El Universo Cinematográfico Marvel (UCM, a partir de ahora) alcanzó el oro tras el estreno de Capitán América: El Soldado de Invierno, desbancando así a la saga Harry Potter como la franquicia cinematográfica más taquillera de la historia del cine. Con este artículo les propongo adentrarnos juntos en este boom para descubrir por qué senderos ha avanzado este universo, qué caminos se están recorriendo y cuales más aparecerán ante nosotros.
Porque ya nadie debe engañarse, el UCM nos está brindando una edad de oro del género super heroico. En el futuro, cuando todo termine -porque algún día terminará-, volveremos la vista atrás y recordaremos estos años, estas películas, con una sonrisa nostálgica. Quizás al inicio sí nació como una moda allá en el 2008, pues nos sirvió de evasión a esta crisis económica que nos ha azotado sin descanso desde entonces. Porque en horas aciagas todos miramos al cielo, late en nuestras venas la sangre del héroe, buscamos sin cesar historias épicas que nos recuerden que el bien existe, que puede imperar la justicia. Pero a día de hoy, la faena hecha por Marvel Studios ha roto todos los esquemas habidos y por haber. No es ya ninguna moda, es algo muy real.
Para todos aquellos que quieran refrescar lo acontecido en las llamadas “Fases” 1 y 2, Marvel les dejo un vídeo con los mejores momentos que Marvel a publcado. Y para los que eso no les alcanze, aquí dejo la cronología canon del UCM:
- Iron Man (2008).
- El Increíble Hulk (2008) / Iron Man 2 (2010) / Thor (2011) simultáneas.
- Capitán América: El Primer Vengador (2011) (se entiende que la acción transcurre antes, pero entendemos que este es el orden en que deberían visualizarse las películas).
- Los Vengadores (2012).
- Iron Man 3 (2013).
- Thor: El Mundo Oscuro (2013).
- Capitán América: El Soldado de Invierno (2014).
- Guardianes de la Galaxia (2014).
- Los Vengadores: La Era de Ultrón (estreno en mayo de 2015).
Lo cierto es que Kevin Feige (presidente de Marvel Studios y cabeza pensante tras las llamadas “Fases” del UCM) y su equipo han hecho una faena insuperable. Es fácil ir al cine, comer palomitas y disfrutar de la película Marvel de turno, sin más. Pero el brackground que se esconde detrás es increible.
La magia de un Universo Compartido.
Aquellos habituales de los cómics Marvel (y DC, por supuesto) estamos muy familiarizados con el concepto de “universo compartido”. La gente puede confundirse y llamar a esto spin-offs. Pero nada más lejos de la realidad. Por ejemplo, Capitán América: El Primer Vengador no es ni será jamás un spin-off de Iron Man, por mucho que en la cinta protagonizada por Robert Downey Jr. se hagan constantes referencias a Steve Rogers y su escudo estrellado. No, cada cinta es única a su manera. Cuenta una historia auto conclusiva que está enmarcada en algo más grande. Seamos honestos: ¿Quién no sintió la piel de gallina al ver esta escena post-créditos, correspondiente a Iron Man?
Nick Furia:
¿Cree usted que es el único superhéroe en el mundo? Señor Stark, usted forma parte de un universo mayor, solo que aún no lo sabe” (…) “Estoy aquí para hablarle de la iniciativa Vengadores”
Y así comenzó el proyecto cinematográfico más ambicioso de la historia. Sí, puede sonar exagerado llamarlo de esta forma, pero creo que es la correcta. Nunca antes habíamos podido ver tanta correlación entre películas que ocurrieran en un mismo tiempo y espacio. Nunca vimos tanto mimo con el material adaptado de nuestros queridos cómics, y desde luego, nunca esperamos que al final fuera a existir un único filme donde todas esas historias se interrelacionaran para formar parte de algo más grande. Los Vengadores es un hito en el cine, le pese a quien le pese. Eso, y los ingresos mundiales de 1.518 millones de dólares son aval más que suficiente.
Como decíamos más arriba, el background con el que cuenta el UCM es casi ilimitado. ¿No me creen? Vamos con algunos ejemplos simples:
-La acción narrada en Thor, en El Increíble Hulk y en Iron Man 2 ocurren simultáneamente. ¿Cómo lo sabemos? Durante Iron Man 2 vemos una escena de Tony viendo las noticias de fondo. Allí se aprecia a una periodista que informa de un incidente en el campus. ¿Y qué incidente es ese? ¡Miren a El Increíble Hulk y me dicen! Incluso la misma periodista se deja ver en la película del coloso esmeralda
¿Y Thor? También en Iron Man 2 somos testigos de un detalle importante: el agente Coulson afirma tener que ir a Nuevo México por un asunto urgente… ¡y tan urgente! ¡El Mjolnir acaba de caer del cielo!
El mayor nexo de unión dentro del UCM es el Agente Coulson. Aparece en Iron Man, Iron Man 2, Thor y en Los Vengadores. Eso por no hablar de su papel protagonista en Marvel: Agents of S.H.I.E.L.D, la incursión del UCM en la parrilla televisiva (no con demasiado éxito, debo decir). Las referencias a S.H.I.E.L.D y Nick Furia son constantes, y por ejemplo, el personaje de Jasper Sitwell es también muy recurrente. Para aquellos que no le pongan cara, es este:
¿A que les suena? Normal, ya que en El Capitán América: El Soldado de Invierno se descubre que en realidad es un agente de Hydra. Sí, es aquel a quien interrogan en un coche y luego aparece el Soldado de Invierno, lo agarra y lo lanza a la carretera, donde un camión acaba por atropellarlo. Pero mucho antes de todo esto, Jasper se deja ver en Iron Man, en Thor (confisca el material a Jane y el doctor Selvig) y en Los Vengadores. También aparece en el capítulo 01×16 de Marvel: Agents of S.H.I.E.L.D, donde dice tener que marcharse al Estrella de Lemuria (barco que, como todos sabéis, aparece al inicio de El Capitán América: El Soldado de Invierno).
Ejemplos de esta interrelación entre películas Marvel podríamos dar cientos, pero añadiré dos de los más curiosos. Uno es referente al doctor Yinsen, aquel quien, en Iron Man, es prisionero de los Diez Anillos junto a Tony Stark. Ambos trabajan juntos en aquella cueva creando la Mark I. ¿Se acuerdan? Bueno, al presentarse, el doctor Yinsen le comenta a Tony que se conocieron durante una convención en Suiza. Pero el bueno de Tony no se acuerda. ¡Pero cómo se va a acordar, con el pedo que llevaba! Si nos fijamos en el inicio de Iron Man 3, se nos narra un flashback muy concreto. Es una convención en Suiza en el año 1999. Y allí Tony conoce a… ¡el doctor Yinsen!
Y mi favorita. ¿Recuerdan a Loki en Thor 2: El Mundo Oscuro? ¿Cuándo adopta la apariencia de Steve Rogers? Atentos a esta versión alternativa: ¡Loki, el Primer Vengador!
Cierto es que las escenas post-créditos se han generalizado no solo en las películas producidas por Marvel Studios, sino también en aquellas cuyos personajes Marvel tienen los derechos repartidos por distintas productoras. Es el caso de Spiderman con Sony o los X-Men con la Fox. Sin embargo, no se puede negar el efecto rompedor que tienen aquellos empleados en el UCM.
El más impactante a mi juicio fue el que les mostré antes, cuando Nick Furia se deja ver por primera vez y pronuncia la palabra mágica que empieza por “V”. Pero hay más, muchos más. Algunos son humorísticos, como el final de Iron Man 3, con Tony narrándole toda la película a su compañero Vengador Bruce Banner. Y otras nos apuntan hacia el verdadero objetivo en el que desemboca todo: Gemas del Infinito, Thanos.
Sin embargo, hay pequeñas historias, cortometrajes, que pocos han visto. En concreto hay cinco:
- El Consultor
- Algo Divertido Sucedió Cuando Iba Tras el Martillo de Thor
- Artículo 47
- Agente Carter
- Todos Aclaman Al Rey
El último de ellos, Todos Aclaman al Rey, es casi una especie de culpa por el brusco giro que da el Mandarín en Iron Man 3. Se intuye que Marvel quiere reconducir el tema. ¿Volverá el Mandarín, esta vez como un villano en condiciones? Habrá que esperar.
Parece evidente que Los Vengadores, así como sus sucesivas secuelas, marcarán cada fin de “Fase”, como las llamó Kevin Feige. Estamos tan habituados al término “fase” que ya casi ni nos acordamos del escándalo que se levantó cuando la prensa no entendía por qué a la franquicia Iron Man no se la tildaba de “trilogía”. Sin embargo, aquello que considerábamos en su momento el destino del viaje -entiéndase Los Vengadores- ha resultado ser una parada más en el camino. La visión de Thanos en la escena post-créditos hizo mucho más que dejarnos en shock: significaba que el mundo creado por Kevin Feige y compañía acababa de abrirse aún más.
En el argot de los guionistas, Los Vengadores actúa como un Plot Point, un punto de giro. Sacude la historia narrada hasta el momento -un grupo de héroes variopintos viven sus aventuras en solitario- para convertirla en algo que ya no volverá a ser como era – los Vengadores se unen y aparece Thanos, con todo lo que ello conlleva-. Sin embargo, y esto puede pasar muy desapercibido, el motor de la trama del UCM no es Los Vengadores, ni lo será Los Vengadores: La Era de Ultrón. El auténtico combustible son las películas del Capitán América.
“¿Pero qué dice este pirado?“, pensaran algunos (no sin razón). Pero es así. Hay dos tipos de películas enmarcadas en el UCM:
- Intrascendentes:
- Trascendentes:
¿Por qué? Primero, porque los hermanos Russo fueron lo bastante listos para involucrar a Natasha en la historia. Nada de cameos, un papel principal. Y segundo, porque las consecuencias de la película provocaron un cambio de status quo en todo el maldito UCM. (Sí no la has visto, tápate los ojos, que vienen spoilers).
La disolución de S.H.I.E.L.D es seguramente el mayor golpe de efecto dado hasta el momento. Y si no, atentos a Marvel: Agents of S.H.I.E.L.D., donde ya nada será igual. Si a esto le sumamos la “muerte” de Nick Furia, el resultado es una película imprescindible dentro de la continuidad del UCM.
El Universo Ultimate marca el camino
¿Nick Furia negro? ¿Tony Stark un chulito con perilla? Para aquellos que hayan seguido la línea Ultimate en sus inicios, seguro que no les ha pasado desapercibido la multitud de semejanzas que comparten nuestros héroes del UCM con los del Universo Ultimate. Ya no es solo que en dichos cómics Nick Furia sea calcado -literalmente- a Samuel L. Jackson, es que la esencia de la historia bebe de la línea Ultimate como si fuera su oxígeno. Y eso está bien, pues en eso consiste el Universo Ultimate: en actualizar a los héroes clásicos para adaptarlos a tiempos más modernos. Y ese pedazo de personaje llamado Tony Stark (el de las películas) es un 90% el personaje que actualizó Mark Millar. El éxito ha sido tan rotundo que la versión cinematográfica de este y muchos otros personajes ha acabado por imponerse en la continuidad Marvel tradicional. ¡Si hasta el Tony de la Tierra 616 se ha dejado la misma perilla!
Por ello, justo es darle el mérito correspondiente a Mark Millar y Bryan Hitch, autores de The Ultimates. The Ultimates tiene dos cualidades especiales: una es, en opinión de este humilde servidor, que es el mejor cómic de superhéroes del siglo XXI, y dos, que tanto Joss Whedon como los planes de Feige pasaron indudablemente por este cómic. No lo digo yo, sino el propio Whedon. Antes de escribir Los Vengadores tuvo largas charlas con el bueno de Millar. Charlas sobre cómo hacer que los personajes funcionen en la misma dirección que le cosechó tantos éxitos al tándem Millar/Hitch.
¡Avisamos de más spoilers!
Es curioso ya desde un inicio la formación elegida para Los Vengadores. Personajes Vengadores a lo largo de la historia ha habido muchos, casi diríamos que demasiados. Sin embargo, Millar escogió a la misma formación que años después pudimos ver en la película de Whedon. Eso sí, el guionista escocés añadió luego a Mercurio y a la Bruja Escarlata… ¡igual que hará Whedon en La Era de Ultrón! Sí, la formación de Millar también contaba con Hank Pym y Janet. ¿Casualidad que El Hombre Hormiga sea la película encargada de abrir la Fase 3? Me parece que no.
¿Alguien recuerda el segundo arco de The Ultimates? Básicamente, los Chitauri inundaban el cielo y los Ultimates debían hacer frente a la invasión. Eso me suena… Por no hablar del colofón a la etapa de Millar y Hitch: Loki enfrenta a todos los Ultimates unos contra otros… ¡Si hasta en Thor tienen la desfachatez de plagiar la escena donde un Thor encarcelado habla con Loki invisible a las cámaras!
Y un apunte más: el Ultimate Steve Rogers no usa paracaídas… ¡espera, si esto ya lo vi en El Soldado de Invierno! La cara que se le quedaría a Millar cuando vio al Triskelion que él creó caer bajo el peso de un helitransporte…
El Olimpo es para los autores Marvel Studios
Aparte de engendrar este macro universo tan complejo, ha sabido mantener los pies en la tierra y recordar siempre sus orígenes. Me refiero, claro, a los distintos autores que han podido aportar su granito de arena con historias inolvidables en los cómics. Todo el mundo sabe que Stan Lee hace -casi- siempre su cameo obligatorio. Pero hay otros, mucho menos mediáticos, que también reciben su momento de gloria.
Es por ejemplo el caso de Ed Brubaker, genial guionista habituado a tramas políticas y de género negro que nos brindó una etapa memorable en las páginas de Capitán América. Allí fuimos testigos de la saga El Soldado de Invierno. ¿Y dónde aparece el bueno de Brubaker? ¡Pues, como no podía ser de otra manera, en Capitán América: El Soldado de Invierno! Ed Brubaker es el científico de Hydra que reprograma a Bucky, el Soldado de Invierno.
En Iron Man 3 aparece el Presidente de los Estados Unidos, que “casualmente” se apellida Ellis. Y digo “casualmente” porque Warren Ellis fue el guionista encargado de crear la saga de Extremis en la que se basa la película citada.
J. Michael Straczinsky (JMS para los amigos) es el guionista que se encargó una buena temporada de la colección de Thor (creó la serie Babylon 5 y además co-escribió el guión de la película Thor, para quien no lo ubique). Por ello, no es raro que se deje ver por la misma película que ayudó a crear. ¿Quién demonios es el tal JSM? Pues nada menos que el primer camionero que intenta levantar el Mjolnir. ¡Más suerte la próxima vez, JSM!
Un referente buenísimo tiene a Nick Furia como protagonista. En Capitán América: El Soldado de Invierno, en la tumba de Nick Furia podemos leer: “El camino del hombre recto está asediado por la avaricia de los injustos”. ¿Hay algún fan de Tarantino en la sala? Si es así, seguro que le suena la frasecita. ¡La pronuncia el mismo Samuel L. Jackson en Pulp Fiction!
¿No es suficiente? ¿Quieren alguno más? Bueno, este último no lo saben tal vez. De nuevo en Capitán América: El Soldado de Invierno, Alexander Pierce (Robert Redford) le pide a Furia que le diga a Tony Stark que se pase por el cumpleaños de su sobrina. ¿Dónde está aquí la curiosidad? La curiosidad es que hace referencia a un evento que ocurrió en la realidad. Concretamente entre Jamie Foxx, a quien conocemos por su papel de Electro en The Amazing Spider-Man 2: El Poder de Electro, y el mismo Robert Downey Jr. Comentó Foxx que su hija, una gran fan de Marvel y de los Vengadores, se emocionó muchísimo cuando supo que su padre sería Electro. La hija le pidió a su padre si podía decirle a Robert Downey jr. que se pasara por su cumpleaños a saludar a las amigas. La niña, en su inocencia, creía que su padre e Iron Man se conocían, ¡ya ambos trabajaban para Marvel! Así que Jamie Foxx no pudo negarse y le dijo que sí, que lo llamaría. El pobre Foxx pidió el número de RD Jr. a su agente, a directores, a colegas actores… hasta que alguien se lo dio. Llamó a RD Jr. sin haberlo visto jamás en persona y le explicó el problema.
¿Adivinen quien se pasó por la fiesta de la hija de Jaime Foxx?
Recientemente se a hablado de cameos dentro de las películas de Marvel Studios, de sus huevos de pascua, de su estructura interna… pero aún no hemos tocado su nacimiento. De su infancia, de sus primeros pasos. Porque sí sabemos que hay un gran plan tras este enorme cosmos de ficción, pero también hay casualidad. O, como suena mejor a mis oídos, destino.
No es ningún secreto que durante la década de los noventa Marvel estaba arruinada. No es una metáfora. Estaba en bancarrota. Las causas fueron tantas y tan variadas que no vamos a profundizar en ellas. Lo que nos interesa es lo que hizo Marvel para superar la quiebra. Muchos saben que el plan de la Casa de las Ideas fue la de conceder licencias sobre sus personajes insignia. Así, a día de hoy aún tenemos a la Fox con los derechos de Los 4 Fantásticos y los X-Men, o a Sony con Spiderman. Sin embargo, estas no fueron las únicas licencias que expidió Marvel. Hubo dos más que estuvieron años bailando en los cajones de distintas productoras. Y esas dos son Hulk e Iron Man.
A día de hoy, ambos personajes cinematográficos están tan asociados a Marvel Studios que cuesta imaginarnos a Tony Stark y a Bruce Banner en otras manos que no sean las de Marvel. Dicha venta se antoja comprensible cuando sabemos que la Casa de las Ideas apenas conseguía transformar sus tremendas pérdidas en simplemente pérdidas. La sangría que sufría la editorial requería de medidas extremas, pues veían que sus asociaciones con otras productoras podían reportar beneficios que ellos apenas cataban. Era el caso de las películas de Spiderman, de Blade o de los X-Men, que conseguían buenos ingresos que en su mayoría acababan en arcas ajenas.
Allá por el 1996 corría un borrador del guion de Iron Man a cargo de la Fox. No llevaron a buen puerto el proyecto y los derechos fueron traspasados a New Line Cinema en 1999. Incluso se barajaron los nombres de Tom Cruise o Nicholas Cage para el papel de Tony Stark. El dato curioso lo encontramos también en los directores que se habían interesado en el proyecto: Quentin Tarantino (me viene a la cabeza a Iron Man masacrando afganos en un mar de sangre) y el inigualable Joss Whedon. Y digo que el dato es curioso porque Whedon por entonces no era nadie, cinematográficamente hablando. Seguía metido en Buffy Cazavampiros y acababa de estrenar su spin-off, Angel. Ni Firefly había asomado por su cabeza, y el personaje de Tony ya le estaba predestinado.
El guion de Iron Man acabó pasando por nueve manos distintas, que le dieron nueve versiones distintas. Algunas son realmente cachondas:
°En la de Alfred Gough y Miles Millar, creadores de Smallville y guionistas de Spiderman 2, escribieron que Tony acabaría enfrentándose a su armadura, quien había tomado consciencia de sí misma. La cosa no cuajó, y reciclaron la idea para los tentáculos del Doctor Octopus en Spiderman 2.
°Tony acabaría luchando contra su propio padre resucitado… quien portaría la armadura de Máquina de Guerra. Gracias a Dios que esto no vio la luz
La suerte o el destino quisieron que en 2005 la licencia caducara y los derechos del personaje retornaran a Marvel. Fue casualidad -o no- que el personaje de Hulk se encontrase en la misma situación en ese mismo momento. Tras la fallida Hulk de Ang Lee, Universal se echó para atrás y renunció a sus derechos sobre el Coloso Esmeralda.
Para Marvel esa coyuntura fue como una señal divina. Finalmente, los hijos pródigos retornaban a casa. Y ambos fueron los hijos pródigos porque eran las piezas más valiosas con las que contaba Marvel en aquella época. Sin Spiderman y sin los mutantes todo el peso del proyecto del UCM recaía indudablemente en los Vengadores, y los dos más famosos para el gran público eran Iron Man y Hulk. Lo bueno es que desde el inicio del siglo XXI la Casa de las Ideas cesó en su empresa de vender licencias de personajes, ya su solvencia económica iba poco a poco en aumento.
La jugada maestra vino cuando la propia Marvel reveló que se desvinculaba de productoras externas. Quería hacer sus propios productos, y lo podría hacer gracias a la experiencia conseguida durante su asociación con otros estudios durante Spiderman, Blade o Hulk. Por tanto, fijaron un objetivo. Y cuanto más ambicioso fuera éste, mejor: iban a llevar a los Vengadores al cine.
No es oficial, pero se sobreentiende que el plan de Marvel Studios convergió con el de la propia editorial. Marvel Studios planeaba llevar a los Vengadores al cine, y la Casa de las Ideas -“casualmente”- comenzó a apear a los mutantes del centro de su universo de ficción. En los cómics llegó la hora de los Vengadores. Bryan Michael Bendis, el hombre fuerte de la editorial, se hizo cargo de los Héroes Más Poderosos de la Tierra y desbarató el grupo en Vengadores: Desunidos, para hacerlo resurgir de sus cenizas en Los Nuevos Vengadores. Para horror de los más veteranos y para deleite de los más novicios, la colección fue un éxito de ventas, y sin duda ayudó a allanar el camino al gran propósito de Marvel Studios.
Ojo con este dato, que se las trae: Para iniciar esta “operación Vengadores”, los productores concedieron a Marvel Studios un crédito de 525 millones de dólares. El plan era producir ocho películas (además de Iron Man y El Increíble Hulk, que ya estaban en fase de pre-producción):
- Capitán América
- Hombre Hormiga
- Ojo de Halcón
- Pantera Negra
- Capa y Puñal
- Doctor Extraño
- Nick Furia
- Power Pack
- Shang-Chi
- Los Vengadores
Hay que reconocer que el plan inicial era malo con avaricia. Me sorprende la ausencia de Thor, y la inclusión de Power Pack (una serie de adolescentes con poderes bastante desconocida), Capa y Puñal y Shang-Chi. ¿Irán por ahí los tiros en el futuro del UCM? Por Capa y Puñal no me importaría, la verdad.
Por suerte para todos, el plan fue perfeccionado (aunque le veo futuro a una película de Ojo de Halcón y Pantera Negra), y la apuesta más arriesgada por parte del estudio vino entonces: avalaron el crédito concedido con sus propias licencias. Es decir, que si las películas no resultaban rentables y Marvel se veía incapaz de devolver el pago, perdería los derechos de todos estos personajes. Se lo jugaron todo a una carta.
Por supuesto, para producir estas ocho películas haría falta mucho más que los 525 millones de dólares. Con dicha cantidad tan solo podían poner en marcha la maquinaria, pues con suerte les alcanzaría para tres películas. Y después, a cruzar los dedos. Si la taquilla respondía con entusiasmo, los demás proyectos podrían llegar a buen puerto.
Iron Man, el primogénito.
Con Iron Man en marcha, Marvel Studios vivía un sueño hecho realidad, pero debía andar con pies de plomo. Ahora toda la responsabilidad recaía sobre sus hombros, y si las películas no sabían captar la esencia de sus propios personajes el fandom se les echaría encima. Por ello, Marvel formó un grupo asesor que ayudaría a la franquicia cinematográfica a despegar. Este consejo estaba formado por los pesos pesados de la editorial:
- Joe Quesada
- Tom Breevort
- Axel Alonso
- Ralph Macchio
- El omnipresente Brian Michael
- Bendis Mark Millar (quien ahora es el jefe asesor de la Fox)
Bendis y Millar fueron una elección natural, ya que ambos fueron los guionistas encargados de actualizar a los personajes Marvel para que encajaran con el público de hoy día (lo que todos conocemos como la línea Ultimate).
Fue precisamente tras leer The Ultimates cuando Kevin Feige se quedó prendado de ese Nick Furia con aspecto de Samuel L. Jackson. El presidente de Marvel Studios descolgó el teléfono y se puso en contacto con el actor para ofrecerle el papel, y Samuel L. Jackson aceptó de cabeza. Al parecer, el actor no solo había leído también The Ultimates, sino que le compró a Bryan Hitch, el dibujante de la colección, todas las páginas originales donde salía Nick Furia.
Y así nació la escena post-créditos de Iron Man.
Antes de zambullirnos por última vez -de momento- en este cosmos de ficción, debo recordar que aquí se tratarán hechos vistos en muchas de las películas del UCM, con especial importancia a las más recientes. O sea que sí no has visto aún Guardianes de la Galaxia… ¡deja lo que estés haciendo y corre al cine! Ya tendrás tiempo luego de sentarte y leerme.
Entrando ya en materia, hoy quiero poner la lupa en dos aspectos concretos: Hacia dónde se dirige el UCM y el impacto que ha provocado el “Efecto Vengadores”.
Ahora sí, el camino del UCM
El camino del UCM es ahora una autopista bien señalizada. Disponemos de varios carriles para ir avanzando (El Capi, Thor, Iron Man….) y se nos van uniendo de nuevos (Avegers: Age Of Ultron, Ant-Man en el futuro). Sin embargo, esto no ha podido ser posible hasta Guardianes de la Galaxia. No, miento. Sí era posible, pero había que hacer un gran ejercicio de observación para percatarse que el plan de Marvel Studios giraba alrededor de las Seis Gemas del Infinito.
La estrategia de Kevin Feige y compañía, al menos al inicio, parecía destinada a confluir en Los Vengadores. Quizá así era, y solo después de ver el monumental éxito que supuso -me referiré a este boom como el “Efecto Vengadores”- se atrevieron a explorar la macro trama de Thanos a la caza y captura de las gemas. Esto nos hace plantearnos una pregunta: ¿Qué ocurrirá una vez que dicha historia llegue a su inevitable final (presumiblemente en Los Vengadores 3)?
El gran acierto que es el UCM en su concepción, en su estructura, hace imposible su avance sin una planificación detallada. Es decir, llegado el momento del declive -un momento que coincidiremos en tildar de “inevitable”-, Marvel Studios no podrá limitarse a sacar secuelas sin más. Esto no es James Bond o Misión Imposible. El UCM está edificado a modo de serie de televisión. Hay una historia que narrar, y el día que no la haya miedo me da los estragos que puede causar la avaricia.
La búsqueda de las Gemas del Infinito, una trama trillada como pocas pero efectiva como ninguna, da para largo. Como digo, imaginamos que hasta Los Vengadores 3 como mínimo. De hecho, y esto es algo negativo, hay un patrón que se repite ominosamente en las películas Marvel. No, no es el cameo de Stan Lee. Me refiero al bucle “aparece un objeto poderoso (normalmente una Gema del Infinito)-, el héroe se hace con el objeto sin tener ni idea de qué es o cómo funciona y el malo busca el objeto pero acaba fallando”.
Esta fórmula la reconoceremos en Los Vengadores, en Thor: El Mundo Oscuro y en Guardianes de la Galaxia. Y si substituimos la gema de turno por cualquier otra cosa, el resultado es similar. Entiéndanse pendrives de Hydra, martillos divinos o lo que se quiera. Por supuesto, más de uno presuponemos ya que tanto fallo por parte de Thanos acabará por enmendarse en un solo filme. ¿Guardianes de la Galaxia 2? ¿Thor 3? Hagan sus apuestas.
Algo que sí parece tener claro Marvel es que las películas de Los Vengadores son un cohesionador. Como pegamento. Su función es aunar el universo de ficción, y por ello somos conscientes de lo que se le exige a Joss Whedon. Siempre, o al menos esa es la idea, debe confluir todo -o casi todo- en Los Vengadores (uno, dos o tres). Por ello, tarde o temprano Star-Lord, Groot y compañía asomarán las narices por la cinta de Whedon. Si a esto le sumamos los demás proyectos que baraja Marvel, Joss Whedon debe estarse tirando de los pelirrojos cabellos (los pocos que le quedan). A modo de repaso, los personajes que debería manejar en una hipotética Los Vengadores 3 serían
- El sexteto inicial (supongamos que sin Nick Furia)
- Visión, Mercurio, la Bruja Escarlata y quién sabe si Máquina de Guerra (quién sabemos que aparecerá en Los Vengadores: La Era de Ultrón)
- Los Guardianes de la Galaxia
- El Hombre Hormiga y el Doctor Extraño
- Las series de Netflix. ¿Se atreverá Kevin Feige a llevar a Los Defensores al cine?
- Y finalmente, las nuevas incorporaciones tan rumoreadas. ¿Ms. Marvel? ¿Los Inhumanos? ¿Pantera Negra?
El impacto de Marvel Studios
Algo ha cambiado en el cine superheroico. Lo siento en el aire, que diría Galadriel. El incontestable éxito en taquilla de las películas basadas en cómics ha impulsado una carrera casi armamentística que no se veía desde la Guerra Fría. La Fox resucita de pronto la franquicia de Los Cuatro Fantásticos, un proyecto que llevaba muerto años. En DC Comics se frotan las manos con su Liga de la Justicia, e incluso cómics independientes han visto su reflejo en la gran pantalla. Es el caso de Kick Ass -contando incluso con secuela, y ya se prepara la tercera parte-, de Wanted o de la próxima Secret Service.
Vivimos una auténtica edad de oro. Ustedes lo saben, yo lo sé, y en Hollywood no van a ser menos. El género de superhéroes ya no es tachado con recelo, ni es cosa de una minoría. Los propios actores, productores, directores y guionistas se dan de tortas por ganarse un hueco en el nuevo coloso fílmico. Lo vemos a diario: quién no se ofrece para ser Luke Cage, lo hace para aspirar a encarnar a Stephen Extraño.
Es ya costumbre que renombradas estrellas, incluso oscarizadas en muchas veces, se sumen a estos proyectos porque han visto el filón en ellos. Raro es contar con un film de superhéroes que no tenga en su plantel a auténticos pesos pesados de la industria. No solo en Marvel, pues esto es aplicable tanto a la Fox como a Warner Bros. Kevin Costner y Russel Crow pugnan como padre de Kal-El. Secundarios a la sombra de Lobezno, como pueden ser la Tormenta de Halley Berry o la Kitty Pryde de Ellen Page cuentan con un Oscar cada una. Por no nombrar a eminencias de la talla de Ian McKellen o la pujante Jennifer Lawrence.
Y Marvel, como no podía ser de otro modo, no se queda atrás. Solo ver el reparto de Thor, uno de los films más flojos de Marvel, uno ya se asusta. Natalie Portman, Anthony Hopkins. ¡La leche! La tónica se repite hasta el infinito. Tomy Lee Jones, Josh Brolin, Jeremy Renner, Scarlett Johanson… Tanto es así que hasta pueden permitirse el lujo de prescindir de un actor de la talla de Edward Norton. Su salida poco antes de Los Vengadores fue en claro mensaje a navegantes: “Somos Marvel, y aquí no caben los egos”.
Casi como si el mismo Nick Furia lanzara la amenaza, no solo a los confines del universo, sino también a la propia industria hollywoodiense: “Son peligrosos, y ahora el mundo lo sabe. Todos los mundos lo saben”. No es para menos. Lo dijo Tony Stark en Iron Man 3, y a sus palabras me ciño: tras lo de Nueva York nada fue igual.
Los números que alcanzó la taquilla de Los Vengadores presagiaron un cambio. Un cambio que provocó un efecto ola en todas las franquicias Marvel. Hagamos cálculos:
Elijaos por ejemplo a las películas de Thor, que suelen tener un impacto menor en el público que el resto. Thor, la primera, recaudó unos 181 millones de dólares en los USA. Una cifra correcta para la época, antes de Los Vengadores. El problema, claro, no estaba en los USA. Lo teníamos los demás: Europa, Asia, América Latina. Nuestra cultura superheroica -como sociedad, se entiende- era prácticamente nula. No era raro, por ejemplo, que el espectador no supiera distinguir entre Marvel y DC. Por ello, en el resto del mundo Thor ganó unos modestos 268 millones de dólares.
Ahora bien, ¿qué ocurrió tras Los Vengadores? Thor: El Mundo Oscuro consiguió en los USA 206 millones. Es decir, subió ligeramente. En el resto del mundo, sin embargo, la gente enloqueció. 438 millones recaudó la secuela fuera de los Estados Unidos. Es decir, casi el doble que la primera. ¿Qué cambió? El alcance del producto. La cinta de Whedon, que ya saben que es la tercera película más taquillera de la historia del cine, se abrió paso como un rompehielos hasta las retinas de todo el mundo. Esto es, en gran parte, debido a las mujeres. Sí, a ellas. La masa silenciosa de lectoras y espectadoras.
Porque nadie se echa las manos a la cabeza cuando decimos que el género superheroico ha sido siempre dominio masculino. Pero insisto, todo ha cambiado. Un dato reciente acerca de Guardianes de la Galaxia decía que casi la mitad de los espectadores de la película eran mujeres. Curioso, ¿no?
Y así, ya nada volvió a ser lo que era. Hace escasas semanas, viendo en televisión el anuncio de Guardianes de la Galaxia, me llamó la atención un detalle. Tras el tráiler, el narrador anunciaba el título de la película: “Guardianes de la Galaxia, de Marvel”. Ese detalle es el que quiero resaltar. De Marvel. ¿No era suficiente con el logo que encabeza el nombre del film? No, no era suficiente. Había que recalcar que se trataba de una película de Marvel. Como si Marvel Studios sacara pecho con ello. Como si la propia marca Marvel fuera suficiente argumento para ver la película. Y lo bueno es que indudablemente es así. Muchos espectadores, desconocedores de los Guardianes de la Galaxia, acudieron al cine movidos por la coletilla “de Marvel”. Y esto, señores, es un gran motivo de orgullo para Feige y los suyos.
Porque ahora, o al menos así lo veo yo, Marvel Studios da la sensación de poderío. De imbatibilidad, de supremacía. Han asaltado las taquillas mundiales con una película absolutamente desconocida para el gran público. ¿Y ahora qué? Ya no hay fronteras, ni barreras. No hay imposibles. Apuesto a que podrían volver a sacar una cinta sobre Howard el Pato y lo petarían igual. Parece que ahora Marvel Studios puede hacer lo que le venga en gana. ¿Caballero Luna? Ni en su casa saben quién es, pero si se dignaran a hacer la película, hasta los ciegos pagarían por ella. ¿Alpha Flight? Más de lo mismo.
La maquinaria de Marvel es un auténtico coloso. No muestra signos de agotamiento, más al contrario. ¿Serán capaces con Los Vengadores: La Era de Ultrón de llevar más allá la franquicia? Quién sabe. Quizás el techo aún está lejos, y el mismo género tiene margen de sobra para crecer. Espero con ansías el día en que las cintas superheroicas se atrevan a romper la última frontera: la de las pretensiones artísticas. La de los Oscar, la de la inmortalidad. Pero hoy no es ese día (que diría Aragorn).