¡Trabajo trabajo trabajo! Mucho más que traducir, pero al menos, aquí es donde se vuelve interesante.
Si os parece largo de leer, imaginad de traducir personalmente palabra por palabra.
Atención: He decidido cambiar el signo que representa al porcentaje de gente estúpida por Ø ya que este se confunde menos con el resto del texto.
Esta es la primera ley, deberías de leerla antes de la segunda para entender el texto:
Tendencias culturales ahora populares en Occidente favorecen una perspectiva igualitaria de la vida. A la gente le gusta pensar en los seres humanos como en el resultado de una perfecta máquina de producción en masa.
A los genetistas y sociólogos les encanta irse por las ramas para probar, con una cantidad impresionante de investigaciones y formulaciones científicas que todos los hombres son iguales y que si algunos hombres son distintos se debe a la educación y no al nacimiento.
Yo difiero. Es mi firme convicción, apoyada por años de observación y experimentación, que los hombres no son iguales, que algunos son estúpidos y otros no, y que la diferencia se determina por la naturaleza y no por fuerzas factores culturales.
Uno es estúpido de la misma forma que otro es pelirrojo; Uno forma parte de los estúpidos como forma parte de un grupo sanguíneo. Un hombre estúpido nace estúpido por la fortuna. Y aunque esté seguro de que una fracción de la especie humana es estúpida y que lo son por genética no soy un racista intentando meter de tapadillo algún argumento contra una raza o alguna discriminación.
Creo firmemente que la estupidez es un privilegio indiscriminado de todos los grupos humanos y que está uniformemente distribuida en una proporción constante. Este hecho lo expreso de una forma más científica con la segunda ley que dice que..
La probabilidad de que una persona sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de esa persona.
Da igual si es negro, rubio, rico o pobre.
Da igual si es negro, rubio, rico o pobre.
En este sentido, la naturaleza parece haberse superado a si misma.
Es bien conocido que la naturaleza logra (de una forma aún desconocida) mantener constantes la frecuencia relativa de ciertos fenómenos naturales. Por ejemplo, si el ser humano prolifera en el polo norte o en el ecuador, si las parejas que se mantienen juntas son de estratos sociales parecidos, si en negros, rojos, amarillos y blancos el porcentaje de mujeres nacidas por cantidad de hombres es una constante, con una muy ligera tendencia a que nazcan más hombres.
No sabemos cómo la naturaleza obtiene estos remarcables resultados, debe de trabajar con los grandes números. El hecho más remarcable acerca de la frecuencia de la estupidez es que la naturaleza logra hacer esta frecuencia igual a la probabilidad independientemente del tamaño del grupo.
Por lo que uno encuentra el mismo porcentaje de gente estúpida si observa grupos grandes que si observa grupos pequeños de gente. No hay ninguna otra cosa que pruebe tanto el inmenso poder de la naturaleza.
La evidencia de que la educación no tiene que ver con las posibilidades de ser estúpido me fue proporcionada por experimentos llevados a cabo en un gran número de universidades de todo el mundo. Uno puede dividir la población que constituye una universidad en cinco grupos mayores.
Gente de collar azul (Trabajos como: Limpiadores/Barrenderos/obreros)
Gente de collar Blanco (Las muchas clases de oficinistas, los que suelen trabajar en cubículos)
Los estudiantes
Los administradores
Y los profesores
Siempre que analizaba a los trabajadores de collar azul encontraba que Ø de ellos eran estúpidos. Como el valor de Ø era más alto del que me esperaba (Primera ley), siguiendo la moda pensé al principio que esto era a causa de y que la segregación, la pobreza, y la falta de educación eran los culpables.
Pero subiendo los escalafones sociales encontré que Ø también se cumplía en empleados de collar blanco y entre los estudiantes.
Pero lo más impresionante fueron los resultados entre los profesores. Sin importar si examinaba una gran universidad o un pequeño colegio, una institución famosa o un colegio de pueblo, encontraba que siempre de todos los profesores, Ø, eran estúpidos.
Aclaro el significado de Ø ya que en este punto mucha gente se podría sentir confusa, y para que no se vean forzados a releerlo todo.
Ø es el porcentaje de gente estúpida en un grupo de gente, y la primera ley dice, que siempre es más de lo que esperas.
Es decir, si esperas que de un grupo de cien personas el 30% sea estúpida, Ø sería ese 30%.
Pero la primera ley estata que siempre será más que lo que esperas, así que el valor real de Ø sería mayor que ese 30%.
Me sorprendieron tanto los resultados, que tuve que extender mi investigación a un grupo realmente selecto, una auténtica élite, los ganadores de premios Nobel. Los resultados confirmaron los terroríficos poderes de la naturaleza:
Una Ø parte de los ganadores del premio nobel, son estúpidos.
Me costó mucho aceptar y digerar esto pero experimento tras experimento probó su fundamental veracidad. La segunda ley de la estupidez es una regla de hierro, y no admite excepciones.
El movimiento por la liberación de la mujer podría apoyar la segunda regla de hierro, ya que muestra que la gente estúpida es igualmente numerosa entre hombres que entre mujeres.
Los países subdesarrollados del tercer mundo podrán sentirse mejor con la Segunda Ley ya que pueden encontrar en ella la prueba de que al final, los países desarrollados no están tan desarrollados.
Te guste o no la Segunda Ley, sus implicaciones son terroríficas: La ley implica que aunque te muevas en círculos distinguidos o busques refugio entre los cazadores de cabezas de Polinesia, te encierres en un monasterio o decidas pasar el resto de tu vida en la compañía de bellas y lascivas mujeres, siempre tendrás que enfrentarte al mismo porcentaje de gente estúpida a tu alrededor.. una cantidad que siempre será mayor a la que esperas.
Nota del traductor al último párrafo: Skrieeeeeg, o en un idioma más humanoide, oh Shiva ten piedad, que por la piedad de todas las deidades del panteón griego e hindú combinados este último párrafo sea incierto.