
Graf Zeppelin
Nacionalidad: Alemania
Dotación: 1.760 tripulantes
Dimensiones: 262,5 m. eslora; 31,5 m. manga; 8,5 m. calado
Peso: 28.504 tons.
Autonomía: 14.842 km. a 19 nudos
Motor: Motores de dos turbinas de ejes engranados
Blindaje: 89 mm. en el casco;37,5 mm. en la cubierta de vuelo
Velocidad: 35 nudos
Armamento: 12 cañones de 104 mm., 16 cañones de 150 mm. y 43 aviones

Para mediados de los años 30, se hizo evidente que en el futuro, los portaviones tendrían un importante papel en las marinas de guerra, pese a que hasta ese momento los reyes del mar eran los acorazados.
Así fué que en 1935, Adolf Hitler, anunció que Alemania estaría construyendo una flota de portaviones para reforzar la Kriegsmarine. El Graf Zeppelin, fué el primero concebido de este proyecto y el único portaviones de Alemania durante la WW 2 , que estuvo cerca de ser completado. Su construcción fue ordenada el 16 de noviembre de 1935, y su quilla se colocó el 28 diciembre de 1936 por Deutsche Werke, de Kiel. Su casco fue botado el 8 de diciembre de 1938.
Dos años más tarde, el Gran Almirante Erich Raeder presentó un ambicioso programa de construcción naval llamado Plan Z, mediante el cual cuatro portaviones más iban a ser construidos para el año 1945; no obstante, en 1939, con el estallido de la WW 2, se revisó el plan y se decidió dejar en suspenso dicho proyecto, dándosele prioridad a la construcción de U-boot´s (submarinos) para librar la famosa "batalla del Atlántico".
Siempre fue llamativa la falta de interés del Führer en activar la construcción de los portaviones, pero una revisión de las órdenes secretas por parte de los aliados, luego de finalizada la contienda, demostró que existían internas dentro de los mandos nazis. Hermann Göring, Comandante en Jefe de la Luftwaffe, estaba resentido de cualquier cuestión que pusiera en duda su autoridad como jefe supremo de la fuerza aérea y ponía en juego toda su influencia sobre Hitler para frustrar los planes de Raeder. Inclusive, dentro de su propia arma, Raeder encontró oposición por parte del Almirante Karl Dönitz, que era partidario de dar prioridad a la fuerza de submarinos.
De haber contado, con al menos, dos de los portaviones planificados, Alemania hubiera puesto en serios aprietos a la Royal Navy y con toda seguridad le hubiera quitado el dominio sobre el mar Mediterráneo, lo que hubiera cambiado totalmente el curso de la guerra.










A pedido de Raeder, Hitler ordenó a Göring producir aviones para el Graf Zeppelin. El Mariscal del Aire ofreció versiones rediseñadas de los Junkers Ju 87B y el Messerschmitt Bf 109E-3, que se encontraban en ese momento siendo remplazados y eliminados de la Luftwaffe. Raeder no estaba conforme con esos modelos obsoletos, pero tuvo que aceptarlos o resignarse a no tener ninguno en absoluto. Esto obligó a un nuevo retraso en la construcción del portaviones ya que la pista de vuelo tuvo que ser modificada.
Aunque Hitler aseguró a Raeder que los portaviones se construirían, la guerra privada entre el Almirante y el jefe de la Luftwaffe no tuvo tregua. Göring mostró su desprecio por la Armada Naval, informando que los aviones encargados para el Graf Zeppelin no podían estar disponibles hasta finales de 1944.
A estas rencillas internas hay que sumarle el hecho del esfuerzo de guerra que demandaban todos los teatros de operaciones dónde luchaba el eje, sobre todo cuándo se ponía a punto la apertura de un nuevo conflicto: el frente oriental. Motivo por el cuál el portaviones B fue abandonado en 1940 y se desarmó para utilizar el metal. Aunque los trabajos en el Graf Zeppelin continuaron, la mano de obra y materiales se vieron restringidos, dilatando aún más su tiempo de construcción.
Para 1943, Hitler ya no pensaba en los portaviones, el cariz de la guerra estaba cambiando y Alemania se vería obligada a ponerse a la defensiva. Raeder fue relevado por el Almirante Dönitz. El trabajo en el Graf Zeppelin se detuvo por completo.
Para finales de 1943, el Graf Zeppelin había sido remolcado y encallado en un brazo de río Oder (Sobre el Báltico).
El 25 de abril de 1945, y con el ejército rojo encima, el portaviones fue hundido por los alemanes en aguas poco profundas, justo antes de que los rusos tomaran la ciudad. Luego de esto, todo se vuelve confuso. Algunas fuentes afirman que los rusos decidieron reparar el portaviones, reflotándolo en marzo de 1946, por lo que se piensa que fue usado para llevar equipo de las fábricas de Polonia y Alemania hasta la Unión Soviética.
Durante muchos años, ninguna otra información sobre el destino de la nave estuvo disponible. Una versión relata que el navío golpeó una mina perdida, al norte de Rügen, el 15 de agosto de 1947 y se hundió definitivamente. Todo quedó en misterio.
Luego de caída la cortinade hierro, con el fín de la guerra fría, fuentes occidentales pudieron por fín tener acceso a los archivos soviéticos, y se retoma nuevamente la pista del Graf Zeppelin.
Parece ser que en 1946 el portaviones fue remolcado a Leningrado. Una vez llegado a destino, fue designado como "PO-101" (Base Flotante Número 101). Los rusos pensaban reparar al barco, pero decidieron dejarlo sin efecto. Por último, el buque fue remolcado hacia mar abierto, a la zona de Świnoujście y fue utilizado como blanco de práctica para la armada y aviación soviética. Después de ser golpeado por 24 bombas y proyectiles, el buque no se hundió y tuvo que ser rematado por torpedos.
Ese fue el destino final del único portaviones de Hitler. El portaviones que nunca fue. La zona del hundimiento siempre se mantuvo en secreto. Pero esta no sería la última noticia que se tuviera del Graf Zeppelin...



http://www.forosegundaguerra.com/viewtopic.php?t=267&start=15
El 12 de julio de 2006, un buque perteneciente a la compañía petrolera polaca Petrobaltic examinaba el fondo del Báltico como parte de un proyecto para construir una tubería. El sonar del R/V Santa Bárbara confirmó el hallazgo de un barco desconocido de aproximadamente 850 pies de largo, cuya forma era la de un portaviones. Dos semanas más tarde, la nave polaca ORP Arctowski inició una exploración de los restos del naufragio, y confirmó que era sin duda el Graf Zeppelin.
El barco, de casi 260 metros de eslora, yace ahora a una profundidad de 90 metros, pero no constituye un peligro para la navegación, porque su punto más elevado se encuentra a 60 metros por debajo del nivel del mar. "Técnicamente es imposible sacarlo del agua", ha asegurado Bartosz Zajda, el portavoz de la Marina polaca. Así las cosas, el viejo portaaviones permanecerá donde ha estado escondido durante los últimos 59 años.
El derecho marítimo internacional indica que es propiedad de la República Federal de Alemania.
























