[iNo me interesa bastardear al Arte de Vivir, solo mostrar un recorte de la realidad.
Es un curso de cinco días. El lunes llegué con una amiga a la sede de la calle Araoz. Mucha gente con sonrisas y buena onda nos esperaba, resalté por mi dureza ante la vida y por mi nombre en el cartelito que nos pusieron: “Noyu”.
Inicio, elongación. Joya, me gusta. Me hicieron separar de mi amiga, para interactuar con los demás, una obviedad. Si sos muy tímido, introvertido y casi fóbico a los humanos, este curso no es para vos.
La presentación fue pública con un compañero, al que llaman “angelito”. Tu angelito tiene que estar con vos y básicamente se encarga de que no huyas despavorido. Juegos, juegos y más juegos grupales. No tengo nada contra eso, pero soy un individuo, ergo, individual, no quiero bailar coreografias (aunque soy una gran danzarina). Repito, nada contra los juegos en grupo ni mucho menos, solo que pensé que me iban a enseñar a respirar y hacía una hora y media que estaba jugando al pato ñato con mi angelito.
“Solo brindaron un montón de soluciones obvias” del estilo: para escuchar debemos saber callar, hay que vivir el presente, y ser vegetariano es lo mejor que te pasó en la vida. Quererse uno es querer a los demás, estamos todos conectados, la respiración es lo único realmente vital en nuestras vidas.
Lo que más me enervó fue el tono. Ese tono que me hacía sentir una ameba. El curso fue tipo colegio.. El instructor dice “Mente, cuerpo y…” Y todos dicen a coro “ Espíritu!!!”. O te preguntan (siempre te hablan a VOS, aunque sean cuarenta personas) “nunca te paso que después de tomar mates, terminas con temblores??? A quien le pasó esto??? Que levante la mano!!!” y uno no levanta nada, porque jamás le pasó.
La parte que más miedo me dio es cuando me hacían conocer profundamente a todos los participantes, caminando por el salón y saludando “originalmente”, abrazando a cada uno diciendo “Hola, Soy Noyu, TE PERTENEZCO”. ¡¡¡NO te pertenezco!!! NO soy de nadie, sólo soy un alma que habita un cuerpo por un ratito, pero soy completamente libre.
Las reglas son: no comer carne, no fumar, no drogarse, no tomar alcohol, no comer azúcar, no tomar gaseosas, hacer el curso completo, no decir las palabras “no se” y “lo intentaré” y no llegar tarde, de lo contrario, hay una multa.
Después de enseñarnos a ser mejores personas lúdicamente, fuimos al punto: respiración y meditación. Eso sí que realmente me gustó.
Como en todos lados, está lleno de fanáticos. Había chicos que era la decimo tercera vez que hacían el curso. Esos me hicieron sentir muy mal cuando yo dije que no me había gustado: “aaaay pero por queee??? Tenes que seguir viniendo.” NNNNOOOOO LOCO! NO ME GUSTA, RESPETAME! Casi me cuesta mi amistad con mi amiga, porque a ella le hizo tan bien que no comprendía por qué a mí me limaba el cerebro. De verdad se ofendió con le dije que era para mediocres neurológicos…no entiendo por qué. “NO TE CIERRES, NO SEAS TAN CERRADA”, y yo bañada en teflón, le trataba de explicar que las terapias no convencionales no son para todo el mundo, que yo prefiero pintar, escuchar música, leer, hacer deporte o escribir posts en Taringa, esa es mi conexión con el Universo.
Cuando le conté a mi Angelito que no me había sentido nada cómoda, me dice “Es porque algún problema tenés, necesitar seguir viniendo, hay algo que no querés ver”. Angelito, te conocí hace cuatro horas, te pido por el Universo que no hagas psicología si sos Ingeniero en Informática.
Aclaro que aparte de ser una amante indiscreta de los libros (sobre todo de filosofía, psicología, sociología y teología), hago terapia individual y grupal, pasé por ALUBA (un post aparte, pero, todo lo que sea jugar en grupo, me hace acordar a ese momento en el que estaba encerrada en Alcatraz custodiada por la Gestapo de la Bondiola), terapias físicas y por otros tratamientos que intentan conectar el cuerpo con el alma, incluyendo mi acercamiento al budismo y al taoísmo, además de ser voluntaria en el Techo y socia en Médicos Sin Fronteras.
Lo peor es el último día: El Asistencialismo. Te llevan a hacer el bien. Entiéndase que te llevan a hacer el bien para que te sientas bien haciendo el bien. Ir a darle de comer a gente de bajos recursos UN día no es hacer el bien!!! Igual, lo peor es el concepto: sentirse bien. Eso es ampliar la brecha social, “yo te doy porque tengo y vos no”, “ahora soy más bueno porque te ayudé”. El sentirse bien es porque ellos están peor que nosotros, porque les hicimos pasar un buen momento. UN HORROR. El objetivo debería ser explicarles a los participantes del curso que esa gente tuvo menos suerte que nosotros, aclarar que nosotros estamos en esta posición sólo por azar, y que es un deber universal colaborar para que su situación cambie. Lamentablemente escuché a una participante decir “Ellos estaban re agradecidos, pero la agradecida al final fui yo.” MUY LINDO, pero no entendiste nada al final. A vos te lleno el ALMA, y a ellos, la panza. A vos te queda en la memoria para siempre, y a ellos lo que les dura el caldo. Entiendo que es un tema de gobiernos y Estados, pero mi discusión es sobre el fin último de la actividad: el enriquecer el alma a costa de las miserias del otro. En vez de enseñarnos a cuestionar el status quo, en vez de decirnos “que pasaría si ponemos el cuerpo en vez de lamentarnos”, lo llevan a un nivel espiritual que sólo comprende el que realiza el curso, utilizando como conejito de indias a un marginado social.
Hago mi descargo: el arte de vivir es para new richs que jamás hicieron nada con su vida ni con la de los demás,
para aquel que nunca leyó La República de Platón, para el que no se cuestionó el existencialismo universal, para quien desconoce a Siddharta Gautama, para el que nunca agarró un texto de Aristóteles o de Nietzsche. No dudo de la inteligencia empresarial de Tinelli, pero sí de su inteligencia intelectual. Cohelo vende millones de ejemplares, y sin embargo, es una ironía a la espiritualidad y al sentido de la vida.
Si ves a Claudio María Dominguez en C5N, probablemente, te encante el arte de vivir. Si lees a Borges, tal vez pongas en duda la coherencia de la ONG.
Ellos venden algo que no hacen. Yo fui a buscar técnicas de meditación y respiración, y ellos te dan ética y moral. Algo muy básico. Nada profundo. Y probablemente por eso sea tan popular.
Esta es MI experiencia, VOS podés contar la tuya, en tu propio post.
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