Distráelo
Si la pataleta es en un lugar público, trata de cambiarle rápido el foco de atención que provocó la conducta. Si no lo logras, tómalo del brazo con firmeza, pero sin ser agresivo. Llévalo a un lugar más privado (un baño, el auto) y de nuevo, ignóralo
Háblale
Esto debe ocurrir siempre después del berrinche, nunca en medio de éste porque nunca da resultados. Incluso después del episodio puedes darle muestras de afecto y sobre todo, trátalo como un adulto, explícale que de esa forma no se consigue nada y que siempre fracasará si lo intenta de nuevo
Constancia
Siempre usa la misma estrategia porque de lo contrario pronto se dará cuenta de que eres débil, que te da pena la escena pública que protagoniza frente a amigos y extraños y allí es donde los niños se aprovechan más. Si no eres constante en tu conducta habrás perdido la batalla... y la guerra
No uses el chantaje
Si te callas te compro un helado'. Tu hijo sabrá que es una manera de lograr lo que quiere y se convertirá en un dulce diablito
No le grites, no le pegues
Esta es la conducta que más consecuencias negativas tiene en su aprendizaje emocional. Lo más grave es que la repetirá cuando sea adulto y lamentablemente lo meterá en innumerables problemas en su entorno social. Será una persona insegura, llena de temores y no lo habrás educado
Firmeza
Usa tu artillería cuando realmente sea necesaria, es decir, escoge cuidadosamente las batallas. Una conducta grave necesita una reacción contundente. Si tu hijo intenta golpearse o golpearte con un objeto peligroso, actúa rápido y con autoridad, incluso puedes llegar a levantarle la voz sin gritarle y hacerle saber que lo que ha hecho es muy grave. Háblale de las consecuencias de esa conducta. Si esta conducta es frecuente, busca la ayuda de su pediatra
Dale opciones
Ponlo a escoger entre más de una alternativa, eso elimina la frustración y evita las pataletas. Si hay algo que no puedes darle porque está fuera de tu alcance, explícale la razón. Los niños entienden aunque estén pequeños
Recompénsalo
El día en que no reaccione con un berrinche, abrázalo, bésalo, hazle saber que estás impresionado con su conducta. Con ello habrás sepultado para siempre y en el olvido la conducta negativa. En pocas palabras, habrás ganado la más importante de todas las batallas
Creatividad
Sólo tú conoces completamente a tu hijo. Inventa situaciones que lo alejen de situaciones que generen la conducta negativa. Busca actividades que lo mantengan enfocado. Asegúrate que descanse diariamente (un niño agotado es más proclive a irritarse). Refuerza las conductas que lo motivan. Háblale dulcemente, hazle saber que es importante, pero sobre todo, en esta empresa de criar a los hijos, sé paciente, es la más importante de todas las virtudes.