1. No se quedan de ese tamaño.
Cuando adquieres como mascota a un mini cerdo, siempre te dicen que no superarán los 13 cm de altura y los 34 kg. de peso, pero esto no es cierto. Muchos de ellos llegan a ser realmente grandes, incluso hay casos en los que llegaron a pesar 200 kilos.
2. Son víctimas de criadores sin escrúpulos.
Estos mal nacidos los inyectan para evitar que crezcan mucho y esto les causa enfermedades. Te los venden diciendo que ya son adultos y que no crecerán más, pero sólo es una estrategia de marketing.
3. Su destino es incierto.
Muchas personas quieren adquirir uno por moda, como si fueran objetos. Así que cuando crecen demasiado o las responsabilidades se han vuelto muy grandes, los abandonan o los venden y su destino se vuelve incierto.
4. Dinero.
Como cualquier otra mascota necesita vacunas, alimento especial, accesorios y adecuaciones en tu hogar que costarán bastante dinero.
5. Viven entre 12 y 20 años.
Si crees que vivirá lo que un hamster, estás equivocado. Los mini cerdos viven lo mismo que un perro, así que si integras uno a tu familia vivirá contigo todo ese tiempo.
6. Enorme responsabilidad.
Necesitan baños, paseos diarios, juegos, comida, atención y amor. No se cuidan solitos.
7. Limitan su alimento.
Los criadores y algunos dueños les limitan el alimento para que no crezcan tanto. Esto, además de ser muy cruel, sólo logrará que enferme o muera.
Nota: Si aún quieres un mini cerdo como mascota está genial, pero tienes que ser consciente de la responsabilidad y de la enorme probabilidad que hay de que crezca más de lo que esperas.