La tecnologia ¿Degrada la comunicacion?
El impacto que la tecnología tiene sobre el lenguaje. Lo “trágico” es que todo esto tiene un efecto desbordamiento: cada vez menos personas escriben la palabra “que” (sustituida por una solitaria “q”) y nadie se molesta en perder su tiempo con la palabra “por”, pudiendo suplantarla por una sencilla “x”. Es normal: si Cervantes hubiera tenido móvil, el Quijote empezaría así: “N 1 lugr d l manch …”xD. Y su protagonista sería, claramente, “dn kijot”. Los caracteres por mensaje están limitados, y hay que tratar de expresar el máximo número de cosas, con el menor contenido. Destrozamos la semántica y la sintaxis del lenguaje, supeditándola a la pragmática. A no ser que estemos dispuestos a pagar un dineral escribiendo nuestros mensajes a móviles
Las pracitcas digitales han transformado de manera rápida y en exceso nuestros parámetros culturales, los cuales han sido gestados desde el comienzo de la evolución de los primeros seres humanos
El uso de la internet ha causado esto. En ella se aceptan "abreviaturas" (entre comillas porque no son las verdaderas) de cualquier tipo, y más aún en nuestro uso diario de mensajerias instantáneas, como ser los MSM desde celulares
Ahora...¿La tecnologia empobrece el lenguaje?
Para muchos así es. Los “SMS”, los mensajes en los foros, los correos electrónicos… Parece que en todos estos casos sólo contara la utilidad del mensaje, y no la forma o la organización interna del mismo. Todo recibimos correos electrónicos mal redactados, con errores de bulto (no erratas, sino errores). Lenguaje de usar y tirar, es lo que se gesta a menudo a través de la red.La pobreza lingüística es a la larga pobreza intelectual. El que no sabe expresar algo, sencillamente no sabe sobre ese “algo”. Perder lenguaje es perder léxico, perder capacidad de pensamiento, ya que ambos (lenguaje y pensamiento) están íntimamente entrelazados.
Y ahí está Internet y los móviles para limpiar toda esa suciedad normativa y obstaculizadora. Sobre todo las complicaciones probas de “haches”, de “bes” y de “uves”. En internet todos se comunican y sólo una minoría respeta las normas, lo cual vendría a mostrar su ineficacia. Sin embargo, creo que estos argumentos son desmesurados: hay ciertos mensajes que exigen del lector un enorme esfuerzo comprensivo, precisamente porque no respetan el código establecido. El lenguaje es también reflejo de la realidad, y degradarlo es degradar la realidad misma y, por qué no, al mismo oyente o lector. Ya lo dijo Heidegger en su día: el lenguaje es la casa del ser
Del otro lado, muchos especialistas dan cuenta de la existencia de cierta lógica en la conformación de estos nuevos códigos. Encuentran en el lenguaje del chat y de los SMS cierto aire de familia con la taquigrafía, al que se suman los emoticones para dar cuenta gráficamente de estados de ánimo específicos. Insisten, por otra parte, en que los miedos a la degradación del lenguaje en aras de la tecnología están lejos de ser nuevos y se repiten por ciclos: la aparición de la radio trajo un profundo debate sobre este tema entre los vanguardistas brasileños, la de la televisión inauguró uno que se reabre permanentemente y el uso masivo de internet y sus herramientas incorporó otro que promete renovadas disputas.
Pero probemos a pensar potencialidades. Para eso puede ser interesante plantearse algunas preguntas:
Primero que nada: ¿se escribe más o se escribe menos a partir de la masificación de las nuevas tecnologías?
E-mails, SMS, chat, blogs, fotologs y wikis parecen desmentir los vaticinios más funestos en este sentido.
Tanto los blogs como los fotologs son fáciles de usar, no requieren conocimientos técnicos específicos, son de publicación instantánea (¡¡y se pueden corregir también de manera instantánea!!) y ofrecen la posibilidad de comentar lo que otros escriben o muestran. Pero además, la organización de la información resulta central en estos dispositivos: sus contenidos llevan un título, pueden agruparse en categorías y quedan archivados cronológicamente.
Los wikis permiten que un mismo documento pueda ser editado por varios usuarios, corregido, aumentado, modificado… Es en este sentido una herramienta clave para el trabajo colaborativo.
Pero probemos a pensar potencialidades. Para eso puede ser interesante plantearse algunas preguntas:
Primero que nada: ¿se escribe más o se escribe menos a partir de la masificación de las nuevas tecnologías?
E-mails, SMS, chat, blogs, fotologs y wikis parecen desmentir los vaticinios más funestos en este sentido.
Tanto los blogs como los fotologs son fáciles de usar, no requieren conocimientos técnicos específicos, son de publicación instantánea (¡¡y se pueden corregir también de manera instantánea!!) y ofrecen la posibilidad de comentar lo que otros escriben o muestran. Pero además, la organización de la información resulta central en estos dispositivos: sus contenidos llevan un título, pueden agruparse en categorías y quedan archivados cronológicamente.
Los wikis permiten que un mismo documento pueda ser editado por varios usuarios, corregido, aumentado, modificado… Es en este sentido una herramienta clave para el trabajo colaborativo.
Por su parte, que el correo electrónico se haya vuelto masivo no significa que no requiera habilidades de escritura específicas. Pensemos simplemente en el ejercicio resuntivo de colocar un “asunto” que permita anticipar al destinatario el tema del mensaje.
Y el chat y el SMS suman posibilidades de comunicación. ¿Más cercanas a la oralidad? Posiblemente. Pero, ¿se comunica menos en estos nuevos entornos? ¿Atentan estos dispositivos contra el lenguaje, tal como lo conocemos o –más aún– contra la comunicación como experiencia?
Y el chat y el SMS suman posibilidades de comunicación. ¿Más cercanas a la oralidad? Posiblemente. Pero, ¿se comunica menos en estos nuevos entornos? ¿Atentan estos dispositivos contra el lenguaje, tal como lo conocemos o –más aún– contra la comunicación como experiencia?
No se trata únicamente de nuevas escrituras, sino también de nuevas posibilidades para escribir. La Web no sólo ha transformado las formas de lectura sino que propone nuevas formas y nuevos códigos para pensar la comunicación.
Pensar que las nuevas escrituras no tienen nada de las viejas sería ignorar una tradición de la que ninguno quisiera deshacerse. Pretender que sean lo mismo es negarles sus potencialidades. Y no confiar en la capacidad de los usuarios.
Pensar que las nuevas escrituras no tienen nada de las viejas sería ignorar una tradición de la que ninguno quisiera deshacerse. Pretender que sean lo mismo es negarles sus potencialidades. Y no confiar en la capacidad de los usuarios.
Espero que les halla gustado este mini-informe. comenten... sus criticas ayudan
saludos