Curso de honestidad brutal
para mujeres hartas de los pesados
Él: ¿Puedo invitarte a un trago?
Ella: En realidad preferiría que mejor me dieras el dinero y te fueras.
Él: Estoy seguro que podría hacerte muy feliz
Ella: ¿Por qué? ¿Ya te vas?
Él: ¿Que dirías si te pidiera que te casaras conmigo?
Ella: Nada. No puedo hablar y reírme al mismo tiempo
Él: ¿Me podés dar tu nombre?
Ella: ¿Por qué? ¿No tenés vos uno propio?
Él: ¿Vamos a ver una película?
Ella: Lo siento. Ya la ví
Él: ¿Dónde has estado toda mi vida?
Ella: Escondiéndome de vos.
Él: ¿No te ví en otro lado?
Ella: Si. Por eso ya no voy por allí
Él: ¿Esta libre este asiento?
Ella: Si, y si te sentás también va a quedar libre el mío también.
Él: Hola preciosa, ¿De qué signo sos?
Ella: Signo de negación
Él: Si te viera desnuda moriría feliz
Ella: Si yo te viera desnudo probablemente moriría de risa
Él: ¿Donde has estado toda mi vida?
Ella: Donde estaré el resto de tu vida: en tus sueños
Él: Soy fotógrafo. He estado buscando un rostro como el tuyo
Ella: Yo soy cirujana plástica. También he estado buscando un rostro como el tuyo
Él: Hola, ¿No salimos juntos una vez? O… ¿Tal vez dos?
Ella: Debió haber sido una. Nunca cometo el mismo error dos veces
Él: ¿Cómo hiciste para ser tan bella?
Ella: Probablemente me tocó la parte que te correspondía a vos
Él: Tu rostro hace que la gente se vuelva a mirarte
Ella: Y el tuyo hace que se le revuelva el estómago.
para mujeres hartas de los pesados
Él: ¿Puedo invitarte a un trago?
Ella: En realidad preferiría que mejor me dieras el dinero y te fueras.
Él: Estoy seguro que podría hacerte muy feliz
Ella: ¿Por qué? ¿Ya te vas?
Él: ¿Que dirías si te pidiera que te casaras conmigo?
Ella: Nada. No puedo hablar y reírme al mismo tiempo
Él: ¿Me podés dar tu nombre?
Ella: ¿Por qué? ¿No tenés vos uno propio?
Él: ¿Vamos a ver una película?
Ella: Lo siento. Ya la ví
Él: ¿Dónde has estado toda mi vida?
Ella: Escondiéndome de vos.
Él: ¿No te ví en otro lado?
Ella: Si. Por eso ya no voy por allí
Él: ¿Esta libre este asiento?
Ella: Si, y si te sentás también va a quedar libre el mío también.
Él: Hola preciosa, ¿De qué signo sos?
Ella: Signo de negación
Él: Si te viera desnuda moriría feliz
Ella: Si yo te viera desnudo probablemente moriría de risa
Él: ¿Donde has estado toda mi vida?
Ella: Donde estaré el resto de tu vida: en tus sueños
Él: Soy fotógrafo. He estado buscando un rostro como el tuyo
Ella: Yo soy cirujana plástica. También he estado buscando un rostro como el tuyo
Él: Hola, ¿No salimos juntos una vez? O… ¿Tal vez dos?
Ella: Debió haber sido una. Nunca cometo el mismo error dos veces
Él: ¿Cómo hiciste para ser tan bella?
Ella: Probablemente me tocó la parte que te correspondía a vos
Él: Tu rostro hace que la gente se vuelva a mirarte
Ella: Y el tuyo hace que se le revuelva el estómago.