En términos generales un fichín debe apuntar a entretener al jugador. Conocemos miles de grandes juegos que nos divierten por horas y horas con mecánicas, historias y gráficos que no necesariamente son espectaculares, pero cumplen su rol y nosotros sabemos apreciar el esfuerzo. Pero luego están los otros; juegos que parecen diseñados para dejarnos con la boca abierta por tal o cual motivo. Juegos épicos, digamos.
Aquí les dejo diez ejemplos de juegos que pasan de ser simples diversiones a espectaculares aventuras.
A lo largo de su historia, los juegos de The Elder Scroll apuntaron a dejar que el jugador tenga su aventura épica a su propio paso. Podemos contentarnos con salir a pasear y matar bandidos… o podemos lanzarnos a cazar dragones mientras empuñamos una espada encantada y lanzamos rayos con las manos. Una experiencia épica forjada a medida del que la juega. Un muy buen ejmplo para comenzar tranqui este conteo.
De una forma u otra, los juegos de Final Fantasy han sabido ser épicos por derecho propio. En sus primeras versiones se destacaba más la historia de los personajes que, pese a ser meros manojos de píxeles, conseguían llegarnos muy adentro. Entregas más recientes no han sabido cautivar tanto por sus historias, quizá debido a ser estas tan abrumadoramente complejas, pero sí supieron impresionarnos con algunos de los mejores apartados audiovisuales de la industria. Y ahora Final Fantasy XV parece querer mezclar lo mejor de ambas eras, así que alegría, alegría…
Contra era un magnífico juego de plataformas y disparo, pero no se sentía taaaan épico. ¿Cómo mejorarlo? A ver, un apartado gráfico sublime, un millón de pequeños detalles animados en pantalla, armas loquísimas, vehículos todavía más delirantes y una selección de jefes finales que siempre nos asombraban con sus descomunales tamaños e imponentes diseños. Plataformeros épicos si los hay… Eh aqui donde me gastaba toda la guita en el pool de Don Antonio.
Lo que en un principio parece un simple y clásico juego de rol muy pronto toma matices más complejos e interesantes por la posibilidad de viajar a diferentes eras temporales para desentrañar una historia memorable. A la misma se le suman una gran cantidad de historias paralelas, especialmente las misiones especiales de cada uno de los grandes protagonistas de esta aventura. Todo esto se combina para obtener uno de los juegos de rol más grandiosos de la era SNES, que todavía hoy disfruta de su merecida gloria.
Parece un argumento simple hoy en dia, pero en su momento, Resident Evil logro sacarnos el aliento y temblar en la silla mas de una vez. El acecho constante de los zombis y la ambientacion lograba crear una atmosfera pesada poniendono en peligro en cada rincon. Tan simple como eso tambien supuso el comienzo de una mas que interesante historia post-apocaliptica llena de zombis y mutaciones geneticas que sigue atrapando hasta hoy en dia.
Uno sabe que los juegos de Mario tienden a vender bien a pesar de repetir una y otra vez la misma fórmula, pero Nintendo nos sorprendió a todos con una reinvención del clásico juego de plataformas. Mario se iba al espacio y nos deleitaba con cambios en la gravedad, controles magníficos y una banda sonora sublime. Imposible no llamarlo épico y volver a enamorarse de el.
Cualquier juego que arranque a los bifes y encima siga esa temática con su tutorial, es épico. Ya el primer God of War nos tiraba a un barco y nos hacía machacar enemigos con esas fabulosas espadas encadenadas. ¿Algo más? Sí, la aparición de la Hidra a pocos minutos de iniciar el juego terminó de sellar lo que ya estábamos sospechando entonces: este iba a ser un juego extremadamente épico; y continuó ese legado por varias entregas más.
Podría decir que Ocarina of Time fue épico y, si bien no es mentira, tampoco es totalmente cierto. Ocarina tenía un poderoso punto a favor en términos de que era la transición de Link de las dos dimensiones a los polígonos tridimensionales; salto que realizó majestuosamente. Pero muy pocos juegos consiguen que su secuela directa supere tanto al original. Majora’s Mask se vuelve épica por el sólo hecho de tenernos en constante trauma por vigilar ese maldito reloj, ya que tenemos tres días antes de que la ominosa luna se estrelle contra la superficie del planeta. La carga emocional que iremos ganando al ver lo que cada personaje secundario hace en esos tres días es impactante, ya que todos ellos tienen una rutina programada que nosotros podremos (y muchas veces tendremos) que aprender. Una aventura inolvidable que siempre consigue volver a sorprender.
Una cosa es ser un forzudo de mal genio que fue “favorecido” por los Dioses, o una mascota que siempre cae bien parada, o incluso un grupo de personajes que pueden recibir toneladas de daño y no morir (a menos que alguien caiga con una katana por detrás, por supuesto), pero Shadow of the Colossus pone a un muchacho… común… en el papel de héroe. Si es que Wander es un héroe, para empezar. Este juego lo hace todo bien. Concentra toda la acción en dieciséis combates contra imponentes colosos, con una “pausa” entre pelea y pelea en la que debemos recorrer imponentes terrenos con nuestro fiel caballo. Pero Wander no es un luchador. Wander se tropieza. Wander apenas puede cargar esa espada correctamente. Apenas el tipo sabe escalar y disparar con arco. Y así y todo, con sus pobres cualidades, nuestro protagonista está dispuesto a lo imposible; a desafiar a una selección de titanes, descubriendo sus puntos débiles y obteniendo sus sombras. Y el jugador va comprendiendo lo que realmente ocurre cuando ya es demasiado tarde… y aún así seguiremos matando colosos, porque ahora ya no hay vuelta atrás. Todo esto para recuperar el alma de una muchacha.
La historia de este vampiro se sale del molde al tipico relato contemporaneo y hasta al relato tipico de Dracula. Ya desde Blood Omen nos introdujo en un mundo reinado por clanes de vampiros y planes de conquista de la Mano de Kain y no fue hasta Soul Reaver que la historia se transformo en algo mas que epica. Nos introdujo a un mundo caotico reinado por espectros y criaturas, donde los humanos supieron ser diezmados y mucho mas avanzado en el tiempo ser los dominantes en una tierra devastada. Los vampiros se tranformaron en criaturas carroñeras de sangre, muy alejado a los clanes poderosos y civilizados que fueron en el pasado. Raziel como protagonista atravieza esta ultima historia, y mas avanzado en el juego nos damos que no se trata de el sobre lo que todo gira, sino de la espada que da nombre al juego. Soul Reaver o devoradora de almas. Todo lo que pudiera describir en pocas lineas no se acerca a dar ni siquiera una minima idea de lo que realmente es la historia de este fichin, pero los que lo han jugado daran la razon de que estamos en presencia de un juego mas que epico por su rica historia y asi se gana este primer puesto.
Aquí les dejo diez ejemplos de juegos que pasan de ser simples diversiones a espectaculares aventuras.
10. The Elder Scrolls


A lo largo de su historia, los juegos de The Elder Scroll apuntaron a dejar que el jugador tenga su aventura épica a su propio paso. Podemos contentarnos con salir a pasear y matar bandidos… o podemos lanzarnos a cazar dragones mientras empuñamos una espada encantada y lanzamos rayos con las manos. Una experiencia épica forjada a medida del que la juega. Un muy buen ejmplo para comenzar tranqui este conteo.

9. Final Fantasy
De una forma u otra, los juegos de Final Fantasy han sabido ser épicos por derecho propio. En sus primeras versiones se destacaba más la historia de los personajes que, pese a ser meros manojos de píxeles, conseguían llegarnos muy adentro. Entregas más recientes no han sabido cautivar tanto por sus historias, quizá debido a ser estas tan abrumadoramente complejas, pero sí supieron impresionarnos con algunos de los mejores apartados audiovisuales de la industria. Y ahora Final Fantasy XV parece querer mezclar lo mejor de ambas eras, así que alegría, alegría…

8. Metal Slug


Contra era un magnífico juego de plataformas y disparo, pero no se sentía taaaan épico. ¿Cómo mejorarlo? A ver, un apartado gráfico sublime, un millón de pequeños detalles animados en pantalla, armas loquísimas, vehículos todavía más delirantes y una selección de jefes finales que siempre nos asombraban con sus descomunales tamaños e imponentes diseños. Plataformeros épicos si los hay… Eh aqui donde me gastaba toda la guita en el pool de Don Antonio.

7.Chrono Triger


Lo que en un principio parece un simple y clásico juego de rol muy pronto toma matices más complejos e interesantes por la posibilidad de viajar a diferentes eras temporales para desentrañar una historia memorable. A la misma se le suman una gran cantidad de historias paralelas, especialmente las misiones especiales de cada uno de los grandes protagonistas de esta aventura. Todo esto se combina para obtener uno de los juegos de rol más grandiosos de la era SNES, que todavía hoy disfruta de su merecida gloria.

6. Resident Evil


Parece un argumento simple hoy en dia, pero en su momento, Resident Evil logro sacarnos el aliento y temblar en la silla mas de una vez. El acecho constante de los zombis y la ambientacion lograba crear una atmosfera pesada poniendono en peligro en cada rincon. Tan simple como eso tambien supuso el comienzo de una mas que interesante historia post-apocaliptica llena de zombis y mutaciones geneticas que sigue atrapando hasta hoy en dia.

5. Super Mario Galaxy


Uno sabe que los juegos de Mario tienden a vender bien a pesar de repetir una y otra vez la misma fórmula, pero Nintendo nos sorprendió a todos con una reinvención del clásico juego de plataformas. Mario se iba al espacio y nos deleitaba con cambios en la gravedad, controles magníficos y una banda sonora sublime. Imposible no llamarlo épico y volver a enamorarse de el.

4. God Of War
Cualquier juego que arranque a los bifes y encima siga esa temática con su tutorial, es épico. Ya el primer God of War nos tiraba a un barco y nos hacía machacar enemigos con esas fabulosas espadas encadenadas. ¿Algo más? Sí, la aparición de la Hidra a pocos minutos de iniciar el juego terminó de sellar lo que ya estábamos sospechando entonces: este iba a ser un juego extremadamente épico; y continuó ese legado por varias entregas más.

3. The legend of Zelda


Podría decir que Ocarina of Time fue épico y, si bien no es mentira, tampoco es totalmente cierto. Ocarina tenía un poderoso punto a favor en términos de que era la transición de Link de las dos dimensiones a los polígonos tridimensionales; salto que realizó majestuosamente. Pero muy pocos juegos consiguen que su secuela directa supere tanto al original. Majora’s Mask se vuelve épica por el sólo hecho de tenernos en constante trauma por vigilar ese maldito reloj, ya que tenemos tres días antes de que la ominosa luna se estrelle contra la superficie del planeta. La carga emocional que iremos ganando al ver lo que cada personaje secundario hace en esos tres días es impactante, ya que todos ellos tienen una rutina programada que nosotros podremos (y muchas veces tendremos) que aprender. Una aventura inolvidable que siempre consigue volver a sorprender.

2. Shadow Of The Colossus


Una cosa es ser un forzudo de mal genio que fue “favorecido” por los Dioses, o una mascota que siempre cae bien parada, o incluso un grupo de personajes que pueden recibir toneladas de daño y no morir (a menos que alguien caiga con una katana por detrás, por supuesto), pero Shadow of the Colossus pone a un muchacho… común… en el papel de héroe. Si es que Wander es un héroe, para empezar. Este juego lo hace todo bien. Concentra toda la acción en dieciséis combates contra imponentes colosos, con una “pausa” entre pelea y pelea en la que debemos recorrer imponentes terrenos con nuestro fiel caballo. Pero Wander no es un luchador. Wander se tropieza. Wander apenas puede cargar esa espada correctamente. Apenas el tipo sabe escalar y disparar con arco. Y así y todo, con sus pobres cualidades, nuestro protagonista está dispuesto a lo imposible; a desafiar a una selección de titanes, descubriendo sus puntos débiles y obteniendo sus sombras. Y el jugador va comprendiendo lo que realmente ocurre cuando ya es demasiado tarde… y aún así seguiremos matando colosos, porque ahora ya no hay vuelta atrás. Todo esto para recuperar el alma de una muchacha.

1. Soul Reaver


La historia de este vampiro se sale del molde al tipico relato contemporaneo y hasta al relato tipico de Dracula. Ya desde Blood Omen nos introdujo en un mundo reinado por clanes de vampiros y planes de conquista de la Mano de Kain y no fue hasta Soul Reaver que la historia se transformo en algo mas que epica. Nos introdujo a un mundo caotico reinado por espectros y criaturas, donde los humanos supieron ser diezmados y mucho mas avanzado en el tiempo ser los dominantes en una tierra devastada. Los vampiros se tranformaron en criaturas carroñeras de sangre, muy alejado a los clanes poderosos y civilizados que fueron en el pasado. Raziel como protagonista atravieza esta ultima historia, y mas avanzado en el juego nos damos que no se trata de el sobre lo que todo gira, sino de la espada que da nombre al juego. Soul Reaver o devoradora de almas. Todo lo que pudiera describir en pocas lineas no se acerca a dar ni siquiera una minima idea de lo que realmente es la historia de este fichin, pero los que lo han jugado daran la razon de que estamos en presencia de un juego mas que epico por su rica historia y asi se gana este primer puesto.


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