El racismo se siente, no se ve algunas veces , puede ser sutil, suave, pero está ahí, se sabe que no está bien, pero se practica cómo política de poder, igual que el machismo y la homofobia, el Racismo lo siente el discriminado, es diferente a la xenofobia y maneja las mentes y las vidas de los considerados “razas inferiores”, está vigente y daña nuestros sentimientos.
En Argentina llevo casi dos años viviendo y he pasado tres grandes eventos de racismo al que llamaré directo por lo evidente que resulta, y aunque poco hablo de esto porque es un tema que incomoda hoy quiero contarlo aquí.
Me inscribí en la Universidad De La Plata y me encontraba tomando clases en la misma, fui al baño y me estaba lavando mi cabello ( mi pelo afro suele ponerse loco y hay que mojarlo para que tome forma) y una de las chicas estudiantes que ingresaron en un grupo a charlar y maquillarse en el baño sintió incomodidad con mi presencia al ver que yo me miraba en el espejo y me arreglaba me dice ¿Che vos sos la que limpia el baño? ¿Qué haces? Le respondí – No! Señorita no limpio el baño soy estudiante en esta universidad cómo ustedes y además no siempre las negras limpian los baños! La mujer quedó totalmente desubicada, y salí de ahí con mucha indignación.
El segundo episodio ocurrió unos meses después me encontraba en el centro comercial “Shopping San Justo” allí hay una plazoleta con mesas y sillas dónde la gente come lo que compra en restaurantes tipo Mac Donald también hay un mini teatro o cine y una sala de juegos, me senté allí a esperar a mi compañero, para comer helado con los niños, estaba concentrada mirando el twitter en mi celular, y una mujer se me acerca con una bandeja y me la pone ahí y me dice que me coma eso, yo no entendía que estaba pasando, estaba muy distraída (mirando Tuits) me insiste y miro la bandeja era una hamburguesa mordida a la mitad, un helado derretido y medio vaso de Coca cola, le dije: “no señora no quiero comer estoy esperando a mi marido para comer” y me dice:…. Los negros por allá en su país aguantan hambre y acá son exigentes….. Le fui a pegar pero!!!… una voz (a lo mejor pepito grillo) me impidió que la golpeara, primero porque no soy capaz de pegarle a alguien, segundo no quiero caer en una cárcel y menos en las manos de un juez en Argentina.
El tercer episodio ocurrió el pasado diciembre, fui invitada por el canal América TV ha hablar sobre Trata de Personas y de mi trabajo cómo miembro de la RATT Mercosur y países Asociados, el canal amablemente pone un auto que le presta servicios para transportar actores, modelos e invitados, un auto me recogió en casa hacia el canal luego , la productora volvió a llamar a la compañía para contratar un auto para regresar a casa, y estuve esperando adentro hasta que llegase, algunos minutos después me avisa que el auto está afuera esperándome, me despido, salgo el auto tiene la puerta abierta, me subo al auto y el conductor voltea y me mira y me empieza a insultar para que me baje del auto, le digo señor espere por favor! Yo estaba en el Canal.. No usted no … esto es para los de la televisión …..ud que va a ser de la televisión! Bájate ya negra! Me bajo puteando hasta más no poder, con un nudo en la garganta, entro furiosa llamo a la productora, ella va y habla con el chofer, al fin decide llevarme y soy yo la que le dije que no iría en ese auto con alguien tan racista!
En los tres episodios hay estereotipos arraigados en este caso en la Argentina, el estereotipo de la piel correlacionada con la actividad o labor que se ejecuta, es decir, un negro o negra en argentina, debe ser siempre el que lava baños, el mendigo, y jamás un actor, modelo o invitado especial a un canal o medio de comunicación.
El racismo es una forma de imponer poder y control sobre otros seres humanos, desde la antigüedad se ha a implantado en los africanos y sus descendientes, la razón no podría certificarla científicamente, pero presumo que radica en la enorme capacidad física, mental y talentos del hombre y la mujer negro, creador de enormes hitos de cultura aportes que ahora son robados por los blancos y pretenden excluir al creador, cómo algunos ritmos nacidos en la cultura afro.
Cuando hablo de “blancos” no hablo de personas con la piel ausente de melanina, hablo de ese ser, blanco o no , mestizo o hasta afro que no reconoce al ser humano cómo única raza humana, con muchas etnias y diversidad cultural, que debe ser respetada, hablo del blanco racista cómo un energúmeno enfermo de poder, que a veces sin saberlo hace la praxis discriminativa, por miedo a ser superado por un negro.
Puedo asegurarles si fuese una negra bruta, sin instrucción sumisa a la servidumbre y esclavitud, seguramente en Argentina sería esa “negrita linda” que todos quieren, como no es así entonces soy una negra de mierda, hija de puta, sublevada y terrorista, cómo me denominan algunas “defensoras de derechos humanos y líderes” argentinas que sienten que mi trabajo les pisa los callos!
Gina Escheback
En Argentina llevo casi dos años viviendo y he pasado tres grandes eventos de racismo al que llamaré directo por lo evidente que resulta, y aunque poco hablo de esto porque es un tema que incomoda hoy quiero contarlo aquí.
Me inscribí en la Universidad De La Plata y me encontraba tomando clases en la misma, fui al baño y me estaba lavando mi cabello ( mi pelo afro suele ponerse loco y hay que mojarlo para que tome forma) y una de las chicas estudiantes que ingresaron en un grupo a charlar y maquillarse en el baño sintió incomodidad con mi presencia al ver que yo me miraba en el espejo y me arreglaba me dice ¿Che vos sos la que limpia el baño? ¿Qué haces? Le respondí – No! Señorita no limpio el baño soy estudiante en esta universidad cómo ustedes y además no siempre las negras limpian los baños! La mujer quedó totalmente desubicada, y salí de ahí con mucha indignación.
El segundo episodio ocurrió unos meses después me encontraba en el centro comercial “Shopping San Justo” allí hay una plazoleta con mesas y sillas dónde la gente come lo que compra en restaurantes tipo Mac Donald también hay un mini teatro o cine y una sala de juegos, me senté allí a esperar a mi compañero, para comer helado con los niños, estaba concentrada mirando el twitter en mi celular, y una mujer se me acerca con una bandeja y me la pone ahí y me dice que me coma eso, yo no entendía que estaba pasando, estaba muy distraída (mirando Tuits) me insiste y miro la bandeja era una hamburguesa mordida a la mitad, un helado derretido y medio vaso de Coca cola, le dije: “no señora no quiero comer estoy esperando a mi marido para comer” y me dice:…. Los negros por allá en su país aguantan hambre y acá son exigentes….. Le fui a pegar pero!!!… una voz (a lo mejor pepito grillo) me impidió que la golpeara, primero porque no soy capaz de pegarle a alguien, segundo no quiero caer en una cárcel y menos en las manos de un juez en Argentina.
El tercer episodio ocurrió el pasado diciembre, fui invitada por el canal América TV ha hablar sobre Trata de Personas y de mi trabajo cómo miembro de la RATT Mercosur y países Asociados, el canal amablemente pone un auto que le presta servicios para transportar actores, modelos e invitados, un auto me recogió en casa hacia el canal luego , la productora volvió a llamar a la compañía para contratar un auto para regresar a casa, y estuve esperando adentro hasta que llegase, algunos minutos después me avisa que el auto está afuera esperándome, me despido, salgo el auto tiene la puerta abierta, me subo al auto y el conductor voltea y me mira y me empieza a insultar para que me baje del auto, le digo señor espere por favor! Yo estaba en el Canal.. No usted no … esto es para los de la televisión …..ud que va a ser de la televisión! Bájate ya negra! Me bajo puteando hasta más no poder, con un nudo en la garganta, entro furiosa llamo a la productora, ella va y habla con el chofer, al fin decide llevarme y soy yo la que le dije que no iría en ese auto con alguien tan racista!
En los tres episodios hay estereotipos arraigados en este caso en la Argentina, el estereotipo de la piel correlacionada con la actividad o labor que se ejecuta, es decir, un negro o negra en argentina, debe ser siempre el que lava baños, el mendigo, y jamás un actor, modelo o invitado especial a un canal o medio de comunicación.
El racismo es una forma de imponer poder y control sobre otros seres humanos, desde la antigüedad se ha a implantado en los africanos y sus descendientes, la razón no podría certificarla científicamente, pero presumo que radica en la enorme capacidad física, mental y talentos del hombre y la mujer negro, creador de enormes hitos de cultura aportes que ahora son robados por los blancos y pretenden excluir al creador, cómo algunos ritmos nacidos en la cultura afro.
Cuando hablo de “blancos” no hablo de personas con la piel ausente de melanina, hablo de ese ser, blanco o no , mestizo o hasta afro que no reconoce al ser humano cómo única raza humana, con muchas etnias y diversidad cultural, que debe ser respetada, hablo del blanco racista cómo un energúmeno enfermo de poder, que a veces sin saberlo hace la praxis discriminativa, por miedo a ser superado por un negro.
Puedo asegurarles si fuese una negra bruta, sin instrucción sumisa a la servidumbre y esclavitud, seguramente en Argentina sería esa “negrita linda” que todos quieren, como no es así entonces soy una negra de mierda, hija de puta, sublevada y terrorista, cómo me denominan algunas “defensoras de derechos humanos y líderes” argentinas que sienten que mi trabajo les pisa los callos!
Gina Escheback