Un jardín 100% natural, 100% venenoso
El Jardín de Alnwkick , custodiado tras puertas de hierro negro, es un lugar donde se les dice a los visitantes expresamente no oler las flores: estamos hablando del Jardín del Veneno, hogar de 100 infames asesinas.
]En 1995, Jane Percy adquirió el título de duquesa de Northumberland tras la muerte inesperada del hermano de su marido. Con el título llegó el Castillo de Alnwick , un edificio más conocido como Hogwarts en las dos primeras películas de la saga de Harry Potter . Tras el asentamiento de la familia en el castillo había que decidir qué hacer con el jardín y, lejos de plantar unas pocas rosas, contrató a Jacques Wirtz , un arquitecto de jardines que le ayudó a reimaginar el Jardín de Alnwick. En la actualidad, el jardín abarca 14 acres (un poco más de 5 hectáreas y media) y atrae a más de 600 000 visitantes cada año, siendo una de las atracciones turísticas más populares del norte de Inglaterra.
Ricinus communis, la planta de donde se saca el veneno más famoso de la serie Breaking Bad.
La duquesa quería hacer algo único, que huyera de todo lo convencional y pensó en un jardín de plantas medicinales, pero tras visitar el jardín venenoso de los Medici decidió crear uno que pudiera matar en vez de curar. Además, lo pensó con interés educativo: «A los niños no les importa que la aspirina venga de la corteza de un árbol. Lo que realmente les interesa es saber cómo una planta puede matarte, cómo muere el paciente y qué sientes justo antes de morir.» — dice la duquesa
Brugmansia o trompeta de ángel. Te pone a cien, o te pone bajo tierra…
De esta manera la duquesa comenzó a recolectar plantas venenosas para su Jardín del Veneno. Mientras seleccionaba las 100 variedades que acabarían echando raíces allí, sólo tenía un único criterio de elección: las plantas tenían que contar una buena historia. Esto significa que asesinas exóticas como la Brugmansia convivirían con venenos más comunes como setos de laurel, una planta que a pesar de que puede ser altamente venenosa se encuentra en numerosos jardines de Inglaterra. Otras plantas que se pueden encontrar (siempre por la misión de ser educativo) son drogas, desde el cannabis a la cocaína (que se deriva de las hojas de la planta de la coca). Como dice la duquesa, «es una manera de educar a los niños sin que se den cuenta de que realmente están siendo educados». Una de las plantas favoritas de la duquesa es la susodicha Brugmansia, o “trompeta de ángel”, originaria de Sud América. «Es un afrodisíaco increíble antes de que te mate», cuenta la duquesa, explicando que las damas victorianas solían tener una flor de esta planta en sus mesas de juego y añadían pequeñas cantidades del polen al té para incitar un colocón del nivel del LSD. Prácticamente indoloro, las trompetas de ángel son grandes asesinas a la par que grandes afrodisíacas.
Obviamente, está prohibido oler, tocar o probar cualquier planta que se puede encontrar en este jardín. A pesar de contar con esta advertencia, este pasado verano se informó de 7 personas que se desmayaron tras inhalar los vapores tóxicos de algunas plantas mientras paseaban entre ellas. Y, por supuesto, todas estas plantas son 100% naturales, libres de químicos y no han sido compradas por las malvadas farmacéuticas. Si todavía no te has convencido de que lo natural no implica necesariamente que sea bueno, ya tienes un lugar más que visitar. Y si ya lo sabías, también, que aunque (en este caso) la educación pueda ser peligrosa, imagínate cuanto lo es la ignorancia.
JOHNNY ALLON TE SALVA EL POST LINCE
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