El primer casco de acero que equipó de forma continuada al ejército argentino fue el suizo Mº 18.
Tradicionalmente, y en particular desde principios del siglo XX, la cúpula militar argentina ha recibido una formación imbuida por el espíritu castrense alemán, siendo fluida la relación entre los dos ejércitos.
Sus uniformes se inspiraron en la moda alemana. Cuando la Academia de Guerra inició sus cursos en 1920, su rector y la mitad del profesorado eran alemanes (muchos militares seguían cursos en Alemania y vestían uniformes del ejército alemán)
Antiguo casco de Caballería argentino de clara influencia francesa. Col: F. Saurin
Incluso se integró en el ejército argentino un buen número de altos militares del ejército alemán expatriados tras la Gran Guerra.
La visión de sus formaciones cerradas desfilando al ritmo marcado por el "paso de la oca" refleja la gran influencia ejercida por los ejércitos germánicos, sin descuidar por ello en sus uniformes una permanente referencia a sus tradiciones históricas.
Junto al Tanque ligero del ejército argentino Vickers de 1934, un tripulante, con uniforme perfectamente asimilable al alemán, se cubre con un cascos Mº 35, posiblemente de fibra.
Todo ello debía de ser tenido en cuenta a la hora de optar por un casco de acero (de hecho, la oficialidad ya había utilizado un casco de punta, similar al "Pickelhaube" alemán, cuyo uso se mantuvo por los cadetes en las academias militares).
Casco "Pickelhaube" argentino con el escudo nacional y la escarapela bicolor.
No fue hasta 1.930 cuando se utilizaron por parte del ejército de tierra, algunos cascos de acero Mº 1916 y Mº 1918, procedentes de los excedentes alemanes, que fueron pintados de un color caqui verdoso (en armonía con el uniforme).
Oficial argentino, con casco Pickelhaube con el escudo nacional, momentos antes de participar en un desfile en 1923, durante su servicio militar.
Se trató de una cantidad pequeña y por ello tuvo escasa difusión.
Pero esa experiencia provocó que se planteara la oportunidad de dotar al ejército de un casco reglamentario ya que hasta esas fechas no se había suscitado su necesidad (Argentina se había mantenido neutral durante la guerra).
En la fotografía vemos un soldado argentino mostrando su equipo. Se cubre con un casco Mº 16 o austriaco.
La aparición del casco alemán Mº 35, provocó un gran interés en las altas esferas del ejército argentino, siempre atento a cuanto acontecía en Alemania. Esta circunstancia reavivó la cuestión de adoptar un casco definitivo para todas las armas.
El Comandante en Jefe de la Agrupación de Institutos Militares del Ejército Argentino revistando a los efectivos de la Escuela de Artillería, en 1938, equipados con cascos alemanes Mº 35 y alguno del Mº 16
Por su parte, la Infantería de Marina (antes Artillería de Costa), entre los años 1936 y 1949, contó con cascos alemanes Mº 35 que habían llegado como dotación de una remesa de los magníficos cañones antiaéreos Mº 88 Krupp (También la policía de la Provincia de Buenos Aires contó con una partida de estos cascos Mº 35).
Tomada la decisión de dotar a las fuerzas armadas de un casco de acero definitivo, se planteó la posibilidad de estudiar un proyecto y su posible fabricación.
Ejercicio de suelta de palomas mensajeras durante unos ejercicios del ejército argentino. Además del casco, los uniformes reflejan un inequívoco germanismo.
Pero, aún importando las planchas de acero especial adecuadas, la industria argentina aún no se hallaba capacitada para la fabricación de un casco nacional. Se necesitaba importar maquinaria especial, con prensas de embutición de gran potencia que, por aquel entonces, las empresas argentina no podían ofrecer.
Soldados argentinos, con casco de fibra ("de fieltro" tipo Mº 35, pertenecientes a una unidad canina
Lo inviable de una solución a corto plazo aconsejó la compra de un casco extranjero, con el fin de acelerar su consecución y el consecuente abaratamiento de su costo.
Tropas de la 1ª. División de Infantería, transportadas sobre un camión (posiblemente un Chevrolet de 1,5 Tm. Mº 1936). Los soldados argentinos se protegen ya con cascos suizos Mº 18. La foto está sacada durante las maniobras de octubre/noviembre de 1936, lo que obliga a plantearse algunas consideraciones sobre la fecha de la elección de ese casco en 1937.
Con tal motivo se convocó un concurso internacional, en cuya preselección quedaron finalistas: Bélgica con el casco Adrian Mº 26-31; Francia con el Adrian Mº 26; Alemania con el casco Mº 1916/18 (ya superado) y Suiza, con el Mº 18. Previamente habían sido examinados el MK-II inglés, el italiano Mº 933, el alemán Mº 35, el Mº 31 polaco, el Mº 21 sueco, y algún otro casco europeo.
Casco AE de cartón prensado (casco de fieltro), de línea similar al casco de acero alemán Mº 35. Lleva adherida la escarapela con los colores nacionales.
Portada de la revista "CARAS Y CARETAS" fechada en Buenos Aires en 1936 en la que aparecen ya infantes con cascos de acero Mº 18, lo que ayuda a confirmar la utilización de estos cascos antes de 1937, año de su elección oficial.
Otra del 15 de julio de 1939 ofrece en su portada una bella imagen en la que se lucen cascos AE de cartón prensado.
Fotocopia de otra foto-documento extraída del Informe 5505 (12-1-37) de la Agregª. Militar de USA en Buenos Aires, sobre las maniobras octubre-noviembre 1936, posiblemente recortada de un folleto publicada por el Ejército Argentino sobre ellas.
Los infantes argentinos que manejan una ametralladora Colt-1928 de 7,65 (aguatera), se protegen con los, aún no oficiales, cascos de acero Mº 18 suizos (incluida la banda bicolor suiza destinada a maniobras).
En 1.937, tras someter a intensas pruebas y ensayos los cascos testigo, fue adoptado el casco suizo Mº 18.
Su silueta no desmerecía dentro del conjunto del uniforme germánico.
Desfile del 9 de julio de 1938 de piezas Skoda 76,5mm L.50 modº 1928 AA. Los artilleros portan cascos Mº 38 con calcas.
Finalmente, tras una primera entrega de 3.000 unidades, en 1.938 se recibieron importantes cantidades procedentes de los talleres de P.& L. Stadler, de Berna, que permitieron equipar suficientemente la totalidad del, en aquel tiempo, pequeño ejército argentino (menos de 33.000 hombres en el ejército de tierra).
El diseño del casco Mº 18 suizo se integraba perfectamente con los uniformes del ejército argentino de corte germánico.
Los nuevos cascos llegaron en color verde oscuro, satinado. Fueron repintados exteriormente en color verde oliva, pudiéndose apreciar en el interior su color original
En algunos acuartelamientos buena parte de ellos fueron repintados también interiormente, de forma poco cuidadosa, sin ser desmontados, manchando frecuentemente la guarnición
A los cascos destinados a ciertas unidades emblemáticas (Regimiento de Patricios, Granaderos a Caballo y otros grupos de élite) se les aplicó en el costado derecho, sobre el ala, la escarapela nacional en un disco estarcido de 44mm. de diámetro (azul celeste, blanco y azul celeste) como ya se venía haciendo con los cascos ligeros de parada. Posteriormente se adoptaron calcas).
El disco de 44 mm. con los colores de la bandera argentina fue pintado sobre el lado derecho del casco.
Con el prolongado uso la falta de recambios, ante la pérdida o deterioro del enganche, se recurrió a remachar el barboquejo a la anilla.
Ello suponía perder la ventaja del ajuste previo, siendo el deslizamiento de la hebilla de bucle ovalada el único elemento para su afianzamiento (muchas de estas hebillas perdidas fueron sustituidas, por la misma razón, por otras de diseño comercial).
Ajuste del barboquejo con la hebilla original ovalada.
Barboquejo remachado a la anilla abisagrada.
Dentro de la campaña de "nueva imagen" que se pretendió ofrecer de las "renovadas" fuerzas armadas, tras la caída del General Perón (1.955), en la que se procedió a modificar los uniformes, americanizándolos, se decidió sustituir el casco de acero de aspecto germanófilo (pese a su diseño suizo) por un casco "americanoide", el francés Mº 51 OTAN (del que solo aparece constancia de su sotocasco), que se mantuvo solamente hasta 1.956, año en que se tomó la decisión más pragmática, de importar el casco norteamericano M-I.
Esta decisión rompía una permanente preocupación por conservar en los uniformes del ejército argentino alguna vinculación histórica con sus raíces.
Durante los acontecimientos de Septiembre de 1962 (enfrentamiento de "Azules" y "Colorados", este soldado se protege con el reglamentario casco M38/18, cubierto con una red de camuflaje
El casco suizo Mº 18 (M38 argentino) aún se mantenía a finales de los 60, siendo progresivamente sustituido por el nuevo casco USA.
Durante el conato de guerra civil, junto a los cascos Mº 18/38, de origen suizo, aparecieron sotocascos del Mº 51 OTAN francés.