jarape1998
Usuario (Argentina)
Hace 2 días, en el panel de Un Show Más y Tío Grandpa de la Comic Con de San Diego se mostro a los asistentes el trailer de la película de Un Show Más (Regular Show), que llegará a la pantalla del Cartoon Network de Estados Unidos en noviembre del 2015. En el trailer es posible ver que la película tendrá al mapache y al arrendajo viajando por el tiempo, para salvar el universo de sí mismos. Se puede notar además la ausencia de personajes como Eileen, Margarita y CJ. link: https://www.youtube.com/watch?v=k6JF3MkAY6w&feature=youtu.be
No todas las agonías son iguales. Unas pueden ser dolorosas, y otras dulces como un sopor. Si te interesa saber QUÉ SE SIENTE al morir, aquí tienes algunos ejemplos. Requiéscat in pace. !plop! Decapitado !gritar! ¿Guillotina o hacha? Da igual, porque si nos cortan la cabeza, nada nos librará de sufrir dos segundos de dolor extremo. La cuchilla cercena los huesos que unen la cabeza al cuerpo, y eso, según explicó el forense Harold Hillman en New Scientist: "Tiene que causar un gran dolor". Grande, pero breve, ya que dos segundos después caeremos inconscientes por la hemorragia, aunque el cerebro conservará aún sangre y oxígeno para sobrevivir 15 segundos mas. ¿Explica eso los casos de cabezas cortadas que mueven los ojos o la boca? Según Hillman, solo son espasmos involuntarios causados por la agonizante química cerebral. Ahogado !yyiiuu! Aunque muramos en el mar, puede que nuestros pulmones sigan estando secos. ¿Por qué? Gracias a la laringe, cuyos espasmos impiden el paso del agua al aparato respiratorio. Pero ni eso nos salvará… El agua anegará el estómago, y la falta de oxígeno hará que se nos amorate el rostro y que el cerebro sufra un coma mortal en unos minutos. Gaseado El monóxido de carbono provoca una muerte rápida e indolora; por eso lo llaman el asesino silencioso. En caso de intoxicación, el CO2 sustituye al oxígeno en el organismo, ya que su afinidad para mezclarse con la sangre es 250 veces superior. La víctima solo nota un dolor de cabeza seguido de náuseas. Lo más probable es que se quede dormida antes de morir, pero si intenta huir, no podrá moverse. Los músculos están agarrotados por el gas, y el desdichado solo puede reptar unos metros. Quemado ¿Qué podemos hacer si el fuego nos rodea? Esperar un milagro, porque en sólo unos segundos las llamas prenderán nuestros cabellos e irán consumiendo, por este orden, las manos, los hombros, el pecho y el rostro; aunque no veremos cómo nuestro cuerpo se calcina, ya que los glóbulos oculares estallarán al contacto con el fuego. Se estima que el dolor es mil veces superior al que se siente al poner la mano sobre una sartén al rojo, y dura diez minutos, lo que tardan las llamas en achicharrar los nervios. Pero, probablemente, moriremos antes por las gravísimas heridas. Sediento !playa! Ya que el exceso de alcohol causa una ligera deshidratación, podemos imaginar que morir de sed provoca un dolor de cabeza cien veces superior al de la peor resaca que recordemos. Porque, debido a la falta de agua, el cuerpo se nutre del líquido cefalorraquídeo del cerebro, y por tanto, lo seca. Además, tras dos días sin beber, dejamos de orinar y los riñones se hinchan como un globo, lo que causa un dolor similar a una puñalada; los ojos se secan y endurecen como si fueran de cristal. La agonía dura de tres a siete días. Asfixiado Un hueso de pollo atascado en las vías respiratorias, o las manos de un estrangulador alrededor de nuestro cuello, provocan la hipoxia, que es la falta del suministro necesario de oxígeno a los tejidos y al cerebro. Las células sanguíneas, desoxigenadas, pierden su color rojizo y adquieren un tono morado que se refleja en la piel. La víctima pierde la conciencia en pocos minutos, y muere de un paro cardíaco. Congelado Algunas víctimas de muerte por hipotermia se desnudan antes de fallecer, aunque se ignora la causa. Lo que sí se sabe es que el peligro comienza cuando la temperatura corporal baja a 35ºC. Tras los escalofríos iniciales, las manos se entumecen, señal de que nos quedan 90 minutos de vida. Los vasos sanguíneos se hielan, lo que impide la circulación: en una hora, las extremidades estarán congeladas y el dolor será atroz. Ates de caer inconscientes por falta de riego cerebral, algunos se desnudan. ¿Por qué? Las alucinaciones pueden ser la causa. Desangrado Tenemos cinco litros de sangre en el cuerpo; perderla toda puede llevar desde unos minutos hasta horas, según el tipo de herida. Al sabio romano Petronio, que se suicidó cortándose las venas durante un banquete, le dio tiempo a hablar de filosofía. ¿Pero sufrió? En absoluto. Podemos perder hasta el 15% de la sangre sin sentir más que un mareo. Pero conforme aumenta la hemorragia, sufriremos una grave hipotermia, hasta que, tras perder 2,5 litros de sangre, entremos en coma.

EL ESCARABAJO BOMBARDERO (Brachinus crepitans) y el encendido de turbinas Este insecto que habita en el sur de Inglaterra posee un inteligente mecanismo de defensa, para el cual utiliza cuatro diferentes sustancias combinadas con precisión de tiempo y de dosis. El escarabajo fabrica un gas explosivo mezclando dos compuestos peligrosos: la hidroquinona y el peróxido de hidrógeno (agua oxigenada), a los que agrega una enzima inhibidora que impide que se lleve a cabo la explosión en el interior del insecto. De tal forma, lo almacena indefinidamente. Cuando un predador, por ejemplo un sapo, se aproxima para comerse a este escarabajo bombardero, el insecto inyecta el producto mencionado en dos tubos de combustión, y en el momento preciso le añade una cuarta sustancia que es el ingrediente anti-inhibidor. Es entonces que el gas sale del escarabajo y alcanza una temperatura de 100 º C, produciendo una violenta explosión (un chasquido cual disparo), justamente en la cara del predador. Se produce agua, quinonas cáusticas, oxígeno y calor. El insecto puede disparar hasta 50 chorros sucesivos, con un alcance de 5 cm (distancia 4 veces mayor que la longitud del insecto). Inusitadamente el escarabajo controla y ajusta la dirección y el tiempo de explosión de tales gases. Aprendiendo de lo mas chico: Se está estudiando la técnica natural única de ignición que utiliza el escarabajo bombardero para ver si puede copiar para su uso en la industria aeronáutica. Los científicos que estudian el mecanismo de defensa del escarabajo bombardero, basado en un chorro químico dirigido, tienen la esperanza de que ayudará a solucionar un problema que puede ocurrir de vez en cuando a altas altitudes: reencender un motor de avión a turbina de gas que se ha apagado, cuando la temperatura del aire en el exterior está a 50 grados centígrados bajo cero. Este innovador proyecto de tres años, que se llevará a cabo en la universidad de Leeds, en los Estados Unidos, es financiado por el Engineering and Physical Sciences Research Council (EPSRC) y comenzará a principio del año próximo. El equipo de investigación de este proyecto será conducido por Andy McIntosh, profesor de teoría de la termodinámica y combustión del Instituto de Investigación de Energía y Recursos de la universidad de Leeds. El profesor McIntosh dice: "el mecanismo de defensa del escarabajo bombardero representa una forma natural de combustión muy eficaz. Copiar tales mecanismos naturales es parte del campo cada vez mayor de la biomimética, donde los científicos obtienen gran conocimiento de las intrincadas características de diseño que ya existen en la naturaleza. Entender mejor a este escarabajo podía llevar a avances significativos en la investigación de la combustión." En sus estudios preliminares, el profesor McIntosh ha encontrado que la forma de la minúscula cámara de combustión del escarabajo del bombardero es muy importante porque maximiza la cantidad de material que se expulsa en cada explosión (ocurren cerca de 300 explosiones por segundo). La forma del inyector, que puede girar sobre su eje en cualquier dirección, también es crítica.

Patoruzú, creado por Dante Quinterno en 1928, es uno de los personajes más importantes e influyentes de la historieta argentina. Nacido como personaje secundario en dos tiras cómicas de corta vida, el cacique Patoruzú —el último de los tehuelches, a los que los conquistadores españoles habían visto en su momento como gigantes dotados de fuerza prodigiosa— obtuvo en poco tiempo su propia historieta, que daría origen a la revista homónima, uno de los grandes hitos del humor gráfico en Argentina. Quinterno dibujó historias originales intermitentemente durante casi cuarenta años, y las reimpresiones fueron numerosas. Desde los años '40 y años '50 del siglo XX se transformó en uno de los íconos de la cultura popular argentina. La identidad de Patoruzú sufrió varios retoques durante los primeros años. Comenzó como un personaje humilde, taciturno e ignorante, a cargo de un tutor porteño de más educación; las historietas iniciales emplearon este contraste para destacar la paralela diferencia de actitudes entre el malicioso tutor, que daría eventualmente lugar a otro personaje duradero, Isidoro Cañones, y el bondadoso e ingenuo aprendiz tehuelche. Sin perder la esquemática contraposición moral, Quinterno retocaría posteriormente la historia, transformando a Patoruzú en un poderoso aunque benévolo estanciero. Su generosidad con el dinero y la avaricia de los malvados sería las más de las veces el eje de la dinámica de las historias. Desde el comienzo contó con una fuerza prodigiosa, que se complementaría en el transcurso de su evolución con otros sentidos y habilidades sobrehumanos, en especial la fiereza, super velocidad y el olfato.1 La representación ingenua de la condición de indígena, su nacionalismo a ultranza y el patente racismo que manifestaban los escasos personajes extranjeros han suscitado críticas a la historieta; se ha criticado también la simpleza de su trama, y el recurso estereotipado de la fuerza y el dinero como solución a los problemas. Por ello, se lo ha visto en ocasiones próximo a los ideales de los gobiernos militares, desde las tiras de 1930 —que ambiguamente elogiaban el golpe del general José Félix Uriburu contra el gobierno constitucional de Hipólito Yrigoyen— hasta la años setenta —cuando la sangrienta dictadura argentina (1976-1983) lo tomara como mascota patria. En los últimos años, sin embargo, se ha revisto con buenos ojos su influencia sobre la historieta nacional, y la elegante simplicidad de su dibujo. DANTE QUINTERNO(creador de patoruzu) Dante Quinterno introdujo por primera vez al futuro Patoruzú en una tira publicada en el diario Crítica, llamada Las aventuras de don Gil Contento, anteriormente Un porteño optimista, cuyo protagonista era el personaje homónimo; Quinterno había anunciado su llegada durante dos días mediante avisos publicados junto a la tira, que rezaban: «Don Gil Contento adoptará al indio Curugua-Curiguagüigua». El director del diario, Carlos Muzio Sáenz Peña, parece haber sido quien le sugirió que cambiara el nombre por otro más eufónico; su comentario de que «debía ser algo criollo y pegadizo, como la pasta de orozuz» (un dulce popular en la época) dio origen al nombre definitivo.2 En la tira, el cambio lo explicó el mismo Gil Contento, quien dijo a Patoruzú que lo rebautizaría «porque su nombre le descoyuntaba las mandíbulas». En la que sería la única aparición de Patoruzú en Crítica, éste llegaba de la Patagonia acompañado de un ñandú, Carmela; la presencia en Buenos Aires del «último de los tehuelches gigantes» se explicaba por la defunción de su tutor y patrón, el tío de Don Gil, quien lo cedía a título póstumo a éste. Poco pudo desarrollarse de la historia, dado lo efímero de la tira, pero este primer episodio anticipaba mucho de la trama venidera. Patoruzú era ya idiosincrático, ingenuo y noble; Don Gil dedica la mayor parte de las 17 viñetas de este primer número a explicarle el funcionamiento de la luz eléctrica, el transporte público y los modales en la mesa, pero —al enterarse de que Patoruzú posee, además de su mascota, una bolsa con monedas de oro— intenta quedarse con ellas, explicándole que en Buenos Aires «no sirven para nada». Fallido su intento, se lamenta de que el oro esté en manos de semejante ignorante; anticipa así las andanzas de Isidoro Cañones, padrino del tehuelche en su versión definitiva, que constantemente intenta aprovechar la generosidad de éste para financiar sus juergas. Los años setenta vieron el auge de una lectura política de Patoruzú, que hizo pie precisamente en la ausencia de lo político en la historia. La permanente trama de enredos monetarios, secuestros y robos hace de la policía una aparición frecuente en las historias del estanciero, pero el trasfondo político —a diferencia de Mafalda, abiertamente politizada— raras veces cobró protagonismo. No siempre fue así; apenas inaugurado el personaje, la tira publicada en La Razón el 12 de octubre de 1930 celebraba el golpe de estado por el que José Félix Uriburu había derrocado a Hipólito Yrigoyen un mes antes comentando en la voz de Julián de Montepío: "Todo argentino que lleve sangre de patriotismo en las venas no debe faltar a la magna cita; hoy, todo argentino debe concurrir a presenciar el desfile de los ínclitos milicos que nos salvaron de la tiranía oficialista." No era ajena a esta oposición la inveterada reticencia de Quinterno a todo lo extranjero, manifestada también en la descripción de los villanos. Patoruzú mostraría la unidad de ambas características escribiendo a su paisano el cacique Panza'e Agua «¡Si se habrán creído estos ceveliazos [‘civiles’] que ansina somos como ellos!», y «¡las veces que gritaría a tuito pulmón que nosotros somos los verdaderos dueños ’el país!». YAPA+