De todos es bien conocido que Google es una empresa muy exitosa y que ha conseguido grandes logros, sin embargo, también ha sufrido importantes fracasos.
El buscador ha cerrado el 36% de los servicios que ha lanzado, de acuerdo con un estudio publicado por el sitio Gwern.net.
Entre los más famosos se encuentran Wave, Reader, Video y Buzz. Según dicho análisis, los servicios que suelen ser descontinuados son aquellos que no logran ser rentables, los que pretenden ser sociales, así como los que fueron adquiridos a otras compañías.
Del lado exitoso se encuentran: el servicio de buscador, Gmail, YouTube y Maps. Viéndolo en perspectiva, todos ellos son servicios cuyo uso es bastante individual, casi privado y que integran la publicidad de forma ya casi natural. En cambio, las apuestas sociales de Wave, Buzz y Google+ parecen ser justo el tipo de servicios que fracasan. Reader por su parte, al ser un servicio que permite la lectura sin publicidad, es un ejemplo de un servicio no-rentable.
¿Por qué fracasan algunos de los servicios de Google y otros son verdaderos éxitos?
Porque es innegable que el buscador o Gmail son ya dos de las puertas a Internet tanto para usuarios avanzados como para principiantes. Otros, como Drive o Maps, tienen distintos tipos de consumo: hay usuarios básicos que sólo consultan los mapas y leen documentos, y hay usuarios avanzados que crean sus propias rutas y editan documentos de forma colaborativa.
Sin embargo, de vez en cuando surgen servicios que no son usados socialmente como estaban planeados o son adoptados por una comunidad muy reducida. No puede culparse solamente a Google del fallo, pues toda tecnología es un proceso de continua negociación entre la empresa que la hace pública y las personas que la utilizan.
Algunas de esas negociaciones, simplemente no han sido fructíferas. A continuación una reflexión sobre algunos casos paradigmáticos de los servicios fallidos de Google:
1. Google Wave
Este servicio es un ejemplo de cómo la tecnología es una negociación entre los usos sociales, los usos propuestos por el fabricante y las posibilidades técnicas. Wave proponía un sistema similar a una wiki actualizable en tiempo real que facilitaba la colaboración entre múltiples usuarios. Google lo promovía como un replanteamiento de lo que tendría que ser el correo electrónico si hubiera sido ideado en la era 2.0.
En un principio fue un servicio exitoso, para ingresar debía tenerse un código de invitación por lo que cada clave se convirtió momentáneamente en el objeto del deseo. Sin embargo, sólo los usuarios avanzados de la web lograron realmente sacarle provecho a todo el potencial técnico de Wave.
Ejemplo de ello fueron algunas redacciones periodísticas que editaban textos en una wikis dentro de Wave para construir la información en tiempo real de forma colaborativa. Pero para un usuario de nivel básico que solamente usa el correo electrónico para sostener conversaciones directas, Wave era una herramienta demasiado compleja y redundante.
¿Para qué pasarse a Wave si ya se tenía Gmail? Para muchos usuarios no hubo una respuesta positiva. Otros seguimos lamentando haber pertenecido a esa minoría que llegó a tenerle cariño a Wave.
2. Google Reader
El más reciente servicio descontinuado tiene una historia similar a Wave. Cada vez que llegué a presentárselo a colegas periodistas o alumnos de comunicación, todos quedaban fascinados por su utilidad periodística.
Sin embargo, tenía como principal defecto su curva de aprendizaje. Para comenzar a utilizar Reader era necesario saber qué significaban las palabras "Feed", "RSS", "Sindicación" y "Agregación". Una vez cubierto eso, había que localizar los logotipos anaranjados de RSS y sumar fuentes. Por último, la interfase bastante desactualizada de Reader era poco atractiva para usuarios acostumbrados a interfases más visuales.
¿Por qué complicarse la vida usando Reader cuando es más sencillo dar "Me gusta" a páginas en Facebook y dejar que sus actualizaciones lleguen a la página de Inicio?
Los usuarios intensivos de Reader, como fuimos mucho tiempo los periodistas, sabemos que la capacidad de filtrar información y mantenernos actualizados es una experiencia que no logra Facebook. Aún así, los usuarios que no se dedican a monitorear información lo encontraron demasiado complicado y a la larga no fue un servicio rentable para Google.
Aquellos que aún anden en busca de una solución al cierre de Reader pueden probar Feedly, un digno heredero, que yo personalmente usaba mucho tiempo antes de que se anunciara el cierre del servicio de Google.
3. Google Video
A veces Google parece reaccionar más que innovar. Cuando YouTube comenzó a ser un sitio web importante alrededor del año 2005, Google decidió sumarse a la fiebre por el video lanzando su propio clon de YouTube.
Google Video era un portal para subir archivos de video y reproducir los que otros habían subido previamente. Los problemas: El servicio era difícil de usar, necesitaba instalar algunos archivos en la computadora para reproducir videos, y no aportaba nada nuevo.
¿Para qué mudarse a Google Video si todo el mundo estaba usando YouTube? La respuesta de los usuarios al parecer fue la misma que la de los directivos de Google. Quizás por eso Google terminó comprando YouTube pocos años después.
4. Google Buzz
Antes de Google+, existió Buzz. Fue la primera respuesta de Google ante el crecimiento desmedido de la compañía de Zuckerberg.
Su propuesta se basaba en que debajo de Gmail radicaba ya una extensa red social que compartía enlaces y reaccionaba con comentarios. La idea es hasta cierto punto si consideramos los millones de correos electrónicos que se intercambian entre amigos, familiares y conocidos. Sin embargo, la ejecución no fue del todo exitosa.
Buzz vivía dentro de Gmail, en una pestaña un poco escondida que muchas veces generaba más ruido del que pretendía solucionar. Si alguien comentaba un enlace que hubieras compartido, Buzz mandaba a tu bandeja de entrada la conversación. Si tenías muchos comentarios, muy pronto tu bandeja de entrada se inundaba de Buzz.
¿Para qué tener otra pestaña dentro de Gmail si ya podías compartir enlaces por mail o por Facebook?
La respuesta de Google fue crear su propio clon de Facebook: Google+.
5. ¿Google+?
Vaya, quizás no sea un fracaso total, porque es el único servicio de esta lista que no ha sido descontinuado (todavía).
A pesar de eso, para nadie es novedad que este servicio jamás ha tenido el impacto esperado. Y no es que no lo hayan intentado. Todos los servicios de Google están vinculados de alguna u otra forma a Google+.
Aún así, no deja de ser demasiado parecido a Facebook.
¿Para qué actualizar otro perfil social más si Twitter y Facebook ya consumen mucho tiempo? La respuesta no está del todo clara. Algunas empresas actualizan su perfil de Google+ porque al parecer eso ayuda al posicionamiento en buscadores. Otros simplemente no lo usamos frecuentemente.
Sólo el tiempo lo dirá, pero por ahora parece otro emprendimiento social que no tiene clara su rentabilidad.