"Oh Dios, da paz a Muhammad y a la familia de Muhammad, así como diste paz a Abraham y a la familia de Abraham, y bendice a Muhammad y a la familia de Muhammad, así como bendijiste a Abraham y a la familia de Abraham, ciertamente, eres alabado y glorioso."
Esto es repetido 5 veces al día por 1.500.000.000 de personas en todo el mundo. Un recordatorio a las dos personas más importantes en la historia de las religiones: Abraham, el llamado "khalil Allah" es decir, el "amigo íntimo de Dios", y a Muhammad, el último de los profetas del monoteísmo, el hombre más importante que ha conocido la historia, un hombre que triunfó en todos los aspectos de la vida, un hombre que quiso unir a las personas independientemente de su religión, raza, género, tribu o nación, el hombre que llamó a los más puros modales éticos e instó a quienes le seguían a practicarlos a diario, solía preguntar a sus compañeros "¿Cuántas obras de bien habéis hecho hoy?", el hombre que dijo "Una sonrisa es una obra de caridad" , el hombre que cuando llegó a Medina, les dijo a sus habitantes no musulmanes (politeístas y judíos) "nosotros y vosotros somos una nación" y el hombre que cuando, en plena asedio a su ciudad, los judíos le traicionaron, y lejos de buscar el conflicto quiso darles 1/3 de los frutos de la ciudad (lo que hoy en día llamaríamos PIB), pese a que habían roto un tratado y conspirado con el enemigo para acabar con los musulmanes, un hombre sincero hablando y tímido cuando se trataba de pedir algo a alguien, núnca dijo no a alguien, nunca golpeó a una mujer, y cuando tuvo problemas optó por no cohabitar con ellas, nunca les gritó ni las despreció, solía bromear "las viejas no entran al paraiso" pondió a una anciana que le preguntó, la anciana no entendió la broma hasta que le explicaron que todos entran jóvenes, "musulmán es aquel del que la gente está a salvo de su mano y su lengua" decía mientras instaba al buen comportamiento para con la creación, incluso con los animales "Ten temor de Dios para con los animales que no pueden pedir (hablar), tratadlos adecuadamente", este es Muhammad la ética personificada, y cuyo ejemplo seguimos muchos.