¿Cómo les va amigos de Taringa?, hoy les traigo la historia del águila del Graf Spee, la cual hace ya 6 años fue rescatada de entre los restos del acorazado alemán, pero antes de esto, demos un pequeño repaso a la historia de este crucero:
Admiral Graf Spee
El Admiral Graf Spee fue un crucero pesado clase Deutschland —también llamado acorazado de bolsillo— que sirvió en la Kriegsmarine de la Alemania Nazi durante la Segunda Guerra Mundial. El barco fue nombrado en honor del almirante Maximilian von Spee, comandante del Escuadrón de Asia Oriental que luchó en las batallas de Coronel y de las Islas Malvinas durante la Primera Guerra Mundial. Fue puesto en grada en el astillero Reichsmarinewerft de Wilhelmshaven en octubre de 1932 y completado en enero de 1936. El crucero se atenía, nominalmente, a las 10 000 toneladas máximo que imponía el Tratado de Versalles, aunque con un desplazamiento a plena carga de 16 020 t, lo superaba ampliamente. Armado con seis cañones de 280 mm en dos torretas triples, el Admiral Graf Spee y sus buques gemelos fueron diseñados para vencer a cualquier crucero que fuera lo suficientemente rápido para capturarlos. Su velocidad máxima de 28 nudos (52 km/h) dejaba sólo a un puñado de naves francesas y británicas lo suficientemente rápidas y poderosas para darles alcance y hundirlos.
El crucero llevó a cabo cinco patrullas de no intervención durante la Guerra Civil Española entre 1936 y 1938, y participó en la coronación del Rey Jorge VI del Reino Unido en mayo de 1937. El Admiral Graf Spee fue desplegado al Atlántico Sur en las semanas previas al estallido de la Segunda Guerra Mundial para estar colocado en las líneas de los buques mercantes cuando estallara el conflicto. Entre septiembre y diciembre de 1939 el crucero hundió nueve barcos que totalizaban 50.089 t de arqueo, antes de ser enfrentado por tres cruceros británicos en la Batalla del Río de la Plata el 13 de diciembre. El Graf Spee causó graves daños a las naves británicas, pero los desperfectos que sufrió le obligaron a hacer escala en el puerto de Montevideo. Convencido por falsos informes sobre la aproximación a su nave de numerosas fuerzas británicas, el comandante del crucero, Hans Langsdorff, ordenó echarlo a pique. Sus restos fueron parcialmente desguazados in situ, aunque parte del barco permanece hoy visible sobre la superficie del agua.
El águila
En esta fotografía Nótese el águila en cuestion ubicada justo en la popa.
Los expertos que trabajan en recuperar partes del "Graf Spee", hundido hace 66 años en la bahía de Montevideo, rescataron ayer un águila de bronce, que se hallaba en la popa del acorazado alemán. La pieza, que era la insignia del navío, es considerada única en el mundo.
Informe acerca del hallazgo por el canal 4 de Uruguay:
Pesa media tonelada y mide 2,80 metros de envergadura y 2 metros de alto. Según informó Alfredo Eychegaray, encargado de prensa del grupo de expertos, en el rescate participaron arqueólogos especializados de la Universidad de Oxford, buzos de la Armada uruguaya y un equipo técnico dirigido por Héctor Bado, quien afirmó que la pieza está "en condiciones impecables".
El 13 de diciembre de 1939, el "Graf Spee" fue seriamente dañado en la llamada Batalla del Río de la Plata, por tres buques británicos que custodiaban las costas sudamericanas. Murieron 36 marinos alemanes.
Esa medianoche, el navío amarró en el muelle en Montevideo. El capitán Hans Langsdorff presentó un informe con las averías, para justificar su entrada a puerto. Los marinos muertos fueron sepultados en un cementerio de Montevideo, y los heridos, asistidos en hospitales de la ciudad.
Rescatando el águila:
El Gobierno uruguayo, que se mantenía neutral en la Segunda Guerra, invitó al buque a abandonar el puerto, por lo que el capitán decidió volarlo. Antes, sus tripulantes fueron trasladados en una nave mercante alemana a Buenos Aires, donde Langsdorff se suicidó tres días después.
La insignia será exhibida al público en Montevideo, aunque ocultando la esvástica. "Es la única águila de la Armada alemana que sobrevive al día de hoy —destacó Bado—. En 1940 se dio la orden que esas piezas fueran removidas de los buques de guerra nazis, para que no fueran capturadas como trofeo" por las fuerzas aliadas.
Durante diez días se exhibió en el Hotel Palladium el águila nazi perteneciente al acorazado alemán Graf Spee hundido en aguas uruguayas durante la Segunda Guerra Mundial y que fuera rescatada el mes pasado de las profundidades de aguas uruguayas por Héctor Bado. En un primer momento se exhibió con la esvástica cubierta, por temor a ofender a la comunidad judía, pero fue precisamente ésta quien solicitó que se descubriera a través del Comité Israelita del Uruguay. De todas formas se tomaron precauciones, como protegerla con una pantalla de vidrio que sirve también para evitar que se le pueda tomar una foto nítida para una reproducción iconográfica posterior.
El primer fin de semana, 1.900 personas pasaron por el lobby del Palladium para ver el tesoro rescatado y se recibieron varias llamadas del exterior –incluso de Australia- para hospedarse allí mientras estuviera el águila en exhibición.
Al cierre de esta edición aún no se había definido qué se haría con esta águila de bronce que pesa cerca de 400 kilos, mide 2 metros de altura y 2 metros 80 de la punta de una ala a la otra y que debió ser levantada por quince hombres. El rescate llevó a que el equipo a cargo debiera sacar 145 tornillos de bronce que sujetaba el águila a la popa del acorazado. Ahora iban por un cañón de 280 milímetros y 48 mil killos.
¿Quién fue Julio Vega Helguera?
El Graf Spee hundiéndose
El vecino de Pando, Julio Vega Helguera fue un importante empresario cinematográfico y fabril. Estrechamente vinculado a la actividad del Cine presidiendo por muchos años la Empresa CENSA. Tenía una lujosa residencia con frente al Camino que hoy se denomina con su nombre, a la altura del km. 28 de la Ruta No.8. En ella se dice que recibió a importantes estrellas del cine, destacadas figuras del mundo político y empresarial - entre ellos al presidente Luis Batlle Berres- y además creó alli, un complejo Fabril, donó una escuela y participó en un proyecto de una ciudad “satélite” que fue muy novedosa para la época. Sobre él seguiremos escribiendo en próximas entregas, pero ahora nos referiremos a un hecho que protagonizó en 1940 y que recientemente se ha dado a conocer por Alfredo Etchegaray.
El almirante Maximilian Johannes Maria Hubert von Spee. El acorazado se nombró en su honor
Recientemente se ha afirmado que Julio Vega Helguera actuó como intermediario -alguien le califica como agente británico encubierto- en 1940, en la compra de los restos del barco alemán de guerra “Admiral Graf Spee” hundido en las aguas del Río de la Plata en 1939.
El 23 de febrero de 1940, más exactamente se concretó la transación entre Julio Vega Helguera y el embajador Alemán en Montevideo Otto Langman por la suma de 14.000 libras realizándose el pago se hizo el 11 de Marzo.
Un tráfico de telegramas secretos entre la embajada británica en Montevideo y el Foreign Office de Londres, en febrero de 1940, revela las gestiones entre el intermediario uruguayo Julio Vega Helguera y la legación alemana para la compra del «acorazado de bolsillo» Graf Spee, hundido el año anterior en el Río de la Plata.Así está asentado en los despachos diplomáticos conservados en el Public Record Office de Londres según afirma Etchegaray.
"Verla salir del agua fue impresionante, fue como sentir a Adolf Hitler respirándote en la nuca", declaró uno de los encargados de la expedición submarina.
El embajador británico en Montevideo, Eugen Millington Drake, señala en un despacho que «el signor Vega solo y como empresario comprará el naufragio al embajador alemán» por unas 3.000 libras y que «cualquier ganancia que se obtenga (del buque) será un 50% para el gobierno alemán». Un funcionario británico, Geoffrey Cooke, indica en una nota del 13 de febrero de 1940 que «la posesión de este naufragio permitiría a los expertos realizar un exhaustivo examen de todo lo que queda accesible, y se anticipa que se obtendrá mucha información útil». Pero el 17 de febrero, Millington Drake informa a su gobierno que tras una visita al naufragio «cambió totalmente la visión pesimista del aspecto comercial» y «el señor Vega confía (y yo estoy de acuerdo) en que podría persuadir al embajador alemán a vender el naufragio total e incondicionalmente» por «15.000 libras». Explica Etchegaray que “La primer sorpresa que me llevé fue al leer el contrato de compraventa realizado en 1940 porque realmente desconocía ese hecho. Me sorprendió muchísimo porque debemos tener en cuenta que esta nave contenía secretos tecnológicos a preservar y, sin embargo, fue vendida a un particular que, por otra parte, señala que actuaba en nombre del Gobierno del Reino Unido.”
“…Se desclasificaron los documentos y por medio de una investigación que realizamos con el apoyo de la Universidad de Oxford logramos descubrir elementos históricos que podrían dar para una película. Descubrimos que el Gobierno inglés, a través del Embajador Millington Drake le dio dinero a Vega Helguera para poder estudiar cómo los cañones disparaban tan rápido, un sistema de radar, y los telémetros que se usaban por triangulación por el sistema óptico para apuntar los cañones a larga distancia. Inclusive, los ingleses se llevaron un cañón antiaéreo. También hubieron muchos rescates por parte de particulares, de la Armada y del Grupo Regusci Voulminot. Este se encuentra hundido en aguas territoriales uruguayas en la franja costera de siete millas. El «Graf Spee» fue vendido y cobrado por el III Reich en calidad de chatarra a un ciudadano uruguayo.
Muchas veces en Gomensoro & Castells se remataron piezas; el grupo Regusci Voulminot había rescatado muchas piezas. El 2 de marzo de 1940 el diario «El País» menciona la compraventa, y tenemos la totalidad del expediente de venta del Tercer Reich, que además, tampoco tiene relación con la Alemania de ahora. Lo vendieron y lo cobraron catorce mil libras.
La actualidad del águila
Las polémicas no estuvieron ausentes y se centraron en el destino de la pieza. Mientras los rescatistas planteaban la posibilidad de venderla en una subasta, la Comisión Nacional de Patrimonio ponía el grito en el cielo ante el mínimo intento de que saliera del país.
Lo cierto es que, según explicó ayer Braida, el permiso del Estado para poder vender esta pieza se está gestionando y se encuentra “en sus caminos normales. No hay ni aceleraciones ni complicaciones”.
No obstante, el rescatista no supo precisar cuánto tiempo llevará el trámite.
Días después de su rescate, se habló de un interés por parte de las más importantes casas de remates internacionales para comprar el águila, pero ayer Braida dijo que “no se habló más de las ofertas”.
Antes de ser guardada en una caja especial para que estuviera protegida y luego en un depósito con garantías de seguridad, la pieza fue sometida a un “leve proceso de limpieza”. Sin embargo, “aún no se realizó el proceso de restauración que quisiéramos”, reconoció Braida.
Disputa diplomática
El gobierno alemán, por intermedio de su ex embajador en Uruguay, Volker Anding, solicitó que se impidiera la venta del águila recuperada del Graf Spee.
En una carta que entregó a la Cancillería, el diplomático señalaba que por ser un "barco de guerra", el objeto pertenece al Estado alemán.
Telémetro rescatado del Graf Spee en 2004
Alemania tampoco quiere que el águila se exhiba en Montevideo, por la enorme cruz esvástica que luce a sus pies, que recuerda los horrores de la Segunda Guerra Mundial. No obstante, con otro criterio, el gobierno alemán acaba de anunciar que aportará 60 millones de euros para la conservación del campo de exterminio de Auschwitz, en Polonia.
La posición expresada por Alemania con respecto al águila del Graf Spee hizo que se cancelara una exhibición que se iba a hacer en el Atrio Municipal y que la decisión fuera votada por la unanimidad de los ediles en la Junta Departamental.
El asunto fue abordado a fondo por la revista Voto de Brasil -especializada en política y negocios-, que dedicó la portada y ocho páginas de su edición de diciembre a destacar la "disputa" diplomática entre Uruguay y Alemania.
Por sobre todas las cosas, la publicación -de amplia difusión en el Sur de Brasil- hace hincapié en la "intromisión" alemana en asuntos internos de un país soberano.
Actualmente, el águila de bronce se encuentra en un depósito del Fusna, embalada y guardada en una caja.
El Ministerio de Relaciones Exteriores atendió el reclamo del gobierno alemán siendo el canciller Reinaldo Gargano. Desde entonces, la Cancillería ha venido preparando una respuesta sobre la base de argumentos jurídicos, un expediente que deberá atender ahora la nueva administración de José Mujica.
Ancla del acorazado alemán, una de las primeras piezas en ser rescatadas.
"El ministro y algunos de sus colaboradores hicieron algún tipo de cortesía al embajador alemán, dejando todo `dormido`. A pedido del anterior embajador alemán, la Cancillería le sugirió a la Junta Departamental que no se hiciera la exposición", dijo a El País el empresario Alfredo Etchegaray, último propietario de los derechos de rescate del buque.
Etchegaray dijo además que analiza junto a un estudio jurídico la posibilidad de demandar al Estado uruguayo.
"Ya le mandé informalmente información al presidente electo. No quiero hacerlo, pero me obligan a iniciar acciones por incumplimiento del contrato. Y, además, a valuar si no corresponden acciones por daños y perjuicios por injerencia del gobierno alemán", sostuvo el empresario.
Primer plano de la esvástica que sostiene el águila
CONTRATO. "Yo he invertido muchos años y dinero, a riesgo puro. Tengo un contrato y lo lógico es que se subaste la pieza, o que Alemania -que no tiene derecho a opinar porque vendió el Graf Spee hace mucho tiempo- proponga una compensación, o haga un museo en el Cerro, en el Buceo o en Punta Brava", añadió Etchegaray.
En el artículo de la revista Voto se señala que el águila de bronce fue almacenada en la base de los Fusileros Navales para "calmar la presión de Alemania, que se considera propietaria de la pieza y que clasifica a Uruguay apenas como su depositario fiel".
La publicación agrega que "la defensa de la soberanía nacional será el primer conflicto internacional que tenga que enfrentar el presidente electo".
Eso es todo taringueros, espero les haya gustado el post y/o servido de algo, hasta la próxima....
Admiral Graf Spee
El Admiral Graf Spee fue un crucero pesado clase Deutschland —también llamado acorazado de bolsillo— que sirvió en la Kriegsmarine de la Alemania Nazi durante la Segunda Guerra Mundial. El barco fue nombrado en honor del almirante Maximilian von Spee, comandante del Escuadrón de Asia Oriental que luchó en las batallas de Coronel y de las Islas Malvinas durante la Primera Guerra Mundial. Fue puesto en grada en el astillero Reichsmarinewerft de Wilhelmshaven en octubre de 1932 y completado en enero de 1936. El crucero se atenía, nominalmente, a las 10 000 toneladas máximo que imponía el Tratado de Versalles, aunque con un desplazamiento a plena carga de 16 020 t, lo superaba ampliamente. Armado con seis cañones de 280 mm en dos torretas triples, el Admiral Graf Spee y sus buques gemelos fueron diseñados para vencer a cualquier crucero que fuera lo suficientemente rápido para capturarlos. Su velocidad máxima de 28 nudos (52 km/h) dejaba sólo a un puñado de naves francesas y británicas lo suficientemente rápidas y poderosas para darles alcance y hundirlos.
El crucero llevó a cabo cinco patrullas de no intervención durante la Guerra Civil Española entre 1936 y 1938, y participó en la coronación del Rey Jorge VI del Reino Unido en mayo de 1937. El Admiral Graf Spee fue desplegado al Atlántico Sur en las semanas previas al estallido de la Segunda Guerra Mundial para estar colocado en las líneas de los buques mercantes cuando estallara el conflicto. Entre septiembre y diciembre de 1939 el crucero hundió nueve barcos que totalizaban 50.089 t de arqueo, antes de ser enfrentado por tres cruceros británicos en la Batalla del Río de la Plata el 13 de diciembre. El Graf Spee causó graves daños a las naves británicas, pero los desperfectos que sufrió le obligaron a hacer escala en el puerto de Montevideo. Convencido por falsos informes sobre la aproximación a su nave de numerosas fuerzas británicas, el comandante del crucero, Hans Langsdorff, ordenó echarlo a pique. Sus restos fueron parcialmente desguazados in situ, aunque parte del barco permanece hoy visible sobre la superficie del agua.
El águila
En esta fotografía Nótese el águila en cuestion ubicada justo en la popa.
Los expertos que trabajan en recuperar partes del "Graf Spee", hundido hace 66 años en la bahía de Montevideo, rescataron ayer un águila de bronce, que se hallaba en la popa del acorazado alemán. La pieza, que era la insignia del navío, es considerada única en el mundo.
Informe acerca del hallazgo por el canal 4 de Uruguay:
Pesa media tonelada y mide 2,80 metros de envergadura y 2 metros de alto. Según informó Alfredo Eychegaray, encargado de prensa del grupo de expertos, en el rescate participaron arqueólogos especializados de la Universidad de Oxford, buzos de la Armada uruguaya y un equipo técnico dirigido por Héctor Bado, quien afirmó que la pieza está "en condiciones impecables".
El 13 de diciembre de 1939, el "Graf Spee" fue seriamente dañado en la llamada Batalla del Río de la Plata, por tres buques británicos que custodiaban las costas sudamericanas. Murieron 36 marinos alemanes.
Esa medianoche, el navío amarró en el muelle en Montevideo. El capitán Hans Langsdorff presentó un informe con las averías, para justificar su entrada a puerto. Los marinos muertos fueron sepultados en un cementerio de Montevideo, y los heridos, asistidos en hospitales de la ciudad.
Rescatando el águila:
El Gobierno uruguayo, que se mantenía neutral en la Segunda Guerra, invitó al buque a abandonar el puerto, por lo que el capitán decidió volarlo. Antes, sus tripulantes fueron trasladados en una nave mercante alemana a Buenos Aires, donde Langsdorff se suicidó tres días después.
La insignia será exhibida al público en Montevideo, aunque ocultando la esvástica. "Es la única águila de la Armada alemana que sobrevive al día de hoy —destacó Bado—. En 1940 se dio la orden que esas piezas fueran removidas de los buques de guerra nazis, para que no fueran capturadas como trofeo" por las fuerzas aliadas.
Durante diez días se exhibió en el Hotel Palladium el águila nazi perteneciente al acorazado alemán Graf Spee hundido en aguas uruguayas durante la Segunda Guerra Mundial y que fuera rescatada el mes pasado de las profundidades de aguas uruguayas por Héctor Bado. En un primer momento se exhibió con la esvástica cubierta, por temor a ofender a la comunidad judía, pero fue precisamente ésta quien solicitó que se descubriera a través del Comité Israelita del Uruguay. De todas formas se tomaron precauciones, como protegerla con una pantalla de vidrio que sirve también para evitar que se le pueda tomar una foto nítida para una reproducción iconográfica posterior.
El primer fin de semana, 1.900 personas pasaron por el lobby del Palladium para ver el tesoro rescatado y se recibieron varias llamadas del exterior –incluso de Australia- para hospedarse allí mientras estuviera el águila en exhibición.
Al cierre de esta edición aún no se había definido qué se haría con esta águila de bronce que pesa cerca de 400 kilos, mide 2 metros de altura y 2 metros 80 de la punta de una ala a la otra y que debió ser levantada por quince hombres. El rescate llevó a que el equipo a cargo debiera sacar 145 tornillos de bronce que sujetaba el águila a la popa del acorazado. Ahora iban por un cañón de 280 milímetros y 48 mil killos.
¿Quién fue Julio Vega Helguera?
El Graf Spee hundiéndose
El vecino de Pando, Julio Vega Helguera fue un importante empresario cinematográfico y fabril. Estrechamente vinculado a la actividad del Cine presidiendo por muchos años la Empresa CENSA. Tenía una lujosa residencia con frente al Camino que hoy se denomina con su nombre, a la altura del km. 28 de la Ruta No.8. En ella se dice que recibió a importantes estrellas del cine, destacadas figuras del mundo político y empresarial - entre ellos al presidente Luis Batlle Berres- y además creó alli, un complejo Fabril, donó una escuela y participó en un proyecto de una ciudad “satélite” que fue muy novedosa para la época. Sobre él seguiremos escribiendo en próximas entregas, pero ahora nos referiremos a un hecho que protagonizó en 1940 y que recientemente se ha dado a conocer por Alfredo Etchegaray.
El almirante Maximilian Johannes Maria Hubert von Spee. El acorazado se nombró en su honor
Recientemente se ha afirmado que Julio Vega Helguera actuó como intermediario -alguien le califica como agente británico encubierto- en 1940, en la compra de los restos del barco alemán de guerra “Admiral Graf Spee” hundido en las aguas del Río de la Plata en 1939.
El 23 de febrero de 1940, más exactamente se concretó la transación entre Julio Vega Helguera y el embajador Alemán en Montevideo Otto Langman por la suma de 14.000 libras realizándose el pago se hizo el 11 de Marzo.
Un tráfico de telegramas secretos entre la embajada británica en Montevideo y el Foreign Office de Londres, en febrero de 1940, revela las gestiones entre el intermediario uruguayo Julio Vega Helguera y la legación alemana para la compra del «acorazado de bolsillo» Graf Spee, hundido el año anterior en el Río de la Plata.Así está asentado en los despachos diplomáticos conservados en el Public Record Office de Londres según afirma Etchegaray.
"Verla salir del agua fue impresionante, fue como sentir a Adolf Hitler respirándote en la nuca", declaró uno de los encargados de la expedición submarina.
El embajador británico en Montevideo, Eugen Millington Drake, señala en un despacho que «el signor Vega solo y como empresario comprará el naufragio al embajador alemán» por unas 3.000 libras y que «cualquier ganancia que se obtenga (del buque) será un 50% para el gobierno alemán». Un funcionario británico, Geoffrey Cooke, indica en una nota del 13 de febrero de 1940 que «la posesión de este naufragio permitiría a los expertos realizar un exhaustivo examen de todo lo que queda accesible, y se anticipa que se obtendrá mucha información útil». Pero el 17 de febrero, Millington Drake informa a su gobierno que tras una visita al naufragio «cambió totalmente la visión pesimista del aspecto comercial» y «el señor Vega confía (y yo estoy de acuerdo) en que podría persuadir al embajador alemán a vender el naufragio total e incondicionalmente» por «15.000 libras». Explica Etchegaray que “La primer sorpresa que me llevé fue al leer el contrato de compraventa realizado en 1940 porque realmente desconocía ese hecho. Me sorprendió muchísimo porque debemos tener en cuenta que esta nave contenía secretos tecnológicos a preservar y, sin embargo, fue vendida a un particular que, por otra parte, señala que actuaba en nombre del Gobierno del Reino Unido.”
“…Se desclasificaron los documentos y por medio de una investigación que realizamos con el apoyo de la Universidad de Oxford logramos descubrir elementos históricos que podrían dar para una película. Descubrimos que el Gobierno inglés, a través del Embajador Millington Drake le dio dinero a Vega Helguera para poder estudiar cómo los cañones disparaban tan rápido, un sistema de radar, y los telémetros que se usaban por triangulación por el sistema óptico para apuntar los cañones a larga distancia. Inclusive, los ingleses se llevaron un cañón antiaéreo. También hubieron muchos rescates por parte de particulares, de la Armada y del Grupo Regusci Voulminot. Este se encuentra hundido en aguas territoriales uruguayas en la franja costera de siete millas. El «Graf Spee» fue vendido y cobrado por el III Reich en calidad de chatarra a un ciudadano uruguayo.
Muchas veces en Gomensoro & Castells se remataron piezas; el grupo Regusci Voulminot había rescatado muchas piezas. El 2 de marzo de 1940 el diario «El País» menciona la compraventa, y tenemos la totalidad del expediente de venta del Tercer Reich, que además, tampoco tiene relación con la Alemania de ahora. Lo vendieron y lo cobraron catorce mil libras.
La actualidad del águila
Las polémicas no estuvieron ausentes y se centraron en el destino de la pieza. Mientras los rescatistas planteaban la posibilidad de venderla en una subasta, la Comisión Nacional de Patrimonio ponía el grito en el cielo ante el mínimo intento de que saliera del país.
Lo cierto es que, según explicó ayer Braida, el permiso del Estado para poder vender esta pieza se está gestionando y se encuentra “en sus caminos normales. No hay ni aceleraciones ni complicaciones”.
No obstante, el rescatista no supo precisar cuánto tiempo llevará el trámite.
Días después de su rescate, se habló de un interés por parte de las más importantes casas de remates internacionales para comprar el águila, pero ayer Braida dijo que “no se habló más de las ofertas”.
Antes de ser guardada en una caja especial para que estuviera protegida y luego en un depósito con garantías de seguridad, la pieza fue sometida a un “leve proceso de limpieza”. Sin embargo, “aún no se realizó el proceso de restauración que quisiéramos”, reconoció Braida.
Disputa diplomática
El gobierno alemán, por intermedio de su ex embajador en Uruguay, Volker Anding, solicitó que se impidiera la venta del águila recuperada del Graf Spee.
En una carta que entregó a la Cancillería, el diplomático señalaba que por ser un "barco de guerra", el objeto pertenece al Estado alemán.
Telémetro rescatado del Graf Spee en 2004
Alemania tampoco quiere que el águila se exhiba en Montevideo, por la enorme cruz esvástica que luce a sus pies, que recuerda los horrores de la Segunda Guerra Mundial. No obstante, con otro criterio, el gobierno alemán acaba de anunciar que aportará 60 millones de euros para la conservación del campo de exterminio de Auschwitz, en Polonia.
La posición expresada por Alemania con respecto al águila del Graf Spee hizo que se cancelara una exhibición que se iba a hacer en el Atrio Municipal y que la decisión fuera votada por la unanimidad de los ediles en la Junta Departamental.
El asunto fue abordado a fondo por la revista Voto de Brasil -especializada en política y negocios-, que dedicó la portada y ocho páginas de su edición de diciembre a destacar la "disputa" diplomática entre Uruguay y Alemania.
Por sobre todas las cosas, la publicación -de amplia difusión en el Sur de Brasil- hace hincapié en la "intromisión" alemana en asuntos internos de un país soberano.
Actualmente, el águila de bronce se encuentra en un depósito del Fusna, embalada y guardada en una caja.
El Ministerio de Relaciones Exteriores atendió el reclamo del gobierno alemán siendo el canciller Reinaldo Gargano. Desde entonces, la Cancillería ha venido preparando una respuesta sobre la base de argumentos jurídicos, un expediente que deberá atender ahora la nueva administración de José Mujica.
Ancla del acorazado alemán, una de las primeras piezas en ser rescatadas.
"El ministro y algunos de sus colaboradores hicieron algún tipo de cortesía al embajador alemán, dejando todo `dormido`. A pedido del anterior embajador alemán, la Cancillería le sugirió a la Junta Departamental que no se hiciera la exposición", dijo a El País el empresario Alfredo Etchegaray, último propietario de los derechos de rescate del buque.
Etchegaray dijo además que analiza junto a un estudio jurídico la posibilidad de demandar al Estado uruguayo.
"Ya le mandé informalmente información al presidente electo. No quiero hacerlo, pero me obligan a iniciar acciones por incumplimiento del contrato. Y, además, a valuar si no corresponden acciones por daños y perjuicios por injerencia del gobierno alemán", sostuvo el empresario.
Primer plano de la esvástica que sostiene el águila
CONTRATO. "Yo he invertido muchos años y dinero, a riesgo puro. Tengo un contrato y lo lógico es que se subaste la pieza, o que Alemania -que no tiene derecho a opinar porque vendió el Graf Spee hace mucho tiempo- proponga una compensación, o haga un museo en el Cerro, en el Buceo o en Punta Brava", añadió Etchegaray.
En el artículo de la revista Voto se señala que el águila de bronce fue almacenada en la base de los Fusileros Navales para "calmar la presión de Alemania, que se considera propietaria de la pieza y que clasifica a Uruguay apenas como su depositario fiel".
La publicación agrega que "la defensa de la soberanía nacional será el primer conflicto internacional que tenga que enfrentar el presidente electo".
Eso es todo taringueros, espero les haya gustado el post y/o servido de algo, hasta la próxima....