Los gallos tosa onagadori, una rareza del Japón
El onagadori (尾長鳥) es una raza de gallo ornamental originaria de Japón, la cual era originalmente criada en los jardines de la antigua nobleza nipona de la isla de Shikoku. Se trata de un fenómeno de la avicultura, en el cual una combinación de genes causa un crecimiento extravagantemente largo de las plumas de la cola del ave en cuestión. Si bien es también famoso por la belleza de sus colores, el onagadori se convirtió en algo notable por el tamaño excepcional de su cola, la cual mide un promedio de un metro y medio, pudiendo alcanzar hasta seis metros de longitud.

En la literatura japonesa nada se comenta acerca del origen de la crianza del onagadori. No obstante, los japoneses creen que el onagadori surgió debido a una mutación espontánea del fénix shokoku, ocurrida a mediados el Período Edo (1603-1868). Reforzando esto, la historia oral testimonia que el señor feudal Yamanouchi de la entonces provincia de Tosa (la actual prefectura de Kōchi) hacía adornar los yelmos de sus guerreros con largas plumas de gallo para las ocasiones especiales, así como que aquellos que criaban los gallos para tal propósito se encontraban exentos de pagar impuestos. De hecho, varios yelmos de este período, mostrando largas plumas de gallo, pueden ser apreciados en algunos museos japoneses.

El clima templado de Shikoku, ni demasiado frío ni demasiado caluroso, resultó propicio para la crianza del onagadori. Inicialmente, la especie recibió el nombre de shinoharato (en homenaje a la ciudad de Shinohara), en donde fue desarrollada. Transcurrido un cierto tiempo, vino a ser denominada por algunos como Tosa, en referencia a la citada provincia de la isla de Shikoku. Es precisamente en la actual prefectura de Kōchi en la cual se encuentra una estatua en homenaje a Takeichi Ryūemon, el artífice de la evolución de la crianza del onagadori
La crianza del onagadori alcanzó su nivel actualmente conocido durante el Período Taishō (1912-1926). Desde entonces, el onagadori ha venido siendo protegido por el gobierno japonés, al punto de ser considerado un Monumento Viviente de la cultura japonesa. En efecto, se trata de un ave rara, la cual necesita ser criada con mucha atención y constantes cuidados. Encontrándose bajo la protección de las leyes sobre Monumentos Naturales, aún hoy está prohibido sacar fuera del Japón tanto los especímenes vivos de onagadori como sus huevos.
Así como sucede con otras especies, existen diferentes grados de calidad de onagadori, perteneciendo al nivel superior aquellos cuyo 60 ó 70% de las plumas de la cola no muda. En el caso del macho, la cola crece permanentemente, mientras que la de la hembra no crece durante toda su vida. El peso promedio del gallo es de 2~2,5 kg., y el de la gallina, 1,5~2 kg.
Los colores conocidos del onagadori son: blanco, rojo matizado con negro, de cinco colores y rojo dorado con cola negra, aunque se cree que esta última

Así como sucede con otras especies, existen diferentes grados de calidad de onagadori, perteneciendo al nivel superior aquellos cuyo 60 ó 70% de las plumas de la cola no muda. En el caso del macho, la cola crece permanentemente, mientras que la de la hembra no crece durante toda su vida. El peso promedio del gallo es de 2~2,5 kg., y el de la gallina, 1,5~2 kg.
Los colores conocidos del onagadori son: blanco, rojo matizado con negro, de cinco colores y rojo dorado con cola negra, aunque se cree que esta última

