Se produce la paradoja de los gemelos en un pase de cine europeo
El tiempo transcurrió mucho más lento en el interior de la sala, como Einstein habría predicho
El tiempo transcurrió mucho más lento en el interior de la sala, como Einstein habría predicho
Londres. — Gafapasting Events, una pequeña empresa de ocio dirigida a jóvenes intelectuales londinenses, tuvo la apasionante idea de organizar una maratón de directores clásicos europeos en el cine The Nap, en el Soho, con «las obras menos populares de Godard y Bergman», la Trilogía de los colores de Kieslowski y «algo de Lars Von Trier, para darle un toque comercial». La sesión maratoniana duró 26 horas... para los observadores externos, ya que dentro de la sala transcurrieron 26 años.
La relatividad abismal del tiempo dentro y fuera del cine se hicieron patentes cuando uno de los asistentes, Leonard Baskupp, se encontró con su hermano mellizo Michael, que es más de ver blockbusters palomiteros, a la salida del cine... y a ojos de cualquiera, podrían haber pasado por padre e hijo. En las 26 horas, Leonard, dentro de la sala y viendo peliculas tan lentas que «lograron espesar el flujo temporal», había envejecido 26 años; estaba calvo, arrugado y había ganado siete dioptrías y desarrollado cáncer de próstata.
Según predijo Einstein, padre de la relatividad, si un hombre partiera en un viaje espacial a una velocidad cercana a la de la luz, a su regreso se encontraría con que su hermano gemelo sería más viejo que él, ya que el tiempo es distinto para cada observador. Leonard Baskupp, en vez de viajar a la velocidad de la luz, asistió a una proyección de cine que se hizo jodidamente eterna. Todos los jóvenes intelectuales que asistieron dejaron de ser jóvenes de la noche a la mañana, aunque, para muchos de ellos, no es un problema: «Nuestros cuerpos han alcanzado por fin a nuestras mentes, que eran demasiado maduras para el mainstream.».