el muro de las donaciones
Una historia entre cuento de hadas, tipo 'El jorobado de Notre Dame', ciencia ficción al más puro estilo 'El sexto sentido' o intriga como 'El golpe'. En ocasiones veo muertos, decía. Y algunos parecen decir en ocasiones veo sobres, en los muros (y no del 'face').
El caso es que hay caso. Lo que últimamente sucede en este país, aún España, es de brujería brujería que diría Bisbal. Mafias chinas que se relacionan con actores porno, diputados que acuden al muro de las donaciones presuntamente a recoger informaciones que implican a un director de caja, que previamente había denunciado el hecho de que le chantajeaban y le instaban a depositar el dinero en el hueco de ese empedrado. Mira tú que casual, los personajes más “queridos” en la actualidad se ven inmersos en una historia. ¿Banquero busca esposa? ¿Tu estafa me suena? Esto es muy raro. Y lo malo es que por lo habitual se está convirtiendo en asiduo. Si un día se te queman las lentejas, te da rabia, y te las comes o las dejas. Pero si cada día que haces lentejas se te queman, piensas que el “quemor” es lo habitual. Y hasta el paladar se te acostumbra a ese benzopireno tan rico en la panceta made in barbacoa pero tan desagradable en las legumbres circulares. Y eso es lo que nos sucede con los casos de corrupción política, con apropiaciones indebidamente indebidas y con los escándalos de bancos que se quedan dinero por ser tóxicos; habrá que etiquetarlos, como las cajetillas de celtas. Caja tal; invertir arruina. O banco pascual; darnos dinero puede perjudicar gravemente su economía. Y la de los que le rodean.