El hospital "maldito" de Moscú

Foto: anothermoscow.ucoz.ru
Moscú siempre atraía la atención de millones de personas.
Seguramente ninguna persona que visita Rusia deja de lado a esta megalópolis. Todos saben de las obras maestras de la arquitectura y de los numerosos lugares emblemáticos dispersos por Moscú, que simplemente no se pueden dejar de visitar, pero ahora no se trata de ellos. Les hablaremos de lugares que sí deben dejarse de lado, si usted, claro está, aprecia su propia vida…
En cualquier ciudad populosa hay lugares que tienen mala fama e incluso lugares adonde cae la gente. Uno de ellos es el abandonado hospital de Hovrinó. Unos lo llaman prototipo del centro médico de la película de Hollywood Resident Evil con Milla Jovocich como protagonista, donde se hacían experimentos con horribles virus, otros –el principal lugar místico de Moscú, los terceros– el portal al mundo paralelo. Lo evidente es que hace ya muchos años que a ese hospital se dirigen personas como las mariposas nocturnas atraídas por la luz. Y muchas de ellas, al caer en el hospital, igual que a la lámpara de techo, ya nunca más pueden escaparse de allí.
Nosotros, los vecinos, debo decir que yo pasé toda mi vida en el barrio en que se encuentra el centro médico de Hovrinó, lo llamamos “hospital asesino”. Por esas cosas del destino, ese lugar que debía salvar a centenares de vidas, empezó a llevárselas consigo. Todo comenzó así…
A principios de los años ochenta allí se inició la construcción de un gigantesco conglomerado sanitario. Once plantas, mil trescientas camas, el personal médico más cualificado y modernos equipos. Todo debía hacer de este hospital un centro médico de relevancia regional. Pero todo resultó no se esperaba. Cinco años después del comienzo de la construcción, cuando todos los edificios ya estaban levantados, el proyecto se congeló por tiempo indefinido. Según la versión oficial, la causa principal fueron los errores cometidos por los responsables de la exploración geológica en la fase de proyección del edificio. El terreno resultó ser inestable, el edificio comenzó a ceder lentamente. En aquel momento, toda la planta baja ya estaba bajo tierra, mientras que los sótanos estaban inundados.
El hospital no fue derrumbado… Y a lo largo de veintiocho años se convirtió en la residencia de satanistas, de personas sin hogar y psicópatas, en un lugar de peregrinación de stalkers y turistas extremos. El turista industrial Danila Veletski, dice:
—Estoy viendo prácticamente enfrente el hospital de Hovrinó. Cuando empecé a dedicarme al turismo industrial, esa obra sin terminar de construir fue el primer objeto que inspeccionamos con el equipo. Honestamente, no soy un muchacho asustadizo, pero recuerdo perfectamente la impresión que tuve allí. Todo simplemente se percibe con la piel. No sé como transmitirlo. Parece que todo el tiempo alguien te mira desde la oscuridad. Y el aire pareciera presionar por todas partes. En síntesis, se percibe una energía negativa. Claro que no creo en los fantasmas de los hospitales, sobre los cuales todos chismorrean. Nunca los he visto. A veces sí vi a personas sin hogar. Un par de veces vimos a satanistas, celebraban quién sabe qué ceremonia con velas. Y nada más. Lo único que los fosos de ascensor están abiertos y el edificio está bastante deteriorado. Dicen que próximamente lo derrumbarán. Espero que sea verdad, porque un conocido mío se mató al tropezar y caer al foso de ascensor. En general, es un lugar de perdición. Sin una preparación especial y un equipo no aconsejo ir a ese sitio.
Ahora el edificio del hospital permanece custodiado. Está cercado con vallas y alambre de púa, pero igualmente el flujo de personas que quieren ver “la residencia del mal” moscovita no disminuye. La gente igualmente encuentra aberturas para entrar. Pero a veces no encuentran el camino de regreso…
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