Jorge Luis Pellegrini es médico psiquiatra y escritor. Fue vicegobernador de la provincia de San Luis, ex director de Salud Mental en Chubut, ex Subsecretario de Salud Pública, Director de Salud Mental y Director del Hospital Escuela de Salud Mental de San Luis. Por su trabajo en ésta última institución fue que obtuvo el premio mundial Geneva 2005 por promover los Derechos Humanos en Psiquiatría.
Fue invitado como profesor a universidades europeas y latinoamericanas. En 1993 hizo de la apertura de hospitales psiquiátricos un debate cultural en el país. Tiene un amplio trabajo realizado sobre alcoholismo y creó los Grupos Institucionales de Alcoholismo o como los reconocemos en pocas letras: Grupos GIA.
Luego de su participación en el 9º Congreso Argentino de Acompañamiento Terapéutico en Rosario, Cordobapsi no aguantó algunas preguntas y las liberó sobre este disertante transformador de las concepciones de salud mental. La situación cordobesa, el negocio del manicomio y las universidades necesitadas de reformas, fueron algunos de los tópicos que intercambiamos.
¿Cuál es su opinión sobre la oferta en salud mental en el territorio cordobés?
No…yo no tengo opinión clara sobre esto. Si, conozco todos los institutos, conozco también el trabajo que ha hecho la diputada Liliana Montero que me ha parecido excelente. He estado en Bell Ville, he estado en Oliva. Bueno conozco los cuatro. Y creo que en general, me parece que la salud pública de Córdoba le debe a su pueblo una profunda reforma de las instituciones de salud mental, garantizando excelencia académica, con un presupuesto adecuado y por respeto no solo de los pacientes, de los trabajadores, de los familiares y de toda la comunidad.
Toda práctica que se perpetúa en el tiempo, supone algunos beneficiarios. ¿Quiénes supone usted son los beneficiarios de la institución manicomio?
Mira tenemos que arrancar con dos definiciones. Primero, el manicomio es producto de una decisión política. No es un tema de los médicos, es una decisión política. Y es una decisión política que se traduce en una cuestión donde mueran las palabras…ese es el presupuesto. La provincia y la nación siguen presupuestando –y en el presupuesto del 2014 está- dinero para sostener los manicomios. Más aún, la nueva ley de salud mental nacional de la cual se habla es una ley que no ha reglamentado el artículo dedicado al presupuesto. Por lo tanto está claro que esa ley no tiene presupuesto y que eso es producto de una decisión política.
La otra cosa es que los manicomios no son para los locos, sino que son para los locos pobres. Y es una institución que tiende a enmascarar y cubrir la pobreza, la desocupación y el delito. Por lo tanto, si parto de estos dos criterios, creo que aparecen claros quienes son los beneficiarios de sostener estas instituciones.
Creo que en primer lugar, son los laboratorios internacionales de productos medicinales que le cuestan al Ministerio de Salud de la Nación Argentina 1.800 millones de dólares por año. Ahí tienes un beneficiario. Por lo tanto, si se quiere realmente transformar las instituciones de encierro, lo primero que hay que resolver es una industria farmacéutica nacional no dedicada al lucro sino al servicio del pueblo.
¿Cree usted que la desmanicomializacion es una causa tenida en cuenta en la formación de los profesionales de salud mental?
Yo no hablo de desmanicomializacion, creo que es un término poco feliz porque sigue girando alrededor del manicomio. Antes porque no estaba y ahora porque creen que no va a estar más. Yo no conozco ningún manicomio que se haya cerrado en la Argentina. Y con este tema de la desmanicomializacion llevamos 20 años. Creo sí que hay que TRANSFORMAR las instituciones de encierro. Creo sí que hay que dar una oportunidad a los trabajadores y profesionales para realizar una práctica actualizada científicamente, para formarse permanentemente para respetar los derechos humanos pero no sólo de los pacientes. Porque se habla mucho de los derechos humanos de los pacientes pero yo también tengo derechos humanos y el principal de ellos en el campo de la salud pública es hacer la medicina que yo quiero y no ser vigilante de candado. Los profesionales también tienen derechos, los trabajadores también, los familiares también y el pueblo argentino también tiene derechos. El pueblo argentino tiene derecho a saber que se hace con el dinero que se presupuesta y se entrega a los manicomios. La cama que ocupa mensualmente un paciente en el Borda, le cuesta al pueblo argentino 6800 pesos. Yo quiero saber, en que se gasta ese dinero.
Si tuviéramos que pensar en objetivos o próximas intervenciones para mejorar lo que sería la salud mental en Argentina…
No no. no hay que mejorarla, hay que transformarla. Lo que tenemos no tiene nada que ver con hacerlo. Porque hablamos de salud mental y a los treinta segundos estamos hablando de enfermedades. Por lo tanto la Universidad también tiene que dar cuenta de que profesionales forma. Las Facultades de Psicología tienen que explicar si forman psicólogos o forman psicopatólogos. Y muchos institutos o instituciones ni siquiera eso, forman psicoanalistas o forman cognitivos conductuales y además forman estudiantes que una vez que tienen el diploma en la mano no les sirve para nada porque desconocen la realidad sanitaria argentina; porque desconocen la clínica. ¿Cómo es posible que en la Facultad de Psicología de Córdoba en primer año sea optativa “Entrevista Clínica”? Que eso es lo principal, si vos no sabes hablar con un paciente ¿qué haces? Ahora, esa es optativa y es obligatoria la Epistemología de la Epistemología. Es decir sacarlos a los estudiantes de la realidad. ¿Por qué? Porque la Universidad pública ha dejado de ser pública y ha dejado de ser gratuita. Es mentira. Cuando los estudiantes terminan tienen que empezar a hacer seminarios pagos que están coordinados por los mismos docentes que los tuvieron como estudiantes en la facultad. Entonces a mí me parece que hay que decir las cosas como son, que ha llegado la hora de una nueva reforma universitaria como en el 18. Que no se pueden seguir formando profesionales en el campo de la salud mental como se forman. Yo quiero saber qué se hace con el presupuesto universitario porque se habla de aumento universitario pero nunca explican a dónde va a parar. Y no explican sobre todo la trenza de profesores que se han enquistado en el poder de la Universidad Nacional.
Gracias Dr!
Acá les dejo un video, para que conozcan un poco más acerca del Dr. Pellegrini y la interesante experiencia realizada en San Luis, en tema de salud mental.
link:
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Gracias x pasar!
Fue invitado como profesor a universidades europeas y latinoamericanas. En 1993 hizo de la apertura de hospitales psiquiátricos un debate cultural en el país. Tiene un amplio trabajo realizado sobre alcoholismo y creó los Grupos Institucionales de Alcoholismo o como los reconocemos en pocas letras: Grupos GIA.
Luego de su participación en el 9º Congreso Argentino de Acompañamiento Terapéutico en Rosario, Cordobapsi no aguantó algunas preguntas y las liberó sobre este disertante transformador de las concepciones de salud mental. La situación cordobesa, el negocio del manicomio y las universidades necesitadas de reformas, fueron algunos de los tópicos que intercambiamos.
¿Cuál es su opinión sobre la oferta en salud mental en el territorio cordobés?
No…yo no tengo opinión clara sobre esto. Si, conozco todos los institutos, conozco también el trabajo que ha hecho la diputada Liliana Montero que me ha parecido excelente. He estado en Bell Ville, he estado en Oliva. Bueno conozco los cuatro. Y creo que en general, me parece que la salud pública de Córdoba le debe a su pueblo una profunda reforma de las instituciones de salud mental, garantizando excelencia académica, con un presupuesto adecuado y por respeto no solo de los pacientes, de los trabajadores, de los familiares y de toda la comunidad.
Toda práctica que se perpetúa en el tiempo, supone algunos beneficiarios. ¿Quiénes supone usted son los beneficiarios de la institución manicomio?
Mira tenemos que arrancar con dos definiciones. Primero, el manicomio es producto de una decisión política. No es un tema de los médicos, es una decisión política. Y es una decisión política que se traduce en una cuestión donde mueran las palabras…ese es el presupuesto. La provincia y la nación siguen presupuestando –y en el presupuesto del 2014 está- dinero para sostener los manicomios. Más aún, la nueva ley de salud mental nacional de la cual se habla es una ley que no ha reglamentado el artículo dedicado al presupuesto. Por lo tanto está claro que esa ley no tiene presupuesto y que eso es producto de una decisión política.
La otra cosa es que los manicomios no son para los locos, sino que son para los locos pobres. Y es una institución que tiende a enmascarar y cubrir la pobreza, la desocupación y el delito. Por lo tanto, si parto de estos dos criterios, creo que aparecen claros quienes son los beneficiarios de sostener estas instituciones.
Creo que en primer lugar, son los laboratorios internacionales de productos medicinales que le cuestan al Ministerio de Salud de la Nación Argentina 1.800 millones de dólares por año. Ahí tienes un beneficiario. Por lo tanto, si se quiere realmente transformar las instituciones de encierro, lo primero que hay que resolver es una industria farmacéutica nacional no dedicada al lucro sino al servicio del pueblo.
¿Cree usted que la desmanicomializacion es una causa tenida en cuenta en la formación de los profesionales de salud mental?
Yo no hablo de desmanicomializacion, creo que es un término poco feliz porque sigue girando alrededor del manicomio. Antes porque no estaba y ahora porque creen que no va a estar más. Yo no conozco ningún manicomio que se haya cerrado en la Argentina. Y con este tema de la desmanicomializacion llevamos 20 años. Creo sí que hay que TRANSFORMAR las instituciones de encierro. Creo sí que hay que dar una oportunidad a los trabajadores y profesionales para realizar una práctica actualizada científicamente, para formarse permanentemente para respetar los derechos humanos pero no sólo de los pacientes. Porque se habla mucho de los derechos humanos de los pacientes pero yo también tengo derechos humanos y el principal de ellos en el campo de la salud pública es hacer la medicina que yo quiero y no ser vigilante de candado. Los profesionales también tienen derechos, los trabajadores también, los familiares también y el pueblo argentino también tiene derechos. El pueblo argentino tiene derecho a saber que se hace con el dinero que se presupuesta y se entrega a los manicomios. La cama que ocupa mensualmente un paciente en el Borda, le cuesta al pueblo argentino 6800 pesos. Yo quiero saber, en que se gasta ese dinero.
Si tuviéramos que pensar en objetivos o próximas intervenciones para mejorar lo que sería la salud mental en Argentina…
No no. no hay que mejorarla, hay que transformarla. Lo que tenemos no tiene nada que ver con hacerlo. Porque hablamos de salud mental y a los treinta segundos estamos hablando de enfermedades. Por lo tanto la Universidad también tiene que dar cuenta de que profesionales forma. Las Facultades de Psicología tienen que explicar si forman psicólogos o forman psicopatólogos. Y muchos institutos o instituciones ni siquiera eso, forman psicoanalistas o forman cognitivos conductuales y además forman estudiantes que una vez que tienen el diploma en la mano no les sirve para nada porque desconocen la realidad sanitaria argentina; porque desconocen la clínica. ¿Cómo es posible que en la Facultad de Psicología de Córdoba en primer año sea optativa “Entrevista Clínica”? Que eso es lo principal, si vos no sabes hablar con un paciente ¿qué haces? Ahora, esa es optativa y es obligatoria la Epistemología de la Epistemología. Es decir sacarlos a los estudiantes de la realidad. ¿Por qué? Porque la Universidad pública ha dejado de ser pública y ha dejado de ser gratuita. Es mentira. Cuando los estudiantes terminan tienen que empezar a hacer seminarios pagos que están coordinados por los mismos docentes que los tuvieron como estudiantes en la facultad. Entonces a mí me parece que hay que decir las cosas como son, que ha llegado la hora de una nueva reforma universitaria como en el 18. Que no se pueden seguir formando profesionales en el campo de la salud mental como se forman. Yo quiero saber qué se hace con el presupuesto universitario porque se habla de aumento universitario pero nunca explican a dónde va a parar. Y no explican sobre todo la trenza de profesores que se han enquistado en el poder de la Universidad Nacional.
Gracias Dr!
Acá les dejo un video, para que conozcan un poco más acerca del Dr. Pellegrini y la interesante experiencia realizada en San Luis, en tema de salud mental.
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Gracias x pasar!