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cancer de prostata

Info7/2/2013
¿Para qué sirve la próstata? Situada debajo de la vejiga, la próstata es una glándula del aparato urogenital masculino cuya función es aportar el líquido blanquecino en el que están bañados los espermatozoides. A partir de los 50 años de edad, empieza a aumentar de volumen, lo que entraña una disminución del calibre de la uretra que puede ocasionar trastornos en la micción. Las causas de su crecimiento son dos: -El adenoma de próstata. Es un tumor benigno que afecta a ocho de cada diez hombres mayores de 65 años. La mayoría no presenta síntomas y sólo la quinta parte sigue un tratamiento. -El cáncer de próstata. Es también muy frecuente -afecta a un tercio de los hombres mayores de 70 años-, pero no todos lo sufren, porque es de evolución -lenta. Se puede curar con medicamentos, técnicas láser y cirugía. Comer alimentos fritos aumenta el riesgo de cáncer de próstata Comer al menos una vez en semana papas fritas, pollo o pescado rebozados y otros alimentos fritos en aceite abundante se asocia con un mayor riesgo de cáncer de próstata, además de que predispone a una evolución más agresiva de esta enfermedad, según acaban de demostrar investigadores del Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson de EE UU. Concretamente, en varones el riesgo de padecer este tipo de tumores aumenta entre un 30 y un 37% si consumen alimentos fritos una vez por semana frente a si lo hacen solamente una vez al mes, según muestran sus trabajos con 3.000 varones con edades comprendidas entre 35 y 74 años. Los investigadores sospechan que cuando el aceite se calienta a las temperaturas elevadas necesarias para freir los alimentos, se forman compuestos potencialmente carcinógenos como la acrilamida, muy abundante en comidas ricas en carbohidratos como las patatas fritas, o las aminas heterocícilicas que aparecen cuando la carne se cocina a altas temperaturas. También se forman en el aceite hirviendo aldehídos y acroleína. Estos compuestos tóxicos aumentan todavía más si se reutliza el aceite o si el tiempo de fritura se prolonga. A esto se suma que los alimentos cocinados a altas temperaturas, especialmente los fritos, contienen grandes cantidades de los llamados productos finales de glicación avanzada (AGE, por sus siglas en inglés), que han sido asociados con la inflamación crónica y el estrés oxidativo. Por ejemplo, si freímos pollo durante 20 minutos su contenido de AGEs es 9 veces superior a si lo cocinamos en la olla durante una hora. Los alimentos fritos con aceite abundante habían sido asociados previamente con otros tipos de canceres, en concreto de mama, de pulmón, de páncreas, de cuello y de esófago. Nueces contra el cáncer de próstata Científicos de la Universidad de California-Davis han demostrado por primera vez que las nueces reducen el tamaño y la tasa de crecimiento del cáncer de próstata en animales. Los resultados de su estudio se han hecho públicos durante la reunión nacional de la Sociedad Química Americana que se celebra esta semana en San Francisco (Estados Unidos). Las nueces son una fuente rica en sustancias saludables, incluyendo los ácidos grasos omega 3, que se encuentran también en alimentos más caros como el salmón; los tocoferoles gamma, una forma de vitamina E; los polifenoles y los antioxidantes. Según explica Paul Davis, director de la investigación, "las nueces deben formar parte de una dieta saludable para la próstata, una dieta equilibrada que incluya muchas frutas y vegetales". De hecho, los estudios señalan que los tomates y el zumo de pomelo también reducen el riesgo de sufrir cáncer de próstata. Los científicos mostraron recientemente que las nueces podían combatir la enfermedad cardiaca al reducir los niveles de endotelina, una sustancia que aumenta la inflamación de los vasos sanguíneos. Este efecto se añadía al de la reducción de los niveles en sangre de colesterol 'malo', colesterol de lipoproteínas de baja densidad o LDL. Dado que las personas con cáncer de próstata tienen niveles elevados de endotelina, los científicos decidieron probar si el consumo de nueces podría ser beneficioso en el cáncer de próstata. Davis y su equipo alimentaron a ratones de laboratorio, programados genéticamente para desarrollar cáncer de próstata, con el equivalente a 14 nueces peladas diarias durante dos meses. Un grupo control de ratones siguió la misma dieta pero con aceite de soja. Los ratones alimentados con las nueces desarrollaron cánceres de próstata que eran un 50 por ciento más pequeños que los de los ratones control. Estos cánceres también crecieron un 30 por ciento más lentos. Por si esto fuera poco, análisis genéticos mostraron que las nueces también tenían grandes efectos beneficioso sobre los genes que participaban en el control del crecimiento tumoral. Así es. La calvicie prematura y los problemas de próstata están relacionados Científicos españoles y británicos han confirmado que existe una clara relación entre padecer alopecia prematura, también conocida como alopecia androgénica o calvicie común, y un crecimiento no maligno en el tamaño de la próstata que aparece en los hombres a partir de cierta edad llamado hiperplasia benigna prostática (HBP). Ambos trastornos parecen estar vinculados a un exceso de la hormona Dihidrotestosterona (DHT). Según explican los autores en un artículo publicado en la revista The Journal of the American Academy of Dermatology, la alopecia androgénica es la más frecuente de las calvicies, y se da mucho más en los hombres que en las mujeres. Tiene un componente hereditario y evoluciona progresivamente sin tratamiento. Por su parte, la hiperplasia benigna también es la enfermedad de la próstata más frecuente, y provoca un crecimiento anormal y desordenado de las glándulas que están en contacto directo con la uretra. Esto da lugar a la formación de un tumor benigno que obstruye la salida de la orina, causando síndrome miccional o necesidad de orinar muchas veces. Y según han podido comprobar recabando datos de pacientes que sufrían alopecia prematura, esta tendencia de la próstata a crecer es mucho mayor cuando a los varones se les cae el pelo, concluyen los expertos. El segundo cáncer más frecuente en hombres es el cancer de prostata SÍNTOMAS DE CÁNCER DE PRÓSTATA Los síntomas de la enfermedad pueden tardar mucho tiempo, incluso años, en manifestarse. Por lo general, pasado un tiempo el cáncer se puede manifestar mediante alteraciones en la función de orinar (incapacidad para hacerlo, efectuarlo de forma muy frecuente, sentir dolor o padecer incontinencia). Junto con estos síntomas, el paciente puede padecer un dolor frecuente en la parte baja de la espalda, tener una vida sexual problemática e incluso expulsar sangre en la orina o en el semen. No obstante, estas alteraciones físicas no siempre implican la existencia de cáncer. PREVENCIÓN Esta enfermedad presenta unos síntomas que tardan muchos años en manifestarse. Por este motivo, es muy importante que las personas que tienen posibilidades de contraer la enfermedad se sometan a exámenes médicos de forma frecuente. Es importante recordar el hecho que el hombre tiene mayores posibilidades de padecer la enfermedad a medida que envejece. DIAGNÓSTICOS A pesar de la evolución lenta de la enfermedad y de la manifestación tardía de sus síntomas, el cáncer de próstata puede diagnosticarse mediante pruebas médicas. A través de un examen digital (palpamiento en la zona afectada) o un análisis de sangre especial, se puede llegar a detectar la enfermedad antes de que los síntomas se presenten. Tras una revisión física general, el urólogo hará preguntas sobre los síntomas y antecedentes médicos, y procederá a realizar algunos de los siguientes exámenes: Examen rectal digital (tacto rectal) . En esta prueba, mediante un guante lubrificado, el médico inserta un dedo en el recto (último tramo del intestino grueso) del paciente para detectar la existencia de alguna área irregular dura (hinchazón o protuberancia), que podría ser indicio de cáncer. A pesar de ser incómoda, se trata de una prueba rápida e indolora. Análisis de sangre o prueba de determinación del antígeno prostático específico. Esta prueba -de gran utilidad en los llamados "cánceres silenciosos"- consiste en la extracción de sangre para detectar la existencia de una sustancia producida por la próstata llamada antígeno prostático específico (PSA). Examen de orina . Con una muestra de orina, el médico puede determinar si ésta tiene sangre o señales de alguna anomalía, como podría ser una infección, hiperplasia (agrandamiento) de próstata o marcadores de cáncer. Ecografía transrectal (TRUS) . Uso de ondas sonoras para crear una imagen de la próstata en una pantalla de vídeo en la que se podrán detectar pequeños tumores. La colocación de la sonda en el recto puede ser incómoda, pero no dolorosa. La prueba se efectúa en la consulta médica y su duración oscila entre 10 y 20 minutos. Es un método seguro pero caro, con una sensibilidad (probabilidad de diagnosticar la enfermedad cuando ésta realmente existe) alta del 97 por ciento y una especificidad (probabilidad de dar resultado negativo cuando no existe la enfermedad) más baja, 82 por ciento. Presenta una tasa elevada de falsos positivos (individuos diagnosticados como enfermos cuando en realidad son sanos) debido a la similitud ecográfica del cáncer y las inflamaciones benignas de la próstata. Biopsia de próstata . El diagnóstico del cáncer de próstata sólo puede confirmarse tomando una muestra de tejido (biopsia). La biopsia consiste en la inserción de una aguja en la próstata con la intención de extraer parte de su tejido celular y analizarlo. Este análisis permite confirmar o descartar la existencia de la enfermedad. TRATAMIENTOS Este tipo de cáncer se desarrolla de forma muy lenta, provocando que, en muchas ocasiones, el tratamiento tenga que efectuarse durante un largo plazo de tiempo. Se debe destacar, sin embargo, que si el cáncer se detecta en su primera fase, cuando todavía se encuentra dentro de la próstata, el paciente puede tener una larga expectativa de vida. El tratamiento de la próstata depende básicamente del estado evolutivo de la enfermedad. Datos como el grado, la etapa del cáncer o la edad y el estado de salud del paciente son muy importantes para decidir el tratamiento a seguir. Actualmente hay cuatro formas de proceder para reducir y/o extraer el cáncer de próstata: Cirugía. Procedimiento que consiste en la extracción de la glándula prostática entera y los tejidos ubicados a su alrededor. Algunas veces se extraen también los gánglios linfáticos del área pélvica (parte inferior del abdomen, localizada entre los huesos de la cadera). Este tipo de intervención, conocida con el nombre de prostatectomía radical, se puede llevar a cabo mediante dos tipos de procedimientos: Prostatectomía retropúbica.La extracción se efectúa a través de una incisión en el abdomen. - Prostatectomía perineal. La intervención se lleva a cabo mediante una incisión en la área comprendida entre el escroto y el ano. Radioterapia. Este tratamiento se puede combinar con el de la cirugía, ya sea para preparar la zona afectada para la extracción del tejido afectado o para intentar limpiar la zona después de la intervención quirúrgica. En este caso, se puede proceder de dos formas diferentes: -Tratamiento interno (mediante la inserción cerca del tumor de un pequeño contenedor de material radiactivo). Se trata de un implante que puede ser temporal o permanente, y que al ser extraído no deja ningún tipo de rastro radiactivo dentro del cuerpo. Tratamiento externo (aplicación de las radiaciones a través de máquinas externas). Este procedimiento, que tiene una duración de 6 semanas (5 días a la semana), consiste en la orientación de las radiaciones hacia el área pélvica. Terapia hormonal.La evolución del tumor está vinculada a la acción de la testosterona, una hormona sexual masculina. El tratamiento hormonal tiene como objetivo reducir los niveles de testosterona en el organismo o bien bloquear los efectos de esta hormona sobre la próstata. Observación permanente (efectuar controles frecuentes de la zona afectada). Se trata de la observación y vigilancia del estado del cáncer. Esta opción se recomienda especialmente a los pacientes mayores que sufren otro tipo de enfermedades que pueden deteriorar su salud. Es importante destacar el hecho que el cáncer de próstata es una enfermedad muy lenta, y por tanto el tratamiento también se prolongará. En la mayoría de ocasiones los pacientes de esta enfermedad vivirán con el cáncer, sin que sea éste, necesariamente, la causa de su muerte.
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