Considerada una de las tradiciones religiosas más antiguas, el hinduismo no cuenta con un dogma unificado, sino que se trata de un conjunto de creencias y cultos, sin una organización centralizada ni órdenes sacerdotales, producto de la fusión de las diferentes tradiciones de los antiguos pueblos establecidos en la cuenca del río Ganges. En la creencia hindú, detrás del Māyā, universo visible donde se suceden los ciclos de creación y destrucción, existe un universo eterno e inalterable, de carácter espiritual, al que los seres humanos aspiran alcanzar, para así abandonar el ciclo de reencarnación o samsara.
Brahma
Brahma es el dios hindú de la creación. De acuerdo con los Puranas, antiguos textos religiosos hindúes, Brahma fue engendrado por si mismo de una flor de loto, aunque otras tradiciones dan cuenta de su nacimiento de un huevo de oro salido de una semilla y del que también salió el universo entero luego de Brahma. El relato del Brahma Purana sostiene que fue el padre de Mānu y que de éste desciende toda la humanidad. Su mujer es Saraswati, diosa que representa a la sabiduría y también tuvo por esposas a Savitri y a Gayatri, las tres reverenciadas como Vedamata o Madre de los Vedas. Junto a Vishnú y a Shiva, dioses del mantenimiento del universo y de su destrucción respectivamente, conforma la Trimurti o tríada de dioses principales del hinduismo. Se lo representa vestido de rojo, con cuatro cabezas, cuatro caras y cuatro brazos, con cada una de sus cabezas recita constantemente a los cuatro Vedas y en sus brazos sostiene un arco, un cetro, un libro con los Vedas y un rosario de cuentas que lleva la medida del tiempo del universo, cuya duración fijó él mismo en cien años de Brahma, donde cada año del dios corresponde a más de tres trillones de años del universo. Si bien es una de las tres deidades más importantes de los hindúes, no se le rinde prácticamente culto a diferencia de Vishnú y Shiva. La tradición del Shiva Purana explica este hecho como el castigo por haber mentido a Shiva para mostrarse superior a Vishnú aunque otras tradiciones lo explican con historias diferentes.
Sáraswati
Sáraswati es en la religión hindú la esposa de Brahma, aunque también por ser engendrada por él se la considera a veces como su hija. Ella es la personificación del conocimiento divino, la creatividad, las artes y la conciencia. Por estos atributos se considera su devoción como práctica importante para alcanzar la iluminación. Según ciertos Puranas, textos religiosos hindúes, debido a su belleza Brahma intentó seducirla de diversas maneras pero por ser engendrada por él no le estaba permitido, lo que le valió al dios la condena de no ser adorado como Vishnú y Shiva. Sáraswati es generalmente representada como una bella mujer de piel blanca, ataviada con un Sari blanco sentada sobre un loto también blanco, que representan la pureza del verdadero conocimiento. También se la describe montando un cisne, que en la tradición es capaz de separar la leche y el agua simbolizando así el discernimiento de la verdad. Sus cuatro brazos representan a los cuatro Vedas y también a cuatro aspectos del conocimiento humano: la mente, el intelecto, la atención y el ego. En ellos sostiene un pergamino con textos sagrados, un rosario y en los dos restantes una veena, instrumento indio de cuerdas. Todos los años, el quinto día del mes de magh, que es el primer día de la primavera, se celebra en la India un festival en su nombre donde es tradicional enseñar a los niños a escribir sus primeras palabras y en el cual las instituciones dedicadas a la enseñanza organizan una plegaria especial a la diosa.
Lakshmi
Lakshmi es para la religión hindú la diosa de la riqueza y la prosperidad y representa la belleza, la luz, la sabiduría, la fortuna y la fertilidad. Es la esposa de Vishnú, a cuyos pies aparece en algunas representaciones y también de diferentes avatares del dios utilizando nombres distintos como Sita o Rhada. Su nombre proviene de la raíz sánscrita laks, que en una de sus acepciones significa meta u objetivo y en los textos sagrados de los Vedas se la describe como aquella que tiene por meta la elevación de la humanidad tanto en lo espiritual como en lo material. Usualmente se la describe como una mujer hermosa de cuerpo dorado vestida de rojo, sobre una flor de loto y sosteniendo un capullo de esta flor, símbolo de la pureza, la belleza y la fertilidad. Sus cuatro manos representan a la justicia, los deseos, la riqueza y la liberación del ciclo de nacimiento y muerte. De ellas caen cascadas de monedas de oro y suele estar flanqueada por dos elefantes que la rocían con agua sagrada. La tradición narra que la diosa bendice con fortuna y éxito a aquellos que la veneran sinceramente y sin ánimo de lucro y que ella valora las virtudes del trabajo duro y el coraje. Se le rinde culto especialmente durante la fiesta de Diwali, llamada también Festival de las Luces, en la que se celebra el año nuevo hindú. Luego de las devociones durante la fiesta religiosa es común que algunos se dediquen a las apuestas y al gasto, ya que están convencidos que la diosa les proveerá con buena fortuna.
Shiva
Shiva es uno de los dioses principales del hinduismo. Forma parte de la trimurti o tríada junto con Vishnú y Brahma. Su nombre significa el Auspicioso y aunque es el dios de la destrucción y la transformación, es a través de éstas que lleva a cabo la renovación del universo, de ahí que se lo considere una deidad benevolente relacionada estrechamente con la creación y contenga en si mismo varios atributos contradictorios. Su pasión extrema, que lo lleva a actuar de manera extremadamente violenta, o a la meditación más profunda, es equilibrada por la presencia de su esposa Parvati. En la corriente Shivaista del Hinduismo, Shiva es reverenciado como la deidad principal, el todo en todo; es quien crea, preserva y destruye. Su culto se extiende más allá de India hasta Malasia e Indonesia. A Shiva siempre se lo representa en un ambiente austero, vestido con pieles de animales, sentado como un yogui, o bailando, mostrando así tanto su faceta meditativa profunda como su lado destructor y creador en su danza. Su cara y garganta son azules. Siempre se lo describe con el tercer ojo, que representa tanto su sabiduría y capacidad de percepción, como la fuente del fuego destructor. Shiva tiene una serpiente enrollada como un collar, que simboliza el ciclo de destrucción y creación, ya que ésta renueva periódicamente su piel. Ocasionalmente se lo representa también con una mitad masculina del cuerpo y otra femenina que es su consorte Parvati, la imagen doble es símbolo de la armonía entre ambos.
Ganesha
Ganesha es una de las deidades más veneradas en la religión hindú. Es también una de las cinco divinidades principales junto a Brama, Vishnu, Shiva y Durga, que es adorada en el Pachayatana Puja. Es el dios removedor de obstáculos y señor de los comienzos, además de simbolizar la sabiduría, el intelecto, las artes y las ciencias. Ganesha es fácilmente reconocible por su cabeza de elefante y su prominente abdomen, la historia cuenta que luego de ser engendrado por la diosa Parvati, esposa de Shiva, para que guardara su intimidad, Ganesha no le permitió a Shiva entrar en los aposentos de su esposa mientras se bañaba y en un arranque de ira, éste le cortó la cabeza. Para calmar el dolor de su mujer Shiva mandó a que le pusieran la cabeza del primer ser que pasara por allí que era un elefante. La figura de Ganesha es rica en simbolismos, su cabeza de elefante describe la grandeza de su sabiduría y la paciencia mansa para lograr la iluminación. Posee un solo colmillo partido que indica su disposición al trabajo y al sacrificio. Las orejas grandes lo muestra siempre en escucha benevolente de las plegarias de los seres humanos, y el hecho de que utilice de montura un ratón, da constancia de su gran humildad. El culto a Ganesha es compartido por todas las denominaciones del hinduismo y prácticamente por todas las castas. En la devoción popular se suele acudir a él antes de empezar un negocio o de comprar un vehículo ya que sus devotos creen que les garantizará el éxito y la prosperidad.
Hanuman
Hanuman es el dios mono, importante deidad de la mitología hindú y según la tradición la personificación del Karma Yogi o aquel cuya meditación y devoción son demostradas a través del servicio. Hanuman es un Vanara, hijo de Anjana y Kesari. Los vanaras, o moradores del bosque, eran simios humanoides de gran coraje. Entre sus poderes sobrenaturales estaba la capacidad de cambiar la forma, y las leyendas cuentan que Hanuman podía tomar tanto la forma de un gato para poder esconderse sigilosamente como de una montaña para mostrar todo su poder. Es el proveedor de coraje, esperanza, conocimiento y devoción. Se lo describe como un fuerte simio sosteniendo un mazo, símbolo de su coraje y con una imagen de Rama tatuada en su pecho. El Ramayana narra la epopeya principal del dios. Según la tradición, Brahma propició la encarnación del dios del viento, Pavana, en Hanuman para ayudar a Rama en su lucha con los poderes malvados y también lograr rescatar a su mujer, Sita, que estaba cautiva bajo el poder de Ravana, rey de Lanka. Sin dudar en sacrificar su vida y mostrando indiferencia a todo lo que no fuera servicio a Rama, también rescató a Shani, una de las principales deidades celestiales de la astrología hindú, asociada a Saturno, por lo que ésta le prometió que los que le rindieran culto se verían libres de la influencia negativa del planeta. En su honor se recita el Hanuman Chalisa, plegaria de alabanza que narra su vida y que puede durar hasta veinticuatro horas sin interrupción.