Hoplita griego
El hoplita formaba parte de la infantería pesada, el foco central de la guerra en la Antigua Grecia. La palabra hoplita (del griego ὁπλίτης, hoplitēs) deriva de hoplon (ὅπλον, plural hopla, ὅπλα), lo que quiere decir «artículo de armamento» o «equipamiento». Casi todos los griegos famosos de la Antigüedad lucharon como hoplitas, incluso filósofos y dramaturgos.
Formaban parte de una milicia ciudadana armada como lanceros y con una formación de falange. La excepción de esto eran los guerreros espartanos, que eran soldados especializados, y que tenían en sus estados tierras asignadas a las clases bajas que eran quienes se encargaban de ellas.
Equipamiento
El peso total de la armadura hoplita estaba entre los 22 y los 27 kilogramos. Cada hombre se hacía con su propio equipo que no era uniforme en el ejército. Como resultado de la no existencia de un equipo común, a menudo las tropas amigas no se reconocían. Un hoplita tenía una coraza de bronce que reproducía la forma de los músculos del torso, un casco de bronce con protecciones para las mejillas, más un escudo de forma circular llamado aspis o hoplon, que medía un metro de diámetro. Era un escudo hecho de madera o bronce. Era muy pesado (de 8 a 38 kg) y se extendía desde el mentón hasta la rodilla. En formación, los escudos eran superpuestos de manera que defendiesen el lado izquierdo de su dueño, y el derecho del vecino. En la cultura militar espartana, tirar el aspis de un soldado era inadmisible. Se decía «Vuelve a casa con este escudo o sobre él».
Hoplita espartano
Por el contrario, los espartanos tenían el mismo uniforme y la letra griega lambda (Λ) en sus escudos, en referencia a su tierra de origen, Lacedemonia (Esparta). Cada espartano llevaba una toga escarlata, presentándose como espartano, aunque esta capa nunca se llevaba en combate. El casco corintio era el casco estándar, y El casco tracio tenía una gran visera en la frente, que además protegía la cara. Todos los cascos estaban hechos de bronce. El arma primaria era la lanza de alrededor de 2,7 m de largo llamada doru. Los hoplitas también llevaban una espada corta llamada xiphos. La espada corta era un arma secundaria, para después de que la lanza quebrase. También, si el enemigo se retiraba, tiraban la espada y el escudo, y después lo perseguían. Todas las armas y armaduras estaban hechas principalmente de bronce.
El equipamiento era muy costoso, así que sólo los ricos podían permitirse ser hoplitas. Los soldados, en ocasiones, heredaban el equipo de sus padres o abuelos. Si el soldado era lo suficientemente rico, podía comprar un caballo y servir en la caballería regular, llamada hippeis, o en la caballería preparada para las escaramuzas, llamada Hippakontistai.
Tácticas
La fuerza de los hoplitas estaba en el combate sorpresa. Los dos ejércitos chocaban con la esperanza de romper o rodear la línea enemiga. De no ser posible esto, la batalla se convertía en una serie de empujones, con la retaguardia intentando que la vanguardia penetrase en la línea enemiga. Esta maniobra era conocida como el othismos. Las batallas raramente duraban más de una hora. Una vez que una de las líneas se rompía, los vencidos escapaban del campo, seguidos por la caballería o los peltastas. Si un hoplita escapaba, en ocasiones se le obligaba a dejar su voluminoso aspis, y caía en desgracia para su familia y amigos. Las bajas eran leves, pero eran los ciudadanos de la vanguardia los más importantes y los dirigentes de las ciudades.
Un hoplita en formación estaba protegido por la mitad derecha de su escudo (llevado en su brazo izquierdo) y por la mitad izquierda del escudo del hombre a su derecha. Por lo tanto, el hombre del extremo derecho de la falange estaba solo protegido a medias. En la batalla, las falanges opuestas explotarían su debilidad dirigiéndose al flanco derecho de su enemigo. Los soldados más fuertes estaban a la derecha. En una falange había una serie de filas, y los líderes de cada una de ellas se situaban en la parte derecha. Había un instructor veterano en la retaguardia manteniendo el orden.
Hasta el siglo VIII a. C., los soldados luchaban "por libre", por lo que las batallas se basaban en el heroísmo. La clave de la batalla estaba en golpearlos con el hoplon de los hoplitas y apuñalar al enemigo en la cara y en el torso. La principal debilidad de las tácticas era el limitado uso combinado de las armas, con arqueros o tropas ligeras usados escasamente. Los ilotas acompañaban normalmente a los espartanos en la batalla, montando los campamentos o haciendo tareas para los espartanos. Las formaciones y las tácticas variaban en el tiempo y en las ciudades.
Uno de los primeros problemas con la formación de los hoplitas era la incapacidad de marchar recto cuando entraban en combate. Esto estaba causado por la tendencia normal de los soldados de acercarse lo máximo al vecino (y por lo tanto a su escudo) para estar bien protegidos.
La Legión
Instrucción y entrenamiento.
Durante cuatro meses los nuevos reclutas eran sometidos a un entrenamiento implacable. Al concluir este periodo los supervivientes ya podían llamarse soldados (milites). Los que no podían resistir el entrenamiento eran rechazados.
Primero se les enseñaba a desfilar marcando el paso. Luego se les llevaba de marcha, forzándolos al máximo hasta que fueran capaces de recorrer 30 km en cinco horas. Después tendrían que recorrer la misma distancia cargados con todo su equipo, que incluía armas y armaduras, utensilios de cocina, estacas para la empalizada, instrumentos para cavar y provisiones para varios días, pues al final de cada marcha tenían que levantar un campamento con terraplenes y fosos de defensa.
El entrenamiento continuaba hasta que eran capaces de recorrer 24 millas (36 km) en cinco horas.
En un principio los legionarios utilizaron bestias de carga y carros para transportar el equipo. Pero el célebre general Mario impulsor de grandes reformas en el ejército, les obligó a transportar personalmente casi toda la impedimenta necesaria para reducir el tamaño de las caravanas de intendencia. El equipo completo debía pesar por lo menos 30 kilos, y las armas y armaduras más de 20.
Los legionarios realizaban marchas tres veces al mes durante 25 años. Este entrenamiento y capacidad de desplazamiento fue una de las causas por la que el ejército romano era tan superior a otros ejércitos. Esto era solo parte de la instrucción, puesto que el programa de entrenamiento también incluía carreras, saltos, equitación y natación. Cuando se consideraba que se encontraba en buena forma física comenzaba la instrucción en el manejo de las armas.
Los reclutas aprendían a atacar a una gruesa estaca clavada en el suelo con una pesada espada de madera, y un escudo de mimbre que pesaba el doble que un escudo normal. Se les insistía que golpearan de frente, sin describir arcos con la espada, que puede evitarse con más facilidad. También se les entrenaba en el lanzamiento de pesadas jabalinas de madera contra las estacas.
Una vez superado este paso, se les consideraban dignos de empuñar armas auténticas forradas de cuero para evitar accidentes, que les deberían de parecer ligerísimos en comparación con las pesadas armas de madera.
Equipamiento
La túnica se realizaba en lana o lino. Consistía en dos piezas rectangulares, cosidas por los lados y los hombros y dejando unas aberturas para los brazos y la cabeza. Las había también con mangas. Se llevaba muy suelta y caía hasta las rodillas. Los legionarios se la ceñían con un cinturón (cingulum militare) del que pendía un faldellín de cuero con apliques metálicos. El cuello era lo suficientemente amplio como para sacar un brazo por él, sino se ataba al cuello por detrás para que no cayera sobre los brazos. No esta claro si estaban teñidas en rojo o eran blancas, pero parece ser que para el uso diario las teñidas darían menos problemas.
La espada era corta, de borde recto y unos 40-50 cm de longitud de hoja En la República e inicios de la época imperial se llevó en el lado derecho, pero a partir del siglo II d.C. las espadas usadas por la infantería se fueron alargando y se cambió al lado izquierdo.
El escudo estaba realizado con tiras de madera encoladas (como un contrachapado de tres capas dispuesta 90º una capa respecto a la otra), recubiertas de cuero o fieltro, y con unos refuerzos de metal en los bordes, y otro central para proteger la mano. Con forma rectangular y curva, pesaba unos 6 kilos y media aproximadamente 1 m de longitud. Este se agarraba por una simple agarradera horizontal en el centro del escudo.
Una armadura de escamas
Existían tres tipos de armaduras corporales: de malla (lorica hamata, formada por anillas enlazadas), de escamas (lorica squamata), y de placas (lorica segmentaria).
En las armaduras de escamas, estas se solapaban de tal manera que la armadura tenía en todos sus puntos un grosor de dos escamas. En las dos primeras la armadura era cosida a una camisa de tela que era la que le daba forma. En la de placas, estas mantenían su posición gracias a unas correas de cuero. Los cascos eran de bronce
Hasta el reinado de Claudio (41-54 d.C.), los legionarios llevaron la cota de malla, que entonces se sustituyó por la armadura de placas. Un siglo más tarde se implantó la armadura más flexible a base de escamas.
La sandalia estaba cortada en una sola pieza de cuero duro, se cosía por detrás y se unía a una suela muy gruesa de cuero, reforzada con clavos. Modernas reconstrucciones sugieren que los clavos durarían unas 300 millas
Evolución de la legión
Cuando Roma solo era un conjunto de tres aldeas que cedían al ejército(al principio la legión era el nombre que se le daba a todo el ejército de estas tribus) 1000 soldados de infantería y 100 de caballería que estaban divididos en curias, y en total eran 3000 infantes y 300 caballeros.
El rey Servio Tulio hizo una reforma en la que las personas más ricas eran las sustentadoras del ejército. Y el ejército se dividía en tres partes: Los ricos que podían pagarse un caballo y la impedimenta era la primera, la segunda estaba formada por ciudadanos meno opulentos y eran la infantería y por último estaban los más pobres que actuaban como auxiliares.
Cuando empezó la República cambió el concepto de legión; Ya no era el ejército entero sino una unidad táctica del propio ejército. Aumentó el número hasta 4200 y se crearon cuatro grupos (sin contar la caballería de 300 jinetes):
Hastati: Legionarios jóvenes que estaban en la primera línea de combate.
Principes: Formaban la segunda línea y eran más veteranos que los hastati.
Triarii: Los soldados más experimentados y formaban la tercera línea.
Velites: Especializados en exploraciones (infantería ligera)
Se creaban cuatro legiones dos por cónsul. A medida de la expansión de roma se tuvo que aumentar el numeró de legiones hasta 24.
Hasta el cónsul Mario, en la legión solo formaban parte los ciudadanos romanos y él permitió que los que no lo eran pudieran formar parte del ejército y les prometía tierras, dinero y la ciudadanía romana. Esto ocurrió por no tener suficientes soldados para una campaña en Numidia en el año 107 a.C. También unifico la vestimenta de los legionarios, eliminó a los velites,elimino la división en hastati príncipe y triarii,y armó a los legionarios con la gladius hispaniensis que eran espadas cortas iberas. Creo las insignias, los estandartes y las águilas sagradas de plata.
El numero de la legión aumento a 5000(+ 1000 no combatietes) unidad táctica de la legión era la cohorte. El numero en total de las legiones a veces variaba por las circunstancias distintas circunstancias del rigor de la batalla.
La legión se dividía en tres líneas. La primera tenía 4 cohortes y las otras tres cada una.
Cada legión la dirigía un legado (seis tribunos y varios oficiales de prestigió)sino había legado la dirigía el centurión más experimentado.
Después de Octavio Augusto la legión contaba con 5.600 legionarios (todo el imperio disponíía de 140 000 legionarios y 200 000 marineros y auxiliares.