, con las proyecciones de autosuficiencia energética que le brinda su propio territorio y ser el centro de uno de los mercado más grandes del mundo y con puertas a Asía ya no hay mucha necesidad de seguir invirtiendo en Europa, basta con 600 soldados y un buque de guerra, y su despliegue nuclear alrededor de Rusia, que ya tiene desde hace décadas.
Por tanto, ya están establecidas las condiciones de un nuevo pacto estructural con Rusia, que le da la oportunidad a EUA de voltear al Pacifico, mientras los rusos ahorcarán cada invierno con los precios de gas a la competencia europea por los próximos lustros.
El centro económico se sigue desplazando del Atlántico al Pacifico, EUA dejará a su suerte a la Unión Europea, un socio que siempre tuvo la esperanza de independizarse de los norteamericanos, pero al hacerse realidad ven finalmente que esa independencia cuesta dinero y armas, recursos que de invertirse aumentan las dudas sobre la viabilidad de esa unión entre europeos.
Mientras tanto México debe seguir apresurando el paso, ya que es inevitable que acompañemos a EUA en su traslado del Atlántico al Pacifico, de Europa a América. Pero, ¿lo haremos como subordinados o como socios?
INTRODUCCION:
Al inicio de la década de los 90's, Immanuel Wallerstein señalaba que el conflicto de la Guerra Fría había sido un conflicto estructurado entre EUA y URSS para la administración mundial, si bien consideraba que hubo episodios de una verdadera confrontación, en las esferas más altas de ambos gobiernos no se consideraba viable un conflicto militar entre ambas. Lo importante era establecer condiciones básicas para la convivencia mundial y en el fondo seguir con los negocios.
Un retrato de esta situación lo muestra Volker Schlöndorff en su película de 1999 “La leyendas de Rita” que relata la historia de un grupo de jóvenes convencidos del discurso de la revolución socialista y embarcándose en operaciones “revolucionarias” en todo el mundo patrocinadas por Alemania del Este. Al caer el muro de Berlín son entregados al gobierno de la República Federal de Alemania, pero su jefe inmediato se niega y se ríe señalando que ese grupo era secreto, sus enemigos y ahora próximos aliados no tenían conocimiento de ellos, pero su jefe superior le menciona: nosotros les entregamos esos nombres desde el principio, siempre lo supieron.
En este cuadro fílmico se comprueba en buena medida el análisis de Immanuel Wallerstein, la Guerra Fría fue un conflicto estructurado que daba la oportunidad a EUA de poder someter en la medida de lo posible a sus aliados europeos, manteniendo dividida a Alemania y tener bajo su cobijo a toda Europa occidental pero la caída del URSS y la supuesta globalización acompañada de la implementación de la Unión Europea dejó a EUA sin el apoyo tácito de sus aliados europeos, que no lo acompañarían de manera ciega en sus siguientes incursiones militares en Medio Oriente.
Han pasado más de 20 años desde la caída del muro de Berlín y los procesos geopolíticos comienzan a dar un giro de 360 grados, estamos a punto de volver a un orden mundial basado en un conflicto estructurado, donde la frontera se recorre al este de Europa.
El conflicto de Ucrania da comienzo a la cuenta regresiva para el fin del discurso de la globalización y consolidar finalmente una regionalización como la base fundamental de un orden mundial.
Quizá la intención de Rusia era apoderarse de toda Ucrania por medio de una cooperación económica que en el fondo sería un protectorado (algo que en México lo conocemos muy bien en nuestra relación con EUA), pero no se concretó al 100% debido a la intromisión violenta de la ultraderecha enemiga histórica de la rusificación de Ucrania, sin embargo logró obtener la parte más rica de aquel país con la anexión de Crimea y estableciendo un nuevo muro de Berlín, que como todos los muros excluyen y dividen.
La gran perdedora de esta situación es la Unión Europea, que no fue capaz de llevar a su esfera de influencia a una Ucrania completa y mantener comunicación fluida con Rusia, que pasó de ser una entrada de gas y petróleo y el puente más seguro para transitar a Asia. Hoy es una pared que encarcela a la Unión Europea y de paso se anexará a un país mutilado y con ello una carga fiscal que no tenía prevista en el corto plazo.
gasoductos de rusia hacia union europea :wikipedia
Esta situación la reconoce la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, al señalar que Ucrania se viera colapsada económicamente sin la ayuda de Rusia:
“La economía ucraniana se encaminaba a un desastre”,
“No iba a ninguna parte sin el apoyo de Rusia que les ofreció un salvavidas hace varios meses”.
En diciembre de 2013 Rusia anunció la decisión de invertir 15.000 millones de dólares en eurobonos de Ucrania y adquirió un primer paquete por tres mil millones de dólares, además de conceder un descuento sustancial sobre el gas exportado al país vecino.
Todo esto desapareció para Ucrania y ahora tendrá que saldar sus deudas con Rusia, pero en realidad quien tendrá que pagar es la Unión Europea y el FMI, por eso este último pidió a los rusos participar en la elaboración de un programa de reformas estructurales para saldar las deudas ucranianas.
La respuesta de Rusia es contundente: no están interesados. Consideran que la Unión Europea y el FMI lograrán sacar a adelante los problemas de Ucrania, ya que no tienen intención de cobrar inmediatamente sus 3 mil millones de dólares , y claro, mientras tanto que sigan creciendo los intereses para que ellos puedan tener mejores dividendos al futuro. Quizá en el futuro se cobren con lo que les queda de territorio a Ucrania.
Otro beneficiado del levantamiento del muro de Crimea es EUA, quien podrá retirarse de Europa dejando la división entre el occidente y oriente europeo, impulsando supuestas medidas contra Rusia, pero quien paga la factura de esas medidas son los europeos y no EUA, limitándose a enviar buques de guerra como lo tenía programado con antelación al conflicto y mantener sus 600 soldados en la zona como medida al aumento de tropas rusas en la nueva frontera de Ucrania que suman en total 15 mil soldados sin contar el supuesto retiro de un batallón constituido por siete brigadas que totalizan 40.000 soldados. Por tanto no hay una intención por parte de los norteamericanos de comenzar un combate.
Más aún, la ayuda económica de EUA al conflicto es minúscula, básicamente consiste en sanciones a Rusia, y un plan $1.000 millones de dólares en garantías de crédito para Ucrania
Como ya habíamos mencionado en este espacio, EUA es víctima de su propio poder, que lo obliga a actuar de manera imperialista , pero ahora tiene la oportunidad de volver a establecer un pacto geopolítico con Rusia para dividirse una parte del mundo. En primera instancia podrá retirarse de Europa para comenzar a sellar sus propias fronteras continentales, que no se limitan a Texas sino que pueden bajar hasta Panamá con asociación de México por medio de los tratados de cooperación económica (es más fácil negociar con México que con Rusia).
EUA ya no tiene la necesidad de incursiones internacionales que sólo le están costando recursos y con ello el endeudamiento público --que es su talón de Aquiles-, con las proyecciones de autosuficiencia energética que le brinda su propio territorio y ser el centro de uno de los mercado más grandes del mundo y con puertas a Asía ya no hay mucha necesidad de seguir invirtiendo en Europa, basta con 600 soldados y un buque de guerra, y su despliegue nuclear alrededor de Rusia, que ya tiene desde hace décadas.
Por tanto, ya están establecidas las condiciones de un nuevo pacto estructural con Rusia, que le da la oportunidad a EUA de voltear al Pacifico, mientras los rusos ahorcarán cada invierno con los precios de gas a la competencia europea por los próximos lustros.
El centro económico se sigue desplazando del Atlántico al Pacifico, EUA dejará a su suerte a la Unión Europea, un socio que siempre tuvo la esperanza de independizarse de los norteamericanos, pero al hacerse realidad ven finalmente que esa independencia cuesta dinero y armas, recursos que de invertirse aumentan las dudas sobre la viabilidad de esa unión entre europeos.
Mientras tanto México debe seguir apresurando el paso, ya que es inevitable que acompañemos a EUA en su traslado del Atlántico al Pacifico, de Europa a América. Pero, ¿lo haremos como subordinados o como socios?