El nuevo juego de 2K Games es una de las sorpresas del año: no solo es un excelente juego de acción sino que narra una historia sorprendente, que se atreve a criticar la violencia de su propio medio y mostrarnos en carne viva el conflicto del soldado norteamericano en tierra extranjera: ni heroes, ni villanos, solamente hombres que vieron – y que hicieron - demasiado.
A simple vista, un simple fichín de acción en tercera persona en el que controlamos al capitán de un escuadrón en un país del medio oriente, de forma similar a los recientes Call of Duty o Battlefield pero con una perspectiva y jugabilidad más parecida a la de Uncharted.
En un futuro cercano, feroces tormentas de arena devastaron por completo la ciudad de Dubai, dejando a sus habitantes atrapados. El Batallon 33 del ejército norteamericano incursiona en la ciudad para rescatar a los sobrevivientes, y días después desaparece, con silencio absoluto de radio. La historia, insipirada en la película de Coppola “Apocalipse Now” y el libro “El Corazón de las Tinieblas”, presenta al Capitán Walker, un veterano de guerra, parte de las fuerzas de operaciones especiales del título, un grupo de operativos ágiles y altamente entrenados, especializados en supervivencia e infiltración. La misión de Walker es descubrir qué pasó con el 33 y con su comandante, el misterioso John Konrad.
El juego comienza con un frenético enfrentamiento de helicópteros de sólo minutos, en el que sobrevolamos la devastada Dubai. Los hombres del Capitán Walker, y el Capitán mismo, están sucios, heridos, manchados de sangre propia y ajena. Con las voces quebradas, se comunican a gritos, casi como animales. Un contraste intenso con la verdadera primera misión, una caminata por un desierto que se extiende hasta las carreteras de Dubai. El silencio es el de un pueblo fantasma. Filas de autos que intentaron escapar sin éxito de la devastación, con los cadáveres de sus conductores todavía al volante.
Walker, Adams y Lugo llegan hasta el punto desde donde se reciben transmisiones y encuentran sangre aún fresca y una emboscada, al parecer, de terroristas árabes, sus rostros cubiertos y sus armas robadas. Un par de escaramuzas más, incluyendo una memorable en un avión, termina con un descubrimiento que es sólo la punta del iceberg: la presencia de la CIA en Dubai, que viene a quitar el poder al Batallon 33. ¿Qué pasó durante la evacuación? ¿Por qué esta tragedia en un país extranjero se convirtió en una guerra civil entre soldados norteamericanos? Walker de a poco ira descubriendo la verdad sobre el 33, Konrad, y sobre su propia conciencia.
El sistema de combate y puesta a cubierto de Spec Ops es convencional para el género, sin complejidades extra que alejen de la acción y la historia. Hay pocas armas distintas y sólo tres tipos de explosivos bastante fáciles de diferenciar. Cualquiera que haya jugado un fichín de acción podrá identificar los pro y contra de cada arma de inmediato.
Una variante que resalta la crudeza del juego es la posibilidad de ejecutar a nuestros enemigos heridos en el suelo. Podemos dar órdenes simples a los soldados que nos acompañan, y debemos curarlos en caso de que reciban un disparo. Los personajes de Spec Ops son más frágiles que los de otros juegos del estilo, y dos o tres tiros a distancia bastan para matarnos. La munición es escasa en Dubai, y el juego nos obliga a arriesgarnos en vez de escondernos y disparar.
Dubai es la gran protagonista de la historia. Esta ciudad llena de hoteles de lujo y entretenimiento está repleta de trampas y oportunidades de escondite, y su majestuosidad es tan memorable como la de Rapture o la de la Ciudad 17 de Half-Life 2.
El único punto realmente flojo de Spec Ops es el multijugador, absolutamente genérico y de mapas mal balanceados donde la altura y la cubierta dan ventajas absolutas. Desde Argentina el lag es terrible y los servidores, en especial en PC, están vacíos. No es una razón para comprar el juego. Al final también se habilitan algunas simples misiones cooperativas.
Spec Ops no es un juego perfecto, pero tiene más ideas, en términos de historia y de ambientación, que la enorme mayoría de los fichines del género. Es esencial para el que disfrute de un sólido juego de acción y sienta que ya lo vio todo.
LO BUENO: Sin duda esta es una de las mejores historias de los videojuegos modernos, con tantas ideas sobre la violencia y la muerte como una entrega de Metal Gear Solid, pero con la claridad y la intensidad de BioShock. El sistema de juego robusto y preciso permite disfrutar las ocho horas de aventura sin frustraciones.
LO MALO: Más allá de todos sus logros, la gran falla de Spec Ops The Line es un modo multijugador que parece sumado de apuro y que parece casi una parodia de su intensa historia de soldados conflictuados. Además, la poca popularidad del juego durante su lanzamiento garantiza que los servidores estén vacíos.