El ciervo de los pantanos (Blastocerus dichotomus) es el mayor de los cérvidos de América del
Sur, alcanzando los 2 m de longitud y 1,20 m de altura hasta la cruz.
Habita preferentemente en regiones muy húmedas o anegadizas, donde su excelente habilidad natatoria le permite desplazarse con facilidad; la densidad de la vegetación lo protege de los predadores y lo provee de alimento. Su límite de expansión norte es el sur de la Amazonia en Brasil alcanzando en su límite sur hasta el Delta del Paraná en Argentina
Habita preferentemente en regiones muy húmedas o anegadizas, donde su excelente habilidad natatoria le permite desplazarse con facilidad; la densidad de la vegetación lo protege de los predadores y lo provee de alimento. Su límite de expansión norte es el sur de la Amazonia en Brasil alcanzando en su límite sur hasta el Delta del Paraná en Argentina
La destrucción de su hábitat tradicional constituye el mayor riesgo para el ciervo de los pantanos. La represa de Yacyretá alteró un área en la que vivían varios cientos de ejemplares, y la desecación de esteros y bañados para el cultivo y la ganadería amenazan centenares de hectáreas en Argentina y Brasil todos los años. La transmisión de enfermedades contagiosas del ganado es otra fuente de problemas, aunque se ha comprobado que el ciervo no padece la brucelosis.
