Para recordar:un articulo del diario clarin del domingo 28 de agosto del año 2000 cuando I-sat empezaba a transmitir las peliculas para adultos que todos amabamos y que dejaron de dar ahi por 2007
Apesar de que setiembre promete entibiar la atmósfera, la señal de cable I-Sat (36CV, 21MC, 511DTV) decidió echar más leña al fuego. Para el mes de la primavera anuncia un ciclo de películas eróticas y el estreno de una serie del mismo orden genérico.
Algunos de los títulos que se emitirán en el nuevo segmento, "Sexorama" (sábados a la 0.30), son los siguientes:
Blue Angel Café, un thriller erótico que no hay que confundir con el clásico de Marlene Dietrich. En este filme se narra la historia de Angie (Tara Buckman), una mujer irresistible que explota el oficio más antiguo del mundo, tras sus actuaciones en el cabaret (el sábado 2).
Sádica perversión, thriller de tenor erótico-bizarro, cuya trama sigue los pasos de un asesino maniático que, paradójicamente o no, elige a sus víctimas entre practicantes de sadomasoquismo (sábado 9).
Fotografiando a Patricia está recomendada para mirones y no le falta un toquecito de insinuación incestuosa (sábado 16).
La boca del dragón desplaza la acción de Oriente a Los Angeles y en el trayecto se sumerge en el contrabando de prostitución. Con Pamela Anderson (sábado 23).
Por otro lado, el jueves 7 a las 23 (repite sábado a las 23.45) debuta Sex Bytes, serie documental producida por HBO en 1996. Como es habitual en las realizaciones de esa marca, Sex Bytes presenta una impecable factura. Al juego inquieto de la cámara (que combina primeros planos con planos generales y secuencias) hay que sumar la excelente definición de imagen y la musicalización adecuada.
¿El asunto? Un viaje, en escalas, por todos los sitios de Internet vinculados con el sexo. Las imágenes desfilan por clubes sexuales en cualquier lugar del planeta, chats eróticos de todo calibre, páginas con fotografías —insinuantes o explícitas, de índole hetero u homosexual— especialmente producidas para su distribución a través del ciberespacio, interacción sexual de usuarios, páginas de consejos (posturas, prácticas, número de participantes, etc.).
En cada bloque de Sex Bytes (acaso un juego de palabras por "bites" que en inglés quiere decir "mordisco", se presenta el tema haciendo "click" en la dirección correspondiente y luego se lo desarrolla. Por ejemplo, una stripper "chatea" frente a su computadora, acuerda una rutina con su interlocutor ausente y al rato se la ve desnudándose junto a una camarita digital.
En cada caso, el informe se completa con entretelones instructivos y testimonios de los participantes. Por cierto, una legión ecléctica, a menudo sofisticada, a veces bizarra, de entusiastas consumidores de sexo virtual. Un pasatiempo que, a los usuarios de la Red, les garantiza la reserva respecto de sus prácticas íntimas. ¿Mucho ruido y pocas nueces? El espectador tiene la palabra.

