EL ESCARABAJO BOMBARDERO (Brachinus crepitans) y el encendido de turbinas
Este insecto que habita en el sur de Inglaterra posee un inteligente mecanismo de defensa, para el cual utiliza cuatro diferentes sustancias combinadas con precisión de tiempo y de dosis.
El escarabajo fabrica un gas explosivo mezclando dos compuestos peligrosos: la hidroquinona y el peróxido de hidrógeno (agua oxigenada), a los que agrega una enzima inhibidora que impide que se lleve a cabo la explosión en el interior del insecto. De tal forma, lo almacena indefinidamente.
Cuando un predador, por ejemplo un sapo, se aproxima para comerse a este escarabajo bombardero, el insecto inyecta el producto mencionado en dos tubos de combustión, y en el momento preciso le añade una cuarta sustancia que es el ingrediente anti-inhibidor.
Es entonces que el gas sale del escarabajo y alcanza una temperatura de 100 º C, produciendo una violenta explosión (un chasquido cual disparo), justamente en la cara del predador. Se produce agua, quinonas cáusticas, oxígeno y calor. El insecto puede disparar hasta 50 chorros sucesivos, con un alcance de 5 cm (distancia 4 veces mayor que la longitud del insecto).
Inusitadamente el escarabajo controla y ajusta la dirección y el tiempo de explosión de tales gases.
Aprendiendo de lo mas chico:
Se está estudiando la técnica natural única de ignición que utiliza el escarabajo bombardero para ver si puede copiar para su uso en la industria aeronáutica.
Los científicos que estudian el mecanismo de defensa del escarabajo bombardero, basado en un chorro químico dirigido, tienen la esperanza de que ayudará a solucionar un problema que puede ocurrir de vez en cuando a altas altitudes: reencender un motor de avión a turbina de gas que se ha apagado, cuando la temperatura del aire en el exterior está a 50 grados centígrados bajo cero.
Este innovador proyecto de tres años, que se llevará a cabo en la universidad de Leeds, en los Estados Unidos, es financiado por el Engineering and Physical Sciences Research Council (EPSRC) y comenzará a principio del año próximo.
El equipo de investigación de este proyecto será conducido por Andy McIntosh, profesor de teoría de la termodinámica y combustión del Instituto de Investigación de Energía y Recursos de la universidad de Leeds. El profesor McIntosh dice: "el mecanismo de defensa del escarabajo bombardero representa una forma natural de combustión muy eficaz. Copiar tales mecanismos naturales es parte del campo cada vez mayor de la biomimética, donde los científicos obtienen gran conocimiento de las intrincadas características de diseño que ya existen en la naturaleza. Entender mejor a este escarabajo podía llevar a avances significativos en la investigación de la combustión."
En sus estudios preliminares, el profesor McIntosh ha encontrado que la forma de la minúscula cámara de combustión del escarabajo del bombardero es muy importante porque maximiza la cantidad de material que se expulsa en cada explosión (ocurren cerca de 300 explosiones por segundo). La forma del inyector, que puede girar sobre su eje en cualquier dirección, también es crítica.