NOTA: En este post recordaremos a la mítica Game Boy. Puedes hacerlo de dos maneras, mediante el vídeo narrado de mi canal de Youtube acompañado con imágenes o leyendo el texto. En cualquiera de los casos espero que te guste y si has decidido verlo mediante el vídeo y ha sido de tu agrado recuerda pasarte por el canal donde encontrarás más pasajes de la historia.
Versión Narrada
Versión Escrita
Corría el año 1989, videojuegos como Prince of Persia o Indiana Jones y la última cruzada verían la luz ese mismo año. Mientras tanto, Nintendo buscaba dar el siguiente paso en el terreno portátil, donde ya llevaba años de gran éxito sus Game & Watch. El objetivo era sacar al mercado la primera consola portátil de la historia que permitiera cargar distintos juegos mediante cartuchos de memoria. Así pues, el genio Gunpei Yokkoi, que ya había sido el principal artífice de las Game & Watch, se pudo manos a la obra y diseñó la que sería el mayor éxito de Nintendo hasta la fecha. ¿El resultado? Game Boy, o Game Boy ‘tocha’ como la conoceréis muchos salió a la luz en japón el 21 de abril de 1989.
La consola no es que fuera un prodigio de la tecnología, pero para la época era impactante encontrarse con una máquina portátil con una CPU personalizada creada por Sharp. Esta CPU tenía una capacidad de 4.19 MHz y 8 kB se S-RAM, ampliables hasta unos impactantes 32 kB. En el terreno visual, contaba con una pantalla francamente mejorable, sin retroiluminación y con muchos problemas de brillos. Sin embargo, su paleta de 4 colores y su resolución de 160*144 permitieron que se realizasen juegos que aun hoy en día sorprende que pudieran ser mostrados con semejante maestría.
Pero la competencia no se quedó quieta y tanto Atari, con su Atari Lynx como Sega, con su Game Gear, intentaron competir con Nintendo por el trono del mercado portátil. Y lo cierto es que a priori tenían todas las de ganar. Sobre todo la mítica Game Gear de Sega, que contaba con una pantalla a color que permitía mostrar una paleta de 32, contra los cuatro “verdes” de Game Boy. Además, tenía hasta un accesorio que permitía sintonizar la televisión y más de 300 juegos en su haber.
¿Y por qué triunfó entonces Game Boy?. Muy fácil, la consola de Nintendo se ejecutaba con la ayuda de cuatro pilas AA que le permitían una autonomía de más de 15 horas, en comparación con las 4 horas – con suerte – de Game Gear. Además, pese a su forma tosca cabía en el bolsillo, permitiendo que fuera realmente una portátil. La gente quería algo que poder sacar a cualquier lado y entretenerse, sin estar pendiente de las pilas. Lo curioso es que hoy en día seguimos teniendo ese problema con las nuevas portátiles. Además de todo lo anterior, Game Boy salió al mercado a un precio de 89.99 dólares mientras que Game Gear lo hizo a unos considerables 149.99 dólares. De hecho, el accesorio de sintonización de TV valía más que la propia consola. Por último, y no menos importante, Game Boy se hizo con un catálogo más que envidiable. Poder jugar a juegos como Tetris, Super Mario Land, Zelda Link’s Awakenning, Pokemon, Kirby y decenas de ejemplos más en cualquier sitio durante horas hizo que se vendieran más de 118 millones de consolas alrededor de todo el mundo.
Para finalizar, no podemos olvidar que el éxito de Game Boy llevó a Nintendo a sacar revisiones de la consola, entre las que cabe destacar Game Boy Pocket, más pequeña y estilizada, Game Boy Light, que sólo salió en japón y contaba con pantalla retroiluminada y Game Boy Color, proporcionando la primera pantalla a color de Nintendo . Esta estrategia sería en el futuro una constante, revisando sus próximas consolas portátiles tanto con Game Boy Advance, Nintendo DS y Nintendo 3DS cada poco tiempo.
¿Y tú, que recuerdos tienes de Game Boy?
Versión Narrada
Versión Escrita
Corría el año 1989, videojuegos como Prince of Persia o Indiana Jones y la última cruzada verían la luz ese mismo año. Mientras tanto, Nintendo buscaba dar el siguiente paso en el terreno portátil, donde ya llevaba años de gran éxito sus Game & Watch. El objetivo era sacar al mercado la primera consola portátil de la historia que permitiera cargar distintos juegos mediante cartuchos de memoria. Así pues, el genio Gunpei Yokkoi, que ya había sido el principal artífice de las Game & Watch, se pudo manos a la obra y diseñó la que sería el mayor éxito de Nintendo hasta la fecha. ¿El resultado? Game Boy, o Game Boy ‘tocha’ como la conoceréis muchos salió a la luz en japón el 21 de abril de 1989.
La consola no es que fuera un prodigio de la tecnología, pero para la época era impactante encontrarse con una máquina portátil con una CPU personalizada creada por Sharp. Esta CPU tenía una capacidad de 4.19 MHz y 8 kB se S-RAM, ampliables hasta unos impactantes 32 kB. En el terreno visual, contaba con una pantalla francamente mejorable, sin retroiluminación y con muchos problemas de brillos. Sin embargo, su paleta de 4 colores y su resolución de 160*144 permitieron que se realizasen juegos que aun hoy en día sorprende que pudieran ser mostrados con semejante maestría.
Pero la competencia no se quedó quieta y tanto Atari, con su Atari Lynx como Sega, con su Game Gear, intentaron competir con Nintendo por el trono del mercado portátil. Y lo cierto es que a priori tenían todas las de ganar. Sobre todo la mítica Game Gear de Sega, que contaba con una pantalla a color que permitía mostrar una paleta de 32, contra los cuatro “verdes” de Game Boy. Además, tenía hasta un accesorio que permitía sintonizar la televisión y más de 300 juegos en su haber.
¿Y por qué triunfó entonces Game Boy?. Muy fácil, la consola de Nintendo se ejecutaba con la ayuda de cuatro pilas AA que le permitían una autonomía de más de 15 horas, en comparación con las 4 horas – con suerte – de Game Gear. Además, pese a su forma tosca cabía en el bolsillo, permitiendo que fuera realmente una portátil. La gente quería algo que poder sacar a cualquier lado y entretenerse, sin estar pendiente de las pilas. Lo curioso es que hoy en día seguimos teniendo ese problema con las nuevas portátiles. Además de todo lo anterior, Game Boy salió al mercado a un precio de 89.99 dólares mientras que Game Gear lo hizo a unos considerables 149.99 dólares. De hecho, el accesorio de sintonización de TV valía más que la propia consola. Por último, y no menos importante, Game Boy se hizo con un catálogo más que envidiable. Poder jugar a juegos como Tetris, Super Mario Land, Zelda Link’s Awakenning, Pokemon, Kirby y decenas de ejemplos más en cualquier sitio durante horas hizo que se vendieran más de 118 millones de consolas alrededor de todo el mundo.
Para finalizar, no podemos olvidar que el éxito de Game Boy llevó a Nintendo a sacar revisiones de la consola, entre las que cabe destacar Game Boy Pocket, más pequeña y estilizada, Game Boy Light, que sólo salió en japón y contaba con pantalla retroiluminada y Game Boy Color, proporcionando la primera pantalla a color de Nintendo . Esta estrategia sería en el futuro una constante, revisando sus próximas consolas portátiles tanto con Game Boy Advance, Nintendo DS y Nintendo 3DS cada poco tiempo.
¿Y tú, que recuerdos tienes de Game Boy?