La religión del Monstruo Espaguetti Volador, el pastafarismo
El pastafarismo, o también religión del Monstruo de Espagueti Volador es una parodia de religión, surgida a modo de campaña de protesta social en los Estados Unidos de América para denunciar y oponerse a la difusión de la teoría del diseño inteligente.
Los principios del pastafarismo fueron ideados por Bobby Henderson, licenciado en física de la Universidad Estatal de Oregón, para protestar mediante la sátira por la decisión del Consejo de Educación del Estado de Kansas (Kansas State Board of Education) adoptada a finales de 2005, de permitir la enseñanza del diseño inteligente en las escuelas públicas como alternativa de la teoría de la evolución.
Henderson remitió una carta abierta al Consejo (cuyo texto completo se puede leer traducido aquí) en la que parodiando el concepto de diseño inteligente, expresaba su fe en una deidad creadora sobrenatural, semejante a una enorme bola de espagueti con albóndigas.
Solicitaba que la teoría de diseño inteligente defendida por el pastafarismo fuera también enseñada en las clases de ciencias. Henderson, pidió formalmente que su sarcástica reducción al absurdo, denominada “pastafarismo”, recibiera el mismo trato, y que se enseñara su versión del diseño inteligente, y no sólo la incluida hasta entonces, para que se enseñara también como teoría alternativa a la evolución.
Así expuso su teoría de que el universo fue creado por una especie de bola gigante de espagueti con albóndigas voladora, a la que llamó Monstruo de Espagueti Volador, exigiendo que se le dedicara el mismo tiempo lectivo a la enseñanza de las tres teorías.
Los principios del pastafarismo:
El dios de esta religión paródica es el Monstruo de Espagueti Volador (MEV); sus seguidores se llaman a sí mismos «pastafaris». Henderson propuso muchos de los principios básicos del pastafarismo entre los argumentos contra los fundamentos del diseño inteligente de su primera carta abierta.
La creencia Pastafari del cielo hace hincapié en estos dos puntos:
En cambio, en el infierno:
Los ocho Realmente preferiría que no
Los Realmente preferiría que no son una parodia de los Diez Mandamientos.
Según Henderson en el Evangelio del Monstruo del Espagueti Volador cuando Mosey, el capitán pirata, estaba en la cima del Monte Salsa, recibió consejo en forma de diez tablas de piedra.
Éstas fueron llamadas por el MEV los “Realmente preferiría que no” (I’d really rather you didn’t en el original inglés). Aunque originalmente había diez, dos se cayeron mientras Mosey bajaba de la montaña:
Y estos son sus mandamientos:
Ramen