El fútbol está lleno de rivalidades: Real Madrid contra Barcelona, Argentina contra Inglaterra, River Plate contra Boca Juniors… En el mundo de los videojuegos futboleros, por esta época se juega el clásico de todos los años: FIFA 13, de EA Games; contra Pro Evolution Soccer 2013, de Konami.
Los dos juegos de fútbol llevan décadas viéndose la cara y cultivando, cada uno, su hinchada y su comunidad de ‘haters’. Este año, los dos vinieron con excelentes propuestas. ¿Cuál es mejor? Depende de a quién se le pregunte. Por eso, no vamos a caer en maniqueísmos y vamos a mostrar las tres cosas que más nos llamaron la atención cuando los jugamos.
FIFA 13: se acabó el toque fácil.
Algo que solía criticársele al juego de EA Games es que les ponía las cosas demasiado fáciles a los gamers. Eso terminó, al menos en parte, con la versión de este año. La mejoría más importante es el cambio en las dinámicas para recibir el balón, que ya no les dan a los jugadores habilidades sobrehumanas para recibir los pases perfectamente. Ahora el resultado depende de varios factores como la habilidad del jugador, el lugar de los rivales y la trayectoria del balón
El mercado de transferencias ahora es mucho más real. Antes, para que un equipo chico tuviera un jugador grande era cuestión de conseguir el dinero suficiente. Las estrellas eran como carros lujosos; para tenerlos bastaba poder pagarlos. Ahora es más complejo. Los jugadores tienen voluntad y pueden declinar las ofertas: no se van a querer ir a cualquier equipo solo porque exista una proposición. Con ese añadido y otros más, el juego da pasos para convertirse no solo en un simulador, sino en un RPG ambientado en el mundo del fútbol.
Esta versión mejora los minijuegos que llevamos viendo hace un buen tiempo en la saga, los cuales aparecen antes de jugar los partidos. EA los convirtió en juegos de habilidad, en los que el usuario supera retos y va aprendiendo cómo hacer cosas como ‘driblear’, disparar al arco o cobrar un tiro libre. Están muy bien logrados: tienen la dificultad justa, son entretenidos para los ‘troncos’ y retadores para los gamers más experimentados.
PES 2013: control al máximo.
El jugador tiene más control que nunca sobre lo que pasa en la cancha: cuando se tienen la pelota en los pies, el menú de ‘dribblings’, fintas y piruetas varias está a la mano para quien sepa cuáles son los botones que hay que presionar. La defensa y el ataque también mejoraron las entradas, que ahora permiten más sutileza y menos riesgo. Y con el balón en los pies, ahora es posible controlar mejor los movimientos de los compañeros de equipo.
La Champions y la Libertadores son los torneos más importantes y emocionantes del año futbolero. Y solo están en PES. Nada más emocionante que hacer que salga bien en la consola lo que salió mal en el mundo real; de destorcer frente al PlayStation lo que terminó torcido en el estadio. Este es el juego que más posibilidades tiene de brindar esa clase de emoción, que es la razón por la que muchos disfrutan los títulos de fútbol.
Algunos jugadores sí que se parecen. Quien ve a Cristiano Ronaldo no lo confunde. Tiene la misma forma de andar, los mismos gestos, el mismo peinado. Podría especularse que también se puso triste. Eso pasa con decenas de otras estrellas, lo que aumenta la experiencia y la hace más cercana a la realidad.
¿Que añadirían a cada una de estas listas? La zona de comentarios está abierta.
