Las montañas de Khasi, una parte remota en el noreste de India, generalmente experimentan lluvias torrenciales.
Famosa por sus lluvias, el área registró una vez más de 2.540 centímetros de lluvia en un año, un récord mundial.
El fotógrafo Amos Chapple viajó a las colinas de Khasi y visitó la aldea de Mawsynram.
Al preguntarle cómo es vivir con tanta lluvia constante, el carnicero local Winchester Lyngkhoi dice: "No pensamos en eso. Acá siempre hay lluvia, pero tenemos que trabajar, por lo que no es bueno cuestionarse demasiado".
"Más que los tradicionales paraguas, uno de los atuendos más populares entre los campesinos es el 'knup'", cuenta Chapple.
"Hechos de bambú y hojas de banana, los knups parecen una mini canoa que se equilibra en la cabeza".
El 80% de la lluvia anual de India cae durante el monzón.
El país recibe 75% de su lluvia entre junio y septiembre.
Un buen monzón conduce a una abundante cosecha que eleva los ingresos agrícolas, aumenta el consumo rural e impulsa la economía.
Un monzón débil -o las sequías, en casos extremos- perjudica a los trabajadores agrícolas, aumenta los precios de los alimentos y puede hacer estragos en la economía.