El 8 de mayo de este año se conmemoró el 70 aniversario de la rendición incondicional alemana de 1945 que puso fin a la Segunda Guerra Mundial en Europa (aunque Japón seguía combatiendo en el Pacífico). La izquierda, por su lado, salió inmediatamente a unirse al actual discurso ruso de hacer propaganda sobre que "los soviéticos nos salvaron de los nazis".
Un medio "serio" como el diario con tendencia progresista, Washington Post, directamente titula: "No hay que olvidar cómo la Unión Soviética salvó al mundo de Hitler".
Por supuesto, no podemos esperar una mirada que no sea pro-soviética en RT (canal de noticias internacionales creado y financiado por el gobierno ruso) que, al menos, es honesto en su esfuerzo propagandístico cuando, en una tendenciosamente construida pregunta de encuesta, dice: "Tras 70 años de la Victoria soviética sobre el nazismo, ¿es posible una Tercera Guerra Mundial?".
La idea a transmitir, es que la victoria fue realmente soviética y que ellos, en definitiva, acabaron con los nazis (con, tal vez, algo de ayuda aliada). Cualquier idea en contrario es solo parte de la "propaganda occidental capitalista".
Ninguna de las notas mostradas, ni de similares que leí estos días, hace la más mínima mención a la ley norteamericana Lend-Lease (en español: Ley de Préstamo y Arriendo). El Lend-Lease fue una ley de marzo de 1941 pasada por el Presidente de Estados Unidos, Franklin Roosevelt, para permitir al gobierno enviar suministros militares de todo tipo a los países que considerara.
El historiador y profesor emérito de la Universidad de Nueva York, Dr. Albert Weeks, tiene un libro (Weeks, 2004) no muy largo dedicado a analizar la ayuda enviada a la Unión Soviética. En su forma original, la ley tenía como objetivo ayudar a Gran Bretaña, China y otros países. Pero desde noviembre de 1941 se incluyó mandar ayuda en forma de suministros militares a la Unión Soviética también, aunque de facto ya se le enviaba material desde septiembre (Weeks, 2004: 22-23). Previo a la caída de la Unión Soviética, los historiadores creían que el Lend-Lease solo proveía un 4 % del equipo militar que los soviéticos producían (porque las cifras de producción estaban artificialmente infladas). Luego del colapso socialista y con la desclasificación y mejor acceso a los archivos, se corrigieron las cifras. Así, el historiador ruso Sokolov demostró que, en realidad, el Lend-Lease representó entre 15 % y 25 % (en algunos casos, hasta 50 %) de los productos militares que los propios soviéticos producían (Weeks, 2004: 8). Es decir, la ayuda económica y militar de Estados Unidos a la URSS para combatir a los nazis fue considerablemente grande. El Lend-Lease fue, de acuerdo con historiadores (varios de ellos rusos), un "salvavidas".
Algunas cifras totales del programa norteamericano Lend-Lease (incluye las contribuciones de los "aliados anglosajones" Estados Unidos, Gran Bretaña y Canada) para ayudar a los soviéticos (Weeks, 2004: 67, 122):
10.000 tanques
14.500 aviones
2.7 millones de toneladas de provisiones de comida
maquinaria por un valor de U$S 3.000.000.000 (incluyendo fábricas completas)
alimento para que un ejército de 12.000.000 de soldados tengan media libra de comida por día durante toda la guerra
Difícilmente esto pueda considerarse que es una ayuda marginal. La URSS, por otro lado, recibió hacia 1945 el equivalente actual de 163 mil millones de dólares en dineor liquido.
A pesar de esto, es un completo non sequitur: 1) decir que fue una "victoria soviética", dado que recibieron enorme ayuda por parte de los norteamericanos con el programa Lend-Lease. Tanto para avanzar contra los alemanes como para resistir su invasión. En última instancia, lo históricamente correcto es decir "victoria de los Aliados". 2) creer que la mediocre economía planificada de Stalin podía, por sí sola, producir recursos suficientes para derrotar a los alemanes. De hecho, el acontecimiento histórico innegable de la gran asistencia norteamericana, pone en serias dudas que pudieran.
En resumen: la Unión Soviética recibió una ayuda enormemente importante (y posiblemente definitoria) de suministros militares y estratégicos por parte de Estados Unidos con el programa Lend-Lease. Tanto para combatir la invasión nazi como para la posterior ofensiva. No fue una "victoria soviética", sino una "victoria Aliada".
La izquierda llama "ignorancia" a lo que se conoce sobre la Segunda Guerra Mundial en occidente mientras, por otro lado, deliberadamente oculta hechos históricos fundamentales que afectan mortalmente el relato que despliegan. El doble rasero que practican algunos de sus miembros es lamentable.
Un medio "serio" como el diario con tendencia progresista, Washington Post, directamente titula: "No hay que olvidar cómo la Unión Soviética salvó al mundo de Hitler".
Por supuesto, no podemos esperar una mirada que no sea pro-soviética en RT (canal de noticias internacionales creado y financiado por el gobierno ruso) que, al menos, es honesto en su esfuerzo propagandístico cuando, en una tendenciosamente construida pregunta de encuesta, dice: "Tras 70 años de la Victoria soviética sobre el nazismo, ¿es posible una Tercera Guerra Mundial?".
La idea a transmitir, es que la victoria fue realmente soviética y que ellos, en definitiva, acabaron con los nazis (con, tal vez, algo de ayuda aliada). Cualquier idea en contrario es solo parte de la "propaganda occidental capitalista".
Ninguna de las notas mostradas, ni de similares que leí estos días, hace la más mínima mención a la ley norteamericana Lend-Lease (en español: Ley de Préstamo y Arriendo). El Lend-Lease fue una ley de marzo de 1941 pasada por el Presidente de Estados Unidos, Franklin Roosevelt, para permitir al gobierno enviar suministros militares de todo tipo a los países que considerara.
El historiador y profesor emérito de la Universidad de Nueva York, Dr. Albert Weeks, tiene un libro (Weeks, 2004) no muy largo dedicado a analizar la ayuda enviada a la Unión Soviética. En su forma original, la ley tenía como objetivo ayudar a Gran Bretaña, China y otros países. Pero desde noviembre de 1941 se incluyó mandar ayuda en forma de suministros militares a la Unión Soviética también, aunque de facto ya se le enviaba material desde septiembre (Weeks, 2004: 22-23). Previo a la caída de la Unión Soviética, los historiadores creían que el Lend-Lease solo proveía un 4 % del equipo militar que los soviéticos producían (porque las cifras de producción estaban artificialmente infladas). Luego del colapso socialista y con la desclasificación y mejor acceso a los archivos, se corrigieron las cifras. Así, el historiador ruso Sokolov demostró que, en realidad, el Lend-Lease representó entre 15 % y 25 % (en algunos casos, hasta 50 %) de los productos militares que los propios soviéticos producían (Weeks, 2004: 8). Es decir, la ayuda económica y militar de Estados Unidos a la URSS para combatir a los nazis fue considerablemente grande. El Lend-Lease fue, de acuerdo con historiadores (varios de ellos rusos), un "salvavidas".
Algunas cifras totales del programa norteamericano Lend-Lease (incluye las contribuciones de los "aliados anglosajones" Estados Unidos, Gran Bretaña y Canada) para ayudar a los soviéticos (Weeks, 2004: 67, 122):
10.000 tanques
14.500 aviones
2.7 millones de toneladas de provisiones de comida
maquinaria por un valor de U$S 3.000.000.000 (incluyendo fábricas completas)
alimento para que un ejército de 12.000.000 de soldados tengan media libra de comida por día durante toda la guerra
Difícilmente esto pueda considerarse que es una ayuda marginal. La URSS, por otro lado, recibió hacia 1945 el equivalente actual de 163 mil millones de dólares en dineor liquido.
A pesar de esto, es un completo non sequitur: 1) decir que fue una "victoria soviética", dado que recibieron enorme ayuda por parte de los norteamericanos con el programa Lend-Lease. Tanto para avanzar contra los alemanes como para resistir su invasión. En última instancia, lo históricamente correcto es decir "victoria de los Aliados". 2) creer que la mediocre economía planificada de Stalin podía, por sí sola, producir recursos suficientes para derrotar a los alemanes. De hecho, el acontecimiento histórico innegable de la gran asistencia norteamericana, pone en serias dudas que pudieran.
En resumen: la Unión Soviética recibió una ayuda enormemente importante (y posiblemente definitoria) de suministros militares y estratégicos por parte de Estados Unidos con el programa Lend-Lease. Tanto para combatir la invasión nazi como para la posterior ofensiva. No fue una "victoria soviética", sino una "victoria Aliada".
La izquierda llama "ignorancia" a lo que se conoce sobre la Segunda Guerra Mundial en occidente mientras, por otro lado, deliberadamente oculta hechos históricos fundamentales que afectan mortalmente el relato que despliegan. El doble rasero que practican algunos de sus miembros es lamentable.